Anoche cuando me metí en la cama con Canica y Boliche y un saco de mal rollo, decidí que podría poner en práctica lo que aprendí este fin de semana gracias a Medela.
Medela me invitó a pasar #UndíadeCalma con los niños. Que así, a bote pronto, parece incompatible, pero no, esta gente siempre consigue lo que se propone aunque parezca difícil.
Se trataba de mimar un poco a la mamá y aunque al principio tuve mis dudas por el sitio y por que iba sola con los enanos, al final, como siempre me demostraron que saben muy bien lo que hacen y cómo hacerlo para que lo disfrutemos a tope.
Habilitaron una zona en la planta baja para los niños con gente joven que se ocupaban de hacer que los enanos también disfrutaran de una mañana divertida con un montón de actividades. Hasta yoga estuvieron haciendo. Boliche terminó la jornada encantado.
Y Canica que era la más pequeña estuvo disfrutando de todas las actividades y el extra de los mimos de Maika y Mafalda. Que no se separaron de ella y la gordi que se deja querer pues hizo muy muy buenas migas con ellas.
Así que con una oportunidad así, yo también aproveché para dejarme querer.
Primero un "piscolabis". Que estaba todo super rico, y luego una sesión con Loreto Laguna, una coach estupenda, que nos cargo las pilas de buen rollo, porque hay que ver que rollo más happy lleva siempre encima esta gente, y todo natural, sin drogas ni cosas de esas, oye, que tiene más mérito, jajajajaja...
El caso es que, Loreto nos estuvo enseñando algunas técnicas para relajarnos y algunos trucos para afrontar los momentos de crisis "agarradme-que-los-mato" y "me-corto-las-venas" made in "madre desquiciadas en estado puro".
Una de las cosas que más me gusto, fue cuando explicó que lo que más le ha ayudado a ella, ha sido reconocer su vulnerabilidad. El reconocer que todos necesitamos ayuda y aprender a delegar.
Yo estoy aprendiendo a delegar, pero me cuesta en determinadas cosas. Y a mi socio también le cuesta que deleguen en él jajajaja así que esto será un buen proyecto en el que trabajar duro.
Después de un descansito, hicimos un mix de sesión de mindfulnees.
Y qué narices es eso?, pues se entiende El mindfulness como concepto psicológico es la concentración de la atención y la conciencia, basado en el concepto de mindfulness o conciencia plena de la meditación budista.
Casi na, oiga!
Vamos, que la gente que lo practica lo que hace es trabajar mediante la meditación el ser consciente de todo lo que hacemos. Concentrándonos totalmente en esa acción, ya sea lavarse los dientes y o cerrar con llave la puerta de casa cuando nos vamos, o leer, o, o, o, ... o sea, todo.
La entrenadora también nos enseñó como relajar el diafragma con ejercicios de respiración, para los momentos en los que vamos más atacaitos.
Y después del Mindfulnees, estuvimos un ratito charlando con Betina, que es IBCLC (consultora acreditada de lactancia), sobre como gestionar la lactancia cuando nos ponemos a trabajar fuera de casa.
A ver si saco algún hueco para explicar como me he organizado yo ese tema con Boliche y con Canica, pero de todo lo que nos contó, me quedo con 2 cositas especialmente.
1. Mucho ojo con el material plástico que utilizamos para almacenar la leche materna(plástico o cristal, el eterno debate...) que debe ser uso alimentario y libre de Bisfenol A
2. Cuando demos/den la leche materna en biberón a nuestros hijos, solo debe estar atemperada. No caliente para que no pierda sus propiedades. Así que si la sacamos de la nevera, la ponemos en agua tibia para que pierda el frío y nada más.
Y eso fue todo. No hablamos de nada de los productos Medela así que no puedo contaros nada sobre eso, aunque ahora que lo pienso sí que quería hablaros sobre unas conchas aireadoras (tengo que buscar el nombre técnico) que le he comprado este fin de semana a una amiga y que me han parecido una idea estupenda pero creo que os lo contaré en otro post sobre productos que para mí si son necesarios y productos que no lo son cuando un bebé llega a casa.
Solo me queda dar las gracias a Medela y en especial a Maika y a Mafalda porque son un amor y siempre nos tratan con muchísimo cariño.
Imprimir
Luchando en una guerra sin cuartel por la supervivencia de nuestro pequeño tesoro: LA LACTANCIA MATERNA.
"...El placer ha sido mio..."
...El placer ha sido mío...
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
Mostrando entradas con la etiqueta LACTANCIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LACTANCIA. Mostrar todas las entradas
jueves, 16 de octubre de 2014
martes, 7 de octubre de 2014
La que se topó con una teta. Semana mundial de la lactancia materna 2014.
Hace ya tres años o casi cuatro... Carlos González en una ponencia sobre alimentación infantil, me dedicó uno de sus libros. La dedicatoria decía, "para X (mi nombre), quien se topó con una teta..."
Que gran verdad porque, ciertamente, así fue.
Yo, una tía de 30 tacos, a 4 días de cumplir los 31, de repente me topé con el "MUNDO TETA". Y me topé de sopetón, sin esperármelo, porque ni si quiera me había planteado si me resultaría agradable, práctico, placentero, interesante, beneficioso.
Más bien me daba furrús pensarlo. Tal cual.
Pero no sé, algo en mí cambió cuando nació Boliche. Algo extraño me hacía sentirme bien cuando daba de mamar a Boliche a pesar del dolor. Me parecía tan alucinante que quería experimentar plenamente esa sensación sin obstáculos. Por desgracia, no fueron pocos.
Los que conocéis el blog desde sus inicios sabéis que se pudo salvar mi lactancia gracias a mi cabezonería, porque ayuda e información tuve poca, por no decir ninguna.
Por suerte, a día de hoy, las cosas han cambiado mucho aunque aun queda un laaaaaaaaaargo camino por recorrer. Pero como todos sabemos que las malas experiencias a veces son las que más nos enseñan, hoy recuerdo con menos frustración esos inicios tan duros, pues "gracias" a ellos fui a topar no solo con la TETA, sino con la blogosfera maternal y por añadidura con gente maravillosa que conocí a través de este blog.
Algo que empezó como un desahogo y que se convirtió en una parte primordial en mi vida.
Me encontré con otras madres que pensaban poco, mucho o nada como yo, que sentían algo parecido, también en mayor o menor medida a lo que sentía yo, que descubrían, que aprendían a la vez que aprendía yo.
Así pues, no solo me topé con una TETA, me topé con unas personas que forman parte de mi vida en el día a día. A las que quiero a pesar de la distancia. A las que echo de menos. A las que tengo presente constantemente.
Por todo ello la LACTANCIA MATERNA, no solo ha sido un alimento para mis hijos, no solo ha sido un vínculo especial que hemos disfrutado mientras nos mirábamos o nos acariciábamos.
Algunas personas lo verán quizá excesivo, pero a mi la TETA, me ha cambiado la vida. Me ha aportado tantas cosas extras, me ha enriquecido en tantos sentidos, que no sabría a quien dar las gracias por tanto.
Bueno, sí lo sé. Las gracias se las tengo que dar a mi hijo, quién me descubrió este mundo. Y a mi hija, quien me ha regalado la segunda oportunidad de seguir topándome con la TETA, una y mil veces más, porque ahora, después de estos años, yo disfruto de la LACTANCIA, desde la experiencia, desde la naturalidad, desde el agradecimiento que supone un regalo así.
Y porque como diría Carlos González en su libro UN REGALO PARA TODA LA VIDA, ¿para quién es realmente el regalo?, yo tengo claro que para mí ha sido el mejor que mis hijos me podrán hacer jamás.
Con motivo de LA SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA no voy a pedir, ni reivindicar porque eso lo hacen ya muchas mamás luchadoras, las cuales tiene toda mi admiración.
Esta vez lo que quiero es felicitar a todas esas madres que han recibido también ese regalo y que se topan con la TETA, día a día.
¡¡¡FELICIDADES A TODAS!!!
Y ya que estamos..., si queréis pasaros a celebrar la fiesta de la SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA, será este domingo. Yo este año no voy a poder ir pero os dejo aquí en enlace. ANIMAOS!
https://www.facebook.com/ events/710218945734654/? source=1&sid_reminder= 3846745909148778496
Imprimir
Que gran verdad porque, ciertamente, así fue.
Yo, una tía de 30 tacos, a 4 días de cumplir los 31, de repente me topé con el "MUNDO TETA". Y me topé de sopetón, sin esperármelo, porque ni si quiera me había planteado si me resultaría agradable, práctico, placentero, interesante, beneficioso.
Más bien me daba furrús pensarlo. Tal cual.
Pero no sé, algo en mí cambió cuando nació Boliche. Algo extraño me hacía sentirme bien cuando daba de mamar a Boliche a pesar del dolor. Me parecía tan alucinante que quería experimentar plenamente esa sensación sin obstáculos. Por desgracia, no fueron pocos.
Los que conocéis el blog desde sus inicios sabéis que se pudo salvar mi lactancia gracias a mi cabezonería, porque ayuda e información tuve poca, por no decir ninguna.
Por suerte, a día de hoy, las cosas han cambiado mucho aunque aun queda un laaaaaaaaaargo camino por recorrer. Pero como todos sabemos que las malas experiencias a veces son las que más nos enseñan, hoy recuerdo con menos frustración esos inicios tan duros, pues "gracias" a ellos fui a topar no solo con la TETA, sino con la blogosfera maternal y por añadidura con gente maravillosa que conocí a través de este blog.
Algo que empezó como un desahogo y que se convirtió en una parte primordial en mi vida.
Me encontré con otras madres que pensaban poco, mucho o nada como yo, que sentían algo parecido, también en mayor o menor medida a lo que sentía yo, que descubrían, que aprendían a la vez que aprendía yo.
Así pues, no solo me topé con una TETA, me topé con unas personas que forman parte de mi vida en el día a día. A las que quiero a pesar de la distancia. A las que echo de menos. A las que tengo presente constantemente.
Por todo ello la LACTANCIA MATERNA, no solo ha sido un alimento para mis hijos, no solo ha sido un vínculo especial que hemos disfrutado mientras nos mirábamos o nos acariciábamos.
Algunas personas lo verán quizá excesivo, pero a mi la TETA, me ha cambiado la vida. Me ha aportado tantas cosas extras, me ha enriquecido en tantos sentidos, que no sabría a quien dar las gracias por tanto.
Bueno, sí lo sé. Las gracias se las tengo que dar a mi hijo, quién me descubrió este mundo. Y a mi hija, quien me ha regalado la segunda oportunidad de seguir topándome con la TETA, una y mil veces más, porque ahora, después de estos años, yo disfruto de la LACTANCIA, desde la experiencia, desde la naturalidad, desde el agradecimiento que supone un regalo así.
Y porque como diría Carlos González en su libro UN REGALO PARA TODA LA VIDA, ¿para quién es realmente el regalo?, yo tengo claro que para mí ha sido el mejor que mis hijos me podrán hacer jamás.
Con motivo de LA SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA no voy a pedir, ni reivindicar porque eso lo hacen ya muchas mamás luchadoras, las cuales tiene toda mi admiración.
Esta vez lo que quiero es felicitar a todas esas madres que han recibido también ese regalo y que se topan con la TETA, día a día.
¡¡¡FELICIDADES A TODAS!!!
Y ya que estamos..., si queréis pasaros a celebrar la fiesta de la SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA, será este domingo. Yo este año no voy a poder ir pero os dejo aquí en enlace. ANIMAOS!
https://www.facebook.com/
Imprimir
lunes, 5 de mayo de 2014
Mi experiencia con los sujetadores Bravado
Cuando mi amiga Suu del blog Construyendo una familia me ofreció la posibilidad de probar los sujetadores Bravado reconozco que en un principio me mostré un poco reticente con su propuesta (gracias Suu por insistir).
Soy un poco especialita con ese tema porque el calibre de mi fábrica de leche es considerable. Y cuando digo considerable quiero decir eso, CON SI DE RA BLE. Vamos, que sin estar amamantando tengo una copa G-H os podéis hacer una idea de la copa que gasto ahora. Y eso muchas veces resulta complicado de gestionar, para que nos vamos a engañar.
Me hace mucha gracia cuando voy al CI y veo los sujetadores tan bonitísimos y tan cuquis que tienen determinadas marcas. Una vez incluso llegue a dar palmitas de ilusión cuando vi que Calvin K. tenía sujetadores con mi copa y sin relleno pero mi gozo en un pozo cuando vi que el tirante tenia un ancho de 1 cm y claro yo que aun aprecio mucho mis hombros no quise que se me incrustaran 5 cm dentro de la carne. Que tampoco es plan de ir manchando todas las camisetas de sangre, uf! y con lo escandalosa que resulta y lo mal que se lava. Quita, quita...
De verdad yo no sé quien coño se dedica a diseñar esas prendas porque, vale que las que tenemos las tetas grandes tengamos un abanico mínimo de posibilidades para escoger, pero que hagan sujetadores para tetas que desafían la ley de la gravedad... Porque las naturales pesan pero las de silicona también digo yo, no?
En mi caso con las que yo cargo van en caída libre, así es, para que lamentarse, además yo sí que las he dado buen uso y más que pienso darle, por lo que estoy satisfecha con el resultado que me han dado (y el resto de mi familia también jejejeje) pero como os decía antes gestionar su transporte no resulta fácil precisamente.
Y claro si pruebo un producto y no me gusta pues no puedo decir "ah! sí, que chachi" porque si las tetas no van bien sujetas para mi no es un buen producto.
Pero además de sujeción necesito sentirme cómoda y ver que me sienten bien con la ropa.
Aun tengo guardado un sujetador de cruzado mágico de Playtex (recomendación de mi matrona en el embarazo de Boliche) que me hacía las tetas que parecía Madonna con el corpiño de Jean Paul Goltier. Que para los años 70 pues tendría un pase pero hoy por hoy pues no. Es más creo que esos sujetadores deberían estar prohibidos si no se adjuntara una póliza de responsabilidad civil porque con esas tetas en punta es bastante fácil sacarle un ojo a alguien...
Bien, pues volviendo al tema de los sujetadores Bravado en mi caso debo decir que después de haberlos probado (ya llevo 2 meses) cumplen con todos los requisitos que yo le pido a un sujetador que básicamente son tres.
- Que sujeten.
- Que sean cómodos.
- Que hagan el pecho bonito con la ropa.
Y los tres los cumplen perfectamente.
Este es el que uso yo. El Essential Embrace.
A qué salgo mona???? (jijijijijiji)
La tela patentada Bravado Dynatex combina las ventajas del algodón y la microfibra para obtener un género suave y muy agradable.
Se lavan muy bien tanto a mano como en la lavadora. Yo le meto mucho tute porque es el que más uso.
Respecto al precio,teniendo en cuenta que los sujetadores que yo uso habitualmente cuestan entre 55 y 80 euros pues lo veo correcto y más teniendo en cuenta el dinero que me he gastado en sujetadores de lactancia que me han dado un resultado pésimo, cosa que me fastidia bastante todo sea dicho de paso.
