Después de tres años y medio ahorrando... nos vamos a París!
Sí, sí, que se preparen los franceses porque si dios quiere el viernes por la tarde cogeremos un avión con destino a París. Sin las gallinas, pero posiblemente con un cargamento de chorizo en la maleta.
Que nadie se haga ilusiones que no vamos a encargar nada allí "cigüeñilmente hablando", mayormente porque voy sin mi socio, así que más me vale venirme sin bombo por la cuenta que me trae.
Nos vamos mi madre, Boliche y yo y el lunes coincidiremos en Eurodisney con mi hermana y mi sobrino. Estamos todos locos de contentos.
Así que podremos hacer una visita express a París y luego iremos a Eurodisney a pasarlo teta, con Mickey Mouse, el buenorro de Buzz light year y todos sus colegas.
Llevo semanas como las locas, no penséis que solo le afecta al blog este estado de locura, no.
A menos, de 55 horas para coger el avión que nos llevará a los "Parises" si pilotos y controladores tienen a bien llevarnos, claro, aun no tengo nada preparado, salvo vuelos y hoteles.
Y también llevo media mañana peleándome con los de Att al cliente de Movistar para que me den información sobre las tarifas de teléfono, Roaming, y datos y eso es como jugar a la ruleta de la fortuna.
El factor suerte influye enormemente para encontrar a alguien que no te tenga en espera de 5 a 10 minutos cada vez que hagas una consulta. Para que lo que te diga sea cierto. Para que se le entienda lo que te dice, pues a pesar de utilizar un idioma común, me he pasado media conversación pidiéndoles que me repitieran lo que decían porque no les entendía nada.
Resultado... he tenido que llamar echando espuma por la boca para que alguien me atentdiera y me respondiera a mis preguntas sin tener que consultar constatemente vete tú a saber qué o a quién.
Al final parece que nos hemos entendido, aunque sigo teniendo dudas sobre algunas cosas.
Aun estoy intentando mentalizarme de que no voy a poder usar el "guachap" cuando esté allí. Y eso es jodido... muy jodido. Tendré que mirar lo de llevarme pastillas para la ansiedad y es posible que duerma en un colchón en la recepción del hotel para pillar el wifi de las zonas comunes.
Me veo como el anuncio ese de hace años en el que una madre y un hijo solo usaban 3 palabras clave para comunicarse. Bien-sol-pizza. Os acordáis?
Aunque después de mirar y remirar en todas las webs posibles el tiempo que va a hacer allí, como si en no valiese con una, que parece que estoy mirando el horóscopo, mmmmhhhhh, hoy me interesa ser sagitario, mmmmhhh, hoy me interesa ser capricornio..., es lo que tiene nacer en la fecha frontera..., bueno pues eso que me lio, que después de mirar el tiempo en 6 o7 webs pues que nos va a hacer un tiempo que va a ser una "merdé"
Aquí las palabras claves me da que van a ser, bien-lluvia-hamburguesa, bien-lluvia-pizza, bien-lluvia-hamburguesa y pizza.
Pero como diría Boliche, "que no funda el pánico" (esa ha sido su última perla), que nosotros iremos bien equipados con chubasqueros, botas de agua y silla con plástico para recorrer las calles de París y Disney y sacarles el máximo provecho.
Aun tengo que consultar algunas cosas y localizar ciertos sitios donde quiero ir sí o sí. Pero espero poder terminarlo de concretarlo antes de salir. Sobre todo porque me conozco y se que el viernes me pasaré el día entero metida en el baño cagándome la pata abajo por culpa de los nervios.
Sí, sé que suena ordinario pero es que eso no se puede decir fínamente y es algo que forma parte de todos mis viajes. To-dos.
De hecho ya me estoy empezando a poner nerviosa viendo lo poco que llevo organizado hasta el momento. Y aunque el viaje está pensado para ir plan tranqui y al ritmo de Boliche quiero aprovechar el tiempo lo más posible. Algo que ya he empezado a hacer mal, por ejemplo, no sacando las entradas a la torre Eiffel por internet. Se me pasó el plazo y ahora nos tocará hacer cola. Y esa cola es una cola muyyyyy larga. Más larga que un día sin pan.
Ya os contaré...
La idea es llegar el viernes por noche a París, patearlo el sábado entero y el domingo a las 17.00 salir camino a Eurodisney hasta el martes por la noche. Pero esa es "la idea".
Después del viaje a Londres, cuando Boliche tenía 1 año y medio, el cual se retrasó 8 horas... yo ya me espero cualquier cosa. Así que iremos preparados y cargados con toda la paciencia que nos sea posible. No descarto crónica de despotricamiento por el Twitter.
En fin, que como habréis visto ya estoy medio atacada así que solo me queda, cruzar los dedos para que todo vaya bien y pediros que me cuidéis esta, mi humilde casa, hasta que vuelva.
Si habéis estado allí con niños pequeños y tenéis algún consejo que ofrecerme, lo recogeré con mucha gusto.
Au revoir!
