"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

martes, 14 de septiembre de 2010

Activando el tren de aterrizaje

Parece que está, es la “refinitiva”.
Ayer por la tarde llegamos a casa cargados de sueño, momentos de risa para recordar, anécdotas, fotos, maletas (otra vez), algún que otro picotazo de mosquito y varios kilos de tomate (del bueno).

Las fiestas se han acabado y un año más te dejan ese regusto en la boca agridulce que dan los ratos de risas con los niños y los amigos y esa sensación un poco desagradable que viene cuando piensas que se acabó lo bueno. Y que el invierno está a la vuelta de la esquina. Con lo que me gusta a mí el solecito.

Los paseos con Boliche, los columpios del parque durante horas y horas, los juegos con sus primos en la calle o en las peñas. El salir en pijama a la calle en el pueblo, sin horarios fijados para dormir y comer. Dejándose llevar, puramente por las necesidades que demanda tu cuerpo.

Esta misma sensación la tenía cuando era una cría y se acababan las vacaciones y había que volver al cole.
Hoy la vuelvo a tener pero no por mí, sino por Boliche.
Sé que le va a costar adaptarse en ese sentido, más que el año pasado. Ahora mismo está en estado salvaje y tiene que pasar de estar 8 horas al día en la calle a estar 8 horas al día en la escuela. Y eso es duro.

Esta mañana, le he dejado por primera vez después de mes y medio sin pisar por allí y claro, ha pasado lo que ya sabía yo que pasaría, que se ha pillado una chota del 15.
Casi tres horas después ha ido su padre a buscarle y cuando le ha visto ha puesto cara de ver a Dios.
Según “super-Patri” no ha estado del todo mal. Ha llorado algún ratillo, pero claro ni punto de comparación con el año pasado.

Como conoce a su seño y a sus compis, pues sólo tendrá que volver a coger el ritmo de los horarios. Pero aun así se hace duro.
No puedo hacerle entender que la vida es así. Que tiene momentos más divertidos que otros, pero que incluso eso hace que sepamos apreciar mejor los buenos.
No. Esas cosas todavía no las entiende.

Esta mañana después de darle mil besos para despertarle y de decirle, venga cariño!, que nos vamos a la calle!!!. Me ha dicho, no!, a yalle no!, a máma ( no, a la calle no, a la cama). Pobre, que penita me ha dado, con la carita de paz y felicidad que tenía durmiendo.

Bueno, creo que se nota que estoy un pelín de bajón. Me he mal acostumbrado a tenerle conmigo más tiempo del normal y ahora, otra vez a separarnos. Será la hijitis!.

Mi padre dice (y exagera) que le va a venir bien porque tenía mucha mamitis otra vez.
Que si cuando tú no estás en su radio visual se pone tontorrón. Que si mira el bebé de fulanita que pasa de brazo en brazo y se queda tan feliz, que si tal y que si cual.

Pues hombre normal, es que soy su madre. Yo soy la que está pendiente de él en todo momento. Lo cojonudo sería que tuviera abuelitis!!!!.

El tema de la mamitis ya lo tocaré otro día, que tengo mucho que decir.

Éste es uno de esos días en los que me acuerdo de la familia de la mano inocente de “Loterías y apuestas del estado”.

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martes, 7 de septiembre de 2010

Los viajes de Boliche. Londres I.

Como veo que a mamá parece que le da pereza ponerse a contar como fue nuestro viaje a Londres, voy a intentarlo yo.
A ver si me arreglo con este trasto que tanto me gusta aporrear.
Ah!, se me olvidaba. Hello!, soy Boliche.
Empezamos.

Lunes, día 9 de agosto.

Después de que mi mamá consiguiera, todavía no sé cómo, meter todo lo que había por el salón de casa, en dos maletas, nos fuimos al almacén de “viones” (aeropuerto).
Que emoción!, vaya chulada!. Por todas partes había un montón de “viones nandes” (aviones grandes) que iban de un lado para otro y hacían mucho ruido.

