"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Yo colecho, tú colechas, él colecha...

Tres o cuatro semanas antes de que naciera Boliche y haciendo caso de no sé que consejo de no sé que revista, montamos la minicuna en nuestra habitación para (según decía) ir haciéndonos a la idea y familiarizarnos con ese nuevo objeto, al que (sin saberlo) le daríamos unas cuantas utilidades.
Recuerdo que cuando me acostaba en la cama esas últimas semanas, a veces sacaba la mano de debajo de la colcha para tocar la minicuna y pensaba, que poco te queda Teta, para tener aquí durmiendo a tu Bolichín.

Que bonito, y ¡¡¡qué ilusa era yo!!!!
Cuando Boliche nació, en el hospital dormía bastante bien. Alguna vez incluso, tuvimos que despertarle porque nos aconsejaron que no durmiera más de 5 horas seguidas porque podía sufrir una hipoglucemia.
Pero cuando llegamos a casa todo cambió.

Cuando metíamos a Boliche en la minicuna, se ponía a llorar como loco. Como si el colchón tuviera puntas de hierro al rojo vivo.
Conseguíamos calmarle, pero nos costaba 1 hora que se durmiera.

Después de probar mil cosas, y viendo que en el capazo de la silla, que era más pequeño, se encontraba más cómodo, decidimos llevar la minicuna al salón y poner junto a nuestra cama el capazo.

Parece que estaba más cómodo pero aun así le costaba bastante dormirse.
Y yo..., yo estaba hecha una autentica braga.
La lactancia estaba siendo una tortura (quien me lo iba a decir). El primer mes fue horrible de los dolores que pasé. No conseguía recuperarme del cansancio del las 12 de horas de parto infructuoso y de la consiguiente cesárea. Perdí mucha sangre y mucha fuerza.

En el hospital no pude casi descansar porque por las noche no parábamos y por el día no paraban las visitas.
En casa estaba más cómoda pero no conseguía dormir más de 4 horas por la noche y encima no lo hacía seguido. Dormía 1 hora, luego media, luego otra hora. A trozos toda la noche.
Y así no hay quien descanse.

Me salvaba que luego nos echábamos la siesta un par de horas todas las tardes, pero aun así, con eso solo conseguía sacar la cabeza fuera del agua para respirar.
Menos mal que el papá de Boliche tuvo un mes de permiso y que mi madre vive muy cerquita de mí, que sino, no sé como me las hubiera arreglado.
Mientras estuve de baja la cosa iba tirando. Además la teta estaba a pleno rendimiento y encima resultaba algo maravilloso y cómodo para los dos.
La única pega es que por la noche, cuando Boliche pedía cada 2, 3 o 4 horas (incluso cada hora) yo seguía sin descansar porque le daba la toma, que igual tardaba media hora o más, luego le acostaba y esperaba a que se durmiera. Claro, la mayoría de las veces ya me había desvelado y no me podía dormir. En infinitas ocasiones me quedaba dormida media hora o 10 minutos antes de que Boliche se volviera a despertar y otra vez la misma historia.

Estando de baja, todo esto se podía llevar o mejor dicho, sobrellevar. Pero cuando mi k.k-baja de maternidad de terminó, llegaron los problemas.
Ya no había siestas posibles y encima me pasaba el día corriendo para llegar a todas partes.
En una semana mi carga de batería empezó a marcar el EMERGENCY en letras rojas y con la sirena sonando a todo trapo.
Mis ojeras llegaban al suelo y me las pisaba, no podía con mi alma y lo peor de todo, tenía tan mal humor que no me aguantaba ni a mí misma.

Con esa papeleta en la mano, me tocó decidir entre quitarle la teta a Boliche y turnarme con su padre (biberón en mano) o meterle en la cama.
Después de todo lo que había pasado para conseguir establecer la lactancia con Boliche y lo que la estábamos disfrutando, decidí hacer lo que todo el mundo dice que es "lo peor que puedes hacer en la vida", el mayor de los pecados y por el cual seguro que vamos todos al infierno. Metí a Boliche en la cama.

Y nuestra vida cambió.

Empezamos a dormir más horas porque Boliche tardaba 1 segundo en volver a quedarse dormido después de comer y yo..., bueno yo había veces que ni me despertaba.
Con el surtidor a mano, no hacía falta más. Esto de la barra libre es la leche, nunca mejor dicho.

Desde que Boliche tiene 4 meses, practicamos el colecho, como se dice ahora, porque toda la vida de dios, eso ha sido dormir con tus padres y punto. Y desde entonces el sueño y nosotros hicimos las paces y nos reconciliamos.

Ahora que Boliche tiene 2 años y está enorme, estamos empezando a pensar en pasarle a la cuna.
No a su cama, no. A la cuna.
Porque sigue despertándose cada 3 o 4 horas, pero ahora ya casi no toma teta, pero se toma 2 biberones hasta arriba de leche. La Teta Reina está pidiendo los papeles de pre-jubilación :-S

Lo de llevarle a su habitación de momento ni nos los plantemos, al menos yo, porque me veo toda la noche de mi habitación a la suya y quedándome en su cama con él, el 99.9% de las noches.
Además estoy súper feliz de poderle tenerle cerca de mi. Me encanta verle cuando duerme. Esa carita que pone, con esos morritos entreabiertos. Pa comerselo toíto entero.

