"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

viernes, 4 de marzo de 2011

1, 2, 3 probando probando...¡¡¡SORTEO!!!

Cambio radical de tema, que me apetece cambiar el chip, que hoy estamos a viernes, ya está aquí el fin de semana y hay que disfrutarlo a tope.

Para empezar, yo tenía pensado irme con el churri a cenar esta noche (cena anual de cochinillos) que nos lo debemos de los cumples mutuos, pero como ya se sabe, cuando hay niños de por medio, la vida es una tómbola tom tom tómbola.
Y Boliche nos ha pasado bastantes papeletas para el sorteo del "si te quedas sin cenona te regalamos la chochona"

Yucuuuuuuu!!!! (como dice Boliche)

Anda pachucho de la garganta con una tos de perro fumador horrible, así que ya veremos...

En fin, que quería contaros que aunque ande con mis papeleos de prejubilación y esas cosillas y mi humor no haya sido el mejor, vengo muy animada a contaros que traigo una sorpresita para todos.

¡¡¡OTRO SORTEO!!!

Que iluuuuu!!!, y todo gracias a PABOBO. Que majos.
Me han enviado una lámpara super chula, y tienen un montón de modelos super bonitos.
Me he puesto tan contenta que corriendo he llamado a mi madre para contárselo (porque mi churri, si el regalo no lleva el escudo del Atleti, pasapalabra)

- ¿Mamá?
- Uys que mal te oigo
- ¿que tú también me oyes mal a mí?
- Arrrggg, los de Telesfónica siempre jod....
- no, que solo te llamo para decirte que me han regalado una cosa muy chuli de una empresa para que la pruebe.
- Que no, que no me voy de la empresa, que me han regalado una lámpara de pingüino una empresa de artículos para niños.
- ¡una lámpara de pingüino!
- no mamá, un chumino no, un pin-güi-no, por el amor de dios ¿¿¿qué pasa con el teléfono???
-Eso es, un pingüino y tiene luz y música
- No, mamá no es como las bolas de las discotecas, esta no es para el techo, es para poner, por ejemplo, en la mesita, como una luz suave de noche
- Pero que dices de los faros del coche, ¿mamá?
- Que noooo, una luz suave de noooocheeeee, ays por dios, ¡esto es horrible!
- ¿mama?, ¿mamá?
- sí, eso, con lo mal que se oye y tú te pones a pasar las lentejas con la batidora.
- Y voy a sortear otra en el blog.
- ¿Qué si te puedes apuntar?, hombre pues... y ¿para que la quieres tú?
- ¿Para la gataaaa?
- mamá, a la gata no le hace falta para ver de noche cuando va a beber!!!
- que no, que no te puedes apuntar, ¡hombre ya!
- Bueno pues tendrás que buscar otra solución...
- ¡¡¡Y yo que sé!!!
- Bueno que te tengo que dejar, mamá.
- Vale, hasta mañana. Un bechoooo


Que nooo, que es broma, que a mi madre no le interesa la lámparaaaaa jejejeje

Pues eso, que Pabobo ha tenido la amabilidad de regalarme una lámpara de pingüino para Boliche y otra para sortear en el blog. Que bien, ¿verdad?

La lámpara es una chulada.
Es un pingüino con luz y con música. Aunque todavía no he podido ver que melodía tiene.
Boliche no me la deja, dice que es suya y que si quiero una para mí que me apunte al sorteo. ¿Comooooorrrr?

Tenga usted hijos para esto.

Pero nada que no hay manera, que no la suelta, ni para dormir. Se ha echado la siesta con ella encendida y solo la he podido apagar y quitársela cuando se ha dormido.

Pero que moooooono estaba con ella.

La verdad que es super útil, sobre todo para no tener que dar la luz cuando vas a su habitación a ver, por ejemplo, si está destapado.
En mi caso, que duerme con nosotros, me viene ideal para cuando Boliche se despierta y quiere "cheche" (ays!, me sonaba mejor lo de "teta"), agua, hay que cambiar un pañal o poner un termómetro.

Bueno pues ahora vamos con el sorteo

- Solo hace falta que seáis seguidores de este blog y dejéis un comentario en este post indicando nombre, apellidos o nick y un mail.

- Si no queréis dejar el mail en el coment me lo podéis enviar a mi mail, latetareina@gmail.com

- El sorteo se cerrará el día 20. Luego publicaré el listado de los participantes y el sorteo se realizará con la web sortea2 la noche del 21.

- El sorteo solo es válido a nivel nacional

Creo que no se me olvida nada.

Y si os apetece anunciarlo en vuestro blog, pues muy agradecida.

Venga animaos que seguro que os va a ser de gran ayuda o incluso para algún regalito que tengáis pendiente.


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miércoles, 2 de marzo de 2011

La Teta Reina se prejubila (The end)

Pero el mal ya estaba hecho…

Después de superar el estado de estupefacción y de cabreo, me di cuenta de que mi reacción fue algo tardía.
Tenía que haberme puesto manos a la obra antes y haber retrasado la toma de biberón, pero la presión era fuerte y creí tomar la decisón acertada.