Me lo pasé muy bien corriendo de un lado a otro con los nenes que había allí también, esperando para montarse en el “vión”. Aunque fue un poco cansado.
Mamá y papá no hacían más que mirar unas teles grandes que colgaban del techo y poner la misma cara que ponen cuando tiro la comida por los aires o decoro las paredes de casa con pinturas.
También parecían preocupados porque mi “ñam-ñam” iba en la maleta y sólo llevaban un “ayur” (yogurt) y unas “etitas” (galletitas).
Pero a mí me daba igual el ñam-ñam, yo sólo quería correr y tirarme por el suelo con los otros nenes.
Después de mucho rato (no sé cuanto porque mis papás no me quieren comprar un “tic-tac” (reloj), nos montamos en un “vión”. Ya era muy tarde y quería “momir” (dormir), así que no me acuerdo muy bien del viaje.
Cuando llegamos a Londres, yo ya había dormido un buen rato así que me espabilé bastante y así pude disfrutar de algo que me gustó todavía más que el “vión”, el “teeeeen” (tren)!!!!!!!!!.
Vaya chulada! Y que “naaaaande” (grande) era!.

Lo cogimos en el mismo sitio donde nos dejó el “vion” y desde allí fuimos a Victoria Station. Allí tuvimos que coger un taxi porque era muy tarde y no había “teeeeeen yo-yo” (metro).
Mamá me dijo que teníamos que haber llegado al hotel a las 7 (pm, UK) y llegamos a las 4 (pm, UK)!!!!!. Todavía me lío mucho contando con los dedos de las manos, pero creo que llegamos 8 horas tarde.

Cuando llegamos al hotel, mamá y papá volvieron a poner la cara de “Boliche, eso no se hace”, cuando el señor que había regalando llaves de plástico detrás de una mesa les dijo que no había cuna para mí.
Chupi!, hoy también dormiré con mamá, como en casa.
Nos dieron una habitación con una cama “nande” y otra “titita” (chiquitita), pero sólo sería esa noche porque luego nos buscarían una cuna para mí. Porras!.

Como estábamos muy cansados, nos fuimos a “momir” en seguida.
Cambio de “mañal” (pañal) y “a máma, a mamá” (a la cama con mamá).

Martes, día 10 de agosto.

Cuando nos levantamos, ya se había pasado la hora del desayuno.
Pero yo tenía mi teta, la “cheche” (leche) y mis “etitas” (galletitas), así que yo iba servido.
Nos aseamos, nos vestimos y nos fuimos “a yalle” (a la calle).
Mamá ya tenía localizadas varias tiendas y como además conocía el barrio, fuimos directos a nuestra tienda favorita. Tesco.
Todos los días pasábamos por allí 2 veces.

Por la mañana comprábamos lo del desayuno porque lo que ponían en el hotel no nos gustaba mucho.
Mamá y yo nos peleábamos por los Muffins Blueberry y papá prefería algo salado o unos donuts muy divertidos de muchos colores.
Un paquete de fruta muy rica que ya venía preparada como la que hace mamá para mi merienda, agua y zumos.
Por la noche, cogíamos la cena y mi “cheche”.

A mamá le gustaba mucho esa tienda. Siempre buscando cosas para sus tartas y sus galletas. Ummmmm!, que ricas, ñam-ñam.
Y papá siempre le ponía la misma cara que me pone a mi cuando me persigue por casa para que me vaya “ a máma” (a la cama).

Después de desayunar nos fuimos al “teeeeen yo-yo” (tren rojo, osea el metro).
Gua!, que divertido. Me encantaba montar en él. Y ya me sabía como era el simbolito de sus estaciones, así que cada vez que pasaba por una me ponía a gritar de la emoción.
Había un señor que yo no veía, que siempre estaba diciendo lo mismo: “mind the gap”. Yo creía que todas las estaciones se llamaban así, pero mamá me explicó que el señor lo que decía era que tuviéramos cuidado de no meter el pie entre el tren y el andén.
Lo malo del “teeeeen yo-yo” es que no tiene esas escaleras tan chulis que hay en Madrid y que suben solas. Así que papá tuvo que cargar conmigo y con la silla, de “a viba a bayo” (arriba y abajo) todo el día. Pobrecito. Menos mal que mi papá es más fuerte que “eme-man” (Supermán).

