"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

viernes, 11 de marzo de 2011

Mi lista de deseos para Mimamasemima

Hoy que es viernes, os traigo una sorpresilla. No dudéis en aprovecharla, a ver si hay suerte.

La web de Mi mamá se mima, nos anima a participar en su nuevo sorteo con una lista de los deseos.



El ganador obtendrá un cheque por valor de 300 euros para gastar en sus productos.
¡A que es genial!

La bases las podéis ver aquí

Yo me apunto sin dudarlo y aquí dejo mi lista de deseos




Chimparoo versátil, 84.48 euros




Total... a ver....sumemos..., ains que me he colao..., ya ta : 277.51 euros (me dejo un margen por si aca)

Pues ea, ahí va mi lista.

Ahora solo queda mandar el link del post a prensa@mimamasemima.com con los datos personales y cruzar los dedos para que haya suerte.

Un besito y buen finde para todos.


miércoles, 9 de marzo de 2011

Mi experiencia de parto (proyecto La mamá vaca)

Este es uno de esos post que yo llamo "de bajo consumo" jejejeje, aunque no creáis que no lleva su trabajo andar enlazando de acá pa'llá. Uf! jajajajaja

Bueno como algunos ya habréis leído, Lady A desde su blog La mamá vaca, nos ha propuesto dejar constancia de nuestras experiencia de parto.

Yo ya escribí la mía hace bastante tiempo y seguro que algunos ya la habéis leído, pero también sé que otros muchos no.

Merece la pena leerlo (claro, que voy a decir yo), yo lo he vuelto a hacer la semana pasada y me reí y me emocioné como el mismo día que lo escribí.

Eso sí, ya os aviso que son 7 post, ni más ni menos.
Quería contarlo con todo lujo de detalle para guardarlo en mi memoria y para la posteridad y seguro que aun así algo se me habrá quedado por el camino.

Aquí os dejo el índice de los post del parto y post parto.

Caminante no hay camino

No hay pudor

La epidural

Contracciones

La maldición de celador

Cesarea

Final y bocadillo de jamón

Espero que os gusten. Desde luego entretenidos vais a estar un rato...


Y si queréis ver el recopilatorio que ha hecho La mamá vaca con todas la experiencias que han ido enviándole podéis pinchar aquí


Ea! pues ya tenéis tajo para unas cuantas horas.


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lunes, 7 de marzo de 2011

Castigados sin carnaval

Así es como hemos estado este fin de semana. Castigados sin carnaval.

Boliche no se pudo disfrazar ni en la escuela ni en el pueblo el sábado. Aunque tampoco le importa en exceso. Todavía es muy "chititito" y pasa un poco de esas cosas.
Seguro que me dio más pena a mi que a él.
Eso sí, el sábado me fui al H&M a comprarle algún pantalón del chandal y camisetas de manga larga para la escuela que le queda todo pequeño ya y vi un pijama de Spiderman super chulo que me llevé sin dudarlo.

Estaba simpatiquísimo y él todo emocionado con su pijama disfraz. Algo es algo.

Con ese plan, solo hemos visto gente disfrazada por la TV. Que hay que ver, con la de sitios y personas diferentes que se ha disfrazado por el mundo y oye, siempre salían los mismos.
Los sgayderman, los inspectores Gadjet, una panda de salvajes subiéndose a las farolas, varios trogloditas soplando en la furgo de atestados de la G.C. y algún despistado más.

Mi Bolichín está mejor, pero sigue con tos de perro fumador.
El viernes pudimos ir a cenar pero llegamos al restaurante a las 21.05 y a las 22.45 ya estábamos en casa y él como una rosa.
No pudo ser como nos hubiera gustado pero al menos, pudimos darnos un homenaje.
Es lo que tiene hacer las cosas de esa forma, pero es que nos quedábamos sin canguro hasta abril ( mi madre no para) y claro ya nos parecía mucho dejarlo para tan lejos.