Hace poco me dijo un día mi madre, "seguro que si tienes otro no vas a hacer lo mismo que con Boliche", y yo le dije, "tienes razón mamá".
Si tengo otro no me voy a esperar 4 meses para meterle en la cama. Si veo que en la cuna no hay forma, le meto en la cama conmigo pero a la de ya! y sin remordimiento alguno, que es lo mejor de todo. Porque anda que no he tenido que aguantar charlas y charlas de los que todo lo saben y se creen con el poder de la verdad absoluta.

Menos mal que por el camino también me encontré algún que otro bastón donde apoyarme, porque vaya tela..., la de gilipolleces que he tenido que aguantar y lo desinformada que está la gente con este tema.
La última, hace un par de semanas.

Voy a buscar a Boliche a la escuela y me encuentro con una maestra que había empezado el curso más tarde.

Profe: Hola!
Teta: anda hola!, cuando has empezado?

Profe: en noviembre

Teta: Uys!, pues no te he visto ningún día.

Profe: Bueno es que como estoy con los bebés ahora. Por cierto, vaya cambio ha pegado Boliche, eh?, me ha sorprendido muchísimo, madre mía con lo llorón que era...

Teta: Ya, bueno, no se iba a quedar así de llorón siempre, no?

Profe: ya pero es que la culpa la habéis tenido vosotros...

Teta: O_O y eso???

Profe: pues porque como antes dormía con vosotros, pues claro, normal.

Tócate las bolas Mariano!!!
Yo, ojiplática, veo como se va y me deja perpleja con la palabra en la boca mientras se da la vuelta y se va porque le está esperando un papá para que le lleve a su hija.

Profe: Adiós!

Teta: O_O adiós, maja, adiós O_O

Y todavía no me he recuperado ni he salido de mi asombro, con esas conclusiones tan ridículas que saca la gente.
Estoy deseando volver a verla para que me explique porque su teoría puede ser cierta si Boliche SIGUE durmiendo con nosotros.

En fin, que cada uno sabe lo que tiene en casa y como debe gestionarlo, y aun en el caso de que no sea así, como digo yo muchas veces, mientras no te mande al niño ni le tengas que aguantar tú, a ti que más te da como duerma yo a mi hijo.
Desde luego para mí, fue la salvación. El método de supervivencia al que tengo más que agradecerle. Así que a colechar se ha dicho.


lunes, 31 de enero de 2011

De problemas ajenos y peras mutantes

Voy en el autobús.

Se me ha olvidado el libro que estoy leyendo, así que voy mirando por la ventana como transcurre la vida de mi ciudad.

Detrás de mí hay dos chicas jóvenes sentadas, más o menos de mi edad.


Chica1: ¿Qué libro estás leyendo?

Chica2: Éste (no dice el título, imagino que le habrá enseñado la portada).

Chica1: ¿De qué va?

Chica2: Llevo poco, pero va de un grupo de personas, sus vidas y sus problemas. Todo entrelazado.

Chica1: ¿y qué tal?

Chica2: Lo poco que he leído, bien. Lo bueno que tiene, es que mientras leo los problemas de los demás, me olvido de los mios.

Chica1: bueno, algo es algo.

Me levanto y me bajo en la siguiente parada.

Cada uno tiene sus motivos para leer.


Y para dejar un regustillo más dulce este lunes, aquí os dejo el dibujo que acabé hace un par de semanas. Con la misma técnica que hice los membrillos mutantes. El pastel.

Os presento a sus primas, las peras mutantes.


Feliz semana!

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viernes, 28 de enero de 2011

¡No me toque al niño y punto!


Cuando ya empezábamos a superar, el hecho de que una de nuestras vecinas se empeñe días sí, día también, en cambiarle el sexo a Boliche, entra en nuestras vidas otro personaje peculiar, que supera en peligrosidad a la vecinita del primero.

Nos ha costado, pero viendo que después de dos años de ver como evoluciona Boliche, que ella siga insistiendo en "lo guapa que es mi niña", ya nos da una ligera pista sobre el problema que tiene esta señora.

Así que, pasapalabra.

Ahora tenemos una nueva amenaza en la jungla de mi barrio. Porque mi barrio es la jungla, no sé si os lo había dicho antes.
En concreto hace unas semanas salió a escena una paisana, que nunca había visto pero que debe vivir por el barrio, porque las del super la conocen y saben como se llama. Lola.

Es una señora mayor, no sé cuanto años tendrá pero rondará los 75-80, creo.
Va siempre hecha un cuadro. Sucia, huele mal y tiene las uñas largas y de luto (como diría un amigo mío), osea negras.
La cabeza la tiene bien, por lo que he podido percibir y me han confirmado las chicas del super, pero es muuuuuu pesada.

Todo esto no tendría porque ser un problema, sino fuera porque cada vez que ve a Boliche, le persigue hasta que le toca o pellizca los carrillos.

La primera vez me pilló desprevenida y me dio una rabia terrible, pero una que se va curtiendo con la experiencias de la vida, como la cagada de la librería, el acoso payasil y esas cosillas, ya sale de casa y pone el sistema de máxima alerta.

Hace unos días paso a comprar unas cosas por el super y cuando estoy dentro la veo. Estratégicamente voy llamando a Boliche por los pasillos más alejados a ella, y digo llamando porque Boliche en el super tiene que ir a su aire. Con la cesta vacía eso sí, porque si le metes un sobre de levadura ya dice que no puede porque "pecha musho", así que él va detrás de mí, con la cesta vacía y yo llevo los brazos cargados de cosas hasta que me llegan a la nariz, se me tapa y ya no puedo respirar.