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Luchando en una guerra sin cuartel por la supervivencia de nuestro pequeño tesoro: LA LACTANCIA MATERNA.
"...El placer ha sido mio..."
...El placer ha sido mío...
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
SACRIFICIO (RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.
miércoles, 16 de mayo de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
Boliche ya no quiere hermanit@
Pues no, parece que Boliche ha cambiado de opinión y ahora ha decidido que no quiere tener hermanos.
Cómo puede ser que haya cambiado de opinión tan bruscamente, cuando llevaba meses diciendo que quería un hermanito.
No se pone celoso si cojo a otros bebés, adora a su prima pequeña y le da besos cada dos por tres, sin motivo alguno y le teníais que ver la cara que pone cada vez que ve a un bebé. Pura ternura.
Pues fácil. Alguien le ha hecho cambiar de idea.
No me gusta hablar de mi familia ni mi família política en el blog pero esta vez me voy a tener que saltar esta norma porque los responsables de este cambio de opinión son de la familia. Concretamente mis suegros.
Por su puesto, tengo claro que su intención no es la de hacer sufrir a Boliche porque le adoran pero son las típicas gilipolleces que se dicen sin pararse a pensar la repercusión que pueden tener.
Y no me refiero a la repercusión de que ahora a mi hijo le de por decir que no quiere hermanos, sino a lo que esto traerá si algún día hacemos diana y podemos traer al mundo a un segundo Bolichito/Bolichita.
La última gracia ha sido decirle a Boliche que si tenemos un bebé, él se tendrá que ir de la cama de mamá y papá a otra habitación para que el bebé pueda dormir con mamá.
Que bien, que divertido, como me gusta cuando la gente te echa este tipo de cables... al cuello.
No es difícil entender lo que a Boliche se le pasa por la cabeza. El niño ya es lo suficientemente mayor para enteder lo que le están diciendo.
El día que tengas un hermano, se acabó lo que se daba. Date por jodido, chato.
Hombre por favor, ¿realmente era necesario decirle eso al niño?
Qué más les dará si Boliche se va a ir a otra habitación o no..., acaso el bebé les va a quitar el sitio a ellos de su cama?
Estas cosas me cabrean bastante y me da igual que el lio venga de mis suegros o mis padres. Bueno igual igual no me da, porque si fueran mis padres ya les hubiera leído la cartilla con plena libertad.
La idea que yo tenía era llevar a Boli a su habitación en estos meses pero sin prisa, dándole su tiempo y viendo como era su reacción. Siempre con la idea de dejarle las puertas abiertas de nuestra habitación para que él pudiera venir cuando quisiera. No en plan castigo o destierro como Boliche ha creido que pasará si viene otro bebé a casa.
Según mi madre (yo no lo recuerdo), lo pasé bastante bastante mal cuando nació mi hermano teniendo yo cuatro años. Y eso influyó en toda la familia porque la situación se puso muy incómoda para todos.
Como comentaba yo no lo recuerdo pero mi madre me ha contado muchas veces que yo sufrí mucho con la llegada de mi hermano.
Ella sufría por verme pasarlo tan mal y por no poder prestar tanta atención a mi hermano, sobre todo estando yo delante. Y mi hermano tuvo que sufrir el no poder tener a su madre como hubiera querido porque tenía a una hermana "porculera" (o sea yo) que demandaba (quizá) más atención de la necesaria, o al menos más de la que tenía antes de que llegara él.
Por suerte de aquellos tiempos no queda nada porque mi hermano y yo tenemos una relación estrechísima. Y nos queremos con locura. Pero aquel trago tuvimos que pasarlo todos.
Quizá por ello esté más sensibilizada con el tema de los celos en la infancia y no quiero decir con ello que si esto no hubiera sucedido todo iría sobre ruedas, pero si hay posibilidades de que surjan los celos en Boliche de cara a un posible herman@, para que vamos a echarle más leña al fuego...
No sería mejor intentar hacer las cosas más fáciles para todos y sobre todo para Boli y luego lo que venga ya se verá sobre la marcha?
Ahora lo cumplicado es hacerles entender eso al resto de la familia.
En cosa de un mes hemos podido disfrutar de la compañía de unas amigas maravillosas a las que quiero... uf! una jartá!!
Boliche tiene un feeling especial con Alex la hija de LadyA. Se quieren un montón y verles jugar es una gozada.
Incluso verles discutir me divierte. Muchas veces parecen hermanos en modo toca-pelotas. Que si me ha mirado, que si me ha dicho, que si me ha quitado, que si me ha tocado.
Me recuerdan tanto a mis hermanos y a mí cuando eramos enanos... todo el día pinchándonos.
El domingo pasado estuvieron casi 20 minutos discutiendo porque uno decía que los pañales se llamaban "bolquer" (en catalán) y el otro que no, que se llamaba "pañal". Vaya par de elementos!!!!
Ninguno se bajaba de la burra y cuando parecía que aquello acabaría en "tragedia", uno le dice al otro, "mira, ¿has visto ese palo?" y se fueron los dos riéndose juntos a por el palo en cuestión como si los 20 minutos que estuvieron dando el coñazo con el pañal/bolquer no hubieran tenido lugar.