Mi madre estaba molida la pobre.

Hizo de caballo, de vaca, de burro, de futbolista y construyó varios túneles para que Boliche pudiera pasar por debajo.
Y es que eso de estar 4 días sin salir de casa se nota, pero mucho mucho. La energía no se quema de la misma manera y tiene las baterías a tope.
Literalmente, estaba que se subía por las paredes. Increíble.

Anoche no hubo forma de dormirle hasta las 23.30, ni contándole Caperucita roja y los 3 cerditos, 15 veces conseguí nada, así que ya veremos hoy que día tiene.
Espero que duerma una buena siesta en la escuela porque sino esta tarde no va a haber quien se le acerque.

La que creo que la está cogiendo ahora, soy yo...



Y cambiando radicalmente de tema, no quiero dejar pasar la oportunidad para informaros (seguro que muchos ya lo habéis leído en su blog) que Belén del blog Una mamá sin complejos está participando en un proyecto super interesante que ella misma explica así,


"Estamos poniendo en marcha un Grupo de Duelo Perinatal, dirigido a todas aquellas mujeres, madres, padres, parejas que sientan la necesidad de pasar por ese periodo de duelo, que sientan que no han aprendido a vivir con esa pérdida, que sigan llorando la ausencia de ese hijo que no pudo ser. Queremos crear un círculo de duelo, donde las experiencias de todos nosotros, empezando por la mía propia nos unan y guíen por un camino que nos ayude a superar ese dolor."


El grupo se llevará a cabo en la Asociación Causay y todo el que esté interesado en contactar para recibir información puede hacerlo a través de su correo. El cual aparece en el lateral derecho de su blog.

Me parece una iniciativa maravillosa. Todo lo que sea dar a apoyo a esas personas en unos momentos tan duros es algo, cuanto menos, de agradecer.
Seguro que toda ayuda es poca.


Que tengáis buena semana tod@s.

P.D: podéis seguir apuntandoos al sorteo de la lámpara-musical pingüino de Pabobo. He dejado un link en la columna de la derecha. Solo tenéis que clickar la foto. Suerte a todos!.


viernes, 4 de marzo de 2011

1, 2, 3 probando probando...¡¡¡SORTEO!!!

Cambio radical de tema, que me apetece cambiar el chip, que hoy estamos a viernes, ya está aquí el fin de semana y hay que disfrutarlo a tope.

Para empezar, yo tenía pensado irme con el churri a cenar esta noche (cena anual de cochinillos) que nos lo debemos de los cumples mutuos, pero como ya se sabe, cuando hay niños de por medio, la vida es una tómbola tom tom tómbola.
Y Boliche nos ha pasado bastantes papeletas para el sorteo del "si te quedas sin cenona te regalamos la chochona"

Yucuuuuuuu!!!! (como dice Boliche)

Anda pachucho de la garganta con una tos de perro fumador horrible, así que ya veremos...

En fin, que quería contaros que aunque ande con mis papeleos de prejubilación y esas cosillas y mi humor no haya sido el mejor, vengo muy animada a contaros que traigo una sorpresita para todos.

¡¡¡OTRO SORTEO!!!

Que iluuuuu!!!, y todo gracias a PABOBO. Que majos.
Me han enviado una lámpara super chula, y tienen un montón de modelos super bonitos.
Me he puesto tan contenta que corriendo he llamado a mi madre para contárselo (porque mi churri, si el regalo no lleva el escudo del Atleti, pasapalabra)

