Este año el eslogan de los grandes almacenes por todos conocidos y cuyo nombre no voy a publicitar (modo Anne Igartiburu ON, solo diré que empieza por "corte" y acaba por "inglés", modo Anne Igartiburu OFF), tiene un significado muy especial para nosotros.
LA VUELTA AL COLE, está suponiendo un gran salto para la familia y especialmente para Boliche.
Realmente, siento vértigo al echar la vista atrás y ser consciente de lo rápido que ha pasado el tiempo.
En pocos meses, Boliche ha evolucionado y ha dejado de ser "un bebé" para convertirse en "un niño mayor". Es lo que tiene ir al cole de mayores, claro.
Y para ello hemos tenido que superar distintas etapas. Uno como sujeto agente, como es el caso de Boliche, el gran campeón de la operación "ME HAGO MAYOR", y otros como sujetos pacientes, osea mi socio y una servidora, que lo hemos llevado... como buenamente hemos podido con tanto sentimiento encontrado de alegría, incertidumbre, ilusión, añoranza y unos cuantos etcéteras.
La tres etapas más delicadas eran,
A) "Control de esfínteres", también llamada "OPERACIÓN ACLEDJL".
B) "Tolero y acepto masticar cosas más duras que el puré".
C) No necesito el chupete porque "ya soy mayor"
Saltándome el orden establecido, podemos afirmar con rotundidad que la etapa C "no necesito el chupete" ha sido un autentico... fracaso.
Al verse acorralado el sujeto agente llegada la fecha de entrega del preciado objeto a los caballos y las vacas asturianas según lo pactado, cosa que Boliche por su escasa noción del tiempo veía muy lejano, se vio obligado a prorrogar el plazo de entrega, concretando como nueva fecha estas navidades.
Vamos, que Boliche nos hizo la doce-trece y de dejar el chupete nada de nada. Cuando vio las vacas, nos dijo a su padre y a mí con total solemnidad, "el chupete a las vacas no, mejor a Papá Noel".
No sabe na...
Teniendo en cuenta que en unos días se nos venía encima un cambio considerable, decidimos no forzar la máquina y esperar un poco más. Total, que más da esperar 3 meses más.
Todo lo contrario ocurre en lo referente a sus hábitos alimentarios.
En pocos meses, Boliche, ha pasado de comer básicamente purés, fruta en trozos y galletas (además de guarrerías como las patatas fritas o los gusanitos), a ser un magnífico comensal, objetivo que yo veía harto complicado de conseguir ante su negativa tajante de introducir cualquier alimento nuevo que hubiera que masticar al menos un par de veces antes de echarse al buche.
Hoy por hoy, no solo come una gran variedad de alimentos, carnes de todo tipo, pescados, huevos, frutas, legumbres, embutidos y cereales, sino que además come con alegría y apetito.
Lo único que no conseguimos que coma, si la forma de prepararlo no es en puré, es la verdura.
Pero quejarse sería injusto, teniendo en cuenta que el progreso ha llevado velocidad de crucero.
El tema está cuando en octubre empiece en el comedor... pero eso ya será otro cantar.
Lo cierto es que ahora da gusto verle comer.
Se ha vuelto un absoluto fan de la "sopita" algo increíble de creer si tenemos en cuenta que cuando antes le caía un fideo en la boca le daban unas arcadas tremendas.
Los macarrones, el arroz, las lentejas, el jamón del güeno, en fin, de todo. Así que con el tema de la comida podemos decir eso de "prueba superada".
Y por último y por ello no menos importante, sino todo lo contrario, llegamos a la etapa que más me quitaba el sueño, el CONTROL DE ESFINTERES.
Saber reconocer y avisar cuando las ganas de hacer pis llegaban fue bastante fácil. Un par de días de escapes y asunto arreglado.
Si bien es cierto, que a día de hoy, todavía usamos el pañal para dormir por la noche porque el consumo de líquidos sigue siendo considerable.
Es más, curiosamente, ahora gastamos más pañales por la noche que antes de la operación pañal.
Aunque alguna noche se levanta con el pañal totalmente seco, ha habido noches de tener que cambiarle hasta 3 veces de pañal por sufrir escapes.
Mi teoría, no sé si acertada o no, es que antes hacía mayor número de pises de menor cantidad y ahora aguanta más por lo que cuando hace pis la cantidad es tan grande que el pañal no es capaz de absorber rápidamente y en tan poco tiempo tanta cantidad de pis, por lo que acaba desbordándose y saliéndose del mismo.
Después de diferentes pruebas, hemos verificado que no hay pañal ni talla que resista ese tsunami.
En realidad lo que más me preocupaba no era si Boliche iba a tardar mucho en controlar el pis y la caca, ni tampoco me preocupa que no controle por la noche, lo que me preocupaba era el estreñimiento como causa o como efecto de la retención voluntaria de la caca.
Boliche desde los 5 meses, aun con la lactancia exclusiva, ya comenzó con pequeños problemas de estreñimiento, y no porque tardara varios días entre las deposiciones sino porque cuando lo hacía, sus cacas eran duras y por ello resultaban dolorosas.
(Uy... deposiciones, que fina me he vuelto, mon dieu...)
Y eso fue lo que pasó cuando quitamos el pañal, que Boliche, empezó a dejar de hacer caca, ni con pañal ni sin él. Nada.
En varias ocasiones tuvimos que recurrir a los "popositos" (supositorios) como él los llama, sobre todo cuando después de varios días, masajes, zumos, y demás, el dolor de tripa le hacía llorar.
Su estreñimiento se vio incrementado por el hecho de tener que hacer "cacuni" en el retrete, ese gran desconocido, pero eso lo pudimos solucionar bastante pronto con la ayuda de una de las mamás blogueras que pasa por aquí habitualmente (cada día me parece más alucinante todo lo que obtengo de otras mamás a través del blog).
"Por fin yo misma", me dio un consejo fantástico sobre como quitarle el miedo a sentarse en el retrete y hacer caca. Tan fácil como contarle el cuento de la Sra. Caca y sus cagarritos.
Sé que ella lo cogió de la biblioteca, pero como yo no tenía esa posibilidad decidí, con las pistas que ella me dio, utilizar mi herramienta más potente..., no hombre, no, las tetas no, la imaginación!!!..., así que me inventé un cuento sobre la Sra. Caca y lo triste que se ponía si no conseguía volver a su casita con sus cagarritos (pa mear y no echar gota, I know...)
Con ayuda del cuento de nuestra amiga la Sra. Caca y los sobornos, también imprescindibles para cualquier negociación, conseguimos en algo más de un mes, que Boliche hiciera regularmente caca y así evitar sacar a bailar a los temidos "popositos".
A día de hoy, los sobornos ya no son necesarios, pero seguimos teniendo en nuestras oraciones a San "cacasito", San "segus" y nuestra querida compañera de fatigas la Sra. Caca y sus pequeños cagarritos.