Por lo tanto, y desde mi más sincera opinión, a la pregunta de "recomendarías los sujetadores Bravado?", mi respuesta es: sí.
Una pena que con Boliche no los conociera. Otra cosa más a la lista de "Con el segundo hijo y soy novata en..." como me pasó con los portabebés.
Imprimir
lunes, 4 de noviembre de 2013
Probando el extractor Swing de Medela
Parece mentira como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando guardé el sacaleches manual que utilicé para hacer mi propio banco de leche que me ayudará a mantener por más tiempo la lactancia con Boliche.
No puedo decir nada malo de aquel sacaleches, todo lo contrario pues me resultó de gran ayuda. Ahora bien, una vez que pruebas el sacaleches eléctrico Swing de Medela... es como bajarte de un Seat Panda (se nota de que quinta soy, verdad?...) y subirte en un Mercedes... No hay color.
Y eso que me ha costado cogerlo...
Cuando recibí el extractor Swing, cortesía de Medela, lo dejé en la cocina con intención de estrenarlo lo antes posible.
Dos semanas después el extractor seguía en el mismo lugar y sin probar.
Cada vez que lo miraba me daba angustia. Sí, sí, angustia. Y no es que el "chisme" en cuestión me diera miedo. Para nada!!!
Lo que me hacía sentir mal era el hecho de pensar que tenía que empezar a sacarme leche para cubrir las necesidades de Canica cuando empezara la guardería.
Porque yo no me quiero separar de mi hijaaaaaaaa!!!!
Pero ese es otro tema...
El caso es que por mucho que yo quisiera resistirme, el tiempo se me echaba encima, así que de nada servía seguir retrasando el momento.
Una tarde que me sentí con más fuerza decidí, por fin, lanzarme a probarlo.
Según las indicaciones de Medela,
"La tecnología 2-Phase Expression está basada en el ritmo de succión natural del bebé: corto, los movimientos estimulantes son seguidos por unos largos, más intensos, asegurando un óptimo flujo de leche. Es más rápida la bajada de leche y el máximo flujo reduce significativamente el tiempo de extracción. Así se puede extraer más leche en menos tiempo – y más confortablemente"
Esto de las dos fases me pareció super interesante cuando lo leí. Es más, tenía mucha curiosidad por probar y ver la diferencia de las dos fases. Fases que puedes, además, controlar tú misma con los botones. Adelantando o retrasando todo lo que quieras cualquiera de ellas según lo que necesites.
Imagino que cada mamá necesitará un tiempo diferente para cada fase, o incluso habrá madres que no les haga falta la primera fase de estimulación, yo personalmente no necesito todo el tiempo que da por defecto el extractor, así que lo habitual es que le de al botoncito para que pasé de forma manual a la segunda fase.
Otro punto que me sorprendió fue el hecho de que no llevara almohadilla el embudo (los cuales por cierto, también tienen diferentes tallas, cosa que yo desconocía).
En el sacaleches manual que yo utilizaba, se suponía que el masaje que realizaba la almohadilla era lo que hacía que se estimulara el pecho para una mejor extracción. Así que cuando abrí la caja del sacaleches de Medela me sorprendió ver que este extractor no llevara.
Después de probarlo me he dado cuenta que, efectivamente, no es necesaria esa almohadilla.
Otro tema que me parecía muy importante, después claro está de que la extracción fuera la ideal, era el tamaño de sacaleches.
Este aparatito y yo vamos a pasar muchas horas juntos, no solo en casa sino también en el trabajo y necesito que cumpla un par de requisitos.
1. Que no sea un armatoste porque lo tengo que llevar todos los días en la mochila.
2. Que no sea ruidoso (para que ninguno de mis compis de trabajo se asuste)
Y debo decir que esas necesidades quedan perfectamente cubiertas.
Además si necesito sacarme leche en algún sitio donde no tenga un enchufe de luz disponible, puedo hacerlo sin problema porque tiene la opción de funcionar con pilas, cosa que me da mucha tranquilidad saber.
Así que con el sacaleches en mi poder, los biberones Calma de Medela y sus bolsas para almacenar la leche (que compré aquí) ya tengo mi equipo listo para comenzar a llenar mi congelador de leche.
Siempre había escuchado y leído buenas críticas sobre este extractor (bueno en realidad, sobre todo los extractores de Medela) y debo decir que no me ha decepcionado en absoluto. Estoy super satisfecha con el sacaleches y más contenta todavía de que Medela me haya permitido probarlo.
Imprimir
No puedo decir nada malo de aquel sacaleches, todo lo contrario pues me resultó de gran ayuda. Ahora bien, una vez que pruebas el sacaleches eléctrico Swing de Medela... es como bajarte de un Seat Panda (se nota de que quinta soy, verdad?...) y subirte en un Mercedes... No hay color.
Y eso que me ha costado cogerlo...
Cuando recibí el extractor Swing, cortesía de Medela, lo dejé en la cocina con intención de estrenarlo lo antes posible.
Dos semanas después el extractor seguía en el mismo lugar y sin probar.
Cada vez que lo miraba me daba angustia. Sí, sí, angustia. Y no es que el "chisme" en cuestión me diera miedo. Para nada!!!
Lo que me hacía sentir mal era el hecho de pensar que tenía que empezar a sacarme leche para cubrir las necesidades de Canica cuando empezara la guardería.
Porque yo no me quiero separar de mi hijaaaaaaaa!!!!
Pero ese es otro tema...
El caso es que por mucho que yo quisiera resistirme, el tiempo se me echaba encima, así que de nada servía seguir retrasando el momento.
Una tarde que me sentí con más fuerza decidí, por fin, lanzarme a probarlo.
Según las indicaciones de Medela,
"La tecnología 2-Phase Expression está basada en el ritmo de succión natural del bebé: corto, los movimientos estimulantes son seguidos por unos largos, más intensos, asegurando un óptimo flujo de leche. Es más rápida la bajada de leche y el máximo flujo reduce significativamente el tiempo de extracción. Así se puede extraer más leche en menos tiempo – y más confortablemente"
Esto de las dos fases me pareció super interesante cuando lo leí. Es más, tenía mucha curiosidad por probar y ver la diferencia de las dos fases. Fases que puedes, además, controlar tú misma con los botones. Adelantando o retrasando todo lo que quieras cualquiera de ellas según lo que necesites.
Imagino que cada mamá necesitará un tiempo diferente para cada fase, o incluso habrá madres que no les haga falta la primera fase de estimulación, yo personalmente no necesito todo el tiempo que da por defecto el extractor, así que lo habitual es que le de al botoncito para que pasé de forma manual a la segunda fase.
Otro punto que me sorprendió fue el hecho de que no llevara almohadilla el embudo (los cuales por cierto, también tienen diferentes tallas, cosa que yo desconocía).
En el sacaleches manual que yo utilizaba, se suponía que el masaje que realizaba la almohadilla era lo que hacía que se estimulara el pecho para una mejor extracción. Así que cuando abrí la caja del sacaleches de Medela me sorprendió ver que este extractor no llevara.
Después de probarlo me he dado cuenta que, efectivamente, no es necesaria esa almohadilla.
Otro tema que me parecía muy importante, después claro está de que la extracción fuera la ideal, era el tamaño de sacaleches.
Este aparatito y yo vamos a pasar muchas horas juntos, no solo en casa sino también en el trabajo y necesito que cumpla un par de requisitos.
1. Que no sea un armatoste porque lo tengo que llevar todos los días en la mochila.
2. Que no sea ruidoso (para que ninguno de mis compis de trabajo se asuste)
Y debo decir que esas necesidades quedan perfectamente cubiertas.
Además si necesito sacarme leche en algún sitio donde no tenga un enchufe de luz disponible, puedo hacerlo sin problema porque tiene la opción de funcionar con pilas, cosa que me da mucha tranquilidad saber.
Así que con el sacaleches en mi poder, los biberones Calma de Medela y sus bolsas para almacenar la leche (que compré aquí) ya tengo mi equipo listo para comenzar a llenar mi congelador de leche.
Siempre había escuchado y leído buenas críticas sobre este extractor (bueno en realidad, sobre todo los extractores de Medela) y debo decir que no me ha decepcionado en absoluto. Estoy super satisfecha con el sacaleches y más contenta todavía de que Medela me haya permitido probarlo.
Imprimir
jueves, 4 de abril de 2013
Se acerca el momento, confía.
Sí, se acerca el momento y llevo semanas queriéndome pasar para contaros algunas cosillas.
Estamos en la semana 38+3 y la Canica ya esta preparada para salir, solo queda que le vengan las ganas.
Yo me veo a punto de explotar pero es posible que la amiga esté bien feliz ahí dentro y no tenga ninguna prisa en salir. Desde luego con el tiempo que tenemos en Madrid no me extraña ni lo más mínimo.
Tengo tantas cosas que contar que ni siquiera sé por donde empezar así que probablemente éste sea uno de los post más caóticos de la historia del blog y con total seguridad me voy a dejar un montón de cosas en el tintero.
El embarazo en lineas generales no podía haber ido mejor. Sin molestias, sin dolores, con mucha energía y disfrutándolo a tope. Y por si fuera poco he podido compartirlo con varias amigas como LadyA, Suu, María y @Mousikh, que estaban o están pasando por ello por lo que si alguna duda salía a la palestra siempre había con quien comentarla y darle respuesta.
He vivido un embarazo compartido y además consciente. Como quiero que sea mi parto, sea natural o con cesárea, quiero vivir un parto consciente.
Para ello solo he necesitado reconciliarme con mi cuerpo. Que no es poco...
Sé que puede sonar un poco raro pero este embarazo ha sido totalmente diferente al de Boliche.
Para empezar, el tener que controlar los ciclos ya hizo que empezara a conocerme mejor, cosa que hasta ese momento no podía decir.
Un día comiendo con Suu se lo comentaba. Antes era como si no fuera consciente plenamente de mi cuerpo, algo así como si fuera de alquiler. Como cuando vives en un piso de alquilar al que no consideras tus hogar.
No sabía cuando ovulaba, no controlaba mis ciclos, no recordaba ni me sentí participe de muchas cosas de mi anterior embarazo y mucho menos del parto. Al que fui cual vaca que va al veterinario a que le saquen al ternero que lleva dentro.
No, estoy segura de que las vacas participan más en sus partos que lo que yo hice. No sabía por donde me andaba y tampoco me esforcé.
Eso no quiere decir que no estuviera ilusionada, ni mucho menos, al contrario, casi puedo asegurar que viví con más "emoción" el embarazo de Boliche que el de Canica. Quizá por que las circunstancias eran totalmente diferentes a las de ahora. De aquella no tenía otra cosa que hacer que mirarme la barriga y esta vez tenía un hijo al que atender.
Ni siquiera he tenido tiempo de tener miedo ni apenas preocupaciones y las que tengo son más emocionales que de otro tipo.
No me quiero liar con esto porque es un poco difícil de entender y sobre todo de explicar.
El cambio que he vivido durante estos últimos años hace que mi forma de ver las cosas y de participar consciente de ellas sea totalmente diferente. Poco queda de aquella chica que vivía más en los mundos de Yupi que otra cosa.
Circunstancias como vivir ese "anti parto" y tener esos inicios tan fatales en la lactancia me han hecho madurar (aunque fuera a base de darme hostias con media humanidad), sentirme segura de mi misma, respetarme y confiar en mi y sobre todo en mi cuerpo. Quererme, respetarme y confiar.
Espero en unos días poder ponerlo en práctica y sea como sea ese parto estar tranquila y orgullosa de haber luchado porque ese parto sea lo más respetado posible. Haber luchado por no pasar lo que pasé con Boliche.
Para ello, entre otras cosas, he decidido no parir en La Paz como con mi hijo. No sé si será cesárea o no pero me he querido asegurar de que si se dan las mismas circunstancias, nadie me va a separar de mi hija 8 horas (salvo causas de fuerza mayor), nadie le va a dar un un chupete con un día de vida, nadie le va a dar un biberón sin consultarme, que mi hija no va a estar sola durante 8 horas en el nido si ella está bien, su padre está a su disposición para darle calor y amor si yo no puedo y así podría seguir con la lista pero no quiero aburriros.
Las cosas pueden salir bien o mal pero yo voy a poner todo de mi parte para que las cosas sean diferentes. Y para ello una tiene que ser activa y consciente.
Activa, consciente y fuerte para enfrentarse a lo que venga.
Hoy he ido creo que a la última clase pre-parto. Hablábamos de la lactancia y mi matrona me pidió que fuera para contar mi experiencia.
Cuando me ha presentado, ha dicho que para ella yo era el Cid Campeador de la lactancia jajajajaja esta mujer es única con sus ejemplos...
No hemos tenido mucho tiempo pero cuando me ha pedido un consejo para las mamis, lo he tenido claro.
Confiad en vosotras, no hagáis caso a todo lo que os dicen y disfrutad tanto del parto como de la lactancia como vosotras queráis no como nadie os imponga. De forma natural, tranquila, consciente y con confianza.
Y me repito más que el ajo pero es que yo he llegado a la conclusión de que la confianza en nosotras mismas es clave para salvar cualquier contratiempo. Para salir adelante incluso cuando vuestra propia pareja no os apoya todo lo que debería. Confía en ti misma.
Cuando la familia, no entienda porque no dejáis llorar al bebé o por qué le das la teta cada hora si "lo lógico es darle cada 4 horas" porque así lo dice hasta la peluquera. Confía en ti misma.
Cuando tienes ganas de llorar y no sabes por qué y te siente sola o perdida o confundida. Confía en ti misma.
La maternidad es un camino que debes andar y que para cada madre es diferente. Confía en ti misma y no dejes que nadie te lleve en una silla de ruedas. CAMINA. Te caerás mil veces o ninguna pero si confías en ti y lo vives conscientemente, pocas cosas habrá en la vida que te enseñen y te aporten más que esta carrera.
Y si tienes suerte, en ese camino igual te topas con gente maravillosa que que te siga aportando y te enriquezca como persona.
Yo la tuve. Tuve esa suerte. Quizá si mi parto y mi lactancia hubieran sido fáciles nunca hubiera abierto este blog, quizá nunca las hubiera conocido.
Mi tribu que empezó siendo una tribu 2.0 y que hoy por hoy son más como unas hermanas.
Quién sabe...
Desde luego yo no sería la misma que hoy.
Gracias chicas. Ya sabéis lo que os quiero.
Y como decía al principio, se va acercando el momento y quiero compartir con todos mi deseo de que todo salga bien y que pueda quitarme algunas espinitas.
Sea como fuere, todo serán capítulos que añadir a ese camino que ya comencé hace más de cuatro años. El camino de la maternidad.
Un abrazo para todos. Nos vemos por Twitter ;)
Imprimir
Estamos en la semana 38+3 y la Canica ya esta preparada para salir, solo queda que le vengan las ganas.
Yo me veo a punto de explotar pero es posible que la amiga esté bien feliz ahí dentro y no tenga ninguna prisa en salir. Desde luego con el tiempo que tenemos en Madrid no me extraña ni lo más mínimo.
Tengo tantas cosas que contar que ni siquiera sé por donde empezar así que probablemente éste sea uno de los post más caóticos de la historia del blog y con total seguridad me voy a dejar un montón de cosas en el tintero.
