"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

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lunes, 27 de septiembre de 2010

¿Sólo para hombre?

No recuerdo que día fue exactamente, pero la semana pasada estaba yo cenando y viendo el informativo cuando pasaron a publicidad.
A mí gusta tragarme casi todos los anuncios.
Los analizo, pienso si hubiera sido mejor decir esto o lo otro, quitar esa imagen, o poner otra música. Pensar con que intención han hecho el anuncio, etc.
De pronto, sale un anuncio de Volvo, no recuerdo que coche anunciaban, el caso es que el anuncio se acabo y empezó otro.

Algo en mi cerebro dijo chisssss chisssss, Teta, has visto eso?

Ahí va!, pero si no me había fijado nunca en el logotipo de Volvo.
No sé si es nuevo, o siempre ha sido así, pero desde luego me parece un poco heavy.
Y es que no me entra en la cabeza que estando en el año 2010, una marca tan importante a nivel mundial, tan innovadora, con tantos asesores en plantilla como tendrá, pueda tener un logotipo tan machista como el que luce orgulloso en el morro de sus coches.

Ya puestos podrían poner debajo del logotipo, algún lema (se me ocurren varios) que rezara algo como:

"SI ERES UN MACHO DE LOS DE VERDAD, CÓMPRATE UN VOLVO"

"SÓLO LOS QUE TIENE UN PAR DE HUEVOS PUEDEN TENER UN VOLVO"

"LAS NENAZAS NUNCA CONDUCIRÁN UN VOLVO"

"VOLVO, SÓLO PARA HOMBRES"


No me considero una feminista, ni nada por el estilo, pero realmente este tema me parece que roza la ofensa.

Todavía estamos muy lejos de la verdadera igualdad entre el hombre y la mujer, para llegar a ella debería existir un respeto sincero y natural entre ambos sexos. Pero cosas como estas, está claro que no ayudan.
Seguro que más de uno piensa que es una gilipollez y que es buscarle tres pies al gato, pero yo creo que la discriminación está formada por grandes y pequeños detalles.

Os cuento como anécdota, lo que he tenido que soportar este año en las fiestas de mi pueblo. Con más de alguno/a me hubiera gustado practicar la patada voladora jajajaja

Este año, que Boliche ya era más mayorcito y no dependía de su teta para pasar la noche, mi esposísimo y yo decidimos, o mejor dicho yo decidí con la conformidad por parte de mi esposísimo, que yo también quería disfrutar de alguna noche de fiesta con mis amigas.
Así que, una pa’ ti y otra pa’ mi, chato.

Por supuesto, cuando él salía, nadie le preguntaba por mí.
Todo el mundo da por hecho que es mi deber y obligación quedarme con el niño mientras su padre sale de juerga con sus amigotes.
Yo no puedo decir lo mismo.
De los cinco días que duró la fiesta, yo salí 2 noches, y las 2 noches, se acercaban a mí diferentes personas de diferentes sexos a preguntarme porque no había salido mi esposísimo. Ante lo que yo contestaba, porque “hoy me toca a mí”.
La mayoría de la gente sonreía y decía, "¿así que está castigado?".

De esta situación se pueden sacar varias conclusiones:

1ª Quedarse con su hijo una noche (o dos) es un castigo para el hombre.

2ª Si la mujer se queda es su deber, si se queda el hombre es un castigo y una putada.

3ª El hombre, necesariamente, debe ser algo calzonazos si consiente que salga su mujer mientras él se queda en casa.

4ª La mujer es una bruja y una marimandona, incluso algo “Vivalavirgen”, si me apuras.

5ª Las mujeres son igual de machistas que los hombres, cosa que me cabrea más, si cabe.