Por lo tanto, podemos afirmar que al igual que con la introducción de nuevas texturas en la alimentación de Boliche, la operación ACLEDJL se puede dar por terminada con un notable alto.
Eso no quita que algún que otro día haya habido algún pequeño escape, pero nada con importancia.
Superadas estas tres etapas, que no obstáculos, nuestro trayecto hacia esa nueva experiencia como es el cole de mayores, había comenzado cual camino de baldosas amarillas...
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Luchando en una guerra sin cuartel por la supervivencia de nuestro pequeño tesoro: LA LACTANCIA MATERNA.
"...El placer ha sido mio..."
...El placer ha sido mío...
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La vuelta al cole, 1ª parte
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miércoles, 7 de septiembre de 2011
Como una moto
Así voy yo estos días, como una auténtica moto.
Casi paso a decir hola y adiós, porque de momento la rutina no ha llegado a nuestras vidas.
Vamos y venimos todos los días a trabajar y dejamos a Boliche en el pueblo con mis padres y mis suegros.
Mientras estamos terminando con los preparativos para el incio del "cole de mayores".
Atacaita estoy ya con eso. Que si los libros, que si el uniforme, que si las listas, que si las reuniones.
De momento, ya sabemos como se llama la nueva seño de Boliche y mañana la conoceremos (cruzo los dedos para que tengamos suerte con ella).
Hemos pensado que lo mejor será traerle para que él también la conozca y así el día 12 cuando comiencen la adaptación ya no sea una extraña para él. Que será más recomendable que soltarle en el ruedo sin capote...
Y mientras mis nervios y mis inquietudes van y vienen y vienen y van.
Como afrontará el cambio Boliche?, se integrará bien con sus nuevos compañeros?, se apañará con los dichosos botones?, qué tal encajará con la nueva seño?, le llevo en silla o vamos andando? y tardamos 40 minutos en llegar, le dará tiempo a hacer pis cuando lo pida?, le gustará la comida del comedor?, y el material, lo marcamos o llevamos alguna bolsa o mochila para guardarlo allí?, etc.
Cuando tuvimos la reunión general, uno de los temas que abordaron fue el de reforzar la autonomía de los niños. Cosa que me parece lógica , pero claro, ya estamos con las condiciones generales.
Por ejemplo, nos dijeron que los niños tenían que ir al cole andando para fortalecer las piernas.
Joer con las monjas, como si ellas fueran a hacer la carrera de San Silvestre todos los años, no, si se las ve con una una condición física super fibrosa...
Claro, aquí no concretan nada, te dicen "TODOS los niños tienen que venir andando al cole" y ya me estoy imaginando a niños que vengan de Villalba o de Alpedrete porque sus padres trabajen aquí, diciendo a sus padres, "mamá, a mi ponme el despertador a las 3 de la madrugada, que yo tengo que ir andando al cole" jejejeje pobres...
El mío, no viene de tan lejos, pero andando desde casa hasta el colegio a su paso, podemos tardar tranquilamente 40 minutos y como que no es plan, digan las monjas lo que digan. Así que turnaremos la silla y el Metro, al menos de momento.
Luego tenemos el tema "operación botón", EL DICHOSO BOTÓN, que el niño tiene que saber abrocharse y desabrocharse el botón él solo...
Esto me tiene loca por dos cosas, primera porque no consigo que Boliche lo haga y segundo porque no creo que sea tan habitual que un niño de dos años y medio lo haga tan fácilmente como para exigirlo.
Está claro que todo, con entrenamiento, se puede conseguir pero vamos, que me parece un poco pronto como para exigir algo como eso.
Motricidad más fina que los modales de la Preisler, no me jodas.
No es que me quite el sueño porque él nunca ha tenido problema con la motricidad fina, pero lo del botón de momento se le resiste y por añadidura él pasa del tema, qué ocurre?, que de cara al botón del pantalón si me tiene medio mosca, que Boliche cuando dice que "quiere pis" es que QUIERE PIS y no es capaz de aguantarse 10 minutos mientras además se pelea con el botón. Ni de coña!
Así que los escapes están más que asegurados y eso es algo que sí me preocupa. Llevamos la operación pañal de sobresaliente y no quiero que empecemos a dar pasos de cangrejo.
Quiero pensar, que al igual que con lo del control de esfínteres, la coordinadora de infantil se mostró bastante intransigente de cara a aquellos padres que pasan un poco de todo y que por ejemplo todavía no les han retirado el pañal a sus hijos y pretenden que se lo quiten en el cole y cosas de ese tipo.
Por ello, aunque me siento algo temerosa en esos aspectos, me muestro positiva y confío, no, confío no, estoy segura de que Boliche lo va a hacer muy bien.
Lo cierto es que vivo estos días como un déjà vu porque hace 23 meses estaba exactamente igual, bueno, igual no, estaba peor, porque dejar a mi hijo con 9 meses en la guardería me comía el alma.
Hoy por hoy, al menos le puedo explicar por qué le dejo allí y le puedo hacer entender que "mamá vuelve luego a por él" cosa que con 9 meses era imposible.
Y Boliche ajeno a todas estas cosas que siento, está disfrutando a tope de sus vacaciones (como debe de ser) y emocionado con su inicio en el "cole de mayores" (bendita inocencia), ya veremos cuando vaya 2 o 3 días seguidos si sigue pensando igual. Angelico!.
Por otra parte y para añadir más salsa al guiso, hoy empiezan las fiestas del pueblo y ya se respira la alegría y el jolgorio. Y por consiguiente otras tantas cosas más que preparar, ropa, disfraces, comida, bebida, compras, y algunas cosas más.
Yo de momento esta tarde me tendré que ir a pelear con las de las tiendas donde he comprado el uniforme de Boliche porque la mitad de las prendas le quedan enorrrrrrmes y tendré que cambiarlas. Que desastre!, como dice mi madre, "parece que el difunto era mayor que él". Una cosa es que no le quede justo y otra que parezca un payasete.
Después de dos años y medio yo sigo volviendome loca con las tallas de su ropa. En fin...
Como decía en un principio esto es un hola y adiós, de momento seguiré algo perdida hasta casi finales de septiembre, aunque intentaré que no sea muy tarde.
Tengo mucho que contar!
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Casi paso a decir hola y adiós, porque de momento la rutina no ha llegado a nuestras vidas.
Vamos y venimos todos los días a trabajar y dejamos a Boliche en el pueblo con mis padres y mis suegros.
Mientras estamos terminando con los preparativos para el incio del "cole de mayores".
Atacaita estoy ya con eso. Que si los libros, que si el uniforme, que si las listas, que si las reuniones.