El embarazo en lineas generales no podía haber ido mejor. Sin molestias, sin dolores, con mucha energía y disfrutándolo a tope. Y por si fuera poco he podido compartirlo con varias amigas como LadyA, Suu, María y @Mousikh, que estaban o están pasando por ello por lo que si alguna duda salía a la palestra siempre había con quien comentarla y darle respuesta.
He vivido un embarazo compartido y además consciente. Como quiero que sea mi parto, sea natural o con cesárea, quiero vivir un parto consciente.
Para ello solo he necesitado reconciliarme con mi cuerpo. Que no es poco...
Sé que puede sonar un poco raro pero este embarazo ha sido totalmente diferente al de Boliche.
Para empezar, el tener que controlar los ciclos ya hizo que empezara a conocerme mejor, cosa que hasta ese momento no podía decir.
Un día comiendo con Suu se lo comentaba. Antes era como si no fuera consciente plenamente de mi cuerpo, algo así como si fuera de alquiler. Como cuando vives en un piso de alquilar al que no consideras tus hogar.
No sabía cuando ovulaba, no controlaba mis ciclos, no recordaba ni me sentí participe de muchas cosas de mi anterior embarazo y mucho menos del parto. Al que fui cual vaca que va al veterinario a que le saquen al ternero que lleva dentro.
No, estoy segura de que las vacas participan más en sus partos que lo que yo hice. No sabía por donde me andaba y tampoco me esforcé.
Eso no quiere decir que no estuviera ilusionada, ni mucho menos, al contrario, casi puedo asegurar que viví con más "emoción" el embarazo de Boliche que el de Canica. Quizá por que las circunstancias eran totalmente diferentes a las de ahora. De aquella no tenía otra cosa que hacer que mirarme la barriga y esta vez tenía un hijo al que atender.
Ni siquiera he tenido tiempo de tener miedo ni apenas preocupaciones y las que tengo son más emocionales que de otro tipo.
No me quiero liar con esto porque es un poco difícil de entender y sobre todo de explicar.
El cambio que he vivido durante estos últimos años hace que mi forma de ver las cosas y de participar consciente de ellas sea totalmente diferente. Poco queda de aquella chica que vivía más en los mundos de Yupi que otra cosa.
Circunstancias como vivir ese "anti parto" y tener esos inicios tan fatales en la lactancia me han hecho madurar (aunque fuera a base de darme hostias con media humanidad), sentirme segura de mi misma, respetarme y confiar en mi y sobre todo en mi cuerpo. Quererme, respetarme y confiar.
Espero en unos días poder ponerlo en práctica y sea como sea ese parto estar tranquila y orgullosa de haber luchado porque ese parto sea lo más respetado posible. Haber luchado por no pasar lo que pasé con Boliche.
Para ello, entre otras cosas, he decidido no parir en La Paz como con mi hijo. No sé si será cesárea o no pero me he querido asegurar de que si se dan las mismas circunstancias, nadie me va a separar de mi hija 8 horas (salvo causas de fuerza mayor), nadie le va a dar un un chupete con un día de vida, nadie le va a dar un biberón sin consultarme, que mi hija no va a estar sola durante 8 horas en el nido si ella está bien, su padre está a su disposición para darle calor y amor si yo no puedo y así podría seguir con la lista pero no quiero aburriros.
Las cosas pueden salir bien o mal pero yo voy a poner todo de mi parte para que las cosas sean diferentes. Y para ello una tiene que ser activa y consciente.
Activa, consciente y fuerte para enfrentarse a lo que venga.
Hoy he ido creo que a la última clase pre-parto. Hablábamos de la lactancia y mi matrona me pidió que fuera para contar mi experiencia.
Cuando me ha presentado, ha dicho que para ella yo era el Cid Campeador de la lactancia jajajajaja esta mujer es única con sus ejemplos...
No hemos tenido mucho tiempo pero cuando me ha pedido un consejo para las mamis, lo he tenido claro.
Confiad en vosotras, no hagáis caso a todo lo que os dicen y disfrutad tanto del parto como de la lactancia como vosotras queráis no como nadie os imponga. De forma natural, tranquila, consciente y con confianza.
Y me repito más que el ajo pero es que yo he llegado a la conclusión de que la confianza en nosotras mismas es clave para salvar cualquier contratiempo. Para salir adelante incluso cuando vuestra propia pareja no os apoya todo lo que debería. Confía en ti misma.
Cuando la familia, no entienda porque no dejáis llorar al bebé o por qué le das la teta cada hora si "lo lógico es darle cada 4 horas" porque así lo dice hasta la peluquera. Confía en ti misma.
Cuando tienes ganas de llorar y no sabes por qué y te siente sola o perdida o confundida. Confía en ti misma.
La maternidad es un camino que debes andar y que para cada madre es diferente. Confía en ti misma y no dejes que nadie te lleve en una silla de ruedas. CAMINA. Te caerás mil veces o ninguna pero si confías en ti y lo vives conscientemente, pocas cosas habrá en la vida que te enseñen y te aporten más que esta carrera.
Y si tienes suerte, en ese camino igual te topas con gente maravillosa que que te siga aportando y te enriquezca como persona.
Yo la tuve. Tuve esa suerte. Quizá si mi parto y mi lactancia hubieran sido fáciles nunca hubiera abierto este blog, quizá nunca las hubiera conocido.
Mi tribu que empezó siendo una tribu 2.0 y que hoy por hoy son más como unas hermanas.
Quién sabe...
Desde luego yo no sería la misma que hoy.
Gracias chicas. Ya sabéis lo que os quiero.
Y como decía al principio, se va acercando el momento y quiero compartir con todos mi deseo de que todo salga bien y que pueda quitarme algunas espinitas.
Sea como fuere, todo serán capítulos que añadir a ese camino que ya comencé hace más de cuatro años. El camino de la maternidad.
Un abrazo para todos. Nos vemos por Twitter ;)
Imprimir
jueves, 27 de septiembre de 2012
Operación "canica" y unas cuantas cosas más.
Que nadie se piense que voy dar el truco infalible para acabar con la canica trasnochadora que rueda incomprensiblemente en el piso de arriba a las 3 de la mañana porque esto va de otra historia. Lo siento pero no, tendréis que seguir aguantando la caniquita dichosa.
Pero antes de ir con la operación canica voy a pedir perdón lo primero por las vacaciones extra laaaaarge que se ha tomado aquí, la administradora del blog.
No creáis que no tenía que cosas que contar, que va. Hemos tenido un veranito de lo más entretenido. Es que los días se me pasan volando y cuando me doy cuenta ya estamos a viernes y luego a lunes y otra vez a viernes y otra vez lunes y así hasta el infinito y más allá.
Todas las noches me propongo ponerme delante del ordenador pero oigan es que se me caen los párpados, pero literal. Ni series, ni libros, ni leches en vinagre. Que me duermo y hasta luego Lucas mañana te veré.
Así por resumir un poco, aunque los que me seguís por TW ya estuvisteis bien informaditos, Boliche se rompió la clavíluca en mitad de las vacaciones.
¿Cómo?
Ni puta idea, la verdad.
Estábamos en la playa. Los adultos en la arena (seca) empezando a decidir si recogíamos el campamento para cerrar la jornada playera. Y los niños en la arena (mojada) jugando.
Teníamos una roca delante grandecita pero se les veía de hombros para arriba. De repente Boli desaparece y se empiezan a escuchar llantos.
Cinco segundo después aparecen de detrás de la roca Boli y su prima. La conclusión a la que llegamos por lo que contaron fue que se chocó con su prima y se cayó al suelo. Debió apoyar mal el brazo o se cayó golpéandose en el hombro.
Primero pensamos que lloraba por el golpe pero según pasaban los minutos y veíamos que si se le movía el brazo Boliche lloraba y gritaba como un poseso pues pensamos que igual había algo más.
LLámamos a Tele-Doc (gracias Doc) y nos dijo que sí, que mejor ir al hospital a descartar una luxación o fractura.
Yo cagada y pensando verás el chow cuando le hagan la placa. Me dijo "el Doc" que no pasaba nada que nos dejarían pasar a uno con él. Yo no podía así que le tocaría a su padre lidiar con la fiera, con el amor que le tiene a los médicos ("en ocasiones veo batas blancas")...
Y al hospital que nos fuimos.
Nos trataron estupendamente, todo sea dicho de paso.
Pasaron rápido y yo me quedé fuera esperando. Mordiéndome las uñas y aguantándome las ganas de vomitar porque el olor de las salas de espera me pone enferma.
En 20 minutos estaban fuera con la radiografía y los morros hasta el suelo.
- Rota.
- No fastidies... (a veces hablo bien y no digo tacos)
- míralo tu misma.
Po zi. Rota y bien rota. Qué bien!, qué divertido!, como no iba a llorar el pobrecito mío...
Pues otra vez para casa. Allí nos metimos en el coche los cuatro. El socio, Boli, yo y mis ganas de vomitar que debían de estar bien a gusto en compañía y decidieron quedarse una semana larga, casi dos.
Que levante la mano el que no ha pillado gastroenteritis este veranooooooo?????
Le inmovilizaron con un vendaje en ocho y arreando. No se puede hacer otra cosa.
El resto del verano estuvo bastante incómodo y un poco desanimado porque no podía llevar el mismo ritmo que antes. Se acabó bañarse en la playa, hacer el bruto con sus primos, y un largo etc.
Un rollo para vestirle y otro más grande para lavarle la cabeza, pero bueno, así fueron pasando los días hasta q 3 semanas después se lo pudimos quitar.
Lo del médico en Madrid ya para cagarse, claro.
En el hospital cuando le vieron y le vendaron nos dijeron que tenía que verle el traumatólogo en 2 semanas (jajajajajaja perdón que me da la risa...) así que llamé a mi pediatra a Madrid y me dice que ella se va de vacaciones y que no sabe que me voy a encontrar cuando vaya (coño! que lo mismo han detonado el centro médico o qué?) y que ella está dando para el trauma para casi 3 meses. Comooooooorrrrr????
Que si fuera ella cogería al niño y se iría al hospital de urgencias y explicaría lo que ha pasado. Para que luego digan que no saturemos las urgencias...
Al final a través de una persona que trabaja allí en el hospital conseguí que le dieran cita para el traumatólogo cuando cumplía las 3 semanas, pero ya íbamos con idea de acampar en el hospital y encadenarnos a los arboles (Thyssen style) hasta que alguien se dignara a mirarnos al guaje.
A día de hoy, ya está recuperado así que tan contento. Y ya que estamos con este tema, quiero daros las gracias a todos los que os habéis preocupado por él y habéis seguido su evolución. Muchas gracias.
El resto del verano bien, salvo la movida con los de Jazztel, que me tuvieron 20 días torturándome con sus servicio de atención al cliente tan horriblemente pésimo en el que después de hablar con (y no exagero) más de 20 personas, no hubo ni una sola de ellas que me supiera solucionar el problema.
Si os cuento toda la "historia para no dormir" ibais a flipar, así que para qué recordar aquellos momentos que me pusieron de tan mala leche. Yo por mi parte recomiendo a todo el que pillo que no se vaya NUNCA a Jazztel porque el servicio técnico será lo mejor pero el restooooooo, inútiles 100%. Bueno inútiles, impresentables, poco profesionales, sigo?, no creo que haga falta.
Y otra lo de la gastroenteritis que me dejó el estómago hecho polvo casi un mes. Pero lo peor no es eso, no. Lo peor es que eso te pille en Asturias!!!! eso si que es una putada de las gordas. Estar allí y no poder comer como se come por allí. Ggggrrrrrr
Y bueno después de todo este resumen tan acelerado (ultimamente soy más la teta acelerada que la teta reina) ahora sí que sí vamos con la OPERACIÓN CANICA
Algunos igual se huelen algo, pero la mayoría no se habrá percatado. Con lo que me ha costado no soltarlo por el Twitter!!!!
Pues sí, pues sí, una canica viene en camino para hacer compañía a Boliche.
Con ayuda de los test de ovulación, todo un descubrimiento para mí que ya os contaré en otro post, conseguimos dar en la diana.
Estamos muy contentos, incluido Boli y ahora solo deseamos que todo vaya bien y la Canica (mote que viene de Endor nada más y nada menos) venga sana y fuerte.
El lunes que viene cumplo las 12 semanas, así que me tengo que poner las pilas para ir poniendo al día el blog, que luego se me olvidan las cosas.
Me hubiera gustado poneros la eco que me hicieron la semana pasada donde se veía a la Canica tan estupenda peeeero la obstetra no me la quiso dar así que me quedo con las ganas. A ver si la próxima se tira el rollo.
Yyyyyyy ya aprovecho el tirón para informaros a los que todavía no lo sepais que este año la Fiesta de la Lactancia Materna en Madrid será el domingo día 7 de octubre en el Parque Juan Carlos I
Os dejo aquí el link del evento que se ha creado en Facebook para que os podáis informar de todo.
Si nada ni nadie nos lo impide allí estaremos para disfrutar y festejar un día tan importante.
Imprimir
miércoles, 1 de agosto de 2012
Mi homenaje en el Día Mundial de la Lactancia Materna
Hoy, 1 de agosto celebramos el Día Mundial de la Lactancia Materna con el que da comienzo la Semana Mundial de la Lactancia Materna ( del 1 al 7 de agosto).
Después de dar vueltas sobre como abordar el tema, pues en muchas ocasiones he hablado de la lactancia con Boliche, he pensado en lo cierto que resulta aquello de que "una imagen vale más que mil palabras" .
Ahí va mi humilde pero valioso homenaje personal para esta celebración tan maravillosa y enriquecedora.
Felicidades a todas las mamás que pudieron disfrutar de la lactancia en algún momento de su vida.
Si no tenéis blog pero sí Twiter, también podéis participar en una estupenda e interesante iniciativa promovida por la blogosfera maternal para fomentar la lactancia materna con el hastag #dialactancia
Imprimir
Después de dar vueltas sobre como abordar el tema, pues en muchas ocasiones he hablado de la lactancia con Boliche, he pensado en lo cierto que resulta aquello de que "una imagen vale más que mil palabras" .
Ahí va mi humilde pero valioso homenaje personal para esta celebración tan maravillosa y enriquecedora.
Felicidades a todas las mamás que pudieron disfrutar de la lactancia en algún momento de su vida.
Si no tenéis blog pero sí Twiter, también podéis participar en una estupenda e interesante iniciativa promovida por la blogosfera maternal para fomentar la lactancia materna con el hastag #dialactancia
Imprimir
miércoles, 13 de junio de 2012
Lo que la teta ha unido, que no lo separe el hombre.
"Lo que la teta ha unido que no lo separe el hombre"
Que frase tan llena de significado, verdad?
Se me ocurrió ayer y la verdad es que no me he molestado en meterla en San Google porque seguro que a alguien se le habrá ocurrido en algún momento antes que a mí.
Hoy en día cuesta tanto ser original..., aunque tampoco era mi intención serlo.
Con esa frase se me viene a la mente la imagen de la obra Miguel Angel de la creación de Adan de la mano de Dios, que se encuentra en la Capilla Sixtina. Solo que yo cambiaría la mano de Dios por una teta. Visualizáis el acercamiento pezón-dedo?