Cuando salimos del “teeeeen yo-yo”, estuvimos en un parque muy chuli. Estuve jugando un rato con papá, mientras mamá organizaba los sitios por orden de preferencia, teniendo en cuenta el nubarrón que teníamos encima de la cabeza.

Después de jugar un rato nos fuimos a ver la “Torre de Londres”. Allí es donde guarda la reina, su joyero, la corona y un palo de oro muy grande que yo creo que debe servir para dar capones a los que se portan mal y no se acaban el ñam-ñam.

Mamá decía que allí se enviaban a los nenes malos, pero no me ha querido decir que les hacían porque cree que soy muy pequeñito para contarme esas cosas pero estoy seguro de que les torturaban mucho. Seguro que cortándoles las uñas, sacándoles los mocos y limpiándoles la cara con pañuelos que tenían la saliva de sus mamás. Puaaaaaaggggg!!!!.

Vimos unos “pipis nandes” (pájaros) que eran negros y que al parecer cuidaban del castillo. Creo que papá dijo que se llamaban cuervos. Eran muy feos. Según me contó mamá hay una leyenda que dice que el día que desaparezcan los cuervos la torre se caerá y con ella la reina y toda su familia.
Pero no lo entiendo muy bien, creo que se refiere a que se caerán de la cama.
Me parece que por eso me he caído yo alguna vez que otra de la cama, porque no tengo un bicho de esos en casa.
Ya sé!, voy a pedirle a los Reyes Magos que me traigan un cuervo estas navidades. Y si no encuentran ninguno pues que me traigan un casco. Digo yo, que servirá igual, ¿no?.


También vimos a unos señores que llevaban una ropa muy graciosa. Yo creo que eran payasos de incógnito, y eran los verdaderos guardianes de la torre. Creo que se llamaban Beefeaters.

Después de ver la torre, estuvimos viendo como lanzaban con un tirachinas gigante unos globos llenos de agua.



Anda que no se lo tenían que pasar bien en las guerras de antes lanzándose globos de agua con esos tirachinas. Ellos sí que sabían pasárselo bien.
Mientras veíamos el espectáculo estuvimos comiendo.
Yo “pi-é” (puré), que me trajo mamá de Madrid, y menos mal, porque los de allí no me hacían ninguna gracia. Yo creo que en vez de pollo, llevaban cuervo. BBBbrrrrrr!!!!!
Papá y mamá comieron “pis-a-pis” (fish & chips), yo no quise ni probarlo. Donde esté un buen “pi-é” que se quiten esas inglesadas.

Después empezó a llover y aprovechamos para montar en otro chisme súper súper chuli. Un “baco” (barco) que “pamén” (también) era muy “naaaaaaande”.


Bajamos por el rió Tamesis y pasamos por debajo del “Puente de Londres” hasta llegar a un “tic-tac” gigante, creo que se llamaban Big Ben.
No recuerdo nada del viaje porque había un tío contando algo que yo no entendía y me quedé dormido. Mira que hablan raro estos tíos!, pero bueno seguro que ellos tampoco me entienden a mi. Ja!.
Mamá dice que el trayecto fue muy chulo y como llovía bastante pues íbamos muy a gustito.