El biberón había entrado en juego y prometía no dejarse vencer tan fácilmente.

Boliche hacía (y hace) bastante tomas por la noche. Así que yo le sustituí un par de ellas la primera semana y lo mantuve así hasta que me vio la dermatóloga.

Pensé que sería fácil quitarle el biberón. Al igual que cuando me puse a trabajar y me sacaba la leche para que se la diera mi madre en biberón.
De aquella, fue muy sencillo. Sustituimos esas tomas por fruta y verduras cuando llego el momento y no hubo más relación con el biberón.

Pero esta vez la cosa no iba a salir como yo pensaba.

Está claro que de un biberón sale más cantidad de leche y más rápido que de la teta y a Boliche esto pareció gustarle.
Después de quince días, Boliche se acostumbró y no quiso prescindir de él.
No me hacía mucha gracia pero como seguí con la teta en el resto de tomas no le vi mayor problema. Pero estaba equivocada.
Cada vez fue pidiendo más “cheche” y menos “teta”. Hasta que hace 3 semanas dejó de mamar.

Es cierto que se ha ido destetando poco a poco y sin forzarle pero yo siento que algo ajeno a nosotros se ha metido por medio y me ha dejado fuera. Y esa sensación me resulta muy desagradable.
Y más cuando veo que todo tiene su origen en la decisión de una profesional a la que le importó un pito otra de nuestras necesidades. Cuando yo le había dejado bien claro desde el principio, que quería seguir con la lactancia materna.

Pero bueno ya no sirve darle vueltas. Ya no se puede volver atrás. Es lo que hay.
Al menos creo que hice lo que debía pero quizá algo tarde.


Como decía en el primer post, Boliche se ha destetado en lo que al aspecto alimenticio se refiere. Pero sigue manteniendo un fuerte lazo con “su teta”.
Para dormirse tiene que ser junto a mi y si puede ser “sintonizando” mejor.

Cuando por la mañana me visto o cuando me desvisto por la noche y me ve desnuda, viene corriendo con una sonrisa que no le cabe en la cara y dice “la teta!!!!”, jajaja que gracia nos hace en casa la cara que pone.
Recuerdo que cuando era bebé y le acostaba y le daba la primera toma de la noche, cuando veía la teta se ponía eufórico. Hasta ponía los ojos en blanco jejejejeje. Mi niño…

Que buenos momentos hemos pasado (una vez pasados los duros comienzos).
Carlos González no podía haber escogido un título mejor para su manual de lactancia, Un regalo para toda la vida. Pero ahora estoy segura de que el regalo me lo han hecho a mí. No me cabe ninguna duda.

Así pues, como digo desde el comienzo de esta trilogía, La Teta Reina se prejubila.

De momento seguiremos con el servicio suspendido. Quizá en un tiempo reactivemos la actividad. Nunca se sabe.

Y ahora me despido, uys! que me emociono (y eso que llevo 3 semanas haciéndome a la idea). Me despido de algo que durante algo más de dos años me ha hecho ser feliz y me ha dado la oportunidad de compartir con mi hijo algo único y de coto privado.
Seguiremos disfrutando de las próximas etapas y espero hacerlo y compartirlo aquí con todos los que se animen a seguir aguantándome.
Para mí, es un placer moverme en esta “segunda realidad” con gente tan maravillosa como la que he encontrado aquí.
Gracias a todos por acompañarme en esta etapa tan maravillosa y especial para mi.

Juer, ya estoy llorando otra vez. Si es que soy lo peor…, espera que no veo ni las letras…

Es que después de casi un año que llevo con el blog este es el post que más me ha costado escribir.
Parece que por plasmarlo aquí, se me hace más real y más... ¿difícil?

Atrás quedan los dolores, el agobio por andar con el saca-leches ordeñando a cualquier hora, su magia por calmar cualquier dolor o nerviosismo, los momentos de disfrute máximo, la comodidad de no tener que esterilizar, lavar, calentar, comprar. La imagen de la cara de Boliche alimentandose de mí, y muchas cosas más.

La TETA es el alma de este blog y despedirme de ella (que NO del blog) no es nada fácil.
Uf!, espera que “el nudo” no me deja tragar…

Y ahora… ¿que hago con el nick de la Teta Reina y con el nombre del blog?
Es que no me veo con otra identidad…

Pues la Teta Reina tendrá que seguir luchando (como digo en la cabecera) en una guerra sin cuartel, por el derecho de cualquier mujer, a seguir hasta cuando quieran los interesados con LA LACTANCIA MATERNA.


Lo único bueno de esto, es que ya no tendré que aguantar las caras y los comentarios de los que nunca entendieron mi postura. Ni con lo de la psoriasis ni con la lactancia prolongada.
No hay mal que por bien no venga.