*Nota mental: Comentárselo a Sarai a ver que opina de mis delirios tetiles...
A los que pasáis por este blog desde hace tiempo y sabéis de mis idas de olla no os extrañara esta visión que os propongo. Ya conocéis mi pasión por la lactancia. Sino no tendría un blog con este nombre ni un nick tan... friki?
El caso es que llevo tiempo dándole vueltas a todo lo que me ha traído esto de la teta a mi vida personal (preparaos, post raruno a la vista...).
Quizá porque hace un par de meses el blog cumplió 3 años (sí, se me olvidó traer la tarta) y eso me hizo reflexionar sobre como el tema de la teta ha afectado, sobre todo positivamente, a mi vida más de lo que nunca pude imaginar.
Yo empecé en esto de la teta sin tener mucha seguridad en lo que estaba haciendo.
A pesar de mis malos (horribles) comienzos, aquello me parecía increíble.
Que sensación más maravillosa era esa de ver a mi hijo alimentándose de mí.
A pesar del dolor...
Luego una tiene dudas, quiere información, o simplemente busca un lugar donde desahogarse y entonces, decide abrirse un blog para contar cosas, compartirlas, conocer a gente maravillosa y un montón de cosas más.
En este blog se han tratado todo tipo de temas, la mayoría relacionados con la maternidad y lactancia pero otros no tenían nada que ver. Que no solo de teta vive el hombre..., pero el espíritu de la teta siempre ha estado presente.
Ha estado y está. Extendiéndose incluso a las redes sociales. Aunque el Fb lo tengo bastante abandonado, siempre ando por el Twitter, unas veces más participativa que otra.
La teta forma parte de mi vida. Tanto que me va acostar un trastorno bipolar en cualquier momento, pero bueno, son los daños colaterales que le vamos a hacer, "no pasha nara"..., os acordáis? seguro que muchos sí. Fue alguna de las primeras frases favoritas de Boliche.
Uy! madre que me voy a poner sentimental. Que esto ha empezado sin rumbo y la cosa se me va de las manos.
Pero es que después de 3 años, he compartido tantas cosas con los que pasáis por aquí... que no sé que decir. Me abruma esta sensación de cariño y gratitud.
Y es que por aquí pululan personas que forman ya parte de mi día a día y eso me da hasta miedo y todo.
Sí, podríamos decir que la teta me ha traído amistad y cariño.
También gracias ella he podido disfrutar más tiempo de mi hijo. Boliche para los de casa.
Hace poco una persona muy cercana a mí me confesó que se arrepentía mucho de no haber cogido más a su hijo cuando era bebé. Que ahora con el cole le ve pocas horas y que cuando tuvo todo el tiempo del mundo para estar cerca de él, no lo hizo.
Ella no pudo dar el pecho y como el niño era un bendito que dormía-comía-dormía-comía, no pudo disfrutar de su contacto como ahora sabe que le hubiera gustado.
Eso, unido a esa creencia tan popular y con la que estoy en pleno desacuerdo de "cuanto menos le cojas mejor que luego se acostumbra".
Los meses y los años pasaron y ahora echando la vista atrás uno se da cuenta de que ese tiempo no se puede recuperar.
Y a mí, la teta (lo llorón que era Boli y que me resbalaba lo que me decía la gente, todo hay que decirlo) me ayudó a aprovechar ese tiempo al máximo junto a él.
Porque la teta va más allá del mero aspecto nutritivo. Y no me voy a poner ahora a soltar el discursito del apego que da la teta y todo eso.
Eloísa lo explicó muy bien en su post de hace unos días. Podéis pasaros por aquí a leerlo. Un post que te desarma.
Gracias Elo, por dejarme compartirlo.
Así pues, la teta también me trajo (y aun me trae) momentos inolvidables y de incalculable valor junto a mi hijo.
Nunca una teta dio tanto de si. Y me refiero a las mías. Y me refiero a mí.
A veces me paro en mi habitación a los pies de mi cama y sonrío delante de la lámina de Mucha que tengo en la cabecera de la cama.
Ya lo conté hace mucho tiempo en un post. Fue una lámina que nos trajimos mi socio y yo de un viaje a Praga cuando Boliche aun no estaba ni en proyecto, creo.
La lámina en cuestión es esta...
Ni adrede hubiera escogido otra mejor.
Así llevo yo desde que nació Boliche. Me faltan los pájaros... (Ojo!, no se permiten chistes malos)
De aquella, yo no era consciente del alcance que podía suponer la lactancia, la teta al fin al cabo, para mí.
De todo lo que ello me iba a aportar.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
Yo mientas tanto voy a seguir disfrutando de esa sorpresa.
De mi hijo.
De esa experiencia.
De vuestras experiencias.
De vuestra amistad y cariño.
De todo lo que la teta me pueda aportar.
Gracias a todos los que pasáis por aquí.
... "Lo que la teta ha unido, que no lo separe el hombre"...
Imprimir
Que frase tan llena de significado, verdad?
Se me ocurrió ayer y la verdad es que no me he molestado en meterla en San Google porque seguro que a alguien se le habrá ocurrido en algún momento antes que a mí.
Hoy en día cuesta tanto ser original..., aunque tampoco era mi intención serlo.
Con esa frase se me viene a la mente la imagen de la obra Miguel Angel de la creación de Adan de la mano de Dios, que se encuentra en la Capilla Sixtina. Solo que yo cambiaría la mano de Dios por una teta. Visualizáis el acercamiento pezón-dedo?
*Nota mental: Comentárselo a Sarai a ver que opina de mis delirios tetiles...
A los que pasáis por este blog desde hace tiempo y sabéis de mis idas de olla no os extrañara esta visión que os propongo. Ya conocéis mi pasión por la lactancia. Sino no tendría un blog con este nombre ni un nick tan... friki?
El caso es que llevo tiempo dándole vueltas a todo lo que me ha traído esto de la teta a mi vida personal (preparaos, post raruno a la vista...).
Quizá porque hace un par de meses el blog cumplió 3 años (sí, se me olvidó traer la tarta) y eso me hizo reflexionar sobre como el tema de la teta ha afectado, sobre todo positivamente, a mi vida más de lo que nunca pude imaginar.
Yo empecé en esto de la teta sin tener mucha seguridad en lo que estaba haciendo.
A pesar de mis malos (horribles) comienzos, aquello me parecía increíble.
Que sensación más maravillosa era esa de ver a mi hijo alimentándose de mí.
A pesar del dolor...
Luego una tiene dudas, quiere información, o simplemente busca un lugar donde desahogarse y entonces, decide abrirse un blog para contar cosas, compartirlas, conocer a gente maravillosa y un montón de cosas más.
En este blog se han tratado todo tipo de temas, la mayoría relacionados con la maternidad y lactancia pero otros no tenían nada que ver. Que no solo de teta vive el hombre..., pero el espíritu de la teta siempre ha estado presente.
Ha estado y está. Extendiéndose incluso a las redes sociales. Aunque el Fb lo tengo bastante abandonado, siempre ando por el Twitter, unas veces más participativa que otra.
La teta forma parte de mi vida. Tanto que me va acostar un trastorno bipolar en cualquier momento, pero bueno, son los daños colaterales que le vamos a hacer, "no pasha nara"..., os acordáis? seguro que muchos sí. Fue alguna de las primeras frases favoritas de Boliche.
Uy! madre que me voy a poner sentimental. Que esto ha empezado sin rumbo y la cosa se me va de las manos.
Pero es que después de 3 años, he compartido tantas cosas con los que pasáis por aquí... que no sé que decir. Me abruma esta sensación de cariño y gratitud.
Y es que por aquí pululan personas que forman ya parte de mi día a día y eso me da hasta miedo y todo.
Sí, podríamos decir que la teta me ha traído amistad y cariño.
También gracias ella he podido disfrutar más tiempo de mi hijo. Boliche para los de casa.
Hace poco una persona muy cercana a mí me confesó que se arrepentía mucho de no haber cogido más a su hijo cuando era bebé. Que ahora con el cole le ve pocas horas y que cuando tuvo todo el tiempo del mundo para estar cerca de él, no lo hizo.
Ella no pudo dar el pecho y como el niño era un bendito que dormía-comía-dormía-comía, no pudo disfrutar de su contacto como ahora sabe que le hubiera gustado.
Eso, unido a esa creencia tan popular y con la que estoy en pleno desacuerdo de "cuanto menos le cojas mejor que luego se acostumbra".
Los meses y los años pasaron y ahora echando la vista atrás uno se da cuenta de que ese tiempo no se puede recuperar.
Y a mí, la teta (lo llorón que era Boli y que me resbalaba lo que me decía la gente, todo hay que decirlo) me ayudó a aprovechar ese tiempo al máximo junto a él.
Porque la teta va más allá del mero aspecto nutritivo. Y no me voy a poner ahora a soltar el discursito del apego que da la teta y todo eso.
Eloísa lo explicó muy bien en su post de hace unos días. Podéis pasaros por aquí a leerlo. Un post que te desarma.
Gracias Elo, por dejarme compartirlo.
Así pues, la teta también me trajo (y aun me trae) momentos inolvidables y de incalculable valor junto a mi hijo.
Nunca una teta dio tanto de si. Y me refiero a las mías. Y me refiero a mí.
A veces me paro en mi habitación a los pies de mi cama y sonrío delante de la lámina de Mucha que tengo en la cabecera de la cama.
Ya lo conté hace mucho tiempo en un post. Fue una lámina que nos trajimos mi socio y yo de un viaje a Praga cuando Boliche aun no estaba ni en proyecto, creo.
La lámina en cuestión es esta...
Ni adrede hubiera escogido otra mejor.
Así llevo yo desde que nació Boliche. Me faltan los pájaros... (Ojo!, no se permiten chistes malos)
De aquella, yo no era consciente del alcance que podía suponer la lactancia, la teta al fin al cabo, para mí.
De todo lo que ello me iba a aportar.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
Yo mientas tanto voy a seguir disfrutando de esa sorpresa.
De mi hijo.
De esa experiencia.
De vuestras experiencias.
De vuestra amistad y cariño.
De todo lo que la teta me pueda aportar.
Gracias a todos los que pasáis por aquí.
... "Lo que la teta ha unido, que no lo separe el hombre"...
Imprimir
lunes, 14 de noviembre de 2011
Oh! la luna
El sábado fue un día de esos en los que si no fuera porque uno va a pasarlo bien, se volvería a mitad de camino y se metería en la cama otra vez.
Tuve la suerte de ser invitada a la inauguración de Oh! la luna, un proyecto que nace entre dos mujeres, madres, emprendedoras y comprometidas, como ellas misma explican.
Como decía, Eloísa y Elena, tuvieron el detalle de invitarme el día del gran estreno de su tienda en Alcorcón. De su recién parida criatura, la cual han gestado con tanto cariño y dedicación.
Pero Oh! la luna, no es solo una tienda más de artículos para bebés, mamás y papás, es además un lugar de encuentro, un lugar para aprender y para compartir.
Allí podréis encontrar un abanico de servicios de lo más completo, como grupos de lactancia y crianza, talleres de portabebés, pañales de tela, cursos de masaje infantil, reflexología y actividades varias como, juego en familia, yoga o eventos como cumpleaños o reuniones.
Estaba contentísima por poder asistir, porque en la presentación se realizaría un taller explicativo sobre portabebés y otro sobre reflexología y les tenía muchas ganas a los dos y además podría compartir un tiempo con mamás maravillosas, peeeeeero, ya se sabe que Murphy que es un auténtico toca pelotas, estaba esa mañana aburrido e intentó fastidiarme la jornada.
Para empezar Boliche no se despertó hasta las 10.30 de la mañana y el evento comenzaba a las 11.30 en Alcorcón (o'sea a tomar por saco de mi reino) y como sabía que estaba cansado de toda la semana decidí dejarle a su ritmo y su ritmo fue ese, "a quien no madruga, dios le da un despertar con una sonrisa maravillosa", pero aquello ya iba a significar ir con la hora pegada al culo.
Para complicar un poco más el tema decidimos coger el tren. Meeec, error!
Entre los transbordos, los billetes que se mojan con las toallistas que mete a escondidas Boliche en mis bolsillos y no sirven para pasar por el torno, los eternos pasillos, las largas esperas del tren, las señoras que se pillan los abrigos con la puerta del vagón y hacen que el tren se pare otros 15 minutos, las salidas mal indicadas o mi torpeza que hacen que una tenga que darse toda una vuelta diez veces más larga que el camino correcto, resulta que Boliche y yo estuvimos de gran aventura ferroviaria 2 laaaargas horas!!!!
Viva Dios, que aquello parecía el Gran Prix, vamos que si me presenta Ramón García como revisor del tren yo ni me inmuto...
Cuando llegué a mi destino ya se había hecho el taller de reflexología y el de portabebés estaba dando a su fin. Poco pude pillar, pero si algo me quedó claro fue que me terminé de convencer a mí misma de que si nos animamos a por un segundo Boliche, me pienso hacer con un arsenal de foulares, mochilas y todo lo que se me ponga por delante. Que pena haberlos descubierto tan tarde...
También tuve la oportunidad de conocer en persona a otras dos mamás blogueras. A Vivian del blog Nace una mamá y a la lady más irreverente (con permiso de LadyA) de la blogosfera maternal, LadyVaga para los amigos, del blog Dolce Far Niente. Un encuentro estupendo. Son dos mujeres fabulosas.
Y además de estas dos mamás blogueras pude ver de nuevo a una de mis mamás blogueras favorita y además amiga Suu del blog Construyendo una familia la cual estaba disfrutando del encuentro con su maravillosa familia.
Me dió el tiempo justo de echar unas fotejas al local y a los invitados antes del picoteo con el que Eloísa y Elena nos agasajaron y después muchos besos, abrazos y unos cuantos "a ver cuando nos vemos más tranquilamente".
Muchas gracias chicas, por vuestra atención y buena onda, da gusto estar con vosotras. Os deseo mucha suerte con este bonito proyecto.
Y gracias por ese detalle tan bonito que nos regalasteis. No me extraña que Boliche se viera tentado de comerse ese rico jabón, a mí también me daban ganas de darle un lametón.
PD: Eloísa, Boliche ya me ha preguntado varias veces por esa teta tan chula con la que estuvo practicando la sintonización y me ha dicho "compramela porfa-plis, mamá"... "porfa-plis"??????????? O_O (este niño me lo copia todo!!!)
*Nota mental: Teta, la próxima visita a Oh! la luna en Metro de Madrid... vuela
Imprimir
Tuve la suerte de ser invitada a la inauguración de Oh! la luna, un proyecto que nace entre dos mujeres, madres, emprendedoras y comprometidas, como ellas misma explican.
Como decía, Eloísa y Elena, tuvieron el detalle de invitarme el día del gran estreno de su tienda en Alcorcón. De su recién parida criatura, la cual han gestado con tanto cariño y dedicación.
Pero Oh! la luna, no es solo una tienda más de artículos para bebés, mamás y papás, es además un lugar de encuentro, un lugar para aprender y para compartir.