- ¿Mamá?
- Uys que mal te oigo
- ¿que tú también me oyes mal a mí?
- Arrrggg, los de Telesfónica siempre jod....
- no, que solo te llamo para decirte que me han regalado una cosa muy chuli de una empresa para que la pruebe.
- Que no, que no me voy de la empresa, que me han regalado una lámpara de pingüino una empresa de artículos para niños.
- ¡una lámpara de pingüino!
- no mamá, un chumino no, un pin-güi-no, por el amor de dios ¿¿¿qué pasa con el teléfono???
-Eso es, un pingüino y tiene luz y música
- No, mamá no es como las bolas de las discotecas, esta no es para el techo, es para poner, por ejemplo, en la mesita, como una luz suave de noche
- Pero que dices de los faros del coche, ¿mamá?
- Que noooo, una luz suave de noooocheeeee, ays por dios, ¡esto es horrible!
- ¿mama?, ¿mamá?
- sí, eso, con lo mal que se oye y tú te pones a pasar las lentejas con la batidora.
- Y voy a sortear otra en el blog.
- ¿Qué si te puedes apuntar?, hombre pues... y ¿para que la quieres tú?
- ¿Para la gataaaa?
- mamá, a la gata no le hace falta para ver de noche cuando va a beber!!!
- que no, que no te puedes apuntar, ¡hombre ya!
- Bueno pues tendrás que buscar otra solución...
- ¡¡¡Y yo que sé!!!
- Bueno que te tengo que dejar, mamá.
- Vale, hasta mañana. Un bechoooo


Que nooo, que es broma, que a mi madre no le interesa la lámparaaaaa jejejeje

Pues eso, que Pabobo ha tenido la amabilidad de regalarme una lámpara de pingüino para Boliche y otra para sortear en el blog. Que bien, ¿verdad?

La lámpara es una chulada.
Es un pingüino con luz y con música. Aunque todavía no he podido ver que melodía tiene.
Boliche no me la deja, dice que es suya y que si quiero una para mí que me apunte al sorteo. ¿Comooooorrrr?

Tenga usted hijos para esto.

Pero nada que no hay manera, que no la suelta, ni para dormir. Se ha echado la siesta con ella encendida y solo la he podido apagar y quitársela cuando se ha dormido.

Pero que moooooono estaba con ella.

La verdad que es super útil, sobre todo para no tener que dar la luz cuando vas a su habitación a ver, por ejemplo, si está destapado.
En mi caso, que duerme con nosotros, me viene ideal para cuando Boliche se despierta y quiere "cheche" (ays!, me sonaba mejor lo de "teta"), agua, hay que cambiar un pañal o poner un termómetro.

Bueno pues ahora vamos con el sorteo

- Solo hace falta que seáis seguidores de este blog y dejéis un comentario en este post indicando nombre, apellidos o nick y un mail.

- Si no queréis dejar el mail en el coment me lo podéis enviar a mi mail, latetareina@gmail.com

- El sorteo se cerrará el día 20. Luego publicaré el listado de los participantes y el sorteo se realizará con la web sortea2 la noche del 21.

- El sorteo solo es válido a nivel nacional

Creo que no se me olvida nada.

Y si os apetece anunciarlo en vuestro blog, pues muy agradecida.

Venga animaos que seguro que os va a ser de gran ayuda o incluso para algún regalito que tengáis pendiente.


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miércoles, 2 de marzo de 2011

La Teta Reina se prejubila (The end)

Pero el mal ya estaba hecho…

Después de superar el estado de estupefacción y de cabreo, me di cuenta de que mi reacción fue algo tardía.
Tenía que haberme puesto manos a la obra antes y haber retrasado la toma de biberón, pero la presión era fuerte y creí tomar la decisón acertada.

El biberón había entrado en juego y prometía no dejarse vencer tan fácilmente.

Boliche hacía (y hace) bastante tomas por la noche. Así que yo le sustituí un par de ellas la primera semana y lo mantuve así hasta que me vio la dermatóloga.

Pensé que sería fácil quitarle el biberón. Al igual que cuando me puse a trabajar y me sacaba la leche para que se la diera mi madre en biberón.
De aquella, fue muy sencillo. Sustituimos esas tomas por fruta y verduras cuando llego el momento y no hubo más relación con el biberón.

Pero esta vez la cosa no iba a salir como yo pensaba.