Voy rapidita para salir de allí lo antes posible. Me dirijo a la caja, pero la muy pelleja me ve y acelera el paso hacia nosotros.

Paso a Boliche al otro lado de las cajas para mantenerle a salvo. Meto las cosas en las bolsas pero cuando nos vamos a ir alguien nos corta el paso. Ya os podéis imaginar quien es, ¿verdad?.

Agarro a Boliche del brazo y digo adiós a las cajeras. Veo que el enemigo se acerca (y ya me llega el mal olor) y como lanza la zarpa para poder tocar a Boliche la cara, pero esta vez yo he sido más rápida y en un movimiento que ni el mejor vaquero del oeste, saco a Boliche de su radio de alcance.

Me mira y da un paso adelante. Vuelve a insistir y yo vuelvo a retirar a Boliche.

Parece que la tía no se da por vencida y Boliche ya se está poniendo nervioso, pero tenemos la salida bloqueada.

Vuelve a intentarlo y esta vez ya no me puedo callar.

-No le toque, por favor, señora.

Me mira y se ríe (que jodía!), y me pregunta que por qué.

Sale una de las cajeras al quite que se está oliendo el percal y le dice, Lola, venga, que a los niños pequeños es mejor no tocarlos que les podemos pasar muchas cosas.

-Ya pero es que a mi me gusta tocar a los niños

Gggggrrrr, la madre que la parió...

Vuelve a lanzar la mano.

-Ya, y a mí no me gusta que le toquen. Ya se lo he dicho señora.

La cajera le dice que si le gustan los niños pues que los tenga ella y en ese giro que da para escuchar lo que le dicen, yo la esquivo y salgo de la tienda como alma que lleva el diablo.

De momento estamos a salvo, pero nunca se sabe. Puede aparecer en cualquier momento y tengo que permanecer atenta. Uf!, que pesadilla de mujer.

Será que me he vuelto muy escrupulosa, pero no me gusta que le anden toqueteando y menos si veo que la persona en cuestión no cumple las normas básicas de higiene.

Y es que no entiendo esa manía que tienen las personas mayores, de andar toqueteandolos todo el día.

Sí, ya se que los niños pequeños son muy majos y todo lo queráis pero es que no son monos de feria y el pertenecer al clan de la tercera edad no te da derechos a hacer lo que te de la gana, porque algunos viejos se las traen y menudos humos se gastan..., y menos si le estoy diciendo, yo, su madre, que no le toque.

No me toque al niño y punto. ¡Cojones!

( y perdón por las palabras malsonantes, pero como en casa me lo tengo prohibido, en algún lugar me tengo que desahogar...)

Feliz finde a todos!


P.D: No quiero despedirme sin informar a los que no lo sepan todavía, que en el blog de MAMA SIN COMPLEJOS, se sortean 3 entradas para una obra del Teatro Tyl Tyl, muy chula (para ir con el niño/a). Pasaros y apuntaros. Yo ya lo he hecho!


miércoles, 26 de enero de 2011

Sombras, películas y algunas divagaciones

Este domingo Boliche ha hecho un pequeño descubrimiento.
Se ha dado cuenta de que hay algo que siempre le acompaña cuando hay mucha luz o sol.
Su sombra.

Hemos jugado muchas veces en la cama a hacer sombras con las manos. Palomas y perros chuchurrios sobre todo.
Pero es que esta sombra que le acompaña en la calle, es super chuli para él.
Se pone a hacer posturas raras para ver si la sombra le sigue. Levanta un pie y lo cruza. Luego el otro.

Hijo, cuidado, que te vas a hacer un lío con tus piernas y te vas a caer!

Lo que más le ha gustado es pisar mi sombra.
Y es que Boliche con eso de pisar tiene tela.
Si está a tu lado, tiene que estar pisándote. Si está viendo dibujos y tu estás sentado en el sofá tiene que pisarte al menos un pie.
Siempre que él esté cerca y tú estés sentada, él tiene que tener un pie o los dos sobre uno de los tuyos.
Da igual que sea yo, que su padre, que sus abuelas. La cosa es pisar a alguien.

Así que claro, menuda gracia le ha hecho eso de poder pisarme a mi entera. Todo el día persiguiendo mi sombra para pisarme. ¡Qué tío!

Estas cosas tan sin importancia, a veces me dan mucho que pensar.
No recuerdo cuando fui yo consciente de la existencia de las sombras, pero seguro que me pareció la leche. Igual que a Boliche.

Como me gustaría recordar cuando y como me di cuenta de las cosas que nos pasan o que suceden en la vida.

No es que me quiera poner transcendental, pero el domingo me dio por pensar eso y luego viendo la peli de Los puentes de Madison, seguí el resto de la tarde con el mismo rote.

La primera vez que la vi (primero leí el libro), me di cuenta de lo que una madre a veces puede sacrificar por sus hijos. Y cuando fui madre, lo entendí todavía más.
No recuerdo cuando fui consciente de eso antes, ni en que circunstancias se dio.

Vale que la historia se supone que es ficticia, pero seguro que a muchas mujeres les ha pasado eso.
Eso de no vivir su vida como les gustaría para no destrozar, sobre todo, la vida de sus hijos.