Como yo lo que quería era disfrutar de la fiesta hice caso omiso de esos comentarios, pero sí reconozco que me escocía un poco cada vez que alguno venía con la misma gracia.
Lo peor de todo no es el sentido del humor tan básico, absurdo y machista. Lo peor de todo es que algunos realmente piensan así, y eso no ayuda a avanzar.
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Feliz semana.
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jueves, 22 de julio de 2010

Ay!, que acabamos en el calabozo


Ayer os decía en el meme que nunca había estado en el calabozo, aunque sí en el patrol de la Guardia Civil, os acordáis?

Ayer no veáis las veces que me acordé de la preguntita.
Ya me veía agarrada a las rejas, con la cara incrustada entre ellas y gritando quiero ver a mi abogado!!!. Tengo derecho a hacer una llamada!!!, nadie me ha leído mis derechos!!!. Ay!, que peliculera soy a veces.

Hace unos días también os hablaba de que para poder viajar a Londres en agosto, teníamos que sacarle el DNI a Boliche.
Pues antes de ayer, se fue mi esposísimo a la comisaría para hacer lo trámites necesarios, pero se le olvidó algo que parece ser es imprescindible. ¡A Boliche! .

Pero bueno, y nosotros que sabíamos. Después de hablar con la mitad de la plantilla de los teleoperadores del ayuntamiento de Madrid, resulta que nadie nos dice que el niño también tiene que ir. Jooooooooooder!!!.
Mi marido acojonao pensando que la próxima cita que le iban a dar sería para las navidades, al paso que van, pero el chico se tiró el rollo y le dijo que volviera con el niño al día siguiente.

Lo más curioso es que la comisaría estaba vacía. Y no me lo explico, porque a nosotros nos costó la de dios conseguir una cita.
La primera que pedimos nos la daban para 2 meses después. Luego conseguimos una para 1 mes antes. Pero estaba todo saturadísimo.
Entiendo que no estuviera de bote en bote porque vas con cita previa, pero es que no había NADIE!. La madre que los parió!!!.

Bueno pues ayer nos presentamos los tres (en amor y compañía) en la comisaría de Hortaleza, que está a tomar por saco de mi casa. Llegamos y nada más entrar, nos cogieron. Había tres gatos.

Para empezar, nos tocó el tío más sieso de todo Madrid. Después de preguntarnos con cara de perro que donde estaba la cita y de explicarle lo que había pasado el día de antes, decide perdonarnos la vida y proceder.

Tío Sieso: El niño es Boliche?

Yo: (No, mira, es mi abuela que ha venido a hacernos una visita y para no dejarla sola en casa porque está enviciada con la Play3, nos la hemos traído. No te jode.) Sip.

T.S: A ver los papeles… ajam…, mmmm…., ajam….Traéis la foto?

Yo: (un book entero por si las moscas, no vaya a ser que no te guste alguna) Sip.

T.S: Tiene que poner las huellas. A ver trae un dedo…

Yo: (que jodío, espera que se lo desenrosco) A ver nene, mira que luz roja más chuli hay ahí, mira vamos poner el dedo encima, ¿vale?

Boliche: vale

El tío sieso le coge el dedo no con mucha delicadeza y se lo pasa por el lector.
Bien! a la primera.

T.S: Ahora el otro.

Boliche: nnnnnnnnnno (y como me vuelva a coger la mano el gordo este, le muerdo la oreja)

Yo: vamos cariño, venga ahora el otro. Que es muy chuli, ¿a que sí?.

B: nnnnnnnnnnnnnnnno, no, no, no (me estáis cabreando).

Le cojo el dedo, se lo pasamos una vez

T.S: no vale, no ha salido bien.

Otra vez, se lo volvemos a pasar.

T.S: no vale, no ha salido bien.

Yo: Venga, otra vez cariño (Se lo paso un par de veces más).

B (llorando): nnnnnnnnnoooooooooooooo, mamaaaaaaaaaaaaa, noooooooooooo, yaaaaaaaaaaaaa taaaaaaaaaaaa, nooooooooooo (me estáis inflando los 3 huevecillos, ya verás).