Igual ahora, incluso echo de menos eso de, "¿pero todavía sigues con la teta?"


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lunes, 28 de febrero de 2011

La Teta Reina se prejubila (2ª parte)

Todo empezó hace muchos meses.
En primavera del año pasado, viví los peores momentos de mi vida en lo que se refiere a mi estado de salud.

Tengo psoriasis desde los veinte años pero solo tenía un par de placas en los codos y así se mantuvieron hasta que me quedé embarazada.
Contrariamente, esta enfermedad suele desaparecer o mejorar considerablemente durante el embarazo.
Pero yo que soy el espíritu de la contradicción, hasta en eso tuve que ir en contra de lo común.
Mi psoriasis empezó a empeorar, pero iba despacio.

Pensé que mejoraría cuando diera a luz, pero no. Cada vez iba a peor hasta que en el invierno del 2009-2010 la cosa ya se descontroló totalmente.

Sufrí un brote fortísimo.
Algo fuera de lo normal. No había en mi cuerpo una zona de 5 cms libre de las placas a excepción de la cara, las palmas de las manos y de los pies. Fue horrible. Parecía un monstruo. O al menos así me veía yo.
El acomplejamiento hizo su aparición y casi no quería ni salir de casa.

Los picores eran horribles. Inaguantables. Sobre todo por la noche.
Tenía que levantarme de madrugada a darme duchas de agua fría porque era lo único que me calmaba algo.

Estuve de médicos, después de esperar para la cita del especialista casi 2 meses. Y poca solución me dieron.
Eso sí, cualquiera de ellas, conllevaba quitar el pecho a Boliche. Salvo los Rayos PUVA.

Así que me di 20 sesiones de rayos pero aquello no mejoraba, yo creo que incluso estaba peor.

Un día en el trabajo, después de llevar casi una hora de pie porque no me podía sentar, me derrumbe emocionalmente.
Me fui llorando y desquiciada a mi médica de cabecera que cuando me vio lo único que supo hacer fue echarse las manos a la cabeza y mandarme al hospital de urgencias y con la baja laboral en la mano.

En el hospital tuve la suerte de dar con una dermatóloga que solo pasaba consulta 2 días en semana y que al parecer era una de las mejores en el tema.
Me dijo que me pondría en tratamiento con un medicamento que estaba dando muy buenos resultados pero que tenía que quitarle el pecho a Boliche en 15 días máximo. Mientras me aguantaría con corticoides, pero en 2 semanas tenía que empezar sí o sí.

Salí de allí peor que entré. Y podéis pensar que es una estupidez, que mi salud es lo primero y todas esas cosas y sí, es cierto pero yo no estaba preparada para destetar a Boliche porque él no estaba preparado en absoluto.
Y lo peor de todo es que tampoco me dio ninguna razón, “solo es por prevenir”, “total si ya tiene más de un año”.

Ya, pero es que si no es necesario porque se lo voy tener que quitar.
Por supuesto, soy la primera persona interesada en el bienestar de mi hijo y no le permito a nadie que lo ponga en duda. Y precisamente por eso, yo quería informarme de los riesgos que podría conllevar el tratamiento en caso de seguir con el pecho.
Algo que creo también es responsabilidad de mi dermatóloga. ¿O es que ahora los médicos solo diagnostican y se acabo el tema?.
Yo creo que su responsabilidad va más allá.
Igual que un profesor no solo debe educar sino observar y valorar le entorno del alumno.
¿Sería correcto que un profesor mantuviera los ojos cerrados a un posible maltrato a un alumno en su casa, solo por el hecho de que su deber es solo el de educar?

Pues en este caso yo lo veo igual.

Si mi dermatóloga sabe que yo no quiero quitarle el pecho a mi hijo, ¿por qué no se molesta en averiguar si ese medicamento es compatible con la lactancia materna?

¿No sería para ella más fácil que para mi?

Y más sabiendo que el estado emocional del paciente influye sustancialmente en el desarrollo de la enfermedad.
Entonces si para mí va a ser complicado el hecho de quitar el pecho a mi hijo, ¿por qué no se preocupa de ver si es viable o si hay algún tratamiento alternativo?

No, lo más fácil es abreviar y no buscarse complicaciones.

Así que de la consulta salí con el ánimo por los suelos. Pensando como haría para destetar a Boliche en 15 días y pasarlo lo menos mal posible.

Esa noche tuve que darle el primer biberón a Boliche con todo el dolor de mi corazón al ver que él no lo quería y lloraba por la teta. ¡Que mal lo pasamos!.
Pensé en quitarle 2 tomas la primera semana y el resto la segunda. Me parecía tan poco tiempo el que tenía…

Pero yo que seguía erre que erre con el mismo tema, me negaba a aceptar esa realidad, así que (gracias otra vez a mi cabezonería y al apoyo de mi marido) me puse a buscar información sobre el tema.