Para empezar, decir que Meryl Streep me parece una actriz como la copa de un pino. Quizá sea mi actriz americana favorita.
Y es que la tía borda el papel, igual que en Memorias de África.
Bueno y “Clint Estaguoz”, ya es que es para morirse. Me chifla ese hombre. Junto con Robert Redford y Clarck Gable forman mi trio de ases favorito.

El domingo nos apetecía a los 3 estar tirados en el sofá, así que cuando llegamos del pueblo nos acoplamos bien y nos repartimos el portátil y la tv para disfrutar de nuestra sesión de Caillou-dramón-futbolero.

Hacía tiempo que no la veía y me dio una alegría tremenda cuando vi que la echaban en la autonómica.
Aunque me entró la duda, de si era el momento de verla o no. Y es que por más que la veo, siempre acabo llorando a moco tendido.

Me encanta toda ella, pero de las escenas que más me gustan, están en la que después de haber pasado la noche junto, Francesca, se levanta rebotada con Robert, aunque en realidad con quien está cabreada es con ella y con su vida.
Esa es una buena muestra de las típicas pajas mentales que a veces nos hacemos las mujeres.
En este momento, Robert dice una de las frases más bonitas que yo le he oído a un hombre decir a una mujer en el celuloide.

"No quiero necesitarte, porque no puedo tenerte"

Toma ya!, casi na!

Pobre francesca. Y es que encima la desafortunada, no tiene a favor ni que el marido sea un auténtico capullo que le ayuda a no sentir remordimiento por dejarle. No, tenía que ser un trozo de pan. Aaaarg!, que mala suerte nena.
Con la de cabrones que hay por el mundo y te tiene que tocar el santo Job.

Otra de mis escenas favoritas (super lacrimogena) es cuando ya se han despedido, ha venido su familia y se van al pueblo a comprar.
Ella está sola en la camioneta y está lloviendo a cantaros. Y
Se asoma por la ventana y ve a Robert empapado mirándola. Esperándola.
Como ella no se atreve, el se monta en su coche y se va.
Luego se paran detrás de él en el semáforo y él no arranca. Coloca la cadena que ella le regaló en el espejo retrovisor y espera.

Ella agarrada a la cerradura del coche intentando abrirla para irse corriendo con él y escaparse, pero no se atreve. Momentazo total.
Buah!, despliegue de klinex a "tutti".

Pero como todo no podía ser perfecto, tengo al papá de Boliche roncando a mi lado y yo ahí ya llorando a todo trapo y para más INRI, Boliche metiéndome el dedo en la nariz. Pero por el amor de dios!, es que no voy a poder llorar a gusto y tranquila viendo una peli, coñe????

Me encanta cuando los hijos descubren todo el pastel pero según va transcurriendo la peli, pasan de un cabreo e incredulidad total a una actitud de comprensión y agradecimiento.
Que egoístas somos a veces los hijos. Tampoco recuerdo cuando me di cuenta de lo egoísta que nos comportamos a veces los hijos con nuestros padres.
Bueno cada familia es un mundo. En algunas familias seguro que los egoístas son los padres y los hijos son los sufridores y en otras al revés.
Y en otras un ten con ten.

Somos todos tan diferentes. Tampoco recuerdo el momento en que me di cuenta de lo diferentes que somos las personas…
¿Y que tienen que ver las sombras con este rollazo que os metido?. Pues nada.
Creo que lo del post de hoy, más que divagar, ha sido desvariar. Pero en fin...

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lunes, 24 de enero de 2011

Con la mierda hasta las orejas

A veces varias decisiones erróneas pueden provocar una situación real que puede superar con creces la ficción.

Que rabia que me da que me pasen cosas así. Una cosa es que una no deje de ser una novata en esto y otra es acabar... bueno me mejor me explico.

Os pongo en situación

Lunes, cualquier librería de Madrid, a tres días de que lleguen sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.

1ª decisión equivocada
Mi querido hermano ha decidido casi en el último momento (ahí, dando facilidades) que mejor, si eso, una servidora piense y vaya a comprar los regalos de Reyes de sus dos sobrinos.

2ª decisión equivocada
Llevarme a Boliche y a mi madre a una librería a comprar dos cuentos para los nenes.
Mal y mal.
Boliche lo quiere tocar, abrir y ver todo.
Mi madre, da 400.000 vueltas y para decidirse tarda 1 hora.

Después de llorar porque no le dejamos abrir el cuento del Arca de Noe y sacar los 10 imanes que trae para poder desparramarlos por el suelo, Boliche decide retirarse a un rincón más íntimo para proceder. Osea, para hacer caca.

Le veo que está pegado a una banqueta a la que se sujeta. Le veo de perfil y está rojo como un tomate.

Parece que nadie ( y hay mucha, pero que mucha gente) se da cuenta.
Es que mi niño es mu discreto él pa esas cosillas. Hasta que empieza a hacer ruidos, claro, pero como hay mucho ruido de fondo, pues sin problema.
Nadie perturba su momento All Bran.

Cuando veo que termina, me acerco y le pregunto. Me confirma que la opera ha terminado con éxito. Aunque no hace falta porque el perfume le delata.

Mi madre ya se ha decido y le digo que voy a ponerme en un rincón y le voy a cambiar allí.

Mal.

3ª decisión equivocada
Pero que podía hacer, no le iba a tener con el pastelito hasta casa!

Echo para atrás el respaldo de la silla y me preparo Pañal y toallitas.
Saco el paquete de toallitas y veo que me quedan pocas pero suficientes.
Mal.