De momento, ya sabemos como se llama la nueva seño de Boliche y mañana la conoceremos (cruzo los dedos para que tengamos suerte con ella).
Hemos pensado que lo mejor será traerle para que él también la conozca y así el día 12 cuando comiencen la adaptación ya no sea una extraña para él. Que será más recomendable que soltarle en el ruedo sin capote...
Y mientras mis nervios y mis inquietudes van y vienen y vienen y van.
Como afrontará el cambio Boliche?, se integrará bien con sus nuevos compañeros?, se apañará con los dichosos botones?, qué tal encajará con la nueva seño?, le llevo en silla o vamos andando? y tardamos 40 minutos en llegar, le dará tiempo a hacer pis cuando lo pida?, le gustará la comida del comedor?, y el material, lo marcamos o llevamos alguna bolsa o mochila para guardarlo allí?, etc.
Decenas de dudas, unas más importantes que otras, pero todas ellas se agolpan en mi cabeza y hacen tanto ruido que me vuelven medio loca.
Algunas de ellas no nos las han aclarado todavía en colegio y otras nos las han aclarado demasiado.Cuando tuvimos la reunión general, uno de los temas que abordaron fue el de reforzar la autonomía de los niños. Cosa que me parece lógica , pero claro, ya estamos con las condiciones generales.
Por ejemplo, nos dijeron que los niños tenían que ir al cole andando para fortalecer las piernas.
Joer con las monjas, como si ellas fueran a hacer la carrera de San Silvestre todos los años, no, si se las ve con una una condición física super fibrosa...
Claro, aquí no concretan nada, te dicen "TODOS los niños tienen que venir andando al cole" y ya me estoy imaginando a niños que vengan de Villalba o de Alpedrete porque sus padres trabajen aquí, diciendo a sus padres, "mamá, a mi ponme el despertador a las 3 de la madrugada, que yo tengo que ir andando al cole" jejejeje pobres...
El mío, no viene de tan lejos, pero andando desde casa hasta el colegio a su paso, podemos tardar tranquilamente 40 minutos y como que no es plan, digan las monjas lo que digan. Así que turnaremos la silla y el Metro, al menos de momento.
Luego tenemos el tema "operación botón", EL DICHOSO BOTÓN, que el niño tiene que saber abrocharse y desabrocharse el botón él solo...
Esto me tiene loca por dos cosas, primera porque no consigo que Boliche lo haga y segundo porque no creo que sea tan habitual que un niño de dos años y medio lo haga tan fácilmente como para exigirlo.
Está claro que todo, con entrenamiento, se puede conseguir pero vamos, que me parece un poco pronto como para exigir algo como eso.
Motricidad más fina que los modales de la Preisler, no me jodas.
No es que me quite el sueño porque él nunca ha tenido problema con la motricidad fina, pero lo del botón de momento se le resiste y por añadidura él pasa del tema, qué ocurre?, que de cara al botón del pantalón si me tiene medio mosca, que Boliche cuando dice que "quiere pis" es que QUIERE PIS y no es capaz de aguantarse 10 minutos mientras además se pelea con el botón. Ni de coña!
Así que los escapes están más que asegurados y eso es algo que sí me preocupa. Llevamos la operación pañal de sobresaliente y no quiero que empecemos a dar pasos de cangrejo.
Quiero pensar, que al igual que con lo del control de esfínteres, la coordinadora de infantil se mostró bastante intransigente de cara a aquellos padres que pasan un poco de todo y que por ejemplo todavía no les han retirado el pañal a sus hijos y pretenden que se lo quiten en el cole y cosas de ese tipo.
Por ello, aunque me siento algo temerosa en esos aspectos, me muestro positiva y confío, no, confío no, estoy segura de que Boliche lo va a hacer muy bien.
Lo cierto es que vivo estos días como un déjà vu porque hace 23 meses estaba exactamente igual, bueno, igual no, estaba peor, porque dejar a mi hijo con 9 meses en la guardería me comía el alma.
Hoy por hoy, al menos le puedo explicar por qué le dejo allí y le puedo hacer entender que "mamá vuelve luego a por él" cosa que con 9 meses era imposible.
Y Boliche ajeno a todas estas cosas que siento, está disfrutando a tope de sus vacaciones (como debe de ser) y emocionado con su inicio en el "cole de mayores" (bendita inocencia), ya veremos cuando vaya 2 o 3 días seguidos si sigue pensando igual. Angelico!.
Por otra parte y para añadir más salsa al guiso, hoy empiezan las fiestas del pueblo y ya se respira la alegría y el jolgorio. Y por consiguiente otras tantas cosas más que preparar, ropa, disfraces, comida, bebida, compras, y algunas cosas más.
Yo de momento esta tarde me tendré que ir a pelear con las de las tiendas donde he comprado el uniforme de Boliche porque la mitad de las prendas le quedan enorrrrrrmes y tendré que cambiarlas. Que desastre!, como dice mi madre, "parece que el difunto era mayor que él". Una cosa es que no le quede justo y otra que parezca un payasete.
Después de dos años y medio yo sigo volviendome loca con las tallas de su ropa. En fin...
Como decía en un principio esto es un hola y adiós, de momento seguiré algo perdida hasta casi finales de septiembre, aunque intentaré que no sea muy tarde.
Tengo mucho que contar!
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jueves, 18 de agosto de 2011
AVISO DE CARLOS GONZALEZ- IMPORTANTE!
Ya sé que dije que no volvería hasta septiembre, pero tengo que hacer un paréntesis en mis vacaciones blogueriles por un motivo que creo importante.
No solo por intentar atajar una información errónea sino también por poder ayudar a una persona a la que tengo tanto que agradecer.
Hoy se ha puesto en contacto conmigo (entre otros), el Doctor Carlos González para informarme de un hecho que creo que deberíais conocer e incluso si podéis difundir los que queráis en vuestro propios blogs, sería de gran ayuda.
Se trata de una información errónea que se ha extendido por la red sobre unas pautas alimentarias supuestamente dadas por Carlos González.
A continuación os dejo el correo que he recibido de él informándome sobre lo sucedido.
Hola
Os escribo a varios amigos y amigas que tenéis foros y blogs y cosas así.
Echando una ojeada por internet he econtrado un documento de 25 puntos, titulado "Pautas orientativas para padres de niños que, aparentemente, no comen bien.", qu por lo visto está reproducido en más de 80 páginas, y que al menos en algunas de ellas aparece como firmado por mí.
Por si lo encontráis por ahí, quiero aclarar que yo no he escrito ese documento. Aparentemente es de alguien que ha leído mi libro y ha intentado hacer un resumen. No me lo he leído entero (es un poco angustiante, leer algo parecido a lo que yo digo pero al mismo tiempo inquietantemente distinto), pero a simple vista veo algunas cosas que me chirrían:
"Chucherías prohibidas". Yo nunca he dicho eso. Con lo poco que me gusta prohibir cosas.