Yo: venga por favor, cariño tranquilo si no pasa nada, no hace pupa (mi esposísimo sudando)

T.S: Tiene que volver a pasarlo, no lo lee bien y además está sudando.

Yo: ppppfffffffffffff (joder que pesadito eres macho), ya normal que sude con la chota que trae.

T.S: Tiene que volver a pasarlo.

Teta relájate…, le pasamos el dedo otro par de veces. Si alguien no se había enterado de nuestra visita, ya lo ha hecho. Toda la comisaría está mirando.
Entre las miradas hay un poco de todo: “vaya tela la que están liando”, “joder con el nene”, “pobrecillo es que está muy nervioso”, “joder que coñazo de tarde que ganas de tomarme unas cañitas”, “uys, que niño más cafre”, “pobres padres, el mío es igual” etc…

Yo: cariño cálmate, por favor, que no pasa nada.

B: mamaaaaaaaaaaaaa, teteeeeeeeeeeeee.

Esposísimo: ¿y el chupete?.

Yo: (cayéndome gotas de sudor por la frente) se me ha olvidado en el coche, mierda.

B: (gritando) teteeeeeeeeeeeeeeee, mamaaaaaaaaaaaaaaaa, nooooooooooooo

Yo: (trágame tierra) No se puede hacer de otra forma?, con otro dedo?, el pulgar, por ejemplo, no sé…

T.S: si, pero hay que ir por orden y el pulgar es el último.

Yo: (joder tío, eso, tú dando facilidades) pppfffffffff, venga pues vamos a intentarlo.

Lo intenta mi esposísimo, pero tampoco hay forma. Estamos todos sudando.
Entran un par de polis, a ver que pasa. Ay! Madre que acabamos en el calabozo!!!.
(No, no estamos matando al niño, no se preocupen)
Después de ver el percal se van.
Parece que el Tío Sieso también se está poniendo nervioso.
Boliche no para de llorar y de gritar. Cada vez peor.
Hijo cálmate, que nos van a detener por escándalo público.

Después de 20 intentos (mínimo), hemos acabado con la paciencia del Tío Sieso, no quiere volver a vernos por allí y decide dar por buena la última. Se ve mal, pero le da igual, sólo quiere que nos vayamos de allí, ¡YA!.

T.S: Tomen el dni, ya se pueden ir. Són 10, 10 euros.

Yo: churri paga y vámonos.


Gracias dios mío. Creo que todos van a ponerse a aplaudir en cualquier momento.
Salimos de allí con unos cuerpos y unos sudores como si hubiéramos estado corriendo el Iron Man a 40º. ¡Que barbaridad!, ¡que estrés!. Si sólo necesitábamos el DNI y ya me veía con las esposas puestas. Mon dieu!.


PD: Ah!, que se me olvidaba...NEGATIVO AL CANTO para el tío sieso.


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martes, 13 de julio de 2010

Visitas, gracias, pero no.


Dentro de unos días dará a luz una amiga mía. Bueno todavía no sabe si dará a luz de forma natural o será cesárea programada porque el niño viene de nalgas.

Este fin de semana he estado hablando con ella de todos esos temas que giran entorno a a los partos, osea, anestesias, tetas, enemas, puntos, visitas de familiares y/o amigos, etc.
A raíz de la operación de una amiga de mi suegra, el tema de las visitas de familiares y/o amigos al hospital, volvió a salir a relucir.

Después de lo mal que lo pasé durante esas 8 horas que no me dejaron ver a boliche, el peor recuerdo que tengo del parto fue ese. Las visitas de familiares y/o amigos. En realidad para ser más exactos la visitas y las llamadas.
Fue horrible.
A lo mejor tampoco vinieron muchos al hospital, quizá 17 o 18 personas pero lo del teléfono fue criminal. Y lo peor de todo no es que llamaran, es que a mi esposísimo le parecía mal que no contestara. ¡Pero si es que no paró ni un minuto de sonar!, si no era el mío era el de él, sino el de mi madre, sino el de mi suegra.
Yo agradezco que la gente se interese por saber como ha ido todo y que te felicite pero es que fue demasiado.
Teniendo en cuenta que cada vez que hablaba con alguien me tenían 5 o 10 minutos al teléfono pues haceros una idea. Hasta que me planté y le dije mira di que estoy comiendo, que estoy durmiendo o que estoy cagando!, me da igual pero por favor no me pases a nadie más.
Mi esposísimo me miraba con cara de reproche y llegué a sentirme una desagradecida y una borde pero de verdad que no podía más.