Está claro que de un biberón sale más cantidad de leche y más rápido que de la teta y a Boliche esto pareció gustarle.
Después de quince días, Boliche se acostumbró y no quiso prescindir de él.
No me hacía mucha gracia pero como seguí con la teta en el resto de tomas no le vi mayor problema. Pero estaba equivocada.
Cada vez fue pidiendo más “cheche” y menos “teta”. Hasta que hace 3 semanas dejó de mamar.

Es cierto que se ha ido destetando poco a poco y sin forzarle pero yo siento que algo ajeno a nosotros se ha metido por medio y me ha dejado fuera. Y esa sensación me resulta muy desagradable.
Y más cuando veo que todo tiene su origen en la decisión de una profesional a la que le importó un pito otra de nuestras necesidades. Cuando yo le había dejado bien claro desde el principio, que quería seguir con la lactancia materna.

Pero bueno ya no sirve darle vueltas. Ya no se puede volver atrás. Es lo que hay.
Al menos creo que hice lo que debía pero quizá algo tarde.


Como decía en el primer post, Boliche se ha destetado en lo que al aspecto alimenticio se refiere. Pero sigue manteniendo un fuerte lazo con “su teta”.
Para dormirse tiene que ser junto a mi y si puede ser “sintonizando” mejor.

Cuando por la mañana me visto o cuando me desvisto por la noche y me ve desnuda, viene corriendo con una sonrisa que no le cabe en la cara y dice “la teta!!!!”, jajaja que gracia nos hace en casa la cara que pone.
Recuerdo que cuando era bebé y le acostaba y le daba la primera toma de la noche, cuando veía la teta se ponía eufórico. Hasta ponía los ojos en blanco jejejejeje. Mi niño…

Que buenos momentos hemos pasado (una vez pasados los duros comienzos).
Carlos González no podía haber escogido un título mejor para su manual de lactancia, Un regalo para toda la vida. Pero ahora estoy segura de que el regalo me lo han hecho a mí. No me cabe ninguna duda.

Así pues, como digo desde el comienzo de esta trilogía, La Teta Reina se prejubila.

De momento seguiremos con el servicio suspendido. Quizá en un tiempo reactivemos la actividad. Nunca se sabe.

Y ahora me despido, uys! que me emociono (y eso que llevo 3 semanas haciéndome a la idea). Me despido de algo que durante algo más de dos años me ha hecho ser feliz y me ha dado la oportunidad de compartir con mi hijo algo único y de coto privado.
Seguiremos disfrutando de las próximas etapas y espero hacerlo y compartirlo aquí con todos los que se animen a seguir aguantándome.
Para mí, es un placer moverme en esta “segunda realidad” con gente tan maravillosa como la que he encontrado aquí.
Gracias a todos por acompañarme en esta etapa tan maravillosa y especial para mi.

Juer, ya estoy llorando otra vez. Si es que soy lo peor…, espera que no veo ni las letras…

Es que después de casi un año que llevo con el blog este es el post que más me ha costado escribir.
Parece que por plasmarlo aquí, se me hace más real y más... ¿difícil?

Atrás quedan los dolores, el agobio por andar con el saca-leches ordeñando a cualquier hora, su magia por calmar cualquier dolor o nerviosismo, los momentos de disfrute máximo, la comodidad de no tener que esterilizar, lavar, calentar, comprar. La imagen de la cara de Boliche alimentandose de mí, y muchas cosas más.

La TETA es el alma de este blog y despedirme de ella (que NO del blog) no es nada fácil.
Uf!, espera que “el nudo” no me deja tragar…

Y ahora… ¿que hago con el nick de la Teta Reina y con el nombre del blog?
Es que no me veo con otra identidad…

Pues la Teta Reina tendrá que seguir luchando (como digo en la cabecera) en una guerra sin cuartel, por el derecho de cualquier mujer, a seguir hasta cuando quieran los interesados con LA LACTANCIA MATERNA.