"Pecho "for ever"". Pero, ¿como va nadie a dar el pecho "for ever"? Es absurdo. Si alguien lee eso y cree que lo he dicho yo, no me extraña que piesen que soy un fanático de la lactancia :-) Yo lo que digo siempre es "pecho hasta que la madre y el niño quieran", que es bastante distinto.
"El perceptil" en vez del "percentil". ¿Tendría algo que ver con la percepción?
Por supuesto, una vez te han atribuido algo en internet es imposible cortar la cadena. Pero os agradeceré si podéis desmentirlo si aparece en vuestros foros (donde no sé si está o no, no lo he comprebado) (no lo hago yo porque tendría que darme de alta en cada foro, un trabajo inmenso).
Gracias
Carlos
Internet, como todo, tiene su parte buena y su parte mala, y ésta es su parte mala.
Cualquiera puede dar información errónea o falsa y atribuirsela a otra persona.
Lamento mucho que haya sucedido esto y espero que el daño provocado por esta desafortunada circunstancia sea el más mínimo posible.
Perdonad mi brevedad pero apenas tengo conexión.
Un fuerte abrazo para todos.
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No solo por intentar atajar una información errónea sino también por poder ayudar a una persona a la que tengo tanto que agradecer.
Hoy se ha puesto en contacto conmigo (entre otros), el Doctor Carlos González para informarme de un hecho que creo que deberíais conocer e incluso si podéis difundir los que queráis en vuestro propios blogs, sería de gran ayuda.
Se trata de una información errónea que se ha extendido por la red sobre unas pautas alimentarias supuestamente dadas por Carlos González.
A continuación os dejo el correo que he recibido de él informándome sobre lo sucedido.
Hola
Os escribo a varios amigos y amigas que tenéis foros y blogs y cosas así.
Echando una ojeada por internet he econtrado un documento de 25 puntos, titulado "Pautas orientativas para padres de niños que, aparentemente, no comen bien.", qu por lo visto está reproducido en más de 80 páginas, y que al menos en algunas de ellas aparece como firmado por mí.
Por si lo encontráis por ahí, quiero aclarar que yo no he escrito ese documento. Aparentemente es de alguien que ha leído mi libro y ha intentado hacer un resumen. No me lo he leído entero (es un poco angustiante, leer algo parecido a lo que yo digo pero al mismo tiempo inquietantemente distinto), pero a simple vista veo algunas cosas que me chirrían:
"Chucherías prohibidas". Yo nunca he dicho eso. Con lo poco que me gusta prohibir cosas.
"Pecho "for ever"". Pero, ¿como va nadie a dar el pecho "for ever"? Es absurdo. Si alguien lee eso y cree que lo he dicho yo, no me extraña que piesen que soy un fanático de la lactancia :-) Yo lo que digo siempre es "pecho hasta que la madre y el niño quieran", que es bastante distinto.
"El perceptil" en vez del "percentil". ¿Tendría algo que ver con la percepción?
Por supuesto, una vez te han atribuido algo en internet es imposible cortar la cadena. Pero os agradeceré si podéis desmentirlo si aparece en vuestros foros (donde no sé si está o no, no lo he comprebado) (no lo hago yo porque tendría que darme de alta en cada foro, un trabajo inmenso).
Gracias
Carlos
Internet, como todo, tiene su parte buena y su parte mala, y ésta es su parte mala.
Cualquiera puede dar información errónea o falsa y atribuirsela a otra persona.
Lamento mucho que haya sucedido esto y espero que el daño provocado por esta desafortunada circunstancia sea el más mínimo posible.
Perdonad mi brevedad pero apenas tengo conexión.
Un fuerte abrazo para todos.
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martes, 9 de agosto de 2011
Recogiendo
Ya va siendo hora de ir recogiendo el chiringuito.
Antes de volverme loca con las listas de cosas que tengo que hacer y las listas de las listas que llevo, quería pasarme por el blog para desearos unas felices vacaciones.
Y como el que no se consuela es porque no quiere, para los que ya se fueron en julio, decirles que no sufran que ellos ya tienen más cerca las vacaciones del año que viene y a los que todavía les faltan días o semanas por cogerlas, pues que tampoco sufran que cuando ellos se vayan nosotros estaremos dándonos el revolcón con la guarra de la depre post-vacacional.
Si bien es cierto que este año no creo que le vaya a hacer mucho caso a la depre. Bastante tendré con los nervios del inicio del curso de Boliche.
Aunque como no hay mal que por bien no venga (uys! que refranera me he levantado hoy) con un poco de suerte con esos nervios, me dará algo de cagalera y podré perder alguno de los kilos que me voy a traer de Asturias y demás lugares. Porque seguro que me traeré varios de ellos.
Es inútil intentar evitarlo. El que ha estado allí sabe perfectamente que digo la verdad y no exagero ni una mijita.
Así que nada, solo deciros que a la vuelta quiero veros a todos por aquí, con las pilas bien cargadas y preparados para afrontar otro año hasta las siguientes vacaciones, que no sé cuando son.
Yo, por mi parte, pienso disfrutar de mis chicos y de la geografía y gastronomía (faltaría más) española, haciendo una ruta por La Rioja, Navarra, Santander y Asturias. Toooma tomaaaateeeee!!!!
Haremos todo lo posible por disfrutar al máximo y si de paso puedo conocer a alguna mamá bloguera que me pille de camino puesssss..., fabuloso jejejejejeje
Al ataqueeeeeeerrrrrrrrrr
¡¡¡¡Nos vemos en septiembre!!!!
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Antes de volverme loca con las listas de cosas que tengo que hacer y las listas de las listas que llevo, quería pasarme por el blog para desearos unas felices vacaciones.
Y como el que no se consuela es porque no quiere, para los que ya se fueron en julio, decirles que no sufran que ellos ya tienen más cerca las vacaciones del año que viene y a los que todavía les faltan días o semanas por cogerlas, pues que tampoco sufran que cuando ellos se vayan nosotros estaremos dándonos el revolcón con la guarra de la depre post-vacacional.
Si bien es cierto que este año no creo que le vaya a hacer mucho caso a la depre. Bastante tendré con los nervios del inicio del curso de Boliche.
Aunque como no hay mal que por bien no venga (uys! que refranera me he levantado hoy) con un poco de suerte con esos nervios, me dará algo de cagalera y podré perder alguno de los kilos que me voy a traer de Asturias y demás lugares. Porque seguro que me traeré varios de ellos.
Es inútil intentar evitarlo. El que ha estado allí sabe perfectamente que digo la verdad y no exagero ni una mijita.
Así que nada, solo deciros que a la vuelta quiero veros a todos por aquí, con las pilas bien cargadas y preparados para afrontar otro año hasta las siguientes vacaciones, que no sé cuando son.