4ª decisión equivocada.
Si tienes un paquete de toallitas y sólo quedan tres, no las dejes a mano del nene/a.
Si tienes otro paquete más en la mochila, sácalo. Todo puede ser poco.

Me pongo a cambiarle, como tantas otras veces (muchas muchas) cuando me ha pasado en la calle y no había cambiador a mano.
Le quito el pantalón y desabrocho el body. Le quito el pañal. Levanto las piernas y la veo. Redondita como una manzana.

Tiene el "ilete" (culete) bastante sucio, así que no puedo sacar el pañal porque mancharía la funda de la silla.
Levanto un poco más las piernas y ..., se desata la tragedia.
La bola rueda hacia la espalda. ¡¡¡NOOOOO!!!
Bajo un poco las piernas para pararla y parece que la situación se controla.
Empiezo a limpiar pero Boliche coge el pañal con una mano y empieza a jugar con él.
Con la otra se echa mano al culo. ¡¡¡NOOOO!!!
Le veo la mano manchada. Lo que me faltaba!

Miro a Boliche con toda la seriedad que la situación me permite y le
digo tajantemente, "ni se te ocurra tocar nada. ¡Quieto!"

Y el niño, no sé si con recochineo o solo como un juego, me dice, "¡Quieto tú!"

Ffffffffffffuuuuuuuuuuu!!!!

Tranquila Teta, tranquila!

Entonces..., me tira el pañal, se me cae el bolso hacia a delante, la bufanda que estaba estratégicamente colocada se desata y se viene hacia delante.
Empiezo a sudar.
Ya estoy limpiando con la 2ª toallita. Boliche me quita el paquete y coge la última que queda en el paquete.
No me la quiere dar porque dice que se quiere limpiar los mocos con ella.
Intento quitársela y se me escapa la que estaba usando, la cojo y..., puag! no puede ser, ahora yo también tengo la mano manchada de mierda.
Se me viene el pelo para a delante y mi mano instintivamente se lo retira tocando la mejilla...

NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

¡No puede ser!, pero porque me tiene que pasar esto a mí. Quiero ponerme a lloraaaar.
Estamos de mierda hasta las orejas!

Y mi madre en la caja ajena a todo el drama. La gente pasa y me mira con cara rara. Puede ser por la escenita que estamos montando.
Boliche medio en pelotas. Un pañal rodando por el suelo. Nosotros rebozados en caca y Boliche empieza a cantar los peces en el río.
Ains! que bonita banda sonora.

Todo ha pasado tan rápido que no me explico como hemos llegado a eso, pero tenemos que ponerle arreglo a aquel desastre.
Consigo quitarle la toallita a Boliche y me limpio las manos como puedo. Mas que nada para no extender "la nocilla" más.

Termino de limpiar el culete y le pongo el pañal. Consigo sacar otro paquete de toallitas y procedo a limpiarle las manos a Boliche.
Verifico que esté todo limpio y cojo otra toallita para quitarme el camuflaje de la cara.
En esos momentos ya estoy sudando como una loca y encima tengo un cabreo de la leche. Como es posible que me pase esto a estas alturas!!!.

Termino de vestir al nene y cuando le estoy colocando el pantalón, aparece mi madre y dice, ¡ya está! nos vamos cuando quieras.

Sí, claro, ¡ahora!

Recojo todo del suelo lo meto dentro del paquetito bomba y nos vamos.
Me acerco a una papelera y cuando tiro el paquete me parece detectar cierto olorcillo que no sé si viene sólo del paquete o si hay algo más acechando en la sombra.
Y me corre un escalofrío por el cuerpo.

"Mamá vámonos a casa directamente que me tengo que dar una ducha y unos buenos restregones".


Acabo de cambiar el refranero popular.

QUIEN CON NIÑOS SE VA A UNA LIBRERÍA CAGADO SALE DE ELLA



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viernes, 21 de enero de 2011

25 meses y más acoso payasil

25 meses, que suena muy redondo.
El día 18, el martes, Boliche cumplió 25 meses, feliz cumples Boliche!!.
Y justo ese día teníamos la revisión de los 2 años.

Para suerte nuestra y de la médica, su primo " el guiri", por ponerle un nombre y porque lo parece, vino a casa a ver a la abuela y como mi hermana también tenía médico un rato después, cuando nos fuimos nos llevamos al primo para que pudieran estar más ratos junto y jugar otro rato. Bueno por eso, y porque se pusieron los dos a llorar porque querían estar juntos.

Fue llegar y entrar. Ni me lo creo!

Ultimamente llevan mucho retraso y con esta epidemia de gripe que anda suelta pensé que sería como ir a la jungla. Parece que ya oía y todo el Wellcome to the jungle...

Estaba la pediatra y la enfermera, aunque en esta visita, se suponía que solo tenía que vernos la pediatra.
Nos estuvo haciendo las preguntas de rigor, que si cuanto habla, que si cuanto caga, que si cuanto come, que si cuanto duerme, etc.

Le midió y le pesó.
91 cm y 14.400 grs de Boliche en su estado de máximo esplendor.

Me parece que está en el percentil 90 pero no estoy muy segura porque no le presté mucha atención cuando lo dijo y no sé si la entendí bien.
Siempre ha ido bien de todo y no nos hemos tenido que preocupar de esas medidas.