Claro, debe ser muy fácil exigir algo así, cuando no eres tú el que ha parido, cuando tú si puedes andar e irte a tu casa a darte una ducha y dormir 4 o 5 horas seguidas sin que te molesten apretándote la herida, poniéndote el termómetro o simplemente preguntándote si has cagado (que manía con el cagar) cada 2x3, cuando no estás agobiado porque no te sube la leche, cuando no te tiran los puntos de la cesárea, cuando las hormonas te dejan pensar con claridad y puedes estar sin llorar más de una hora seguida, cuando, cuando, cuando…

Pero yo, después de 12 horas dilatando sin anestesia, pese a los 5 o 6 pinchazos de la anestesista, después de que me abrieran la panza como al lobo del cuento, después de estar 8 horas sin ver a mi hijo y teniendo en cuenta que los días pasaban y yo no pegaba ojo entre unas cosas y otras, lo que menos quería era hablar y/o ver a nadie.

La familia más cercana no te molesta en exceso porque como son de confianza pues les puedes mandar a la porra y decir que quieres dormir, pero, ¿y a los demás?.

Recuerdo en especial, cuando llevaba 3 días ingresada y estaba que me caía de sueño. No me tenía en pie y además estaba desorientada, ya no sabía ni que día era. Después de comer, se quedó mi hermana conmigo para ocuparse del niño un rato y que yo pudiera dar una cabezada.
Cogí los tapones de los oídos, porque sino era imposible cerrar ni medio ojo, y cuando me estaba quedando frita, de repente entran unos tíos de mi marido en la habitación…, mi cara debió ser un poema. Estuve a punto de ponerme a llorar y suplicarles de rodillas que se fueran. Pero, ¿qué hice?, pues sonreír como pude y joderme y aguantarme.

Yo, personalmente, siempre he intentado, salvo casos de máxima obligación, no ir al hospital en esas circunstancias. De hecho, ni siquiera llamo al paciente.
Si es por enfermedad, durante la hospitalización llamo a algún familiar y si es por nacimiento de un bebé, ni eso. Le mando un SMS a la madre de este tipo:

Felicidades!, m alegro muxo. Dntro d unos dias t llamo q ya sts + trankila. Si necesits algo llamam. Bsos.

Y se acabó. Luego cuando pasan 6 o 7 días hago el primer intento, si hay suerte bien y sino me espero un par de días o tres y lo vuelvo a intentar.

Nunca he entiendo esa necesidad imperiosa que sienten algunos por llamar e intentar hablar contigo cuando casi están todavía terminando de coserte en el paritorio, pero si lo que he tenido es un niño, no un yogurt que se caduque fuera de la nevera en un par de horas, ¡por dios!.

…Muy bien Sra. Teta, ahora que ya le hemos sacado al niño, vamos a continuar con la extracción de la placenta y una vez limpia procederemos a suturar, pero antes…, un momento…, le paso el teléfono, es su tío Genaro y su tía Clotilde, que quieren saber que tal va..., si un momento ahora mismo le paso con ella..., si, si, gracias, recuerdos a sus padres también…

Pero el caso es que, curiosamente, también he conocido mujeres (las menos),que después de parir están frescas como lechugas y pueden tirarse el día entero colgadas del teléfono contando una y otra vez, sin escatimar en detalles, como ha transcurrido todo el parto.
Imagino que eso también podrá ser posible porque el recién nacido es un bendito y no da nada de guerra, porque sino no lo veo factible.
Aun así, un parto es un parto lo mires por donde lo mires y algo cansada tienes que estar, además de que lo que te apetecerá será estar con tu bebé y no contando todo el día lo mismo a gente que estás “jartita” de ver todos los días, por mucha ilusión que te haga gritar a los cuatro vientos lo feliz que eres, que es totalmente cierto, pero que te puedes esperar a contarlo cuando estés algo más recuperada, ¿no?.