Yo, por mi parte, pienso disfrutar de mis chicos y de la geografía y gastronomía (faltaría más) española, haciendo una ruta por La Rioja, Navarra, Santander y Asturias. Toooma tomaaaateeeee!!!!
Haremos todo lo posible por disfrutar al máximo y si de paso puedo conocer a alguna mamá bloguera que me pille de camino puesssss..., fabuloso jejejejejeje
Al ataqueeeeeeerrrrrrrrrr
¡¡¡¡Nos vemos en septiembre!!!!
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miércoles, 3 de agosto de 2011
Semana mundial de la lactancia y "la llamada de la teta"
Seguramente pocas personas que se muevan habitualmente por los blogs de maternidad y más especialmente por los blogs pro-lactancia no se habrán enterado de que estamos en la semana mundial de la lactancia.
120 países celebran esta semana, hasta el próximo domingo, la Semana Mundial de la Lactancia, con el fin de fomentar, promover y apoyar la lactancia materna.
Pero hoy no voy a hablar de los beneficios de la lactancia materna, de los cuales no creo que ya a estas alturas nadie ponga en duda. Hoy voy a hablar de mi por qué.
La semana pasada me llegó el mail de una futura mamá. En él me comentaba que ella no sentía o no tenía muy claro si le daría el pecho a su hija.
No por miedo al posible dolor al dar de mamar o por temas de estética o dedicación, sino porque simplemente no sentía "la llamada de la teta".
En su mail me preguntaba cuando supe yo que quería dar el pecho a Boliche, cuando sentí yo esa "llamada" y me resultó curiosa la pregunta porque yo nunca tuve claro que quería dar de mamar a mi hijo hasta que me vi apunto de perder la "conexión telefónica"
Me explico.
Digamos que mis contactos con la lactancia se basaban en las 3 experiencias más cercanas que tengo.
- La primera, mi madre, no tuvo mucho éxito con la lactancia con ninguno de sus tres hijos.
A mis hermanos porque comían demasiado y "la leche no les alimentaba" (falso) y a mí porque se lo recomendó el dermatólogo cuando le dio un brote de psoriasis (igual que me pasó a mí).
- La segunda, una de mis primas. Tuvo a su primer hijo hace 5 años y sus inicios fueron buenos pero dolorosos. Aunque por la distancia tampoco pude vivirlo con detalle.
- Y la tercera, diez meses antes de nacer Boliche, mi hermana que tuvo a su hijo y por problemas físicos no pudo dar de mamar a mi sobrino, aunque ella lo intentó.
Resultado: más bien poca idea. Yo tenía intención de dar de mamar a mi hijo pero no iba para nada convencida y además me daba pavor tener que pasar por los dolores por los que pasó mi prima.
Cuando empezaron las clases de preparación al parto, yo seguía sin tener las ideas claras.
Es más los comentarios que hacía mi matrona sobre la opción de no dar el pecho no eran precisamente muy agradables. Algo que no veía muy bien, sobre todo de cara a lo mal que lo había pasado mi hermana por no poder dar el pecho.
Por lo que nunca comenté con la matrona mis dudas ni mis sentimientos al respecto.
A día de hoy, después de haber vivido mi propia experiencia y de conocer la forma de proceder de otras asesoras que dan información y buscan el éxito de la lactancia para la mamá y el bebé dejando las culpas y los reproches innecesarios atrás, estoy convencida de que para que funcione la lactancia hacen falta varias cosas, entre ellas, información, apoyo, empatía y suerte.
¿Suerte? , sí, suerte, porque hasta para dar con la gente adecuada hay que tener suerte.
Y yo en eso tampoco la tuve.
Mis días en el hospital fueron relativamente buenos. No me dolía el pecho cuando mamaba Boliche pero al llegar a casa la cosa cambió y empezaron los dolores.
La teta al aire, la leche en los pezones, el Purelán por kilos..., aquello no funcionaba y para el día de Reyes ya tenía mi primera herida de guerra. Un agujerito en un pezón por el cual salía más sangre que leche.
Con la suerte dándome el culo, que no la espalda, mi matrona no pudo ayudarme porque estaba de vacaciones y ya sabemos todos el sistema de sustituciones que tiene la Seguridad Social..., ninguno. Así que lo siguiente que pensé fue en preguntar a todas las amigas que habían tenido niños recientemente para ver si me podían echar un cable. Y la respuesta mayoritaria fue, "mejor quítale la teta y dale el biberón". Vaya ayudantas me había buscado!
Y yo sola, sin tener ni puta idea de que hacer con mi dolores, con Boliche llorando porque quería mamar y yo intentando retrasarlo, con mi super mega chachi libreta donde apuntaba a qué hora, cuanto tiempo había comido y de qué pecho... con este panorama en casa se me ocurrió la brillante idea de llamar a las de la La Liga de la leche...
Durante una semana estuve llamando a 4 asesoras de la Liga en diferentes horarios, dejando recados en sus contestadores, ¿para qué?, para nada porque ni una sola me devolvió la llamada.
Que puedo decir de ellas..., pues nada bueno así que mejor me guardo para mi misma todo lo que pensé sobre ellas en esos días en los que yo estaba sola, asustada y necesitada de ayuda.
Que no es culpa de ellas que mi lactancia fuera un desastre?, por su puesto no, pero que la ayuda que me brindaron a mí brilló por su ausencia eso sí que sí y para mí que en esos momentos que estaba tan desesperada... es imperdonable.
Con esto no quiero decir que acudir a los grupos de lactancia sea una pérdida de tiempo, ni mucho menos. Todo lo contrario, son un apoyo inestimable, pero para que la suerte sea un factor que apenas tenga importancia en el juego, mi consejo es que se haga una toma de contacto previa al nacimiento del bebé.
Para conocerse, para ver si lo que nos cuentan y como lo hacen nos da confianza y seguridad.
Para sentirse cómoda entre ellas, y porque además, las dudas surgen antes, durante y después.
Pero sobre todo, para conocer el pilar donde una se va apoyar durante esa etapa tan importante para algunas mamás como es la lactancia.
Poder contar con un grupo de apoyo eficiente en el que confíes, bajo mi punto de vista es ya un 50% de garantías de éxito en la lactancia. Y eso un porcentaje muy elevado.
Yo que no conté con ello, tuve que compensarlo con algo de lo que a día de hoy me siento orgullosa, mi cabezonería.
Y no me lo pusieron fácil, porque salí del hospital con chupete y biberón de apoyo porque Boliche perdió durante los días que estuvimos allí 500 grs, que no es moco de pavo, pero mi pediatra, que tampoco me pudo ayudar mucho con el tema de los dolores al dar de mamar, sí me dio el empujón para tirarme de cabeza con la lactancia exclusiva.
- Quítale el biberón de apoyo.