Cuando bajamos del “baco” vimos una rueda gigante que tenía unas cápsulas del tamaño de un “apabuuuuus” (autobús) y que daba vueltas.
Creo recordar que se llamaba “London Eye”, pero no nos montamos porque mis papás decían que duraba mucho rato y seguramente nuestros compañeros de cabina acabarían tirándonos al río. No sé porque lo dicen, si ya casi no lloro. Soy muy bueno…

Estuvimos viendo el “tic-tac” gigante, y “pamén” la Abadía de Westminster.
Yo pensaba que era una escuela porque es donde les ponen la corona a los reyes. Como la que me ponen a mí en mi cumpleaños en mi escuela pero mamá me dijo que no.
Que era diferente porque no les ensañaban nada allí, ni los colores, ni los números, ni las letras, ni nada y además cuando la gente importante se dormía para siempre los llevaban allí y desde allí se iban al cielo. Ya me hubiera gustado entrar para ver el ascensor que los subía al cielo. Debe ser más alto que el “tic-tac” gigante que habíamos visto antes.




Luego nos acercamos a la casa de la reina, Buckingham Palace, vaya nombre más raro. Allí todo tiene nombres raros. Le voy a decir a mis papás que tenemos que buscarle uno a nuestra casa. Algo así como Boliche’s Palace. ¿Qué os parece?.

Pasamos por St. James Park, un parque muy bonito que tenía muchos patos, ardillas y unas “piores” (flores) muy bonitas. Después de ver a que hora era el cambio de los señores soldados que cuidan del palacio nos fuimos al hotel porque ya era hora de cenar y estábamos muy cansados.

Volvimos a pasar por el Tesco a cargar la cena y nos fuimos al hotel.

Mamá y yo nos dimos un buen baño en una bañera que parecía una piscina, es lo único que nos gustó del hotel, y luego cenamos y a “momir”

Uf!, vaya rollo que os he soltado. Por hoy creo que es suficiente. Ya seguiré mañana.


P.D 1(de la Teta Reina): Sí, el de la foto de los "viones" es Super- Boliche.
P.D 2(de la Teta Reina): En el último capítulo intentaré dejaros los detalles económicos que pueda recordar.

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viernes, 3 de septiembre de 2010

El timo de la estampita

El otro día recibí un mail a mi dirección de latetareina@gmail.com que me dejó a cuadros.

Había oído muchas veces hablar en la TV de los timos/estafas que se hacen a través del móvil o del correo electrónico pero lo veía más como una leyenda urbana que como una realidad

Me costaba creer que la gente cayera en esos timos tan descarados.


Os lo copio aquí para que lo veáis.


Buenos dias

Discúlpeme para mi intrusión, pero quería hacerle una proposición de asunto. Mi padre fue un gran explotador de café cacao y terrateniente. Dispongo de una suma de Seis millón de quinientos mil Dólares (6.500.000 USD$) depositado por mi difunto padre en mi nombre en un banco. También mi tío (el hermano a mi padre) me lo quiere a morir a causa de mi herencia. Hoy dispone de todos los bienes materiales de mi padre. Sólo estos fondos son lo que se me queda.

Busco a una persona honrada que me ayuda a trasladar esta suma sobre su cuenta y dejar el país lo más rápidamente posible.

Usted me ayudará a investir esta suma tan pronto como los fondos estarán sobre su cuenta y continuaré también mis estudios.A cambio le prometo el 5 % sobre el importe total y tan pronto como los fondos estarán en su cuenta firmaremos un acuerdo para un nuevo porcentaje sobre cada Inversión. Póngase en contacto conmigo cuanto antes con el fin de tener más informaciones. contact; rose.zoro2010@gmail.comSenorita, rose zoro

Pobrecilla si lo único que quiere es salir de su país y seguir con sus estudios y encima mira que es maja que quiere compartir conmigo su herencia.
Hay que ver la buena gente que hay por el mundo, ¿verdad?.

Que cachonda la tía!, dice que busca una persona honrada..., y pone en luces gigantes de neón, busco pardilla/o que me alegre la vida.

Así que me puse en contacto con delitos informáticos de la Policía y les reenvié el mail por si les podía ser de alguna utilidad.

Esto es lo que me han contestado.


Le comunicamos que su correo ha sido recibido en la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía.