O tal vez la rara soy yo. Será que me estoy volviendo una anti-social como dice mi esposísimo porque prefiero irme a dormir y descansar que salir por la noche de farra con mis amigas…, “QUE BONITOS SE VEN LOS TOROS DESDE LA BARRERA”. Eso es comprensión y lo demás son tonterías.

Pero como suelen decir, la experiencia es un grado, así que para el próximo, si es que hay próximo, me voy a hacer con un cartelito como el de la foto y por si alguno no se da por aludido le voy a encargar a mi hermano, que es el de los inventos raros, que me haga algún circuito de corrientes eléctricas por control remoto que pueda activar desde la cama y así cuando vea que viene alguien que no me interesa, zas!, calambrazo

Lo sé, soy malvada.

lunes, 31 de mayo de 2010

El lado oscuro

Lo que yo hace unos años consideraría dormir fatal en la actualidad se ha convertido en dormir como una bendita.
Es posible que penséis que soy una pesada, siempre con el mismo tema. Pero es que dormir de la manera que yo lo hago es casi… inhumano?

Para mi, dormir 4 horas seguidas es la bomba. El boliche tiene rachas buenas que se despierta sólo 3 veces por la noche y rachas malas que se despierta 7 u 8.

Estos días estamos atravesando una racha de las malas.
No se si serán los dientes o que, pero se despierta cada dos por tres. A veces incluso durante una hora se despierta cada 5 o 10 minutos. Bueno en realidad ni siquiera se despierta o al menos no abre los ojos pero se pone a lloriquear y a llamarme y claro yo no pego ojo en toda la noche.

Así que después de varios días así os podéis hacer una idea de cómo está mi cuerpo serrano. Y mi humor.
Menos mal que los enanos son más listos que el hambre y saben como calmar la tempestad.
Nada mejor que una caricia y un “ba-pa” (guapa) para arreglar medianamente bien mi cuerpo dolorido y mi agotada cabeza.

Después de dejar al boliche en la guardería he cogido el metro para dirigirme al trabajo.

Voy casi arrastrando los pies. Me voy a sentar a esperar que venga. Me acabo de sentar y veo que ya viene. Ays, otra vez arriba. Voy a ver si dentro hay algún asiento libre. Si, al fondo. Me voy a agarrar porque al final besaré el suelo otra vez como diría Luz Casal. Ya está el señorito que no le gusta poner la mochila en el suelo y prefiera que su amada bolsa ocupe un asiento para que esté más cómoda, no vaya a ser que le de una baja de tensión y se le aflojen las cremalleras. Me pongo delante de él. No hace falta que le diga nada, cuando me ve la cara de perro que llevo quita la mochila y masculla un perdón al cuello de la camisa. Que hago?, saco el libro?. No. No me apetece pensar. Romeo está tirado por el suelo lloriqueando como una nena porque le han desterrado y no podrá ver más a su amada Julieta. Menudo imbecil. Y pa’ que coño matas a su primo, gilipollas!. Además, hace dos días estaba igual de ñoño llorando por las esquinas pero porque Rosalía no le hacía ni puñetero caso y de un día para otro, zas!, ahora por la que no puede vivir es por Julieta. Mal asunto, darling. Demasiado enamoradizo te ha salido el pretendiente.
Cierro los ojos, los vuelvo a abrir. No los cierres que te quedas sopa y apareces en las cocheras. Llega mi estación, me bajo. Me empujan. Ggggrrrrrr. Me voy hacia la salida. Salgo por los tornos. No lo dudo y voy a derecha al ascensor. Veo como una vieja asquerosa está pulsando el botón de cerrar puertas como una loca para que no pase nadie más y suba ya el ascensor. Cuando llego ya no se abren las puertas y me parece adivinar una sonrisilla triunfal en la cara de vieja. Ggggrrrrrr. Me quedo junto a la puerta. Espero. Un viejete me hace señas para que pulse el botón de llamada y le hago una seña con la cabeza para que entienda que ya está llamado. No se me ponga nervioso. Nos metemos quince sardinas en la lata. El viejete se pone a mi lado. Me esta mirando, seguramente las tetas. Me da dos toques con el dedo en el brazo y me dice: cuando yo era joven subía las escaleras del metro de dos en dos, pero la juventud…