Escribí a Dr. Carlos González y le pedí ayuda. Esa fue la primera vez que contactamos y desde entonces no ha sido más que una ayuda imprescindible para mí. Y por eso le estaré eternamente agradecida.
Me dijo que el no veía problema ninguno por seguir con la lactancia y el tratamiento propuesto y me remitió a alguna web y al Hospital de Denia (perteneciente a la iniciativa Amigo de los niños desde 1998)y además me envió varios estudios realizados de pruebas del medicamento en cuestión y de la compatibilidad con la lactancia.

En el Hospital de Denia conseguí hablar con el jefe de pediatría que me confirmó y explicó lo que en la web e-lactancia decía la respecto. Y me corroboró los datos que me había enviado el Dr. González.

Una luz de esperanza aparecía en el horizonte para nosotros.
Pero faltaba todavía una semana y yo le había quitado 2 tomas a Boliche.
No tenía intención de quitarle ninguna más pero tampoco me podía arriesgar a seguir con la teta y que luego la dermatóloga se negara a darme el tratamiento, porque lo que tenía claro era que iría con la verdad y ya veríamos que pasaba.
Y lo que tampoco podía hacer era quitarle el pecho de golpe, así que tiré por la calle de en medio.

Cuando llegó el día de la consulta, me presenté con una carpeta y toda la documentación que conseguí reunir.

Le expliqué todo a la dermatóloga y le pasé toda la información.
Eso sí, todo con un cuidado exquisito pues no quería que se molestara por “entrometerme y cuestionar su opinión”, no vaya a ser que se le hiera el orgullo a la doctora y la liemos más gorda.

Después de estar bastante rato leyéndose toda la documentación, me dijo que estaba de acuerdo y que podía seguir con el pecho.

¿Qué?, ¿Cómo?, ¿así de fácil?.

Sí. Ella solo me lo había recomendado para curarse en salud, vino a decir con sus explicaciones.

O_O

Y yo no sabía si reír o llorar.

Estaba feliz porque podría seguir dándole el pecho a mi hijo, pero estaba terriblemente enfadada con aquella mujer, ¡¡¡precisamente una mujer!!!, que le había importado una mierda que yo lo hubiera pasado francamente mal esos 15 días dándole vueltas al coco constantemente, buscando información por todas partes, estrujándome el cerebro buscando una solución favorable para nosotros.
Todo daba igual, ella solo quería salvar el culo de la manera más fácil, rápida y cómoda.

Muchos conocidos y/o amigos me preguntaban y algunos no llegaban a entender el por qué de mi obcecación. Incluso les parecía mal.
Y yo…, bueno yo, daba pocas explicaciones. Si no lo entendían poco podía hacer yo.
Es algo difícil de explicar. Se trata de luchar por un derecho.

Solo podía decir, SI LA SALUD DE MI HIJO PELIGRARA YO NO DUDARÍA NUNCA, JAMÁS LE PONDRÍA EN PELIGRO, pero si no es necesario ¿por qué voy a tener que dejar de hacer algo que mi hijo sigue necesitando?

¿Tan difícil de entender es eso?


Continuará…


P.D: Igual se va a pasar de extenso, pero no quiero dejarme nada en el tintero.
Quiero explicar detalladamente que y como han influido las acciones de otras personas en el destete de mi hijo.


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jueves, 24 de febrero de 2011

La Teta Reina se prejubila (1ª parte)

Cuando me quedé embarazada y comencé con las clases de preparación al parto, fue cuando empecé a ver más de cerca y a pensar más detenidamente en el tema de la lactancia materna.

-“Sí, bueno, si puedo le daré pecho, pero ya veremos”

No lo tenía nada claro. Mi madre casi no pudo darnos el pecho a ninguno y después de tantos años, tampoco me podría servir de gran ayuda.

El único testimonio con el que había contado, había sido el de una prima mía, que le había dado el pecho a su hijo, pero como vivimos bastante lejos, no pude conocer el proceso de cerca.
Sabía que las primeras semanas ella lo había pasado muy mal y que había sufrido muchos dolores, así que lo poco que sabía era que no tenía ni idea de si podría darle el pecho a mi hijo, pero en cualquier caso, “eso” dolía mucho, seguro.

La matrona que nos dio las clases de preparación, es una mujer prolactancia 100%, es más, en algunas ocasiones, me parecía que se pasaba un poco de radical (que cosas, cuantas vueltas da la vida), sobre todo de cara a que si había personas como mi hermana que no iban a poder dar el pecho por problemas físicos, ese tipo de comentarios les haría sentir fatal.

Después de oír todas sus charlas, yo seguía igual. Vamos que a mi eso de la teta, me sonaba súper chungo y doloroso y encima, yo tengo los pezones súper sensibles y me da grima que me roce cualquier cosa, así que cuando me ponía a pensar que mi hijo se iba a tener que enganchar de ahí, casi casi me daban hasta mareos (quien me lo iba a decir como acabaría la cosa…)

Cuando nació Boliche, me lo puse al pecho en cuanto pude, osea 8 horas después de la cesárea, que se dice pronto (por si alguien no lo ha leído y le apetece conocer como fue la odisea en el espacio o el también llamado, parto la burra).
Los primeros días no me dolió nada y ya estaba yo cantando victoria, pero por alguna extraña razón pasados 3 días la cosa empezó a torcerse.
Aquí me dieron varias teorías, pero no conseguí confirmar ninguna.