Le informamos que el anuncio del que habla responde al prototipo de estafas que se producen a través de internet.

Extreme la precaución y no envie dinero a desconocidos a través de empresas que no dejan rastro del dinero enviado como la entidad WESTERN UNION.

Un saludo, gracias por su colaboración.

Brigada de Investigación Tecnológica
Sección Técnica C/ Julian González Segador s/n 28043, Madrid Tfno 91 582 24 68 Fax 91 582 24 84

Como podéis ver es un remake del timo de la estampita pero en una versión diferente. Me cuesta pensar que haya gente que pique ante un engaño tan descarado pero siempre hay un roto pa' un descosío y un incauto para un estafador.

Así que nada, como diría mi madre: "átatelo al dedo" (traducción: que no se te olvide, estás avisado/a).


P.D: Que paséis buen fin de semana todos.
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jueves, 2 de septiembre de 2010

Caótico septiembre

Que mal llevo estas épocas de acoplamiento post vacacional. Me siento desubicada.
Y todo porque para mí las vacaciones no acaban hasta que no acaban las fiestas del pueblo. Aunque ya esté trabajando.

Nos pasamos el día yendo y viniendo del pueblo así que claro no tengo tiempo para organizar la casa, ni na’ de na’.
Los horarios todavía son muy irregulares, comemos tarde, nos acostamos tarde, nos levantamos temprano y Boliche va de oca en oca y tiro porque me toca.

Dormimos en casa de mis padres pero cuando se despierta y desayuna, le viste mi madre y pa’ la calle con mis suegros. Le dan de comer e intentan que duerma la siesta.
Y nosotros mientras hacemos el Paris-Dakar 2 veces al día.

Con todo este jaleo, no sabíamos si llevar a Boliche a la escuela o no. Teniendo en cuenta que la próxima semana no irá ni jueves, ni viernes, ni el lunes siguiente porque tenemos vacaciones (para las fiestas). Yo creo que llevarle un par de días durante 2 horas para luego estar otros cinco días sin ir, pues como que no le veo sentido.
El tema es que el miércoles ya son fiestas y yo no quiero dejarle allí porque sé que le va a “medio-fastidiar” el día a mi suegra y a mi madre.

Es el día de la Patrona y después de la misa todo el pueblo se va de bar en bar (sólo hay dos) hasta las cinco o las seis de la tarde. Las cervecitas y los aperitivos son el único avituallamiento mientras bailas sin parar detrás de los dulzaineros.

Dicho así puede parecer algo sin sentido pero os aseguro que es la leche.
Para mi es el mejor día junto con el encierro por el campo. Me lo paso como los enanos.

El último año que lo disfrute de lo lindo, porque todavía podía beber (no estaba embarazada), 4 amigas mías y yo acabamos con unas hamacas de playa en mitad de la plaza del pueblo cantando a voz en grito, subiéndonos al pátrol de la Guardia Civil (sí, tenemos debilidad por la Benemérita) y diciendo paridas desde el megáfono del pátrol a todo el que pasaba por allí.
Yo acabé pidiéndole la absolución de los pecados al cura del pueblo, el cual desde aquel entonces me mira con recelo hasta tal punto que creí que se negaría a bautizar a Boliche.
Creo que os podéis hacer una idea de cómo nos lo pasamos, ¿verdad?.
Claro, ahora con Boliche la cosa cambia.
Como este año no vamos a estar y casi lo prefiero porque la lucha por ver quien se quedaba en casa con Boliche podría haber sido encarnizada, pues claro no sabemos que hacer con el nenu.
Igual se lo lleva mi esposísimo al trabajo pero no es seguro. Un lío.

Después de las fiestas, con el cuerpo totalmente destrozado, tenemos que superar la vuelta al cole y al trabajo pensando que hasta navidades no volvemos a catar las vacaciones.