El tercer huevo, marcha bien. Casi no existe. Parece que se ha reabsorbido solo y en principio no haría falta intervención. Uf!, menos mal.

La fimosis, ahí anda, se lo hacemos de vez en cuando, bueno, se lo hace su padre porque yo no me atrevo. Pero nos dijo que sin problema.

De la comida, le dije que seguíamos igual. Aunque hemos hecho un pequeño avance que a mi me ha parecido un paso de gigante.

Por fin hemos conseguido que se como la primera loncha de pavo. Y todo gracias a la charcutera del Alcampo. Te adoro, querida!

Nos dio a probar una loncha a todos de un jamón cocido que solo llevaba jamón, ni fosfatos ni no sé que gaitas. Ese estaba un pelín duro. Lo probó y lo escupió, pero como nos vio que a nosotros nos encantaba, volvió a probar.
Otra vez lo escupió porque se le hacía bola.

Manda huevos!, pero como se le puede hacer bola un trozo de jamón york, por dios!!!!

Bueno, pues como mi madre iba a comprar pavo, le dio un trozo para que lo probará. Y aceptó. Y lo mejor de todo, le gustó!!!!, con la de veces que yo se lo he ofrecido. Este niño con tal de dejarnos mal...
Pero aun así, casi se me escapa una lagrimilla de emoción.

Desde el lunes lleva todos los día merendando famón (pavo) y luego fruta. Y yo súper feliz.

Es el segundo logro más importante que hemos conseguido desde que hace 4 semanas se comiera su primera croqueta.
¡Ya está más cerca lo de verle comerse el bocata de chorizo!.

La pediatra me dijo que no me preocupara, bueno en realidad estas fueron sus palabras.

Deja a mi niño en paz, que está muy bien como está. Ya comerá cuando quiere él, leñe!

Y claro yo, "a sus ordenes mi generala", pero cuando vaya al cole y tenga bronca con las del comedor va usted y da la cara por él, ¿vale?

Lo que sí nos dijo fue que las chuches están prohibidas.

¿¿¿Prohibidas???, ¿¿¿pero esta mujer en que mundo vive???

No es que nosotros le demos muchas, al contrario. Es más, he intentado retrasar ese tema todo lo posible. Igual que quiero retrasar el de las bebidas con gas.
Pero una cosa es esa y otra es que haya un cumple y no pueda comer gusanitos, o pajitas.
Y ¿los Lacasitos?, esos son incontrolables. En casa de mi madre después de la merienda caen 2 o 3 todos los días. O eso o tengo que matar a mi padre.
Y creo que, entre incumplir la prohibición de la pediatra e ir a la cárcel y quedarme sin padre, escojo la primera, claro.

Ya fuera de broma, me imagino que se pondrá tan tajante con ese tema porque habrá padres que sean más permisivos con las chuches y será la única forma de ponerles un poco de freno.

Luego le dejamos desnudo en la consulta para que caminara un poco y que la pediatra le viera como andaba, pero como no quería me tuve que poner yo a dar vueltas para que me persiguiera.

Entonces nos pregunta la pediatra que si hay antecedentes en la familia de piernas en X.

Aquí la carcajada de mi marido fue tremenda (que cabrito!!!, ya se la devolveré).

Yo dije un sí tímido, pero el papadeBoliche buscaba hacer leña del árbol caído. No se pudo aguantar.

Siiiiiiii, toda su familia tiene las piernas en X. Si la familia de su madre son 40, 38 tienen las piernas igual!!!!

Bueno, vale, ¿no?, no hace falta que te ensañes que yo no me estoy metiendo con la tuya y también podría rajar a gusto, eh...

Y ahí quedó la cosa. Conseguí que la cosa no fuera a más, pero aun así tuve usar mi mirada de rayos fulminantes con mensaje de "te vas a cagar cuando salgamos de aquí".

Le hice un par de consultas más que ya comentaré en otro post otro día porque son más extensas, y nos fuimos. No sin darle antes un abato y un beto Boliche a su médica.

La verdad, es que es una tía estupenda.

En general salí muy contenta y Boliche se portó bastante bien. Gracias a que estaba con nosotros su primo que le pudo distraer bastante. Me parece que de ahora en adelante me lo voy a llevar de reclamo jajajaja.

Hasta los 4 años ya no hay más revisiones ni "banderillas", así que estupendo.

Y ahora, aunque no viene a cuento, voy a aprovechar este post para contaros como sigue nuestra relación con los payasos.

Y su situación es que el acoso payasil sigue siendo intenso.

El domingo pasado salimos por la mañana para dar un paseo y aprovechar el tiempo tan bueno que hacía.

Bajamos al portal, abrimos la puerta, salimos a la calle, miro a la derecha para ver si viene un coche y a que no sabéis lo que venía hacia nosotros...

Siiiiiiiiii!!!!!! UN PAYASOOOOOOO!!!! que fuerte, esto ya no es manía persecutoria, esto es un acoso en toda regla, por el amor de dios.

Si no fuera porque un par de calles más abajo hay un local de una compañía de teatro de barrio, empezaría a pensar realmente mal. Yo quiero creer que venía de allí.

Aunque bien es cierto que nunca había visto nada igual.

Menos mal que su padre y yo estuvimos rápido y le hicimos un quiebro. Y así evitar ese encuentro que hubiera acabado en tragedia, seguro.
Y digo tragedia porque hubiéramos tenido que matar al payaso, así de simple.