Allí podréis encontrar un abanico de servicios de lo más completo, como grupos de lactancia y crianza, talleres de portabebés, pañales de tela, cursos de masaje infantil, reflexología y actividades varias como, juego en familia, yoga o eventos como cumpleaños o reuniones.
Estaba contentísima por poder asistir, porque en la presentación se realizaría un taller explicativo sobre portabebés y otro sobre reflexología y les tenía muchas ganas a los dos y además podría compartir un tiempo con mamás maravillosas, peeeeeero, ya se sabe que Murphy que es un auténtico toca pelotas, estaba esa mañana aburrido e intentó fastidiarme la jornada.
Para empezar Boliche no se despertó hasta las 10.30 de la mañana y el evento comenzaba a las 11.30 en Alcorcón (o'sea a tomar por saco de mi reino) y como sabía que estaba cansado de toda la semana decidí dejarle a su ritmo y su ritmo fue ese, "a quien no madruga, dios le da un despertar con una sonrisa maravillosa", pero aquello ya iba a significar ir con la hora pegada al culo.
Para complicar un poco más el tema decidimos coger el tren. Meeec, error!
Entre los transbordos, los billetes que se mojan con las toallistas que mete a escondidas Boliche en mis bolsillos y no sirven para pasar por el torno, los eternos pasillos, las largas esperas del tren, las señoras que se pillan los abrigos con la puerta del vagón y hacen que el tren se pare otros 15 minutos, las salidas mal indicadas o mi torpeza que hacen que una tenga que darse toda una vuelta diez veces más larga que el camino correcto, resulta que Boliche y yo estuvimos de gran aventura ferroviaria 2 laaaargas horas!!!!
Viva Dios, que aquello parecía el Gran Prix, vamos que si me presenta Ramón García como revisor del tren yo ni me inmuto...
Cuando llegué a mi destino ya se había hecho el taller de reflexología y el de portabebés estaba dando a su fin. Poco pude pillar, pero si algo me quedó claro fue que me terminé de convencer a mí misma de que si nos animamos a por un segundo Boliche, me pienso hacer con un arsenal de foulares, mochilas y todo lo que se me ponga por delante. Que pena haberlos descubierto tan tarde...
También tuve la oportunidad de conocer en persona a otras dos mamás blogueras. A Vivian del blog Nace una mamá y a la lady más irreverente (con permiso de LadyA) de la blogosfera maternal, LadyVaga para los amigos, del blog Dolce Far Niente. Un encuentro estupendo. Son dos mujeres fabulosas.
Y además de estas dos mamás blogueras pude ver de nuevo a una de mis mamás blogueras favorita y además amiga Suu del blog Construyendo una familia la cual estaba disfrutando del encuentro con su maravillosa familia.
Me dió el tiempo justo de echar unas fotejas al local y a los invitados antes del picoteo con el que Eloísa y Elena nos agasajaron y después muchos besos, abrazos y unos cuantos "a ver cuando nos vemos más tranquilamente".
Muchas gracias chicas, por vuestra atención y buena onda, da gusto estar con vosotras. Os deseo mucha suerte con este bonito proyecto.
Y gracias por ese detalle tan bonito que nos regalasteis. No me extraña que Boliche se viera tentado de comerse ese rico jabón, a mí también me daban ganas de darle un lametón.
PD: Eloísa, Boliche ya me ha preguntado varias veces por esa teta tan chula con la que estuvo practicando la sintonización y me ha dicho "compramela porfa-plis, mamá"... "porfa-plis"??????????? O_O (este niño me lo copia todo!!!)
*Nota mental: Teta, la próxima visita a Oh! la luna en Metro de Madrid... vuela
Imprimir
Etiquetas:
AGRADECIMIENTOS,
BLOG,
LACTANCIA,
MAMAS BLOGUERAS,
MATERNIDAD,
PAÑALES DE TELA,
PERSONAL,
PORTEO
miércoles, 19 de octubre de 2011
No estamos locas, que sabemos lo que queremos...
Ayer me manda un mensaje mi hermano y me dice, Teta, están echando un reportaje sobre la lactancia en T5, no sé como os pondrán...
Él por si acaso ya me avisó por si ese "como os pondrán" era "pingando", pero no.
Ayer no pude buscarlo pero hoy ya lo he localizado. Se titula QUIERO TETA, pero yo lo hubiera titulado NO ESTAMOS LOCAS, QUE SABEMOS LO QUE QUEREMOS, y le hubiera puesto la banda sonora de Ketama para redondearlo.
El reportaje habla de lo absurdo que resulta lo bien visto que está dar de mamar a un bebé, lo mal visto que está la lactancia prolongada y el poco apoyo que tienen esas super mujeres que dicen tirar pa'lante caiga quien caiga. Con un par!
Como se le puede decir a una madre que por dar el pecho a un niño de cuatro años le va a provocar un problema psicológico???
Quién es aquí el loco?
Es que no deja de parecerme flipante que la gente vea más normal darle un buen azote a tu hijo por una gilipollez o no tan gilipollez, pero vea mal que tu hijo mame alimento y amor de ti.
Reconozco que a veces estas cosas dejo de tomármelas con toda resignación posible y paso a cogerme unos cabreos del quince.
La falta de respeto de esos comentarios, eso sí que afecta a los hijos que lo escuchan mientras maman.
Decir a un niño tan pequeño que eso que siempre ha sido bueno ahora es sucio, malo y depravado.
Quién es aquí el depravado?, yo creo que el que tiene el problema es el que lo ve con la mente SUCIA.
Aquí el único que tiene un trauma con la teta es aquel que se levanta y se ofende cuando ve a una mujer sacar la teta para alimentar a su hijo. Sí, hágaselo mirar que la cosa pinta mal.
Uy! madre, Teta que te estás calentando y ahora te lías la manta a la cabeza y empiezas con las patadas voladoras y pa' que queremos más... relájate mujer, que tú solo querías enseñar el video, que es muy bonito y ya te estás poniendo las pinturas de guerra!
Venga va, respiraaaaaaaa, relájateeeeeeeeeee
Señores que NO ESTAMOS LOCAS, QUE SABEMOS LO QUE QUEREMOS y lo que queremos es RES PE TO.
¿Tan difícil es de entender?
Podéis ver el vídeo aquí
Imprimir
Él por si acaso ya me avisó por si ese "como os pondrán" era "pingando", pero no.
Ayer no pude buscarlo pero hoy ya lo he localizado. Se titula QUIERO TETA, pero yo lo hubiera titulado NO ESTAMOS LOCAS, QUE SABEMOS LO QUE QUEREMOS, y le hubiera puesto la banda sonora de Ketama para redondearlo.
El reportaje habla de lo absurdo que resulta lo bien visto que está dar de mamar a un bebé, lo mal visto que está la lactancia prolongada y el poco apoyo que tienen esas super mujeres que dicen tirar pa'lante caiga quien caiga. Con un par!
Como se le puede decir a una madre que por dar el pecho a un niño de cuatro años le va a provocar un problema psicológico???
Quién es aquí el loco?
Es que no deja de parecerme flipante que la gente vea más normal darle un buen azote a tu hijo por una gilipollez o no tan gilipollez, pero vea mal que tu hijo mame alimento y amor de ti.
Reconozco que a veces estas cosas dejo de tomármelas con toda resignación posible y paso a cogerme unos cabreos del quince.
La falta de respeto de esos comentarios, eso sí que afecta a los hijos que lo escuchan mientras maman.
Decir a un niño tan pequeño que eso que siempre ha sido bueno ahora es sucio, malo y depravado.
Quién es aquí el depravado?, yo creo que el que tiene el problema es el que lo ve con la mente SUCIA.
Aquí el único que tiene un trauma con la teta es aquel que se levanta y se ofende cuando ve a una mujer sacar la teta para alimentar a su hijo. Sí, hágaselo mirar que la cosa pinta mal.
Uy! madre, Teta que te estás calentando y ahora te lías la manta a la cabeza y empiezas con las patadas voladoras y pa' que queremos más... relájate mujer, que tú solo querías enseñar el video, que es muy bonito y ya te estás poniendo las pinturas de guerra!
Venga va, respiraaaaaaaa, relájateeeeeeeeeee
Señores que NO ESTAMOS LOCAS, QUE SABEMOS LO QUE QUEREMOS y lo que queremos es RES PE TO.
¿Tan difícil es de entender?
Podéis ver el vídeo aquí
Imprimir
miércoles, 3 de agosto de 2011
Semana mundial de la lactancia y "la llamada de la teta"
Seguramente pocas personas que se muevan habitualmente por los blogs de maternidad y más especialmente por los blogs pro-lactancia no se habrán enterado de que estamos en la semana mundial de la lactancia.
120 países celebran esta semana, hasta el próximo domingo, la Semana Mundial de la Lactancia, con el fin de fomentar, promover y apoyar la lactancia materna.
Pero hoy no voy a hablar de los beneficios de la lactancia materna, de los cuales no creo que ya a estas alturas nadie ponga en duda. Hoy voy a hablar de mi por qué.
La semana pasada me llegó el mail de una futura mamá. En él me comentaba que ella no sentía o no tenía muy claro si le daría el pecho a su hija.
No por miedo al posible dolor al dar de mamar o por temas de estética o dedicación, sino porque simplemente no sentía "la llamada de la teta".
En su mail me preguntaba cuando supe yo que quería dar el pecho a Boliche, cuando sentí yo esa "llamada" y me resultó curiosa la pregunta porque yo nunca tuve claro que quería dar de mamar a mi hijo hasta que me vi apunto de perder la "conexión telefónica"
Me explico.
Digamos que mis contactos con la lactancia se basaban en las 3 experiencias más cercanas que tengo.
- La primera, mi madre, no tuvo mucho éxito con la lactancia con ninguno de sus tres hijos.
A mis hermanos porque comían demasiado y "la leche no les alimentaba" (falso) y a mí porque se lo recomendó el dermatólogo cuando le dio un brote de psoriasis (igual que me pasó a mí).
- La segunda, una de mis primas. Tuvo a su primer hijo hace 5 años y sus inicios fueron buenos pero dolorosos. Aunque por la distancia tampoco pude vivirlo con detalle.
- Y la tercera, diez meses antes de nacer Boliche, mi hermana que tuvo a su hijo y por problemas físicos no pudo dar de mamar a mi sobrino, aunque ella lo intentó.
Resultado: más bien poca idea. Yo tenía intención de dar de mamar a mi hijo pero no iba para nada convencida y además me daba pavor tener que pasar por los dolores por los que pasó mi prima.
Cuando empezaron las clases de preparación al parto, yo seguía sin tener las ideas claras.
Es más los comentarios que hacía mi matrona sobre la opción de no dar el pecho no eran precisamente muy agradables. Algo que no veía muy bien, sobre todo de cara a lo mal que lo había pasado mi hermana por no poder dar el pecho.
Por lo que nunca comenté con la matrona mis dudas ni mis sentimientos al respecto.
A día de hoy, después de haber vivido mi propia experiencia y de conocer la forma de proceder de otras asesoras que dan información y buscan el éxito de la lactancia para la mamá y el bebé dejando las culpas y los reproches innecesarios atrás, estoy convencida de que para que funcione la lactancia hacen falta varias cosas, entre ellas, información, apoyo, empatía y suerte.
¿Suerte? , sí, suerte, porque hasta para dar con la gente adecuada hay que tener suerte.
Y yo en eso tampoco la tuve.
Mis días en el hospital fueron relativamente buenos. No me dolía el pecho cuando mamaba Boliche pero al llegar a casa la cosa cambió y empezaron los dolores.
La teta al aire, la leche en los pezones, el Purelán por kilos..., aquello no funcionaba y para el día de Reyes ya tenía mi primera herida de guerra. Un agujerito en un pezón por el cual salía más sangre que leche.
Con la suerte dándome el culo, que no la espalda, mi matrona no pudo ayudarme porque estaba de vacaciones y ya sabemos todos el sistema de sustituciones que tiene la Seguridad Social..., ninguno. Así que lo siguiente que pensé fue en preguntar a todas las amigas que habían tenido niños recientemente para ver si me podían echar un cable. Y la respuesta mayoritaria fue, "mejor quítale la teta y dale el biberón". Vaya ayudantas me había buscado!
Y yo sola, sin tener ni puta idea de que hacer con mi dolores, con Boliche llorando porque quería mamar y yo intentando retrasarlo, con mi super mega chachi libreta donde apuntaba a qué hora, cuanto tiempo había comido y de qué pecho... con este panorama en casa se me ocurrió la brillante idea de llamar a las de la La Liga de la leche...
Durante una semana estuve llamando a 4 asesoras de la Liga en diferentes horarios, dejando recados en sus contestadores, ¿para qué?, para nada porque ni una sola me devolvió la llamada.
Que puedo decir de ellas..., pues nada bueno así que mejor me guardo para mi misma todo lo que pensé sobre ellas en esos días en los que yo estaba sola, asustada y necesitada de ayuda.
Que no es culpa de ellas que mi lactancia fuera un desastre?, por su puesto no, pero que la ayuda que me brindaron a mí brilló por su ausencia eso sí que sí y para mí que en esos momentos que estaba tan desesperada... es imperdonable.
Con esto no quiero decir que acudir a los grupos de lactancia sea una pérdida de tiempo, ni mucho menos. Todo lo contrario, son un apoyo inestimable, pero para que la suerte sea un factor que apenas tenga importancia en el juego, mi consejo es que se haga una toma de contacto previa al nacimiento del bebé.
Para conocerse, para ver si lo que nos cuentan y como lo hacen nos da confianza y seguridad.
Para sentirse cómoda entre ellas, y porque además, las dudas surgen antes, durante y después.
Pero sobre todo, para conocer el pilar donde una se va apoyar durante esa etapa tan importante para algunas mamás como es la lactancia.
Poder contar con un grupo de apoyo eficiente en el que confíes, bajo mi punto de vista es ya un 50% de garantías de éxito en la lactancia. Y eso un porcentaje muy elevado.
Yo que no conté con ello, tuve que compensarlo con algo de lo que a día de hoy me siento orgullosa, mi cabezonería.
Y no me lo pusieron fácil, porque salí del hospital con chupete y biberón de apoyo porque Boliche perdió durante los días que estuvimos allí 500 grs, que no es moco de pavo, pero mi pediatra, que tampoco me pudo ayudar mucho con el tema de los dolores al dar de mamar, sí me dio el empujón para tirarme de cabeza con la lactancia exclusiva.
- Quítale el biberón de apoyo.
- Comooooo? pero si toma 90 ml al día.
- Da igual.
- Y si tiene hambre?
- La tendrá, así que le tendrás que poner más al pecho.
Y así fue, mamó más y más me dolió, claro, pero como "no hay mal que cien años dure..." ( y como diría mi güela, "...ni cabrón que lo resista"), una vez pasado el primer mes, la lactancia parece que comenzó a mirarnos con ojos piadosos.
¿Por qué algo que se lleva haciendo miles de años se me iba a resistir a mí?, pues no lo sé, pero el caso es que así era y eso me tocaba bastante las narices.