Me he vuelto a acostumbrar a tener a Boliche casi todo el día conmigo. Viviendo en una anarquía anti-horarios total.
Sin guerras por acostarse a tal hora, sin lloros por levantarse a cual hora.Viviendo el día a día según demandaban las necesidades del cuerpo.
Estamos en un estado salvaje total.

Ya tengo ganas de volver a la controlada rutina, con horarios civilizados y actividades más relajadas. Igual de maravillosas pero más relajadas.

Quiero guardar las maletas de una santa vez y no tenerlas por casa obstaculizando el paso, que parecemos los de humor amarillo saltando por encima de ellas. Pero es que no hemos parado de un sitio a otro. No me extraña que se me hayan pasado volando.

Lo hemos pasado genial. Sobre todo por ver como Boliche ha disfrutado a más no poder. En una ciudad nueva con unos parques chulísimos, los aviones, los trenes, los barcos. En la playa, con los abuelos, los primos, las vacas, los caballos.

Ha sido maravilloso ver como jugaba, descubría, exploraba. Como reaccionaba frente a las situaciones que se le planteaban. Como se relacionaba con otros niños que no conocía e incluso que no hablaban su propio idioma.
Las disputas sobre la propiedad de los juguetes, eran continuas. Su frase favorita es: “Eto e míííííííííoooo” y la nuestra: “nene, hay que compartir” (además de: “nene, bájate de ahí que te vas a abrir la crisma”).

Han sido unas vacaciones muy intensas y paradójicamente, ahora toca descansar. Buscar la mochila de Boliche y mis pinturas porque de este año no pasa. Necesito volver a mis clases de pintura, a mis ratos de cocina entre tartas y galletas. A descargar las fotos de las vacaciones para poder dejar constancia de ellas en el blog, antes de que se me empiecen a olvidar algunos detalles. A ponerme a plan porque me he puesto como una gochina con tanta jornada gastrónomicas, a ponerme al día con la casa y unas cuantas cosas más.
Pero estoy un poco aturdida con tanta idea en la cabeza. No se por donde empezar. Sí, ya lo sé, por el principio, ¡que jodía!.
Necesito encontrar un extremo del cordel para saber por donde empezar a tirar y deshacer la madeja de cosas que tengo pendiente.

Me he hecho una lista con lo que tengo que hacer pero sólo de mirarla ya me siento agotada, empiezo a sudar y me dan taquicardias. Ja!

Como diría Escarlata O’Hara, “Ahora no puedo pensar, ya pensaré mañana”.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Más premios

Sigo poniéndome al día..., esto es una locura. No se puede seguir tantos blogs sin perderse por el infinito.
Me faltan horas al día. Si leo no escribo, si escribo no leo y lo peor de todo si leo y escribo no curro como debiera.

Cierto es, que me mi trabajo es perfectamente compatible a estos buceos por internet pero aun así me faltan manos, orejas y ojos.

Antes de hablar de mis vacaciones quería agradecer a todos los que os habéis acordado de mi y me habéis honrado con vuestros premios.

Me ha hecho muchísima ilusión!, y no quería que pasara más tiempo para agradecéroslo. Sobre todo porque con la memoria que tengo, fijo que se me olvida.

Se que el premio tiene unas condiciones y unas normas, pero como ya he visto que muchas de vosotras lo tenéis y las normas están para saltárselas pues he decido para no liar más la cosa, dejarlo aquí para todo el que quiera cogerlo.

Para mi todos os lo merecéis, lo que escribís en vuestro blog, porque me encanta como lo hacéis ( sino no os seguiría, claro) y los que no tenéis blog, pues os lo merecéis igual por aguantarme, que ya es mucho...

En fin que aquí os lo dejo, a vuestra disposición. La que quiera que lo coja.







Lo que sí quiero, es agradecérselo personalmente a las que me lo otorgaron. Muuuuuuuuuuuchas gracias!!!!!!!!

Suu

LadyA

Mamadejulio

Cartafol

Crisis

Florencia

Mamareciente

Rebe

Lamamadeunabruja

Estanjana


Y ahora voy a intentar seguir poniéndome al día...