Estamos en plena guerra con ellos. Ya les tengo hasta manía.

Y eso que Boliche sigue con el "son meeeenos, no hasen nara", pero es que todos los quioscos de Madrid están empapelados con las caras de los payasos del Circo Price, ¡¡¡¡coño!!!!
Y menos mal que la pediatra no llevaba el estetoscopio de la foto de más arriba...


Feliz finde a todos.


miércoles, 19 de enero de 2011

Las respuestas de Carlos González

Más rápido imposible.

El lunes a las 9 de la mañana le envié al doctor Carlos González todas las preguntas que se habían recibido en este blog y en el de La mamá vaca. Y a las 6 de la tarde ya tenía las respuestas.
Como diría el de Ubrique, en dos palabras, "IM-PRECIONANTE".



No puedo más que estar enormemente agradecida porque esto, para mí, es todo un L U J O.

Aquí os dejo las preguntas que se dejaron en los comentarios de este blog con sus correspondientes respuestas. Y en el blog de LadyA podréis ver las preguntas que se dejaron allí.


Lucía preguntó:
He leído muchas veces que este señor es partidario y lo aconseja fervientemente, que lo mejor es dejar a los niños en casa y no llevarlos a la guardería tan pequeños, y si es necesario, incluso proponiendo que alguno de los padres dejara el trabajo, con el sacrificio que ello supondría.Mi pregunta es, con todo lo que usted trabaja y el tiempo que le dedica a su profesión, no cree que usted ha sacrificado mucho tiempo de estar con sus hijas por su trabajo.Cosa que yo egoistamente le agradezco, porque su dedicación me ha servido de ayuda, pero no eso predicar poco con el ejemplo?Espero que me mi pregunta no le ofenda porque no es mi intención sino todo lo contrario, pero es que esa duda me ha surgido muchas veces...

El Dr. González contesta:

Error, no trabajo mucho ni dedico mucho tiempo a mi profesión. Pedí una excedencia en mi plaza de pediatra del seguro hace ya ni recuerdo, creo que quince años, y nunca he vuelto. Ahora que mis hijos son mayores paso consulta una tarde a la semana. Aunque a veces doy alguna conferencia, básicamente estoy en casa todo el día.

Loli preguntó:
Tengo una niña de 20 meses que dejo el pecho a los 18 meses. Ahora toma 2 biberones de 250 ml de leche de crecimiento.Se despierta 3 o 4 veces todas las noches y pide leche.Yo he intentado darle agua o volver a dormirla sólo con el chupete pero no hay forma. ¿Es normal y/o bueno esta costumbre suya?. Cena muy bien todas las noches y yo creo que hambre no puede tener por se alimenta muy bien durante todo el día.Muchas amigas me dicen que este comportamiento no es normal, yo no creo que sea malo porque con el pecho hacía lo mismo.Y aprovecho para preguntarle, que tipo de leche cree que es más adecuada una vez que se ha producido el destete, leche adaptada de crecimiento o de vaca entera/semidesnatada.

El Dr. González contesta:

Pues la verdad es que muy normal no es. Los niños suelen tomar el pecho por la noche hasta los dos o tres años; pero raramente toman el biberón por la noche después de los seis u ocho meses. Y, sobre todo, un niño que toma biberón debería dejar de tomarlo al cumplir un año. La leche en vaso. Precisamente para evitar la costumbre de dormir con biberones de leche, que puede producir graves caries.
Así que creo que lo primero sería ir suprimiendo el biberón, y si tiene hambre por la noche, leche bebida en vaso.

Para los niños destetados antes del año, leche adaptada. Para los destetados con más de un año, hasta los dos o tres, leche de vaca entera. A partir de los dos o tres años puede ser semidesnatada (y es conveniente que lo sea si el niño está más bien gordito).


Anuda preguntó:
Yo, aunque no tengo niños, también quiero participar a pesar de que mi pregunta es un poco chorra y más o menos me supongo la respuesta. ¿Algún consejo para todos aquellos padres que se sienten a contracorriente y que se ven enfrentados al resto de la sociedad por el hecho de decidir educar a sus hijos de un modo más natural (LM, colecho, porteo, etc)?

El Dr. González contesta:

Paciencia.


Belén preguntó:
Quizá necesito de él algún libro más sobre crianza más allá de cuando son bebés, más centrada en el periodo escolar, que es lo que me toca vivir ahora. Esa sería, en todo caso mi pregunta, ¿para cuándo un libro sobre la crianza del niño a partir de los 3 años?.Ah!! y otra que me acabo de enterar que sale un libro próximamente relacionado con las vacunas. ¿Por qué hay ahora esta corriente tan cerrada en contra del calendario de vacunas?. ¿Las vacunas son totalmente seguras y necesarias para nuestros hijos?.

El Dr. González contesta:

Mis libros ya hablan de niños de más de tres años. De lo que hablan poco es de crianza. Es decir, no pretendo decir a los padres como hay que criar a un niño. Más bien lo que hago es explicar cómo son los niños, por qué se comportan como se comportan. Intento desterrar esos mitos tan extendidos de que los niños hacen lo que hacen para fastidiar o para tomarnos el pelo, o de que se van a malcriar si los cogemos en brazos. Una vez explicado esto que cada cuál críe a su hijo como le parezca conveniente.