- Comooooo? pero si toma 90 ml al día.
- Da igual.
- Y si tiene hambre?
- La tendrá, así que le tendrás que poner más al pecho.
Y así fue, mamó más y más me dolió, claro, pero como "no hay mal que cien años dure..." ( y como diría mi güela, "...ni cabrón que lo resista"), una vez pasado el primer mes, la lactancia parece que comenzó a mirarnos con ojos piadosos.
¿Por qué algo que se lleva haciendo miles de años se me iba a resistir a mí?, pues no lo sé, pero el caso es que así era y eso me tocaba bastante las narices.
¿Cuando me di yo cuenta de que quería dar de mamar a mi hijo?¿cuando sentí yo la llamada de la teta?
Cuando pese a los dolores me parecía algo increíble, pero sobre todo cuando vi que la aquello se torcía y corría el riesgo de perderlo. Me tocó la fibra...
Muchas veces no nos damos cuenta de que queremos algo hasta que lo perdemos, por suerte, yo me di cuenta cuando estaba a punto de perderlo.
Y que mejor manera de hacer mi pequeño homenaje a la Semana Mundial de la lactancia que contando mi historia y animando a todas las mamás y sobre todo futuras mamás, a que se animen a contactar con un grupo de asesoramiento y apoyo a la lactancia.
Un grupo en el que se sientan escuchadas, respetadas, comprendidas, apoyadas y sobre todo asesoradas.
Que nuestra desinformación no sea un factor más contra el que luchar, ahorremos fuerzas para luchar contra la desinformación de todos los demás. Que con eso ya tendremos entretenimiento.
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120 países celebran esta semana, hasta el próximo domingo, la Semana Mundial de la Lactancia, con el fin de fomentar, promover y apoyar la lactancia materna.
Pero hoy no voy a hablar de los beneficios de la lactancia materna, de los cuales no creo que ya a estas alturas nadie ponga en duda. Hoy voy a hablar de mi por qué.
La semana pasada me llegó el mail de una futura mamá. En él me comentaba que ella no sentía o no tenía muy claro si le daría el pecho a su hija.
No por miedo al posible dolor al dar de mamar o por temas de estética o dedicación, sino porque simplemente no sentía "la llamada de la teta".
En su mail me preguntaba cuando supe yo que quería dar el pecho a Boliche, cuando sentí yo esa "llamada" y me resultó curiosa la pregunta porque yo nunca tuve claro que quería dar de mamar a mi hijo hasta que me vi apunto de perder la "conexión telefónica"
Me explico.
Digamos que mis contactos con la lactancia se basaban en las 3 experiencias más cercanas que tengo.
- La primera, mi madre, no tuvo mucho éxito con la lactancia con ninguno de sus tres hijos.
A mis hermanos porque comían demasiado y "la leche no les alimentaba" (falso) y a mí porque se lo recomendó el dermatólogo cuando le dio un brote de psoriasis (igual que me pasó a mí).
- La segunda, una de mis primas. Tuvo a su primer hijo hace 5 años y sus inicios fueron buenos pero dolorosos. Aunque por la distancia tampoco pude vivirlo con detalle.
- Y la tercera, diez meses antes de nacer Boliche, mi hermana que tuvo a su hijo y por problemas físicos no pudo dar de mamar a mi sobrino, aunque ella lo intentó.
Resultado: más bien poca idea. Yo tenía intención de dar de mamar a mi hijo pero no iba para nada convencida y además me daba pavor tener que pasar por los dolores por los que pasó mi prima.
Cuando empezaron las clases de preparación al parto, yo seguía sin tener las ideas claras.
Es más los comentarios que hacía mi matrona sobre la opción de no dar el pecho no eran precisamente muy agradables. Algo que no veía muy bien, sobre todo de cara a lo mal que lo había pasado mi hermana por no poder dar el pecho.
Por lo que nunca comenté con la matrona mis dudas ni mis sentimientos al respecto.
A día de hoy, después de haber vivido mi propia experiencia y de conocer la forma de proceder de otras asesoras que dan información y buscan el éxito de la lactancia para la mamá y el bebé dejando las culpas y los reproches innecesarios atrás, estoy convencida de que para que funcione la lactancia hacen falta varias cosas, entre ellas, información, apoyo, empatía y suerte.
¿Suerte? , sí, suerte, porque hasta para dar con la gente adecuada hay que tener suerte.
Y yo en eso tampoco la tuve.
Mis días en el hospital fueron relativamente buenos. No me dolía el pecho cuando mamaba Boliche pero al llegar a casa la cosa cambió y empezaron los dolores.
La teta al aire, la leche en los pezones, el Purelán por kilos..., aquello no funcionaba y para el día de Reyes ya tenía mi primera herida de guerra. Un agujerito en un pezón por el cual salía más sangre que leche.
Con la suerte dándome el culo, que no la espalda, mi matrona no pudo ayudarme porque estaba de vacaciones y ya sabemos todos el sistema de sustituciones que tiene la Seguridad Social..., ninguno. Así que lo siguiente que pensé fue en preguntar a todas las amigas que habían tenido niños recientemente para ver si me podían echar un cable. Y la respuesta mayoritaria fue, "mejor quítale la teta y dale el biberón". Vaya ayudantas me había buscado!
Y yo sola, sin tener ni puta idea de que hacer con mi dolores, con Boliche llorando porque quería mamar y yo intentando retrasarlo, con mi super mega chachi libreta donde apuntaba a qué hora, cuanto tiempo había comido y de qué pecho... con este panorama en casa se me ocurrió la brillante idea de llamar a las de la La Liga de la leche...
Durante una semana estuve llamando a 4 asesoras de la Liga en diferentes horarios, dejando recados en sus contestadores, ¿para qué?, para nada porque ni una sola me devolvió la llamada.
Que puedo decir de ellas..., pues nada bueno así que mejor me guardo para mi misma todo lo que pensé sobre ellas en esos días en los que yo estaba sola, asustada y necesitada de ayuda.
Que no es culpa de ellas que mi lactancia fuera un desastre?, por su puesto no, pero que la ayuda que me brindaron a mí brilló por su ausencia eso sí que sí y para mí que en esos momentos que estaba tan desesperada... es imperdonable.
Con esto no quiero decir que acudir a los grupos de lactancia sea una pérdida de tiempo, ni mucho menos. Todo lo contrario, son un apoyo inestimable, pero para que la suerte sea un factor que apenas tenga importancia en el juego, mi consejo es que se haga una toma de contacto previa al nacimiento del bebé.
Para conocerse, para ver si lo que nos cuentan y como lo hacen nos da confianza y seguridad.
Para sentirse cómoda entre ellas, y porque además, las dudas surgen antes, durante y después.
Pero sobre todo, para conocer el pilar donde una se va apoyar durante esa etapa tan importante para algunas mamás como es la lactancia.