-Clic!-

Noto como el lado oscuro me posee. Me empieza a salir la espuma por la boca, los músculos de mi cuerpo se tensan, le cojo por las solapas de la chaqueta y en un rápido movimiento le empotro contra la pared del ascensor y empiezo a ladrar mientras las gotas de sudor corren por mi cara. Me importa tres cojones como subiera usted las escaleras cuando era joven!, acaso le he preguntado?, sabe usted que llevo casi tres días durmiendo apenas nada y que gracias a unas malditas pastillas me duelen los músculos tanto que casi no puedo coger a mi hijo al brazo. Y haga usted el favor de dejar de mirarme las tetas, cerdo!.

-Clic!-

... pero la juventud de hoy en día no vale para nada…bla bla bla. Y lo único que atino a decirle es: pues me alegro, señor, me alegro por usted.
Se abren las puertas y sigo arrastrando los pies hasta la oficina.

Necesito descansar. Necesito la playa. Necesito vacaciones.

Feliz semana.

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martes, 27 de abril de 2010

ALBERTO, SU MAMÁ Y UNA SEÑORA MUY MAJA



Son casi las 16.30, bajo las escaleras del metro a toda leche y me echo mano al bolsillo del pantalón para coger el billete. Mierda!, se me ha acabado, joder, y ahora no llevo nada suelto encima. Abro el bolso para pagar con la tarjeta y empiezo a oír los gritos y lloros de un niño, me giro hacia los tornos y veo una mujer joven, parece un poco más mayor que yo, y un niño de unos 3 años en el suelo dando gritos y pataleando.
Sonrío para “mis adentros” y pienso este es del equipo de mi boliche…, sigo buscando el monedero para sacar la tarjeta, joder, joder, con lo pequeño que es el bolso y no lo encuentro, coño!. Siempre estoy igual, si tiene razón mi esposísimo cuando dice que esto es la jungla.

Veo que sale gente del túnel que lleva al anden al que yo debería dirigirme, mierda!, acabo de perder un tren. Bueno al menos ya he encontrado el monedero, saco la tarjeta y empiezo a toquetear la maquina expendedora. Por fin!, ya sale el maldito billete.

Como sé que el próximo tren tardará otros 5 minutos, pues ya voy más tranquila. Me acerco a los tornos y veo que la situación sigue igual. La mamá del niño ha pasado al otro lado y el niño sigue en el suelo de la zona contraria. La paciente mamá le dice, Alberto pasa por favor, levántate y vamos que no te voy a pasar el billete. El nene gritando y llorando sólo dice: que si, que siiiiiiii, el billeteeeee y la mamá insiste, que vengas aquí, pasa por debajo que no te voy a dar el billete. Le pongo cara de cómplice a la mamá y le sonrío, me devuelve la sonrisa con cara de resignación y vuelve a la carga. Alberto, no me hagas salir a por ti, etc, etc,.
En esto que llega una señora de unos 65-70 años y se acerca al niño…

Señora: pero bonito que te pasa?
Alberto: buaaaaaaaaaaaa, buaaaaaaaaa
Señora: no llores cariño, que le pasa? (mirando a la mamá)
Mamá: (con cara de: lo que me faltaba) pues nada que quiere que le pase el billete por la máquina para girar el torno.
Señora: pobre…
Mamá: tiene que aprender a obedecer.
Señora: Bueno hijo, no te preocupes que yo te lo paso.