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martes, 31 de agosto de 2010

Telegrama

Acabo de aterrizar y estoy quitando las telarañas y pasando el trapo del polvo al blog. Stop.

Tengo las neuronas al 50% y no recuerdo la mitad de las contraseñas. Stop.

Joder!, que calor hace en Madrid. Stop.

A ver si esta semana consigo escribir un post y ponerme al día con los vuestros. Stop.

Tengo mil cosas que contaros. Stop.

Gracias por los premios, me iré pasando a por ellos. Stop.

Qué alegría me he llevado cuando los he visto. Me habéis animado el día!!!!!. Stop.

He disfrutado a rabiar y aun así os he echado de menos a todos. Stop.

Besos. Stop.

P.D: Que quede claro que no tengo nada que ver con el suicidio de la planta de “Si es lo”. Stop.

Jajajajajajaja. Stop.

jueves, 5 de agosto de 2010

Empieza la cuenta atrás

Sólo hay una cosa de las vacaciones que no me gusta nada nadita nada (además de que se acaben).
Preparar las maletas. Sobre todo con esa sensación de nervios constante que no me da tregua ni cuando estoy durmiendo.

A mi madre le pasa igual, se pone malita, la pobre.
Ya le he dicho mil veces que espero ser la más beneficiada en el reparto de la herencia porque en el reparto de defectos me los he llevado todos.

Ya llevo días con el estómago dando saltos mortales con doble tirabuzón hacia atrás y eso que todavía me quedan 4 días para irme. Si es que nos vamos, claro.
Para eso necesitan juntarse varios factores a nuestro favor.

El primero es que Boliche no se ponga malo. Algo más que probable, teniendo en cuenta que lleva casi 2 meses que no levanta cabeza. Otitis-virus-dientes-otitis-dientes.
Ahora parece que está un poco mejor pero sigue fastidiado con los dientes y come fatal.

Para más INRI, como casi no quiere comer ni cenar cuando llega la noche, pues claro, tiene un hambre voraz y con la teta no tiene suficiente. Así que se chasca medio litro de leche con cereales repartidos en dos biberones a lo largo de la noche, más la teta. Ya veremos donde acaba esto.
Ojalá me equivoque, pero me parece que la santa teta tiene los días contados. No lo quiero ni pensar. Ya sé que tiene 19 meses pero me daría una pena terrible.

Otro de los factores que intervienen en el éxito/fracaso del viaje es la huelga de controladores aéreos típica de estas fechas.
Cuando no son los pilotos, son los controladores, cuando no son las azafatas, los de la limpieza o la madre que los parió a todos ellos.
Si la huelga de metro me pareció mal según se desarrolló (no en si la huelga), no os quiero ni contar ésta.
Las vacaciones son sagradas y aquí no respeto ni a dios. Estoy demasiado cansada como para ponerme en el lugar de nadie. Y como a estas alturas del año no controlo bien la lengua (o el dedo), mejor me callo y ya veremos como sale la cosa.

Luego hay más factores menos probables, pero que también se pueden dar. Que nos pongamos malos mamá o papá, o que ocurra alguna cosa rara. Pero mejor no voy a desatar la imaginación que eso no ayuda nada a mis nervios.

De momento, voy con una lista a cuestas, donde voy apuntando todo lo que necesito llevar, según me voy acordando. Parezco tonta, coñe.

Mañana estaré más atacada que hoy y encima como es el último día en el curro estaré bastante liada. Así que, me despido hoy.
Seguramente, no pueda conectarme en todo lo que queda de agosto, aunque cuando llegue a Asturias intentaré buscar una vaca con unos buenos cuernos-router wifi y lo mismo puedo echar un ojo al correo, pero lo del blog lo veo inviable.
Para eso necesito mucho tiempo y el que tengo se lo voy a dedicar a mis chicos al 100%. Aunque sea para tirarnos de los pelos los unos a los otros.

Espero veros a todos a la vuelta.

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