Siempre ha habido gente en contra de las vacunas. Y en los últimos años parece que se ha unido con los conspiranoicos en general, hace unos meses corrían por internet ridículos correos en cadena diciendo que vendrían los soldados a vacunarnos a punta de bayoneta contra la gripe A para matarnos a todos y enterrarnos en las fosas comunes que ya estaban excavadas y preparadas... y no sé qué pasa, que cuanto más ridícula es una conspiración más parecen ciertas personas dispuestas a pensar que “igual hay algo de cierto”.

Nada en este mundo es “totalmente seguro”. Puedes tener un accidente en el coche, ahogarte en la piscina, caerte de un columpio o de la bicicleta, sufrir alergia a las fresas o intoxicarte con una mayonesa. Y casi nada en este mundo es “necesario”, excepto comer, beber, respirar y abrigarse si hace frío; se puede vivir sin zapatos y sin aprender a leer.

Lo importante es ver cuáles son los pros y contras de vacunar o de no vacunar, y obrar en consecuencia.
Personalmente, vacuno a mis hijos con la misma tranquilidad con que les dejo comer fresas y considero tan necesario vacunarles como enseñarles a leer.


Anónima1 preguntó:

Soy una feliz mamá de una bebé que acaba de cumplir un añito.Feliz, feliz salvo por el hecho de que duerme fatal. Hemos intentado de todo (salvo el metodo Estivill, nos negamos a hacerle pasar ese mal rato a nuestra nena) pero no hay manera de que duerma más de 2 ó 3 horas seguidas. Después de un año, estamos agotados. Nuestro trabajo y hasta nuestra relación se está resintiendo mucho. Hace poco una amiga, que vive en Bélgica, nos habló de la osteopatía infantil, muy extendida en Europa y Estados Unidos, pero algo desconocida por aquí.Sé que muchos médicos son algo escépticos con esta rama.Por tanto, mi pregunta a Carlos González es la siguiente: ¿Qué opina de la osteopatía infantil? ¿Cree que es tan efectiva como dicen para según que problemas de los niños: sueño, digestivos, respiratorios..?

El Dr. González contesta:

No creo que la osteopatía, en su sentido estricto de manipulación vertebral, sea eficaz para nada más que algunos caso de dolores de espalda. Muy especialmente, no creo que influya para nada en problemas digestivos y respiratorios. Creo que lo que ocurre es que los médicos “convencionales”, con nuestra mala práctica, hemos “malcriado” a la población. Muchos padres están acostumbrados a salir con una receta (o varias) cada vez que van al pediatra. Antibióticos (muy útiles cuando son necesarios, pero muchas veces usados sin necesidad), jarabes para la tos, expectorantes, reforzantes, antidiarreicos y mil tonterías. Un día se deciden a usar algún remedio “alternativo” y descubren que funciona tan bien para el resfriado, el dolor de barriga o la diarrea de su hijo como el medicamento que le recetaba el pediatra. ¡Pues claro que van igual de bien! Ninguno de los dos hacen nada.


Anónima2 preguntó:
Mis preguntas:
1) Por qué hay tanta diferencia entre lo que recomienda la AEPED sobre lactancia y lo que recomiendan muchos pediatras de la Seguridad Social? Qué tipo de formación recibe un pediatra sobre LM?
2) Crees que las asesoras/expertas en lactancia deberían ser una figura mucho más reconocida, implantada y visibilizada en nuestro sistema de salud? Creo que podrían salvar la lactancia del 99% de las mujeres... Pero el 99% de las mujeres no las conocen!

El Dr. González contesta:

1) Pues lo dicho. Muchos médicos recetan tratamientos que en la facultad nos explicaron claramente que no servían para nada. No era de esperar que, justo en el tema de la lactancia, estuvieran todos perfectamente formados y actualizados.

2)Sí, supongo que sería bueno que hubiera asesoras de lactancia en el sistema sanitario. Aunque también se corre el riesgo de fraccionar innecesariamente la atención. Es decir, si hay una experta en lactancia, ¿se preocuparán la enfermera, la comadrona, la pediatra en aprender algo sobre lactancia, o para eso está la experta? Creo que tiene que haber profesionales de amplio espectro, y que los expertos deben estar sólo para unos pocos problemas raros.


La Teta Reina preguntó:

No me hago una idea de la cantidad de preguntas y entrevistas que le habrán hecho a lo largo de su vida profesional. Y la de veces que habrá tenido que responder a la misma pregunta. Me gustaría saber, si recuerda alguna pregunta especialmente original, interesante, difícil o incómoda.O alguna a la que no supo (y quizá sigue sin saber) contestar.

El Dr. González contesta:

Pues mira, la pregunta más rara que me han hecho es precisamente esta. Una metapregunta.

Bueno, una vez me hicieron una pregunta rarísima. Alguien que se confundió de autor favorito. Doy una conferencia de hora y media (tirando a más, que yo me enrollo mucho) sobre no obligar a comer a los niños, y al final alguien que se levanta: “bueno, mi pregunta es sobre su otro libro, el del sueño, cuando dice que hay que dejarlos llorar un minuto el primer día, tres el segundo...”



Espero que os haya servido de ayuda.
A mí, me ha parecido una experiencia de lo más interesante y enriquecedora.

No me cansaré de daros las gracias a todos los que habéis participado de ella, sobre todo a los que habéis dejado vuestras consultas.
Y al Dr. Carlos González por participar de forma tan atenta, rápida y sobre todo, desinteresada.

Un millón de gracias a todos.



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