¿Cuando me di yo cuenta de que quería dar de mamar a mi hijo?¿cuando sentí yo la llamada de la teta?
Cuando pese a los dolores me parecía algo increíble, pero sobre todo cuando vi que la aquello se torcía y corría el riesgo de perderlo. Me tocó la fibra...
Muchas veces no nos damos cuenta de que queremos algo hasta que lo perdemos, por suerte, yo me di cuenta cuando estaba a punto de perderlo.
Y que mejor manera de hacer mi pequeño homenaje a la Semana Mundial de la lactancia que contando mi historia y animando a todas las mamás y sobre todo futuras mamás, a que se animen a contactar con un grupo de asesoramiento y apoyo a la lactancia.
Un grupo en el que se sientan escuchadas, respetadas, comprendidas, apoyadas y sobre todo asesoradas.
Que nuestra desinformación no sea un factor más contra el que luchar, ahorremos fuerzas para luchar contra la desinformación de todos los demás. Que con eso ya tendremos entretenimiento.
Imprimir
120 países celebran esta semana, hasta el próximo domingo, la Semana Mundial de la Lactancia, con el fin de fomentar, promover y apoyar la lactancia materna.
Pero hoy no voy a hablar de los beneficios de la lactancia materna, de los cuales no creo que ya a estas alturas nadie ponga en duda. Hoy voy a hablar de mi por qué.
La semana pasada me llegó el mail de una futura mamá. En él me comentaba que ella no sentía o no tenía muy claro si le daría el pecho a su hija.
No por miedo al posible dolor al dar de mamar o por temas de estética o dedicación, sino porque simplemente no sentía "la llamada de la teta".
En su mail me preguntaba cuando supe yo que quería dar el pecho a Boliche, cuando sentí yo esa "llamada" y me resultó curiosa la pregunta porque yo nunca tuve claro que quería dar de mamar a mi hijo hasta que me vi apunto de perder la "conexión telefónica"
Me explico.
Digamos que mis contactos con la lactancia se basaban en las 3 experiencias más cercanas que tengo.
- La primera, mi madre, no tuvo mucho éxito con la lactancia con ninguno de sus tres hijos.
A mis hermanos porque comían demasiado y "la leche no les alimentaba" (falso) y a mí porque se lo recomendó el dermatólogo cuando le dio un brote de psoriasis (igual que me pasó a mí).
- La segunda, una de mis primas. Tuvo a su primer hijo hace 5 años y sus inicios fueron buenos pero dolorosos. Aunque por la distancia tampoco pude vivirlo con detalle.
- Y la tercera, diez meses antes de nacer Boliche, mi hermana que tuvo a su hijo y por problemas físicos no pudo dar de mamar a mi sobrino, aunque ella lo intentó.
Resultado: más bien poca idea. Yo tenía intención de dar de mamar a mi hijo pero no iba para nada convencida y además me daba pavor tener que pasar por los dolores por los que pasó mi prima.
Cuando empezaron las clases de preparación al parto, yo seguía sin tener las ideas claras.
Es más los comentarios que hacía mi matrona sobre la opción de no dar el pecho no eran precisamente muy agradables. Algo que no veía muy bien, sobre todo de cara a lo mal que lo había pasado mi hermana por no poder dar el pecho.
Por lo que nunca comenté con la matrona mis dudas ni mis sentimientos al respecto.
A día de hoy, después de haber vivido mi propia experiencia y de conocer la forma de proceder de otras asesoras que dan información y buscan el éxito de la lactancia para la mamá y el bebé dejando las culpas y los reproches innecesarios atrás, estoy convencida de que para que funcione la lactancia hacen falta varias cosas, entre ellas, información, apoyo, empatía y suerte.
¿Suerte? , sí, suerte, porque hasta para dar con la gente adecuada hay que tener suerte.
Y yo en eso tampoco la tuve.
Mis días en el hospital fueron relativamente buenos. No me dolía el pecho cuando mamaba Boliche pero al llegar a casa la cosa cambió y empezaron los dolores.
La teta al aire, la leche en los pezones, el Purelán por kilos..., aquello no funcionaba y para el día de Reyes ya tenía mi primera herida de guerra. Un agujerito en un pezón por el cual salía más sangre que leche.
Con la suerte dándome el culo, que no la espalda, mi matrona no pudo ayudarme porque estaba de vacaciones y ya sabemos todos el sistema de sustituciones que tiene la Seguridad Social..., ninguno. Así que lo siguiente que pensé fue en preguntar a todas las amigas que habían tenido niños recientemente para ver si me podían echar un cable. Y la respuesta mayoritaria fue, "mejor quítale la teta y dale el biberón". Vaya ayudantas me había buscado!
Y yo sola, sin tener ni puta idea de que hacer con mi dolores, con Boliche llorando porque quería mamar y yo intentando retrasarlo, con mi super mega chachi libreta donde apuntaba a qué hora, cuanto tiempo había comido y de qué pecho... con este panorama en casa se me ocurrió la brillante idea de llamar a las de la La Liga de la leche...
Durante una semana estuve llamando a 4 asesoras de la Liga en diferentes horarios, dejando recados en sus contestadores, ¿para qué?, para nada porque ni una sola me devolvió la llamada.
Que puedo decir de ellas..., pues nada bueno así que mejor me guardo para mi misma todo lo que pensé sobre ellas en esos días en los que yo estaba sola, asustada y necesitada de ayuda.
Que no es culpa de ellas que mi lactancia fuera un desastre?, por su puesto no, pero que la ayuda que me brindaron a mí brilló por su ausencia eso sí que sí y para mí que en esos momentos que estaba tan desesperada... es imperdonable.
Con esto no quiero decir que acudir a los grupos de lactancia sea una pérdida de tiempo, ni mucho menos. Todo lo contrario, son un apoyo inestimable, pero para que la suerte sea un factor que apenas tenga importancia en el juego, mi consejo es que se haga una toma de contacto previa al nacimiento del bebé.
Para conocerse, para ver si lo que nos cuentan y como lo hacen nos da confianza y seguridad.
Para sentirse cómoda entre ellas, y porque además, las dudas surgen antes, durante y después.
Pero sobre todo, para conocer el pilar donde una se va apoyar durante esa etapa tan importante para algunas mamás como es la lactancia.
Poder contar con un grupo de apoyo eficiente en el que confíes, bajo mi punto de vista es ya un 50% de garantías de éxito en la lactancia. Y eso un porcentaje muy elevado.
Yo que no conté con ello, tuve que compensarlo con algo de lo que a día de hoy me siento orgullosa, mi cabezonería.
Y no me lo pusieron fácil, porque salí del hospital con chupete y biberón de apoyo porque Boliche perdió durante los días que estuvimos allí 500 grs, que no es moco de pavo, pero mi pediatra, que tampoco me pudo ayudar mucho con el tema de los dolores al dar de mamar, sí me dio el empujón para tirarme de cabeza con la lactancia exclusiva.
- Quítale el biberón de apoyo.
- Comooooo? pero si toma 90 ml al día.
- Da igual.
- Y si tiene hambre?
- La tendrá, así que le tendrás que poner más al pecho.
Y así fue, mamó más y más me dolió, claro, pero como "no hay mal que cien años dure..." ( y como diría mi güela, "...ni cabrón que lo resista"), una vez pasado el primer mes, la lactancia parece que comenzó a mirarnos con ojos piadosos.
¿Por qué algo que se lleva haciendo miles de años se me iba a resistir a mí?, pues no lo sé, pero el caso es que así era y eso me tocaba bastante las narices.
¿Cuando me di yo cuenta de que quería dar de mamar a mi hijo?¿cuando sentí yo la llamada de la teta?
Cuando pese a los dolores me parecía algo increíble, pero sobre todo cuando vi que la aquello se torcía y corría el riesgo de perderlo. Me tocó la fibra...
Muchas veces no nos damos cuenta de que queremos algo hasta que lo perdemos, por suerte, yo me di cuenta cuando estaba a punto de perderlo.
Y que mejor manera de hacer mi pequeño homenaje a la Semana Mundial de la lactancia que contando mi historia y animando a todas las mamás y sobre todo futuras mamás, a que se animen a contactar con un grupo de asesoramiento y apoyo a la lactancia.
Un grupo en el que se sientan escuchadas, respetadas, comprendidas, apoyadas y sobre todo asesoradas.
Que nuestra desinformación no sea un factor más contra el que luchar, ahorremos fuerzas para luchar contra la desinformación de todos los demás. Que con eso ya tendremos entretenimiento.
Imprimir
Etiquetas:
LACTANCIA,
MATERNIDAD,
PERSONAL,
PSORIASIS,
REFLEXIONES
miércoles, 20 de julio de 2011
Sintonizando la teta
Hace ya 5 meses que "la teta" se prejubiló de su bonito oficio, pero esa prejubilación ha sido relativa.
De ella, nos quedó una curiosa costumbre que pervive hasta el día de hoy (y lo que nos queda...).
La sintonización.
Cuando Boliche mamaba y ya contaba con 8 o 9 meses cogió la costumbre de comer de un pecho mientras jugaba o "sintonizaba" el pezón del otro pecho.
Y cuando decidió dejar de alimentarse de su teta querida, seguramente pensó que dejarlo así de golpe no era bueno, y que además eso de jugar con la teta de mamá era muy divertido y relajante.
Y yo lo prefiero eh, que a otros les da por coger un mini rastrillo y rastrillar un mini jardín zen para relajarse y a mí eso de encontrar arenita por la cama como que no me va, así que dentro de lo malo, lo menos malo.
Esta costumbre no me sorprende, me recuerda a mí, que de pequeña me dormía con una trapo que salío de un juego de sábanas que tenía yo en la cuna.
Cuenta mi madre que todas la mañanas amanecía con la sábana hecha un "gurruño" y decidió cortar un retal para evitar que desmontara todas las noches la cama.
Y mi hermano no se quedaba atrás, dormía dándole con el dedo índice al pico de una toalla de esas pequeñas de tocador. Vamos, igual que Boliche pero él en vez de sintonizar el pezón de mi madre, sintonizaba el pico de una toalla.
Por lo tanto estas rarezas deben ser hereditarias, y contra la genética no se puede luchar...
Para dormirse Boliche, antes su grito de guerra era "tetaaaaa" y ahora dice "mamá, me la sacas?" (la teta) o directamente la busca metiendo mano por el escote de mi camisón. Se ha vuelto de un fisno el nene..., pero sabe perfectamente lo que quiere y es seguir junto a su teta.
Esto me preocupó un poco en su momento, principalmente de cara al inicio de su etapa en la guardería. Pero a Boliche lo que le costó no fue dormir la siesta sin su teta. Lo que le costó fue separarse de mamá. Y a mamá separarse de Boliche, claro.
No digo con esto que no la echara de menos, pero creo que ver como dormían todos sus compis a la misma hora tan tranquilos y sin que pasara nada le ayudó mucho. Al principio solo dormía media hora o 45 minutos, cuando conmigo era y es capaz de dormir 3 horas seguidas, pero según fue transcurriendo el tiempo se fue adaptando y ahora duerme hora y media o incluso dos.
Según han ido pasando los meses y en concreto estos últimos 5 meses, el ritual para irse a dormir por la noche no ha variado en lo más mínimo.
En la cama leemos un cuento, unos cuantos besitos y después el tete (que se lo vamos a regalar a los caballos pequeñinos cuando vayamos a Asturias) y a sintonizar.
En la siesta en la escuela nunca ha tenido problema más allá de lo que ya os he contado, si estaba su chupete, ahora, incluso muchas tarde se duerme sin él, por eso queremos que inicie el curso en el cole de mayores también sin chupete.
Cuando va a dormir la siesta en casa y yo no estoy, tampoco hay mayor inconveniente. Le puede dormir su padre o sus abuelas que él no reclama la teta, pero solo si yo no estoy por casa, porque si yo estoy allí, la única opción para dormir es que la teta y yo durmamos con él.
A veces tengo dudas, claro, de si intentar forzar la situación para que deje de "sintonizar" pero después me replanteo si realmente es necesario.
Que yo no vaya con él a la cama ya no es problema. Recientemente he tenido un par de bodas por la tarde y se ha dormido por la noche con su papi tan contento, algo impensable hace unos meses.
Precisamente, como veo que va evolucionando él solo estupendamente, me gustaría que fuera él quien dejara la costumbre de sintonizar la teta por su propia voluntad, sin llantos innecesarios.
A mí no me supone problema alguno, aunque alguna que otra vez se le escape algún pellizco y tenga que amenazarle con desenroscar la teta y tirarla por la terraza.
Durante estos últimos meses, su relación con ella, la teta, ha sido francamente buena. Sigue teniéndola en cuenta e incluso, más de una vez me la ha pedido para dar un "chupito".
El fin de semana pasado me sorprendió porque alguna vez se había puesto a mamar pero enseguida se soltaba, y además de una forma como si se le hubiera olvidado como se hacía, era como darle un chupitazo testimonial pero nada más, pero el otro día íbamos a dormir la siesta y me pidió teta no para sintonizar sino para mamar y estuvo un par de minutos "dale que te pego".
Y digo "dale que te pego", porque no sé si a eso se le puede llamar mamar. Creo que todavía tengo leche, pero que tenga una gotilla no quiere decir que él sacara algo.
Yo tan contenta, recordando viejos tiempos (de hace 5 meses, que exagerada...) volviendo a sentir lo que es que tu hijo se alimente de ti. Se alimente de leche y/o de amor. Que igual suena cursi, vale lo sé, pero es que yo lo siento así, con esto siempre me sale la vena sensible.
Si alguien me pregunta por sus inconvenientes, pues bueno, aparte del cayo que me va a hacer, creo que no. Yo estoy encantada de poder disfrutar de ese momento junto a él y cuando él crea que ya está preparado para hacer el cambio pues ahí estaré yo para animarle. Salvo que el momento sea con 20 años, claro, pero no perdamos la fe, habrá que darle un voto de confianza.
Pero el destete no solo lo ha vivido Boliche, yo también he tenido que pasar por él y tengo que confesar que no ha sido tan fácil como algunos puedan pensar.
Mi cuerpo y mi mente se han tenido que adaptar nuevamente a esta situación, teniendo en cuenta que las hormonas, que son unas cabronas, siempre andan haciendo de las suyas, pues bueno ha habido sus momentos buenos, malos y regulares.
Algo curioso que me ha pasado estos meses, es que cuando veo un bebé llorar, tengo la sensación de que voy a notar una subida de leche, lo siento en mi cuerpo pero luego no llega a término esa subida, mira que soy raaaaaara, por favor, ¿¿¿¿alguna experta en la sala????, sí, que me diga si esto es normal o si tengo que empezar a pedir hora en el loquero tetil (si es que existe esa especilidad).
Eso también me pasaba cuando daba el pecho, solo que de aquella sí notaba la subida, pero es que ahora aunque no me suba, noto algo raro, difícil de explicar. Es como si me quedara a mitad de camino. Lo sabía, estoy majara perdida...