Lo único bueno de esto, es que ya no tendré que aguantar las caras y los comentarios de los que nunca entendieron mi postura. Ni con lo de la psoriasis ni con la lactancia prolongada.
No hay mal que por bien no venga.

Igual ahora, incluso echo de menos eso de, "¿pero todavía sigues con la teta?"


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lunes, 28 de febrero de 2011

La Teta Reina se prejubila (2ª parte)

Todo empezó hace muchos meses.
En primavera del año pasado, viví los peores momentos de mi vida en lo que se refiere a mi estado de salud.

Tengo psoriasis desde los veinte años pero solo tenía un par de placas en los codos y así se mantuvieron hasta que me quedé embarazada.
Contrariamente, esta enfermedad suele desaparecer o mejorar considerablemente durante el embarazo.
Pero yo que soy el espíritu de la contradicción, hasta en eso tuve que ir en contra de lo común.
Mi psoriasis empezó a empeorar, pero iba despacio.

Pensé que mejoraría cuando diera a luz, pero no. Cada vez iba a peor hasta que en el invierno del 2009-2010 la cosa ya se descontroló totalmente.

Sufrí un brote fortísimo.
Algo fuera de lo normal. No había en mi cuerpo una zona de 5 cms libre de las placas a excepción de la cara, las palmas de las manos y de los pies. Fue horrible. Parecía un monstruo. O al menos así me veía yo.
El acomplejamiento hizo su aparición y casi no quería ni salir de casa.

Los picores eran horribles. Inaguantables. Sobre todo por la noche.
Tenía que levantarme de madrugada a darme duchas de agua fría porque era lo único que me calmaba algo.

Estuve de médicos, después de esperar para la cita del especialista casi 2 meses. Y poca solución me dieron.
Eso sí, cualquiera de ellas, conllevaba quitar el pecho a Boliche. Salvo los Rayos PUVA.

Así que me di 20 sesiones de rayos pero aquello no mejoraba, yo creo que incluso estaba peor.

Un día en el trabajo, después de llevar casi una hora de pie porque no me podía sentar, me derrumbe emocionalmente.
Me fui llorando y desquiciada a mi médica de cabecera que cuando me vio lo único que supo hacer fue echarse las manos a la cabeza y mandarme al hospital de urgencias y con la baja laboral en la mano.

En el hospital tuve la suerte de dar con una dermatóloga que solo pasaba consulta 2 días en semana y que al parecer era una de las mejores en el tema.
Me dijo que me pondría en tratamiento con un medicamento que estaba dando muy buenos resultados pero que tenía que quitarle el pecho a Boliche en 15 días máximo. Mientras me aguantaría con corticoides, pero en 2 semanas tenía que empezar sí o sí.

Salí de allí peor que entré. Y podéis pensar que es una estupidez, que mi salud es lo primero y todas esas cosas y sí, es cierto pero yo no estaba preparada para destetar a Boliche porque él no estaba preparado en absoluto.
Y lo peor de todo es que tampoco me dio ninguna razón, “solo es por prevenir”, “total si ya tiene más de un año”.

Ya, pero es que si no es necesario porque se lo voy tener que quitar.
Por supuesto, soy la primera persona interesada en el bienestar de mi hijo y no le permito a nadie que lo ponga en duda. Y precisamente por eso, yo quería informarme de los riesgos que podría conllevar el tratamiento en caso de seguir con el pecho.
Algo que creo también es responsabilidad de mi dermatóloga. ¿O es que ahora los médicos solo diagnostican y se acabo el tema?.
Yo creo que su responsabilidad va más allá.
Igual que un profesor no solo debe educar sino observar y valorar le entorno del alumno.
¿Sería correcto que un profesor mantuviera los ojos cerrados a un posible maltrato a un alumno en su casa, solo por el hecho de que su deber es solo el de educar?

Pues en este caso yo lo veo igual.