- Podía ser porque al ponerle una enfermera el chupete al día siguiente de nacer, Boliche se confundiera y la succión fuera incorrecta.
- Podía ser por una infección de hongos, pero como a nadie se le ocurrió, no me hicieron ninguna prueba.
- Podía ser, como me decía la pediatra porque Boliche estaba tanto tiempo al pecho (tomas de 1 hora) que el pezón se “maceraba”.
- Podía ser por una mala postura, aunque después de conseguir ver a mi matrona casi 3 semanas después de dar a luz porque estaba de vacaciones, ella pudo comprobar que mi postura era correcta.
- Podía ser, como me decían algunas amigas, porque el pecho tenía que acostumbrarse, que hacer callo, y que era normal que me doliera.

Podía ser por muchas cosas, aunque yo me inclino más por la teoría de los hongos y descarto otras muchas porque las considero una chorrada sin fundamento alguno.


En cualquier caso, como decía antes, fue una faena que mi matrona se cogiera las vacaciones en esas fechas, porque aunque parezca alucinante, nadie le hizo la sustitución y yo me vi, sola, desamparada y sin que nadie me pudiera echar una mano.

Desde mi más absoluta ignorancia, lo único que hacía era echarme kilos y kilos de Purelan en el pecho para soportar “algo” el dolor, pero no había nada que me calmara y mi frustración aumentaba por momentos.
Ni discos de gel frío, ni pezonera, nada de nada. Aquello no tenía arreglo.

La semana de Reyes, cuando Boliche tenía 19 días, aquello fue el acabose.
Se me hizo un agujerito en el pezón derecho y me salía sangre y leche a parte iguales. ¡Era horrible!.
Empecé a sacarme la leche de ese pecho con el sacaleches y se la daba en biberón y luego le daba del otro pecho de forma natural.

No se me olvidará un día que estaba sentada en el sofá de casa de mis padres en el pueblo y mientras Boliche mamaba, yo lloraba y mi madre con un klinex me secaba las lágrimas. Fue terrible. Menuda estampa.

Ahora lo recuerdo y todavía me emociono, porque lo pasé muy mal, porque me sentía sola, porque yo quería seguir dándole el pecho a mi hijo y veía que se lo iba a tener que quitar.
Y porque me sentía inútil y estúpida.
Como podía ser que aquello que llevaban haciendo miles y miles de años otras mujeres para mi resultara una tortura y algo imposible.
¿Que narices era lo que estaba haciendo mal?, ¿Por qué nadie podía ayudarme?

Cuando volví del pueblo, fui a ver a la matrona que ya había vuelto de sus vacaciones. Vio que mi postura era correcta y que tenía mucha leche (cosa que yo ya sabía porque mi hijo había cogido mucho peso esos días), pero no me pudo decir nada más.
Solo me dijo, “aguanta una semana más y me vienes a ver otra vez, que no hay mal que cien años dure”.
Ya, y como diría mi abuela, ...ni cabrón que lo resista.

Vaya ánimos. Que fácil se dice una semana. Cuando yo contaba las horas que me faltaban de una toma a otra porque era una tortura.
Mi marido me decía, “está llorando, tiene hambre” y yo le suplicaba, “por favor, aguántale 5 minutos, por favor, por favor”.
Así que aguantar una semana más no era ninguna tontería.

Creo que aquí influyó mucho, lo cabezota y terca que soy a veces. Porque yo quería con todas mis fuerzas que aquello saliera bien y me negaba a fracasar con algo que yo sentía que tenía que ser maravilloso, pero indudablemente, tampoco puedo afirmar con rotundidad cuanto tiempo hubiera aguantado en esa situación, seguramente no mucho más.
Por suerte, cuando esa semana estaba finalizando empecé a notar que me dolía un poco menos, y cada día la cosa iba mejorando de forma notable.

Diez días después, le estaba dando el pecho a Boliche, sin dolor alguno. Disfrutando como loca de algo grandioso y que por no sé que motivo se había torcido desde un comienzo.


Tanto me costó, tanto me dolió, tanto sufrí ese primer mes y tanto lo he disfrutado posteriormente con todo lo que me ha aportado, que creo que es fácil comprender porque me volví una defensora de la lactancia materna.
Y por encima de todo, por que he defendido mi derecho a seguir dando el pecho a mi hijo hasta que nos diera la gana y por que me da una gran tristeza decir que después de 15 días sin mamar, creo que ya puedo decir que Boliche "se ha destetado", al menos, en lo que entedemos como destete, a lo que alimentación se refiere.