Poder contar con un grupo de apoyo eficiente en el que confíes, bajo mi punto de vista es ya un 50% de garantías de éxito en la lactancia. Y eso un porcentaje muy elevado.
Yo que no conté con ello, tuve que compensarlo con algo de lo que a día de hoy me siento orgullosa, mi cabezonería.
Y no me lo pusieron fácil, porque salí del hospital con chupete y biberón de apoyo porque Boliche perdió durante los días que estuvimos allí 500 grs, que no es moco de pavo, pero mi pediatra, que tampoco me pudo ayudar mucho con el tema de los dolores al dar de mamar, sí me dio el empujón para tirarme de cabeza con la lactancia exclusiva.
- Quítale el biberón de apoyo.
- Comooooo? pero si toma 90 ml al día.
- Da igual.
- Y si tiene hambre?
- La tendrá, así que le tendrás que poner más al pecho.
Y así fue, mamó más y más me dolió, claro, pero como "no hay mal que cien años dure..." ( y como diría mi güela, "...ni cabrón que lo resista"), una vez pasado el primer mes, la lactancia parece que comenzó a mirarnos con ojos piadosos.
¿Por qué algo que se lleva haciendo miles de años se me iba a resistir a mí?, pues no lo sé, pero el caso es que así era y eso me tocaba bastante las narices.
¿Cuando me di yo cuenta de que quería dar de mamar a mi hijo?¿cuando sentí yo la llamada de la teta?
Cuando pese a los dolores me parecía algo increíble, pero sobre todo cuando vi que la aquello se torcía y corría el riesgo de perderlo. Me tocó la fibra...
Muchas veces no nos damos cuenta de que queremos algo hasta que lo perdemos, por suerte, yo me di cuenta cuando estaba a punto de perderlo.
Y que mejor manera de hacer mi pequeño homenaje a la Semana Mundial de la lactancia que contando mi historia y animando a todas las mamás y sobre todo futuras mamás, a que se animen a contactar con un grupo de asesoramiento y apoyo a la lactancia.
Un grupo en el que se sientan escuchadas, respetadas, comprendidas, apoyadas y sobre todo asesoradas.
Que nuestra desinformación no sea un factor más contra el que luchar, ahorremos fuerzas para luchar contra la desinformación de todos los demás. Que con eso ya tendremos entretenimiento.
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jueves, 28 de julio de 2011
66,66% de vacaciones y una despedida
Mañana comienzan el 66,66% de mis vacaciones.
Mi socio y Boliche dan por terminado el curso y llegan sus días de descanso y disfrute.
Y esto ¿qué significa para mí?, pues básicamente dos cosas.
La primera es que si ellos están de vacaciones, yo estaré trabajando pero para mí supondrá estar al 66,66% de descanso.
No más hacer madrugar tanto a Boliche, no más persecuciones por la casa para vestirle por las mañanas, no más ir corriendo a todas partes para aun así seguir llegando tarde a todas esas partes, no más inconvenientes porque se alteren en cierta medida los horarios de Boliche.
Más disfrute, más juegos, más siestas, más mimos, más descanso, más Boliche.
Así se me hacen más llevadero estos días que me quedan (10 días) de currar.
El 100% de las vacaciones está a la vuelta de la esquina, aunque haya que seguir cocinando, lavando, planchando, limpiando, etc, pero eso ya va de serie y son compartidos.
Lo importante es disfrutar con los tuyos de estos momentos de asueto y coger fuerzas para el curso que viene.
Muchos cambios nos esperan en casa para la vuelta en septiembre, y debemos coger todas la fuerzas posibles para afrontarlos con energía y positivismo.
Y es precisamente este cambio es lo que me lleva al segundo tema que quería comentaros.
Hoy nos despedimos de Patri, la seño de Boliche. Super Patri.
Ella ha sido una de las personas más importantes que ha formado parte de nuestras vidas desde que Boliche tenía 9 meses.
Gracias a ella, la adaptación de Boliche a la escuela ha sido más llevadera, menos complicada.
Sin ser una persona especialmente generosa en lo que a mostrar sus sentimientos se refiere, le ha dado todo el cariño, la confianza y la seguridad que Boliche necesitaba para conseguir que él fueran feliz a la escuela. Sin llantos, con una sonrisa en la cara y con unas ganas tremendas de verla a ella y a sus pequeños compañeros.
Siempre había un beso para Boliche antes de marcharse todas las tardes. Un beso voluntario y sincero, como el abrazo que iba de vuelta hacía ella.
Siempre he sentido hacia ella un cocktail de sentimientos de lo más variado. Agradecimiento, celos, confianza, seguridad, simpatía.
Una mezcla lógica, si tenemos en cuenta que ella es la persona que se ha ocupado de Boliche desde que el tenía 9 meses y durante 7 horas diarias.
Teniendo en cuenta que esa cantidad global de horas no la ha pasado ni con sus abuelos ni con sus tíos, no es de extrañar que le demos tanta importancia al papel que ha desempeñado en nuestras vidas, ¿verdad?
Una de las cosas que más me ha gustado de ella, es que siempre utiliza un tono de voz suave y moderado. Jamás la he oído gritar a los niños, cosa que no puedo decir de otras profesoras del centro.
Y es algo que yo tengo muy en cuenta. No soporto, es más, odio que me griten, por lo que la idea de que trataran a gritos a Boliche me ponía bastante nerviosa, sobre todo cuando empecé a ver el sistema de trabajo de alguna de sus compañeras. Ya podían tomar ejemplo...
Todo esto sin entrar a la valorar su labor como guia en el aprendizaje que se ha llevado acabo este tiempo.
Aprender jugando. Importantísimo. Al menos bajo mi punto de vista.
Hoy cuando vaya a recoger a Boliche, va resultarme duro despedirme de ella.
Lo sé porque la semana pasada mientras envolvía su regalo y escribía la tarjeta ya no pude contener las lágrimas. Creo que ha quedado claro después de casi año y medio de blog que soy una llorona empedernida, verdad?
No tengo arreglo.
Puede que haya personas que lo vean una tontería pero para mí no lo es.
No solo ha sabido cuidar y enseñar a Boliche, no. También ha sabido llevarme a mí. Borrando de un plumazo esos miedos que tenía yo los primeros días, a que le hicieran daño, le dejaran llorando eternamente, a que me lo secuestraran o le tatuaran un brazo en algún cuarto oscuro, vamos, esas cosas que pasan en las guarderías... y no solo eso, sino que siempre se ha mostrado muy respetuosa con la forma de crianza que llevamos con Boliche.
Desconozco cual será su opinión sobre la lactancia prolongada y el colecho pero jamás me ha hecho ningún comentario negativo al respecto. Algo raro raro en esta sociedad tan "super mega moderna osea", en la que meter baza en la vida de los demás está a la orden del día.