Si mi dermatóloga sabe que yo no quiero quitarle el pecho a mi hijo, ¿por qué no se molesta en averiguar si ese medicamento es compatible con la lactancia materna?

¿No sería para ella más fácil que para mi?

Y más sabiendo que el estado emocional del paciente influye sustancialmente en el desarrollo de la enfermedad.
Entonces si para mí va a ser complicado el hecho de quitar el pecho a mi hijo, ¿por qué no se preocupa de ver si es viable o si hay algún tratamiento alternativo?

No, lo más fácil es abreviar y no buscarse complicaciones.

Así que de la consulta salí con el ánimo por los suelos. Pensando como haría para destetar a Boliche en 15 días y pasarlo lo menos mal posible.

Esa noche tuve que darle el primer biberón a Boliche con todo el dolor de mi corazón al ver que él no lo quería y lloraba por la teta. ¡Que mal lo pasamos!.
Pensé en quitarle 2 tomas la primera semana y el resto la segunda. Me parecía tan poco tiempo el que tenía…

Pero yo que seguía erre que erre con el mismo tema, me negaba a aceptar esa realidad, así que (gracias otra vez a mi cabezonería y al apoyo de mi marido) me puse a buscar información sobre el tema.

Escribí a Dr. Carlos González y le pedí ayuda. Esa fue la primera vez que contactamos y desde entonces no ha sido más que una ayuda imprescindible para mí. Y por eso le estaré eternamente agradecida.
Me dijo que el no veía problema ninguno por seguir con la lactancia y el tratamiento propuesto y me remitió a alguna web y al Hospital de Denia (perteneciente a la iniciativa Amigo de los niños desde 1998)y además me envió varios estudios realizados de pruebas del medicamento en cuestión y de la compatibilidad con la lactancia.

En el Hospital de Denia conseguí hablar con el jefe de pediatría que me confirmó y explicó lo que en la web e-lactancia decía la respecto. Y me corroboró los datos que me había enviado el Dr. González.

Una luz de esperanza aparecía en el horizonte para nosotros.
Pero faltaba todavía una semana y yo le había quitado 2 tomas a Boliche.
No tenía intención de quitarle ninguna más pero tampoco me podía arriesgar a seguir con la teta y que luego la dermatóloga se negara a darme el tratamiento, porque lo que tenía claro era que iría con la verdad y ya veríamos que pasaba.
Y lo que tampoco podía hacer era quitarle el pecho de golpe, así que tiré por la calle de en medio.

Cuando llegó el día de la consulta, me presenté con una carpeta y toda la documentación que conseguí reunir.

Le expliqué todo a la dermatóloga y le pasé toda la información.
Eso sí, todo con un cuidado exquisito pues no quería que se molestara por “entrometerme y cuestionar su opinión”, no vaya a ser que se le hiera el orgullo a la doctora y la liemos más gorda.

Después de estar bastante rato leyéndose toda la documentación, me dijo que estaba de acuerdo y que podía seguir con el pecho.

¿Qué?, ¿Cómo?, ¿así de fácil?.

Sí. Ella solo me lo había recomendado para curarse en salud, vino a decir con sus explicaciones.

O_O

Y yo no sabía si reír o llorar.

Estaba feliz porque podría seguir dándole el pecho a mi hijo, pero estaba terriblemente enfadada con aquella mujer, ¡¡¡precisamente una mujer!!!, que le había importado una mierda que yo lo hubiera pasado francamente mal esos 15 días dándole vueltas al coco constantemente, buscando información por todas partes, estrujándome el cerebro buscando una solución favorable para nosotros.
Todo daba igual, ella solo quería salvar el culo de la manera más fácil, rápida y cómoda.

Muchos conocidos y/o amigos me preguntaban y algunos no llegaban a entender el por qué de mi obcecación. Incluso les parecía mal.
Y yo…, bueno yo, daba pocas explicaciones. Si no lo entendían poco podía hacer yo.
Es algo difícil de explicar. Se trata de luchar por un derecho.