Y lo digo con tristeza por dos razones.

La primera, porque aunque parezca una tontería siento como si se hubiera cortado un cordón umbilical invisible que todavía nos uniera.
Algo muy intimo y secreto entre Boliche y yo.
Algo solo nuestro.

Y la segunda y más importante porque, aunque el destete ha sido progresivo y para nada brusco, la razón de que haya llegado ya, ha tenido que ver con la intrusión del biberón en nuestras vidas.
Y este entrometimiento no ha sido por voluntad propia sino impuesto desde la ignorancia y el desinterés por salvaguardar la voluntad del paciente. Osea, la mía.


Continuará...

martes, 22 de febrero de 2011

El primer amor

Quien no se acuerda de su primer amor…
Que bonito, que tierno y que duro. A mi me rompió el corazón.

Mi primer amor hizo su aparición estelar cuando yo tenía… ¿5 años?, sí, creo que fue con 5 años, o igual fue con 4.
Fue antes de empezar el colegio, eso seguro, porque era un amiguito de la guardería, además de mi vecino. El del quinto.


Íbamos a la guardería juntos porque nuestra profesora era mi madre y claro nos llevaba a los dos.
Y me encantaba estar con él. Siempre me defendía de los demás, aunque a mi tampoco me hacía mucha falta.
Era el que ganaba todas las carreras y eso que llevaba zapatos ortopédicos de esos negros horribles que se llevaron por aquel entonces, por ahí por el 81, 82.
¿Os acordáis de esas botas tan feas?. Fue una suerte que aquello pasara de moda, porque eso podía marcarte de por vida. Sobre todo en el colegio de mayores.

Bueno, que me lío, por donde iba, ah! sí, por mi primer amor.
Que bonito!, ains!, que recuerdos me trae.

Me viene a la memoria, una vez que yo con 6 o 7 años, porque lo nuestro fue algo sólido, no vayáis a pensar que fue un aquí te pillo a aquí te mato, no, era serio y formal y nuestras familias se conocían, bueno vale que éramos vecinos y nuestro padres eran amigos, pero vamos que lo nuestro iba muy en serio.

Otra vez, que me voy por los cerros de Úbeda, por donde iba, ah!, sí, que tendría yo como 6 o 7 años y un día le escribí una carta a mi enamorado.

¡Qué carta!, puro sentimiento. Con corazoncitos de colores hechos con bolis de varios colores, y con un print de mis labios pintados con una barra de carmín que me dejó mi madre.
Vamos, una carta de amor en toda regla.

En la que explicaba con todo lujo de detalles mis sentimientos y la ilusión que me hacía ser su novia porque, yo sabía que en el bloque había alguna lagarta que me lo quería quitar, pero mi novio era mío y solo mío.

Como me daba vergüenza dársela y que la leyera delante de mí, aproveché cuando subíamos en el ascensor para dársela cuando paramos en mi planta y él tenía que seguir hasta la suya.

Saco la carta de mi cartera toda nerviosa se la doy y …, el muy capullo la tiró por el hueco del ascensor. ¡¡¡¡Será cabrón!!!!

Si es que todos los tíos son iguales. Si ya lo dice una tía abuela mía, “todos los hombres mean contra la pared”.

¡¡¡Pero que fuerrrrte!!!, yo que había estado toda la tarde del día anterior preparándola. Hasta le había echado unas gotas de mi súper colonia Chispas, -“¡tu primera colonia, chis-pas!”-, esa que guardaba como oro en paño y que confieso que todavía tengo guardada y con colonia que me queda y me encanta oler. Yo es que era del Club Chispas, sabéis. Seguro que por algún sitio tengo guardado el carnet...

Y sigo dispersándome.

A lo que iba, que ese día aprendí lo capullos que pueden ser los tíos y juré poniendo a dios por testigo que ningún capullo más volvería a tirar ninguna carta mía por el hueco del ascensor sin sufrir una cruel venganza ja-ja-ja-ja-ja

Osea, le perdoné.

Juer Teta, si es que eras pava y lo sigues siendo nena.

Pero es que Tito (por ponerle un nombre) era taaaaaan guapo. Que me entraba un gusanillo en el estómago cuando le veía que no podía estar enfadada con él.
Y eso que me pegué una buena tarde de llorar por el desprecio que me hizo con la carta.

Tan joven y ya con el corazón partío. Oooohhhhhh!!!!

Bueno me pude recuperar, gracias Dios, que no hubiera tenido gracia acabar como los gilipollas de Romeo y Julieta. Los dos al hoyo, no, de eso nada. Tonterías las justas.

Pero no creáis que acabó ahí la cosa, no. Seguimos de novios unos poquitos años más, más o menos hasta los diez años, hasta que el se mudó de pueblo y yo me quedé compuesta y sin novio.

¡Que vida tan dura, coño!

Sin novio pero con un amigo de por vida, eso sí.
Para mí su familia, es como si fuera de la mía. Es más, el año pasado estuve en su boda y hace 5 años, él estuvo en la mía.
Es un tío fantástico (a pesar del episodio de la carta, claro).