Para que me entendáis hombres y mujeres por igual, es como si notaras que vas a llegar al orgasmo pero luego se te corta y no llegas, solo que con el orgasmo, claro, es tremenda putada y con lo de la subida, pues no pasa nada. Simplemente esperas que llegue algo que no llega y punto. Es una sensación extraña pero nada más. Algo curioso de mención que servirá para que algunos que frecuentan este humilde blog se terminen de convencer de que no me llega bien el riego y decidan dejar de seguir mis historias rarunas. Que le vamos a hacer...
Así que los que decidáis seguir por aquí yo os lo agradezco, desde luego es de valorar, porque adaptando aquello que dijo Groucho Marx, "yo nunca leería un blog que me admitiera como autora".
Imprimir
De ella, nos quedó una curiosa costumbre que pervive hasta el día de hoy (y lo que nos queda...).
La sintonización.
Cuando Boliche mamaba y ya contaba con 8 o 9 meses cogió la costumbre de comer de un pecho mientras jugaba o "sintonizaba" el pezón del otro pecho.
Y cuando decidió dejar de alimentarse de su teta querida, seguramente pensó que dejarlo así de golpe no era bueno, y que además eso de jugar con la teta de mamá era muy divertido y relajante.
Y yo lo prefiero eh, que a otros les da por coger un mini rastrillo y rastrillar un mini jardín zen para relajarse y a mí eso de encontrar arenita por la cama como que no me va, así que dentro de lo malo, lo menos malo.
Esta costumbre no me sorprende, me recuerda a mí, que de pequeña me dormía con una trapo que salío de un juego de sábanas que tenía yo en la cuna.
Cuenta mi madre que todas la mañanas amanecía con la sábana hecha un "gurruño" y decidió cortar un retal para evitar que desmontara todas las noches la cama.
Y mi hermano no se quedaba atrás, dormía dándole con el dedo índice al pico de una toalla de esas pequeñas de tocador. Vamos, igual que Boliche pero él en vez de sintonizar el pezón de mi madre, sintonizaba el pico de una toalla.
Por lo tanto estas rarezas deben ser hereditarias, y contra la genética no se puede luchar...
Para dormirse Boliche, antes su grito de guerra era "tetaaaaa" y ahora dice "mamá, me la sacas?" (la teta) o directamente la busca metiendo mano por el escote de mi camisón. Se ha vuelto de un fisno el nene..., pero sabe perfectamente lo que quiere y es seguir junto a su teta.
Esto me preocupó un poco en su momento, principalmente de cara al inicio de su etapa en la guardería. Pero a Boliche lo que le costó no fue dormir la siesta sin su teta. Lo que le costó fue separarse de mamá. Y a mamá separarse de Boliche, claro.
No digo con esto que no la echara de menos, pero creo que ver como dormían todos sus compis a la misma hora tan tranquilos y sin que pasara nada le ayudó mucho. Al principio solo dormía media hora o 45 minutos, cuando conmigo era y es capaz de dormir 3 horas seguidas, pero según fue transcurriendo el tiempo se fue adaptando y ahora duerme hora y media o incluso dos.
Según han ido pasando los meses y en concreto estos últimos 5 meses, el ritual para irse a dormir por la noche no ha variado en lo más mínimo.
En la cama leemos un cuento, unos cuantos besitos y después el tete (que se lo vamos a regalar a los caballos pequeñinos cuando vayamos a Asturias) y a sintonizar.
En la siesta en la escuela nunca ha tenido problema más allá de lo que ya os he contado, si estaba su chupete, ahora, incluso muchas tarde se duerme sin él, por eso queremos que inicie el curso en el cole de mayores también sin chupete.
Cuando va a dormir la siesta en casa y yo no estoy, tampoco hay mayor inconveniente. Le puede dormir su padre o sus abuelas que él no reclama la teta, pero solo si yo no estoy por casa, porque si yo estoy allí, la única opción para dormir es que la teta y yo durmamos con él.
A veces tengo dudas, claro, de si intentar forzar la situación para que deje de "sintonizar" pero después me replanteo si realmente es necesario.
Que yo no vaya con él a la cama ya no es problema. Recientemente he tenido un par de bodas por la tarde y se ha dormido por la noche con su papi tan contento, algo impensable hace unos meses.
Precisamente, como veo que va evolucionando él solo estupendamente, me gustaría que fuera él quien dejara la costumbre de sintonizar la teta por su propia voluntad, sin llantos innecesarios.
A mí no me supone problema alguno, aunque alguna que otra vez se le escape algún pellizco y tenga que amenazarle con desenroscar la teta y tirarla por la terraza.
Durante estos últimos meses, su relación con ella, la teta, ha sido francamente buena. Sigue teniéndola en cuenta e incluso, más de una vez me la ha pedido para dar un "chupito".
El fin de semana pasado me sorprendió porque alguna vez se había puesto a mamar pero enseguida se soltaba, y además de una forma como si se le hubiera olvidado como se hacía, era como darle un chupitazo testimonial pero nada más, pero el otro día íbamos a dormir la siesta y me pidió teta no para sintonizar sino para mamar y estuvo un par de minutos "dale que te pego".
Y digo "dale que te pego", porque no sé si a eso se le puede llamar mamar. Creo que todavía tengo leche, pero que tenga una gotilla no quiere decir que él sacara algo.
Yo tan contenta, recordando viejos tiempos (de hace 5 meses, que exagerada...) volviendo a sentir lo que es que tu hijo se alimente de ti. Se alimente de leche y/o de amor. Que igual suena cursi, vale lo sé, pero es que yo lo siento así, con esto siempre me sale la vena sensible.
Si alguien me pregunta por sus inconvenientes, pues bueno, aparte del cayo que me va a hacer, creo que no. Yo estoy encantada de poder disfrutar de ese momento junto a él y cuando él crea que ya está preparado para hacer el cambio pues ahí estaré yo para animarle. Salvo que el momento sea con 20 años, claro, pero no perdamos la fe, habrá que darle un voto de confianza.
Pero el destete no solo lo ha vivido Boliche, yo también he tenido que pasar por él y tengo que confesar que no ha sido tan fácil como algunos puedan pensar.
Mi cuerpo y mi mente se han tenido que adaptar nuevamente a esta situación, teniendo en cuenta que las hormonas, que son unas cabronas, siempre andan haciendo de las suyas, pues bueno ha habido sus momentos buenos, malos y regulares.
Algo curioso que me ha pasado estos meses, es que cuando veo un bebé llorar, tengo la sensación de que voy a notar una subida de leche, lo siento en mi cuerpo pero luego no llega a término esa subida, mira que soy raaaaaara, por favor, ¿¿¿¿alguna experta en la sala????, sí, que me diga si esto es normal o si tengo que empezar a pedir hora en el loquero tetil (si es que existe esa especilidad).
Eso también me pasaba cuando daba el pecho, solo que de aquella sí notaba la subida, pero es que ahora aunque no me suba, noto algo raro, difícil de explicar. Es como si me quedara a mitad de camino. Lo sabía, estoy majara perdida...
Para que me entendáis hombres y mujeres por igual, es como si notaras que vas a llegar al orgasmo pero luego se te corta y no llegas, solo que con el orgasmo, claro, es tremenda putada y con lo de la subida, pues no pasa nada. Simplemente esperas que llegue algo que no llega y punto. Es una sensación extraña pero nada más. Algo curioso de mención que servirá para que algunos que frecuentan este humilde blog se terminen de convencer de que no me llega bien el riego y decidan dejar de seguir mis historias rarunas. Que le vamos a hacer...
Así que los que decidáis seguir por aquí yo os lo agradezco, desde luego es de valorar, porque adaptando aquello que dijo Groucho Marx, "yo nunca leería un blog que me admitiera como autora".
Imprimir
Etiquetas:
DESTETE,
FRIKADAS DE LA TETA,
LACTANCIA,
PERSONAL
miércoles, 1 de junio de 2011
Mi aliado más odiado
Todavía queda mucho para las vacaciones de verano, pero mentalmente ya voy pensando algunas cosillas que tengo que preparar para llevar.
Entre ellas está "mi aliado más odiado" para devolvérselo a su propietaria. El sacaleches.
Hacía tiempo que tenía ganas de contar mi experiencia con ese trasto diabólico que me ayudó a salvar la lactancia, pero nunca encuentro momento y esta semana voy de cabeza pero no me apetecía ir dejándolo atrás.
Tengo mil cosas de las que quiero hablar pero me falta tiempo.
Mi aliado más odiado es de la marca Avent, de tipo manual y me lo dejó una prima mía. Así que como reza el refrán, "a sacaleches prestado no le mires el mecanizado".
Los primeros contactos los mantuvimos en Reyes, cuando Boliche tenía 15 días de vida, por aquel desagradable episodio del agujerito en el pezón, por decirlo fisnamente, y no volvimos a saber más de él, hasta que 1 mes antes de ponerme a trabajar, decidí crear la gran reserva de leche del condado de Bolichelandia.
En esos momentos, Boliche tenía 3 meses y la lactancia materna ya estaba bien establecida.
Las primeras semanas fueron unos momentos difíciles, de agobio y agotamiento.
Siempre preguntándome, ¿por qué no me pueden salir las cosas bien a la primera?
Por aquel entonces mi sueño y yo andábamos reñidos y él se había largado de casa con otra, así que mis noches eran eternas.
Y ese cansancio se arrastraba detrás de mí como una babosa y hacía que cualquier pequeño esfuerzo se convirtiera en toda una odisea.
Recuerdo estar sentada en el sofá de casa con la teta al aire y dale que te pego al mecanismo.
Las primeras semanas me costaba un triunfo sacar algo. A veces después de llevar una hora dándole al tema miraba el vaso y solo habían caído unas gotas.
Ni si quiera llegaba aquello para darle ni 20 ml. Fatal.
Probé a sacarme la leche delante de la cuna de Boliche para estimularme, probé a mirar una foto suya, me daba masajes, también lo intentaba mientras el mamaba, pero me resultaba muy complicado porque me faltaban manos, así que tampoco.
Mi hermano que algunas noches venía a cenar, me miraba con cara de lástima y decía que aquello era inhumano.
Pero claro yo que soy igual de bruta para todo, me ponía a darle candela y me tiraba una hora entera sin parar. Meeec!!! error!!!
Eso no se debe hacer, lo aconsejable es intentar 10 o 15 minutos y descansar por lo menos una hora, peeero como siempre la falta de información y esa facilidad mía por hacer las cosas a lo bruto, volvían a hacer de las suyas.
Ay! madre, que malo es esto de la ignorancia.
El caso es que después de la paliza que les pegúe a estas pobres tetas mías, debieron rendierse y pensar que quizá fuera mejor facilitar las cosas si no querían quedar para el arrastre y de un día para otro aquello empezó a salir como dios manda.
Cuantas veces pienso ahora, lo fácil que me agobiaba en los primeros meses por cuestiones a las que ahora le doy apenas importancia.
Lo bueno fue que empecé pronto, por lo que cuando me tocó reincorporarme, tenía una buena reserva de leche de mami rica rica.
Abrías el congelador y aquello parecía la central lechera asturiana. Todo ordenadito por cantidades, por fechas. La leche, vamos!, nunca mejor dicho.
Cuando empecé a trabajar, diariamente me sacaba aproximadamente 180 ml en diez minutos, era la envidia de las vacas frixonas del lugar. ¡Qué chorro!, ¡qué velocidad de ordeño!, aquello era insuperable...
Aquella leche la guardaba en el frigo para que al día siguiente mi madre pudiera darle la leche fresca a Boliche.
Y si algún día no me podía sacar, no me preocupaba porque podía tirar de las reservas.
Pero era raro el día que no podía. En el trabajo no tenía problema porque estaba sola, con lo que me podía pasear con las domingas al aire si quería sin miedo a que me denunciaran por escándalo público.
Y así estuve desde los 3 meses hasta los 9 meses.
De esta forma siempre tenía leche en el congelador y mi producción no disminuía.
Eso sí, aquello fue un auténtico coñazo. De ahí mi amor-odio a ese maldito cacharro.
Gracias a él pude mantener la lactancia exclusiva sin problemas hasta que comenzamos a introducir la alimentación complementaria cuando me reincorporé al trabajo y además, como comentaba antes, mi producción de leche no se vio mermada en lo más mínimo.
Esos momentos de ir con la teta colgandera de paseo, y todo el día de acá para allá con el porta biberones térmico para que no se estropeara la leche..., que tiempos aquellos!, por suerte o por desgracia, se pasan volando.
Esa leche..., tenía un valor incalculable para mí, era oro líquido, sobre todo por el esfuerzo que suponía todo el proceso de sacar, transportar, conservar, clasificar, etc.
Joer, que despliegue!, pero es que de aquella leche no se podía desperdiciar nada.
Me viene a la memoria un día que estaba en la cocina y el papá de Boliche en un descuido tiró parte de la leche que yo iba a guardar. Buenooooooo!!!!, casi me lo como! y encima me dice que no me ponga así que no era para tanto,. Buuuuuhhhh, tu no sabes lo que has dicho majo, te la vas a cargar!!!! jajajaja
Y efectivamente no era para tanto, dejémoslo en que fue un momento de enajenación transitoria, pero sí, es cierto que para mí en ese momento si era para eso y para más.
Aunque entiendo que es difícil para una persona que lo ve desde fuera no llegar a comprender que eso que acaba de tirar, no solo es leche. Es esfuerzo, es tiempo, es dedicación, es amor.
Por todo ello, aunque reconozco el gran esfuerzo (que no sacrificio*) que conlleva y comprendo al que no quiera pasar por eso, estoy contenta por elegir la opción de sacarme la leche, porque por encima de todo el gran beneficiado siempre iba a ser Boliche.
*Sacrificio: RAE, Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
Imprimir
Entre ellas está "mi aliado más odiado" para devolvérselo a su propietaria. El sacaleches.
Hacía tiempo que tenía ganas de contar mi experiencia con ese trasto diabólico que me ayudó a salvar la lactancia, pero nunca encuentro momento y esta semana voy de cabeza pero no me apetecía ir dejándolo atrás.
Tengo mil cosas de las que quiero hablar pero me falta tiempo.
Mi aliado más odiado es de la marca Avent, de tipo manual y me lo dejó una prima mía. Así que como reza el refrán, "a sacaleches prestado no le mires el mecanizado".
Los primeros contactos los mantuvimos en Reyes, cuando Boliche tenía 15 días de vida, por aquel desagradable episodio del agujerito en el pezón, por decirlo fisnamente, y no volvimos a saber más de él, hasta que 1 mes antes de ponerme a trabajar, decidí crear la gran reserva de leche del condado de Bolichelandia.
En esos momentos, Boliche tenía 3 meses y la lactancia materna ya estaba bien establecida.
Las primeras semanas fueron unos momentos difíciles, de agobio y agotamiento.
Siempre preguntándome, ¿por qué no me pueden salir las cosas bien a la primera?
Por aquel entonces mi sueño y yo andábamos reñidos y él se había largado de casa con otra, así que mis noches eran eternas.
Y ese cansancio se arrastraba detrás de mí como una babosa y hacía que cualquier pequeño esfuerzo se convirtiera en toda una odisea.
Recuerdo estar sentada en el sofá de casa con la teta al aire y dale que te pego al mecanismo.