Solo podía decir, SI LA SALUD DE MI HIJO PELIGRARA YO NO DUDARÍA NUNCA, JAMÁS LE PONDRÍA EN PELIGRO, pero si no es necesario ¿por qué voy a tener que dejar de hacer algo que mi hijo sigue necesitando?

¿Tan difícil de entender es eso?


Continuará…


P.D: Igual se va a pasar de extenso, pero no quiero dejarme nada en el tintero.
Quiero explicar detalladamente que y como han influido las acciones de otras personas en el destete de mi hijo.


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jueves, 24 de febrero de 2011

La Teta Reina se prejubila (1ª parte)

Cuando me quedé embarazada y comencé con las clases de preparación al parto, fue cuando empecé a ver más de cerca y a pensar más detenidamente en el tema de la lactancia materna.

-“Sí, bueno, si puedo le daré pecho, pero ya veremos”

No lo tenía nada claro. Mi madre casi no pudo darnos el pecho a ninguno y después de tantos años, tampoco me podría servir de gran ayuda.

El único testimonio con el que había contado, había sido el de una prima mía, que le había dado el pecho a su hijo, pero como vivimos bastante lejos, no pude conocer el proceso de cerca.
Sabía que las primeras semanas ella lo había pasado muy mal y que había sufrido muchos dolores, así que lo poco que sabía era que no tenía ni idea de si podría darle el pecho a mi hijo, pero en cualquier caso, “eso” dolía mucho, seguro.

La matrona que nos dio las clases de preparación, es una mujer prolactancia 100%, es más, en algunas ocasiones, me parecía que se pasaba un poco de radical (que cosas, cuantas vueltas da la vida), sobre todo de cara a que si había personas como mi hermana que no iban a poder dar el pecho por problemas físicos, ese tipo de comentarios les haría sentir fatal.

Después de oír todas sus charlas, yo seguía igual. Vamos que a mi eso de la teta, me sonaba súper chungo y doloroso y encima, yo tengo los pezones súper sensibles y me da grima que me roce cualquier cosa, así que cuando me ponía a pensar que mi hijo se iba a tener que enganchar de ahí, casi casi me daban hasta mareos (quien me lo iba a decir como acabaría la cosa…)

Cuando nació Boliche, me lo puse al pecho en cuanto pude, osea 8 horas después de la cesárea, que se dice pronto (por si alguien no lo ha leído y le apetece conocer como fue la odisea en el espacio o el también llamado, parto la burra).
Los primeros días no me dolió nada y ya estaba yo cantando victoria, pero por alguna extraña razón pasados 3 días la cosa empezó a torcerse.
Aquí me dieron varias teorías, pero no conseguí confirmar ninguna.

- Podía ser porque al ponerle una enfermera el chupete al día siguiente de nacer, Boliche se confundiera y la succión fuera incorrecta.
- Podía ser por una infección de hongos, pero como a nadie se le ocurrió, no me hicieron ninguna prueba.
- Podía ser, como me decía la pediatra porque Boliche estaba tanto tiempo al pecho (tomas de 1 hora) que el pezón se “maceraba”.
- Podía ser por una mala postura, aunque después de conseguir ver a mi matrona casi 3 semanas después de dar a luz porque estaba de vacaciones, ella pudo comprobar que mi postura era correcta.
- Podía ser, como me decían algunas amigas, porque el pecho tenía que acostumbrarse, que hacer callo, y que era normal que me doliera.

Podía ser por muchas cosas, aunque yo me inclino más por la teoría de los hongos y descarto otras muchas porque las considero una chorrada sin fundamento alguno.


En cualquier caso, como decía antes, fue una faena que mi matrona se cogiera las vacaciones en esas fechas, porque aunque parezca alucinante, nadie le hizo la sustitución y yo me vi, sola, desamparada y sin que nadie me pudiera echar una mano.