¿Y a que viene todo esto?, pues muy fácil. A que yo creo que mi Boliche se ha enamorado. Síp.
Se repite la historia.
Que precoz me ha salido este chico. La que le/nos espera…

Mi pequeño se ha enamorado de una amiguita de la escuela. O eso parece porque tenemos a Tita (por ponerle un nombre) hasta en la sopa. Además, por añadidura, Tita es la responsable de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

Si se funde una bombilla en el descansillo de las escaleras…, ha sido Tita.
Si vamos a la escuela, cogemos el muñeco que sea… para enseñárselo a Tita.
Si canta una nueva canción…, se la ha enseñado Tita.
Si se da un golpe en casa y se hace pupa…, ha sido Tita.
Si se rompe algo en casa…, ha sido Tita.

El otro día coincidí con mi consuegra, uys!, perdón, quiero decir, con la madre de Tita. Y le hice la radiografía completa.
A ver, como viste, como habla, como anda, como, como, como…

Mmmmmm, no sé si me convence esa familia, tendré que utilizar mis contactos para pedir informes más detallados, penales, etc, ya sabéis, no vaya a ser que sean de la mafia o peor, del Real Madrid, que a mi marido le puede dar algo…

Y la niña, bueno vale, la niña es mona y tiene cara de angelito, pero de eso no hay que fiarse. Intentaré sonsacarle algo más de información a la seño.
Quiero saber si conoce de alguna relación anterior a la de mi Bolichín. A ver si ahora se va a echar de novia a una chicuela de esas de ideas ligeras. Una hippy!!!. De eso nada. Aquí la única hippy que entra en casa soy yo.

Uf!, estoy de Tita ya, hasta…, ¿serán los celos?
Ay!, madre, que me estoy poniendo celosa por una mocosa de 2 años!!!!

Pero es que la mujer más importante de la vida de Boliche, he sido yo siempre y ahora, Tita ha entrado en nuestras vidas y hace peligrar la estabilidad familiar.

Las lagartas siempre acechando, para quitarte a tu chico en cuanto te descuidas. Gggggggrrrrrr…

Bueno solo espero que si hay carta de amor de por medio, el coranzoncito de mi Boliche acabe bien parado, y no en caída libre por el hueco el ascensor.

Ays!, que duro es esto del amor.




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viernes, 18 de febrero de 2011

La próstata de mi profe


Paso todos los días por el colegio al que queremos llevar a Boliche el próximo curso. Si hay suerte.

Yo fui alumna de ese colegio durante 3 años y aunque el primer año fue durillo, los siguientes fueron estupendos.

Muchos días voy leyendo en el autobús y no me entero cuando paso por delante, pero si me doy cuenta me gusta observar cuando paso por allí como van las mamás, mayormente, a recoger a los niños. Y me trae muchos recuerdos.

Pienso como serán los comienzos de Boliche en ese colegio y siento un poco de miedo, para que negarlo. Y si no se adapta, y si le cogen manía, habremos desterrado el pañal, comerá mejor, hará amigos...
Ayer, mientras pensaba eso, recordé como fue cuando empecé yo allí.

Es un colegio de monjas y la que en ese momento fue mi tutora, era también la madre superiora. La Madre Florencia.
Tenía fama de ser un poco ogro pero conmigo no se pudo portar mejor. Realmente fue maravillosa. Y con ella tuve una de las anécdotas más graciosas de ese año.
Bueno graciosa me parece ahora, pero en su momento yo no le veía mucho la gracia, porque no entendía lo que yo misma estaba diciendo.

Debía ser de mis primeros días allí y recuerdo que estábamos en el patio.

La madre Florencia me estaba preguntando de que colegio venía, que tal eran mis antiguos profesores y mis compañeros, etc. En un momento dado, no recuerdo como salió el tema de mi antiguo tutor. Yo le explique que era un chico joven muy majo pero que ese año se había tenido que ir antes de acabar el curso.

Madre Florencia: Y porque se tuvo que ir, ¿le había pasado algo?

Teta: No, es que había pedido "próstata"

Madre Florencia : O_O ¿cómo?

Teta: Sí, es que había pedido "próstata" varios años para dar clases pero ese año ya no se la dieron y se tuvo que ir a hacer la mili.

Madre Florencia: Ah!!


Jajajajaja ¡¡prórroga!!, Teta, ¡¡prórroga!! jajajajaja

Que cosas me pasan, pero es que solo tenía 10 tiernos añitos, y de los de antes, que no es lo mismo que los 10 años de ahora. Los de ahora te dan 200.000 vueltas!!!

Todavía cuando me acuerdo, me pongo colorada de vergüenza. Eso sí, la monja se lo pasó pipa.


Feliz fin de semana.

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martes, 15 de febrero de 2011

Eso no se hace!


Este fin de semana ha sido bastante completito.