Y coge la señora con sus santos cojones (tengo que reformar mi vocabulario) y le pasa el billete al niño!

Bueno yo alucino!!!, nos miramos la mamá y yo con cara de flipadas, bueno yo de flipada y la mamá primero de flipada y luego con cara de: yo la mato. No podíamos creerlo.
La mamá intentando no faltarle el respeto y ser lo más educada posible, le dijo de todo a la paisana y con razón, claro.

Yo como no quería hacer precisamente lo mismo que la señora y meterme donde no me llamaban me marché de allí meneando la cabeza mientras dejaba a la mamá de Alberto discutiendo con la señora. Ah!, y a Alberto tan feliz.



miércoles, 24 de marzo de 2010

MAS TONTO Y NO NACE

Bueno bueno no se si no por donde empezar. Ayer salí de la consulta del dermatologo levitando y todavía no he posado los pies en el suelo.

Mira que me he encontrado médico imbeciles en mi vida (igual que otros maravillosos), pero este se lleva la palma con diferencia.

Voy a intentar transcribir la conversación según se dio. Omitiendo que se levantó y se fue a la otra consulta 4 veces dejandome con la palabra en la boca.

P: Buenos días, que te pasa?
Yo: vengo a por el resultado de unos analisis de sangre
( Se pone a buscalros y tarda 5 minutos en encontralos. Los mira. Todo ok.)
P: Has mejorado?
yo: no, cada vez estoy peor.
P: es que el niño te estresa.
yo: bueno puede que al principio un poco pero ahora no.
p: ah! no?, pues diselo a tus amiguitas que seguro que no quieren tener niños por el estres...
(empiezo a flipar)
p: sigues con el pecho?
yo: si
P: claro es normal pero segun vaya bajando en tomas te ira mejorando
yo: bueno en realidad me ha empeorado segun bajaba las tomas
p: pero cuanto tiempo tiene?
yo: 1 año
p: 1 año?!?!?!, anda como las gitanas. Y cuando vas quitarselo?
yo: de momento no.
P: uf!, te veo como las gitanas, todo el dia con el niño colgando de la teta.
yo: Mmm
P: y encima lo utilizaras como metodo anticonceptivo?
yo: no.
P: porque las gitanas lo utilizan como anticonceptivo. Sabes que te puedes quedar embarazada?
yo: si, pero ya le he dicho que no lo ultizo como anticonceptivo.
(entra una enfermera y pregunta cuantas sesiones me van a dar de tratamiento en la maquina xxxxxx)
p: ponle 20 sesiones pero sin pastillas, porque todavia esta como las gitanas. Con 1 año y dandole la teta.
yo: que pastillas son? puedo informarme con el hospital de Denia que llevan todo el tema de la lactancia.
p: ( me dice un nombre) pero no te las voy a mandar por si acaso. Cuando decidas darle bocadillos de chorizo a tu hijo me avisas.
yo: hace falta que me traiga gafas de sol?
p: no, si te tomaras las pastillas si porque pontencia su efecto pero si quieres porque te ves mas guapa te las puedes traer.

Después me mando unas recetas no sin antes quejarse por no pedirselas a mi medica de cabecera e intentar escaquearse de dármelas 2 veces.

Sacad vuestras propias conclusiones porque a mi solo me vienen a la boca un insulto tras otro.
Se puede ser cretino y más allá esta mi dermatólogo, porque ni que decir tiene que la decision de dar el pecho a mi hijo es mia y de él y el resto su opinión se la calla porque no me interesa lo más mínimo. Por no hablar de su insistencia en compararme con las gitanas, no se con que intención.

Más tonto y no nace.