Desde mi más absoluta ignorancia, lo único que hacía era echarme kilos y kilos de Purelan en el pecho para soportar “algo” el dolor, pero no había nada que me calmara y mi frustración aumentaba por momentos.
Ni discos de gel frío, ni pezonera, nada de nada. Aquello no tenía arreglo.

La semana de Reyes, cuando Boliche tenía 19 días, aquello fue el acabose.
Se me hizo un agujerito en el pezón derecho y me salía sangre y leche a parte iguales. ¡Era horrible!.
Empecé a sacarme la leche de ese pecho con el sacaleches y se la daba en biberón y luego le daba del otro pecho de forma natural.

No se me olvidará un día que estaba sentada en el sofá de casa de mis padres en el pueblo y mientras Boliche mamaba, yo lloraba y mi madre con un klinex me secaba las lágrimas. Fue terrible. Menuda estampa.

Ahora lo recuerdo y todavía me emociono, porque lo pasé muy mal, porque me sentía sola, porque yo quería seguir dándole el pecho a mi hijo y veía que se lo iba a tener que quitar.
Y porque me sentía inútil y estúpida.
Como podía ser que aquello que llevaban haciendo miles y miles de años otras mujeres para mi resultara una tortura y algo imposible.
¿Que narices era lo que estaba haciendo mal?, ¿Por qué nadie podía ayudarme?

Cuando volví del pueblo, fui a ver a la matrona que ya había vuelto de sus vacaciones. Vio que mi postura era correcta y que tenía mucha leche (cosa que yo ya sabía porque mi hijo había cogido mucho peso esos días), pero no me pudo decir nada más.
Solo me dijo, “aguanta una semana más y me vienes a ver otra vez, que no hay mal que cien años dure”.
Ya, y como diría mi abuela, ...ni cabrón que lo resista.

Vaya ánimos. Que fácil se dice una semana. Cuando yo contaba las horas que me faltaban de una toma a otra porque era una tortura.
Mi marido me decía, “está llorando, tiene hambre” y yo le suplicaba, “por favor, aguántale 5 minutos, por favor, por favor”.
Así que aguantar una semana más no era ninguna tontería.

Creo que aquí influyó mucho, lo cabezota y terca que soy a veces. Porque yo quería con todas mis fuerzas que aquello saliera bien y me negaba a fracasar con algo que yo sentía que tenía que ser maravilloso, pero indudablemente, tampoco puedo afirmar con rotundidad cuanto tiempo hubiera aguantado en esa situación, seguramente no mucho más.
Por suerte, cuando esa semana estaba finalizando empecé a notar que me dolía un poco menos, y cada día la cosa iba mejorando de forma notable.

Diez días después, le estaba dando el pecho a Boliche, sin dolor alguno. Disfrutando como loca de algo grandioso y que por no sé que motivo se había torcido desde un comienzo.


Tanto me costó, tanto me dolió, tanto sufrí ese primer mes y tanto lo he disfrutado posteriormente con todo lo que me ha aportado, que creo que es fácil comprender porque me volví una defensora de la lactancia materna.
Y por encima de todo, por que he defendido mi derecho a seguir dando el pecho a mi hijo hasta que nos diera la gana y por que me da una gran tristeza decir que después de 15 días sin mamar, creo que ya puedo decir que Boliche "se ha destetado", al menos, en lo que entedemos como destete, a lo que alimentación se refiere.

Y lo digo con tristeza por dos razones.

La primera, porque aunque parezca una tontería siento como si se hubiera cortado un cordón umbilical invisible que todavía nos uniera.
Algo muy intimo y secreto entre Boliche y yo.
Algo solo nuestro.

Y la segunda y más importante porque, aunque el destete ha sido progresivo y para nada brusco, la razón de que haya llegado ya, ha tenido que ver con la intrusión del biberón en nuestras vidas.
Y este entrometimiento no ha sido por voluntad propia sino impuesto desde la ignorancia y el desinterés por salvaguardar la voluntad del paciente. Osea, la mía.


Continuará...