Las primeras semanas me costaba un triunfo sacar algo. A veces después de llevar una hora dándole al tema miraba el vaso y solo habían caído unas gotas.
Ni si quiera llegaba aquello para darle ni 20 ml. Fatal.
Probé a sacarme la leche delante de la cuna de Boliche para estimularme, probé a mirar una foto suya, me daba masajes, también lo intentaba mientras el mamaba, pero me resultaba muy complicado porque me faltaban manos, así que tampoco.
Mi hermano que algunas noches venía a cenar, me miraba con cara de lástima y decía que aquello era inhumano.
Pero claro yo que soy igual de bruta para todo, me ponía a darle candela y me tiraba una hora entera sin parar. Meeec!!! error!!!
Eso no se debe hacer, lo aconsejable es intentar 10 o 15 minutos y descansar por lo menos una hora, peeero como siempre la falta de información y esa facilidad mía por hacer las cosas a lo bruto, volvían a hacer de las suyas.
Ay! madre, que malo es esto de la ignorancia.
El caso es que después de la paliza que les pegúe a estas pobres tetas mías, debieron rendierse y pensar que quizá fuera mejor facilitar las cosas si no querían quedar para el arrastre y de un día para otro aquello empezó a salir como dios manda.
Cuantas veces pienso ahora, lo fácil que me agobiaba en los primeros meses por cuestiones a las que ahora le doy apenas importancia.
Lo bueno fue que empecé pronto, por lo que cuando me tocó reincorporarme, tenía una buena reserva de leche de mami rica rica.
Abrías el congelador y aquello parecía la central lechera asturiana. Todo ordenadito por cantidades, por fechas. La leche, vamos!, nunca mejor dicho.
Cuando empecé a trabajar, diariamente me sacaba aproximadamente 180 ml en diez minutos, era la envidia de las vacas frixonas del lugar. ¡Qué chorro!, ¡qué velocidad de ordeño!, aquello era insuperable...
Aquella leche la guardaba en el frigo para que al día siguiente mi madre pudiera darle la leche fresca a Boliche.
Y si algún día no me podía sacar, no me preocupaba porque podía tirar de las reservas.
Pero era raro el día que no podía. En el trabajo no tenía problema porque estaba sola, con lo que me podía pasear con las domingas al aire si quería sin miedo a que me denunciaran por escándalo público.
Y así estuve desde los 3 meses hasta los 9 meses.
De esta forma siempre tenía leche en el congelador y mi producción no disminuía.
Eso sí, aquello fue un auténtico coñazo. De ahí mi amor-odio a ese maldito cacharro.
Gracias a él pude mantener la lactancia exclusiva sin problemas hasta que comenzamos a introducir la alimentación complementaria cuando me reincorporé al trabajo y además, como comentaba antes, mi producción de leche no se vio mermada en lo más mínimo.
Esos momentos de ir con la teta colgandera de paseo, y todo el día de acá para allá con el porta biberones térmico para que no se estropeara la leche..., que tiempos aquellos!, por suerte o por desgracia, se pasan volando.
Esa leche..., tenía un valor incalculable para mí, era oro líquido, sobre todo por el esfuerzo que suponía todo el proceso de sacar, transportar, conservar, clasificar, etc.
Joer, que despliegue!, pero es que de aquella leche no se podía desperdiciar nada.
Me viene a la memoria un día que estaba en la cocina y el papá de Boliche en un descuido tiró parte de la leche que yo iba a guardar. Buenooooooo!!!!, casi me lo como! y encima me dice que no me ponga así que no era para tanto,. Buuuuuhhhh, tu no sabes lo que has dicho majo, te la vas a cargar!!!! jajajaja
Y efectivamente no era para tanto, dejémoslo en que fue un momento de enajenación transitoria, pero sí, es cierto que para mí en ese momento si era para eso y para más.
Aunque entiendo que es difícil para una persona que lo ve desde fuera no llegar a comprender que eso que acaba de tirar, no solo es leche. Es esfuerzo, es tiempo, es dedicación, es amor.
Por todo ello, aunque reconozco el gran esfuerzo (que no sacrificio*) que conlleva y comprendo al que no quiera pasar por eso, estoy contenta por elegir la opción de sacarme la leche, porque por encima de todo el gran beneficiado siempre iba a ser Boliche.
*Sacrificio: RAE, Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
Imprimir
Etiquetas:
LACTANCIA,
PENSAMIENTOS VARIOS,
PERSONAL,
SACALECHES
miércoles, 11 de mayo de 2011
Alimentación complementaria a demanda (Carlos González)
El sábado por la noche cuando mi marido llegó a casa, le estuve explicando en que había consistido la conferencia a la que asistí en el Hospital de Fuenlabrada sobre "Alimentación Complementaria a Demanda" cuyo ponente de lujo no fue otro que el Doctor Carlos González. Todo ello dentro del ciclo de conferencias "Conociendo a nuestros hijos".
Después de darle hasta el último detalle de lo que allí escuché, la respuesta de mi marido fue: "osea, que lo estamos haciendo mal".
Pues sí, efectivamente, nuestros inicios en la alimentación complementaria parece que no fueron los más acertados.
Desde luego, yo tenía claro que en algo habíamos fallado, y no solo eso, sino que además, tengo la certeza de que aunque vamos mejorando a pasos agigantados, las pautas que seguimos siguen siendo, más que equivocadas, voy a decir, "poco acertadas". Incluida nuestra adquisición de biberón con más 13 meses y tomando teta. La guinda del pastel.
Pero de la misma forma que salí de allí con la confirmación de que nuestra manera de proceder con Boliche en la introducción de los alimentos no fue la más acertada, salí con el buen sabor de boca que da escuchar a una persona que basa sus ideas en el respeto, la tolerancia, la empatía y una lógica aplastante.Y que luego digan que es un radical...
Vamos, que cada uno se arregla según sus circunstancias y punto pelota. Ni más ni menos.
Os cuento que nada más llegar al hospital, que por cierto la parte de sus instalaciones que vi, que no fueron muchas, me encantaron (incluido el aparcamiento sin "gorrilas"), entramos y la primera persona que vimos fue al Doc, sentado en la recepción, ojeando un pc.
Que emoción, que ganas tenía de conocerle. Pero no le molestamos y nos fuimos hacia donde se encontraban los organizadores del evento, la asociación Besos y Brazos.
Después de coger sitio, nos acercamos al Doctor que estaba firmando libros.
Yo me llevé mi libro de cabecera desde hace 2 años, "Un regalo para toda la vida", para mí "la biblia" de los libros divulgativos y manuales de lactancia.
Me presenté como mamá y bloguera y estuvimos charlando un minuto sobre "tetas, vacas y psoriasis" (cosas mías).
Después de firmar varios libros la conferencia dio comienzo a la hora prevista. Las 11:00 de la mañana.
Arrancó comentando que la problemática básica que surge a la hora de introducir la alimentación complementaria en los niños, viene originada por los fuertes y absurdos MITOS que la rodea.
Según Carlos González, en general la sociedad cree que los niños cuando llegan a los 6 meses se vuelven "tontos" y no saben "qué, "cómo" y "cuando" comer.
Nos empeñamos en seguir estrictos horarios, y menús preparados de forma que el niño se tiene que acostumbrar a algo que en un corto espacio de tiempo tiene que volver a modificar. Y además a veces, lo hacemos ayudándonos de amenazas, engaños, sobornos o incluso la fuerza.
En principio, un niño se podría alimentar de leche materna hasta el año sin problema, pero se ha demostrado que entre los 6 y los 12 meses existe un déficit en los niveles de hierro de la misma, por lo que con la introducción de la alimentación complementaria cubrimos esos niveles necesarios y además iniciamos al niño en las costumbres alimentarias del hombre adulto.
Y es precisamente por esto último por lo que los niños deberían seguir las mismas pautas que los adultos en lo que a su alimentación se refiere.
Con esto romperíamos la costumbre tan extendida de regirnos por horarios y comidas a las que los habituamos para pocos meses después cambiar de forma radical.
¿Por qué darle las comidas a horas exactas?, ¿por qué acostumbrarles a comer los purés extra triturados?, ¿por qué dar la fruta obligatoriamente en la merienda y no después de comer y/o después de cenar, o para desayunar?, o etc etc
Y por qué seguimos las pautas del médico al pie de la letra, cuando realmente el médico tampoco tiene un idea exacta que se base en estudios de a que hora, que alimento y que cantidad es la acertada.
El Doctor, estuvo explicando que en este campo, como en otros muchos, la información, formación y actualización de muchos profesionales médicos no es la más adecuada.
Los estudios que se realizan, se actualizan cada bastante tiempo y esa información llega muchos años después a los profesionales.
Para ello nos mostró varios cuadros donde el baile de datos de unos años a otros, es flamenco puro.
Esta desactualización origina la disparidad de criterios que tan locos nos vuelve, sobre todo a los padres primerizos.
Sin ir más lejos, el otro día en el blog de Leia Organa, Crónicas de una Padawan, su autora, comentaba su experiencia con el ombligo y sus curas.
El 80-90% de los comentarios confirmaban que el método para realizar las curas era utilizando alcohol.
Pues bien, mi matrona, nos explicó en las clases de preparación al parto que el ombligo nunca, se debe curar con alcohol, porque esta práctica no desinfecta sino que sella.
Según nos comentó ( y otra compañera de mis clases de dibujo que también es matrona, me confirmó), hace menos de 5-6 años unos estudios que se realizaron en atención primaria, confirmaron que la cura del ombligo resultaba más exitosa si no se utilizaba el alcohol y al igual que con cualquier otra herida, estas se realizaban exclusivamente con agua y jabón o con clorhexidina.
Bien, pues si estos estudios están correctamente demostrados, porque narices, en la mayoría de los hospitales de España, te siguen diciendo que le cures a tu hijo el ombligo con alcohol.
¿Por costumbre?, ¿porque esto se ha hecho así toda la vida y punto?, ¿porque no tienen ni puñetera idea?
Y como este caso, encontramos otros cien, a los que los padres primerizos nos enfrentamos sin saber por donde nos da el aire en la cara.
Y no solo en cada centro médico te dan unas pautas diferentes a seguir, sino que además resulta que las mamis (sobre todo la novatas) somos unas histéricas porque intentamos seguir al pie de la letra lo que el médico nos indica y además somos capaces de discutir con nuestra vecina, porque la papilla de la mañana según un pediatra se da a las 9 y según el de la otra se da las 9.30 porque les sienta mejor.
Y para sacarnos de ese error, Carlos González, primero aconseja de forma general desmedicalizar la alimentación y nos enseña (yo ya lo conocía) mediante diapositivas el folleto informativo que el gobierno de Irlanda reparte a los papás en sus centro de salud, y con el cual el Doctor se encuentra totalmente conforme. Podéis verlo aquí.
Básicamente, sus ideas son,
- Los cereales NUNCA, se ponen con la leche en el biberón.
- Los lactantes pasarán de la teta de su madre al vaso (con asas), nunca al biberón.
- Los niños que se alimentan con leche de fórmula, pasarán de la leche de continuación a la leche de vaca, siempre después del año, tomándola igualmente en vaso.
- En ningún momento dice que se debe empezar la alimentación complementaria con la fruta o la verdura, entre otras cosas porque aporta poco hierro y de lo que se trata es de cubrir ese posible déficit. Es decir, que el primer alimento de la lista es, la carne.
- Los alimentos y las edades son orientativas, salvo la leche de vaca, el huevo y el pescado, que el Doctor recomienda esperarse hasta el año de vida.
- El gluten, debe introducirse entre los 4 y los 7 meses primeros meses en pequeñas cantidades y de forma progresiva.
- Aconseja respetar las ventanas de oportunidad y respetar la iniciativa del niño, y aquí no solo se refiere a la alimentación sino a todos los aspectos de la vida diaria.
Desde dejar al niño manipular solo los alimentos, hasta dejarle vestirse solo (aun a riesgo de que Carmen Lomana muera de un infarto fulminante si ve por la calle el modelo que lleva nuestro hijo).
- No triturar en exceso los alimentos, para que el niño, conozca diferentes texturas. Dejando atrás los miedos al atragantamiento y considerándolos al mismo nivel que las caídas cuando un niño comienza a caminar. Evitando, eso sí, alimentos como los frutos secos que puedan provocar situaciones realmente peligrosas, como el ahogamiento.
- Insistió en que no debemos agobiarnos cuando los niños no comen y mucho menos obligarles a comer utilizando todo tipo de artimañas, si no tiene apetito (porque no se van a morir por desnutrición, miedo irracional de todos los padres) o si no les gusta el alimento que le ofrecemos, precisamente para evitar que el niño rechace totalmente y para siempre esa comida en concreto.
- Vivir este periodo de inicio en la alimentación como algo natural y sobre todo trabajándolo con sentido común y lógica. "Si es bueno para ti, es bueno para el niño".
Así que después de leer todos estos puntos, y ver lo que nos está costando introducir los alimentos sólidos (que no el puré) con Boliche, creo que queda clarito que la cagada ha sido monumental.
Pero, como dice Carlos González, cada uno hace lo que puede y nosotros en nuestro desconocimiento, hicimos lo que pudimos y lo que nos indicaron.
Después de 4 horas, entre conferencia y preguntas, salí de allí con una satisfacción tremenda, una sonrisa en la boca y un agujero negro en el estómago (dios mío, que hambre tenía).
Hubiera podido estar escuchándole unas cuantas horas más (hasta que me hubiera desmayado de hambre, claro). Aunque en algunas ocasiones, los llantos y/o gritos de los niños/bebés que también asistieron hicieran que me perdiera algún detalle.
La culpa, claro, de los padres que se quedan sentados mientras el niño/bebé que está ya cansado de estar oyendo todo el rato al mismo tío, llora de hambre/aburrimiento/pis/caca/etc, pero bueno nada que no se solucionara afinando el odio y la concentración.
Las claves del éxito de esta ponencia, sin lugar a dudas, LÓGICA Y HUMOR.
Por si a alguien le interesa, a colación de la pregunta que realizó una de las asistentes sobre el momento de separación madre-hijo, el Doctor, aconsejó la lectura del libro NECESIDADES DE LA INFANCIA de Brazelton y Greenspan de la editorial Grao.
Si pincháis aquí, veréis las características del libro.
Debajo de la imagen de la portada, donde pone Google vista previa, clicais y podéis echarle un ojo a la obra completa, por si queréis haceros una idea antes de comprarle.
A mi me ha parecido muy interesante y no creo que tarde en caer.
Seguramente me deje algo en el saco, pero resumir una conferencia de 4 horas, resulta un poco complicado.
Esto que plasmo aquí hoy, son las ideas que a mí me resultaron más importantes, indudablemente, siempre desde mi punto de vista.
Es posible que otras personas se quedaran con algún detalle que yo he pasado por alto, pero espero, que aun así, os pueda resultar de gran utilidad.
P.D: Mil gracias a Belén del blog Mamá sin Complejos por cederme las fotos del evento.
Imprimir
Etiquetas:
ALIMENTACION,
CARLOS GONZALEZ,
CONFERENCIAS,
LACTANCIA,
LM,
PERSONAL
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




.jpg)