El sábado tuvimos comida en casa de unos amigos y lo pasamos genial.
Venía otra pareja de amigos que tiene un niño de 3 años y otro bebé de un mes.
Boliche se lo pasó en grande y calló en la cama totalmente desmayado.
Y el bebé…, bueno el bendito bebé se portó de maravilla todo el día.
Tomaba su teta, se quedaba frito y al carro a seguir durmiendo hasta la siguiente toma.
Daba igual que los gremlins estuvieran dando gritos por allí que ni se inmutaba.

Yo pensaba que era una leyenda urbana. Que esos bebés eran tan irreales como los cocodrilos de las alcantarillas de New York, pero va a ser que no. ¡EXISTEN!

La mamá sobre todo está encantada, claro, porque esto le permite poder atender al mayor más fácilmente e incluso descansar.
Además como el primero no fue precisamente así de bueno, todavía saber valorarlo aun más, si cabe.
Yo desde luego, me voy a pedir uno de esos para reyes, a ver si esta vez cuela.

El domingo, pasamos la mañana muy tranquila. Haciendo cosillas pero sin estresarnos mucho y por la tarde fuimos a una ludoteca porque Boliche estaba invitado a celebrar un cumpleaños.

No habíamos ido nunca a una ludoteca, pero sí le había echado el ojo a alguna por internet para ver como funcionaban.
El plan era estar un rato jugando en el parque de bolas, luego, hacer una actividad de manualidades, tomar una pequeña merienda y volver al parque de bolas a jugar otro rato.

Boliche se lo pasó muy bien. Aunque solo conocía al cumpleañero, estuvo todo el rato subiendo y bajando por las rampas y saltando en las colchonetas.
Se tiró una vez por el tobogán pero no le gustó porque desde el final de tobogán hasta el suelo había medio metro y claro el golpetazo al llegar al suelo era bien majete.
Imagino que eso está así pensado porque se supone que esa zona debe estar llena de bolas y claro el niño debería caer a la piscina de bolas, pero como solo había unas pocas bolas por ahí desperdigadas pues allí no había nada que amortiguara el golpe.
Una cutrez total y sobre todo un peligro para los niños.

La que no se lo pasó tan bien fui yo.
Solo conocía una mamá y aunque en principio para mí esto nunca ha sido un handicap porque yo me enrollo hasta con las piedras, el rollito que tenían no me gustaba ni un pelo.
Así que salí de allí un poco mosqueada.
Hubo varias cosas que no me gustaron pero lo que peor me pareció fue cuando una niña quería quitarle el juguete a otro niño y este para evitarlo le arreo un mordisco a la niña.
La niña va llorando a decirselo a la madre del nene mordedor y la madre en vez de decirle a su hijo que "ESO NO SE HACE", le dice a la niña, “ ¿y tú que le has hecho para que te mordiera?, a lo que la niña responde que quería quitarle el juguete y la mamá, le suelta, “es que hay que compartir los juguetes, cada uno un ratito”. Y se quedó más ancha que larga, la tía.

Yo no me lo podía creer. No solo no le dice a su hijo que eso que acaba de hacer no debe hacerlo, sino que encima, le dice a la niña como debe comportarse y que debe compartir. Tocate las bolas, Mariano!

Yo alucino en colores con algunas cosas, de verdad.
Ese tipo de cosas nunca me han gustado pero desde que sufro en mis propias carnes o mejor dicho, Boliche sufre en sus propias carnes ese tipo de conductas por parte de otros niños que han sido reforzadas con la actitud de sus padres, ya si que me llevan los demonios.

Mi hijo ni pega, ni se defiende. Es así de pavo.
Y cuando digo que no se defiende, no me refiero a que devuelva el golpe, no. Me refiero a que al menos se cubra con los brazos. Pero nada.

Lo he hablado con su profesora y me ha explicado que hay algunos niños que tiene la mano o la boca más floja y se les escapan los guantazos o los mordiscos y que cuando Boliche es objeto de algún zarpazo por ahí suelto, lo único que hace es llorar.
Claro, normal. Es que en casa siempre le hemos dicho que no se pega. Que eso está muy mal. Que va a hacer el niño.
Y soy consciente que algunos niños pegan o muerden aun insistiendo sus padres en erradicar ese comportamiento, pero los niños son así (aunque para eso están sus padres, para seguir trabajando en ello y evitar esas conductas).

Ahora ya, si tu hijo pega o muerde y encima tú no le corriges y le haces ver que no pasa nada y que está justificado su comportamiento, pues apaga y vámonos, imagínate que panorama. Todo el día repartiendo leches y/o bocaos a diestro y siniestro.
Y yo que sé lo que es eso, que lo he sufrido de pequeña con mis primos, pues maldita la gracia que me hace.

De que me sirve explicarle a mi hijo lo que está bien y lo que está mal, si luego se va a encontrar con situaciones así.
Con permiso de una de mis blogueras favorita, seguimos a contra corriente.





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