En fin, que me va a costar despedirme. Y no incluyo a Boliche porque estoy segura de que él no es consciente de que el curso que viene quien salga a recibirlo, quien le ayude con la comida, quien le siga explicando los números en inglés, quien le consuele cuando se caiga, quien le ayude cuando no comprenda algo, quien le cante canciones, quien le ayude con ese dibujo que se le resista, quien juegue con él al corro de la patata, no va a ser Patri.
Sé que no vas a leer esto pero igualmente, ¡¡¡GRACIAS PATRI!!! , ha sido un placer que hayas formado parte de nuestras vidas.
Y ahora corto y cierro que ya tengo el nudo en la garganta...
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Mi socio y Boliche dan por terminado el curso y llegan sus días de descanso y disfrute.
Y esto ¿qué significa para mí?, pues básicamente dos cosas.
La primera es que si ellos están de vacaciones, yo estaré trabajando pero para mí supondrá estar al 66,66% de descanso.
No más hacer madrugar tanto a Boliche, no más persecuciones por la casa para vestirle por las mañanas, no más ir corriendo a todas partes para aun así seguir llegando tarde a todas esas partes, no más inconvenientes porque se alteren en cierta medida los horarios de Boliche.
Más disfrute, más juegos, más siestas, más mimos, más descanso, más Boliche.
Así se me hacen más llevadero estos días que me quedan (10 días) de currar.
El 100% de las vacaciones está a la vuelta de la esquina, aunque haya que seguir cocinando, lavando, planchando, limpiando, etc, pero eso ya va de serie y son compartidos.
Lo importante es disfrutar con los tuyos de estos momentos de asueto y coger fuerzas para el curso que viene.
Muchos cambios nos esperan en casa para la vuelta en septiembre, y debemos coger todas la fuerzas posibles para afrontarlos con energía y positivismo.
Y es precisamente este cambio es lo que me lleva al segundo tema que quería comentaros.
Hoy nos despedimos de Patri, la seño de Boliche. Super Patri.
Ella ha sido una de las personas más importantes que ha formado parte de nuestras vidas desde que Boliche tenía 9 meses.
Gracias a ella, la adaptación de Boliche a la escuela ha sido más llevadera, menos complicada.
Sin ser una persona especialmente generosa en lo que a mostrar sus sentimientos se refiere, le ha dado todo el cariño, la confianza y la seguridad que Boliche necesitaba para conseguir que él fueran feliz a la escuela. Sin llantos, con una sonrisa en la cara y con unas ganas tremendas de verla a ella y a sus pequeños compañeros.
Siempre había un beso para Boliche antes de marcharse todas las tardes. Un beso voluntario y sincero, como el abrazo que iba de vuelta hacía ella.
Siempre he sentido hacia ella un cocktail de sentimientos de lo más variado. Agradecimiento, celos, confianza, seguridad, simpatía.
Una mezcla lógica, si tenemos en cuenta que ella es la persona que se ha ocupado de Boliche desde que el tenía 9 meses y durante 7 horas diarias.
Teniendo en cuenta que esa cantidad global de horas no la ha pasado ni con sus abuelos ni con sus tíos, no es de extrañar que le demos tanta importancia al papel que ha desempeñado en nuestras vidas, ¿verdad?
Una de las cosas que más me ha gustado de ella, es que siempre utiliza un tono de voz suave y moderado. Jamás la he oído gritar a los niños, cosa que no puedo decir de otras profesoras del centro.
Y es algo que yo tengo muy en cuenta. No soporto, es más, odio que me griten, por lo que la idea de que trataran a gritos a Boliche me ponía bastante nerviosa, sobre todo cuando empecé a ver el sistema de trabajo de alguna de sus compañeras. Ya podían tomar ejemplo...
Todo esto sin entrar a la valorar su labor como guia en el aprendizaje que se ha llevado acabo este tiempo.
Aprender jugando. Importantísimo. Al menos bajo mi punto de vista.
Hoy cuando vaya a recoger a Boliche, va resultarme duro despedirme de ella.
Lo sé porque la semana pasada mientras envolvía su regalo y escribía la tarjeta ya no pude contener las lágrimas. Creo que ha quedado claro después de casi año y medio de blog que soy una llorona empedernida, verdad?
No tengo arreglo.
Puede que haya personas que lo vean una tontería pero para mí no lo es.
No solo ha sabido cuidar y enseñar a Boliche, no. También ha sabido llevarme a mí. Borrando de un plumazo esos miedos que tenía yo los primeros días, a que le hicieran daño, le dejaran llorando eternamente, a que me lo secuestraran o le tatuaran un brazo en algún cuarto oscuro, vamos, esas cosas que pasan en las guarderías... y no solo eso, sino que siempre se ha mostrado muy respetuosa con la forma de crianza que llevamos con Boliche.
Desconozco cual será su opinión sobre la lactancia prolongada y el colecho pero jamás me ha hecho ningún comentario negativo al respecto. Algo raro raro en esta sociedad tan "super mega moderna osea", en la que meter baza en la vida de los demás está a la orden del día.
En fin, que me va a costar despedirme. Y no incluyo a Boliche porque estoy segura de que él no es consciente de que el curso que viene quien salga a recibirlo, quien le ayude con la comida, quien le siga explicando los números en inglés, quien le consuele cuando se caiga, quien le ayude cuando no comprenda algo, quien le cante canciones, quien le ayude con ese dibujo que se le resista, quien juegue con él al corro de la patata, no va a ser Patri.
Sé que no vas a leer esto pero igualmente, ¡¡¡GRACIAS PATRI!!! , ha sido un placer que hayas formado parte de nuestras vidas.
Y ahora corto y cierro que ya tengo el nudo en la garganta...
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miércoles, 27 de julio de 2011
Y las ganadoras son...
No os podéis quejar porque este sorteo ha sido express.
Ya tengo los nombres de las dos ganadoras de los flotadores Puddle jumper, así que no me voy a demorar en anunciarlo.
Las dos afortunadas seleccionadas son:
Enhorabuena a las afortunadas!!!, el sorteo lo podéis ver aquí
Muchas felicidades chicas!, me pondré en contacto con vosotras para que me enviéis los datos de envío.
Muchas gracias a todas por participar!
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Ya tengo los nombres de las dos ganadoras de los flotadores Puddle jumper, así que no me voy a demorar en anunciarlo.
Las dos afortunadas seleccionadas son:
Resultados del sorteo:
- Puesto 1: 11. lamamadeunabruja
- Puesto 2: 19. Toñi
Enhorabuena a las afortunadas!!!, el sorteo lo podéis ver aquí
Muchas felicidades chicas!, me pondré en contacto con vosotras para que me enviéis los datos de envío.
Muchas gracias a todas por participar!
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