Eso es para mí tener un hermano cuando se es pequeño. Así lo viví yo. Y así quiero que lo viva Boliche. Con sus buenos momentos, sus discusiones, hasta con las leches que se cascarán seguramente alguna que otra vez.
Todo ello sin más factores externos innecesarios.
No necesitamos que nadíe meta baza en algo que solo incumbe a la unidad familiar.
¿Conseguiremos que lo entiendan?
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Cómo puede ser que haya cambiado de opinión tan bruscamente, cuando llevaba meses diciendo que quería un hermanito.
No se pone celoso si cojo a otros bebés, adora a su prima pequeña y le da besos cada dos por tres, sin motivo alguno y le teníais que ver la cara que pone cada vez que ve a un bebé. Pura ternura.
Pues fácil. Alguien le ha hecho cambiar de idea.
No me gusta hablar de mi familia ni mi família política en el blog pero esta vez me voy a tener que saltar esta norma porque los responsables de este cambio de opinión son de la familia. Concretamente mis suegros.
Por su puesto, tengo claro que su intención no es la de hacer sufrir a Boliche porque le adoran pero son las típicas gilipolleces que se dicen sin pararse a pensar la repercusión que pueden tener.
Y no me refiero a la repercusión de que ahora a mi hijo le de por decir que no quiere hermanos, sino a lo que esto traerá si algún día hacemos diana y podemos traer al mundo a un segundo Bolichito/Bolichita.
La última gracia ha sido decirle a Boliche que si tenemos un bebé, él se tendrá que ir de la cama de mamá y papá a otra habitación para que el bebé pueda dormir con mamá.
Que bien, que divertido, como me gusta cuando la gente te echa este tipo de cables... al cuello.
No es difícil entender lo que a Boliche se le pasa por la cabeza. El niño ya es lo suficientemente mayor para enteder lo que le están diciendo.
El día que tengas un hermano, se acabó lo que se daba. Date por jodido, chato.
Hombre por favor, ¿realmente era necesario decirle eso al niño?
Qué más les dará si Boliche se va a ir a otra habitación o no..., acaso el bebé les va a quitar el sitio a ellos de su cama?
Estas cosas me cabrean bastante y me da igual que el lio venga de mis suegros o mis padres. Bueno igual igual no me da, porque si fueran mis padres ya les hubiera leído la cartilla con plena libertad.
La idea que yo tenía era llevar a Boli a su habitación en estos meses pero sin prisa, dándole su tiempo y viendo como era su reacción. Siempre con la idea de dejarle las puertas abiertas de nuestra habitación para que él pudiera venir cuando quisiera. No en plan castigo o destierro como Boliche ha creido que pasará si viene otro bebé a casa.
Según mi madre (yo no lo recuerdo), lo pasé bastante bastante mal cuando nació mi hermano teniendo yo cuatro años. Y eso influyó en toda la familia porque la situación se puso muy incómoda para todos.
Como comentaba yo no lo recuerdo pero mi madre me ha contado muchas veces que yo sufrí mucho con la llegada de mi hermano.
Ella sufría por verme pasarlo tan mal y por no poder prestar tanta atención a mi hermano, sobre todo estando yo delante. Y mi hermano tuvo que sufrir el no poder tener a su madre como hubiera querido porque tenía a una hermana "porculera" (o sea yo) que demandaba (quizá) más atención de la necesaria, o al menos más de la que tenía antes de que llegara él.
Por suerte de aquellos tiempos no queda nada porque mi hermano y yo tenemos una relación estrechísima. Y nos queremos con locura. Pero aquel trago tuvimos que pasarlo todos.
Quizá por ello esté más sensibilizada con el tema de los celos en la infancia y no quiero decir con ello que si esto no hubiera sucedido todo iría sobre ruedas, pero si hay posibilidades de que surjan los celos en Boliche de cara a un posible herman@, para que vamos a echarle más leña al fuego...
No sería mejor intentar hacer las cosas más fáciles para todos y sobre todo para Boli y luego lo que venga ya se verá sobre la marcha?
Ahora lo cumplicado es hacerles entender eso al resto de la familia.
En cosa de un mes hemos podido disfrutar de la compañía de unas amigas maravillosas a las que quiero... uf! una jartá!!
Boliche tiene un feeling especial con Alex la hija de LadyA. Se quieren un montón y verles jugar es una gozada.
Incluso verles discutir me divierte. Muchas veces parecen hermanos en modo toca-pelotas. Que si me ha mirado, que si me ha dicho, que si me ha quitado, que si me ha tocado.
Me recuerdan tanto a mis hermanos y a mí cuando eramos enanos... todo el día pinchándonos.
El domingo pasado estuvieron casi 20 minutos discutiendo porque uno decía que los pañales se llamaban "bolquer" (en catalán) y el otro que no, que se llamaba "pañal". Vaya par de elementos!!!!
Ninguno se bajaba de la burra y cuando parecía que aquello acabaría en "tragedia", uno le dice al otro, "mira, ¿has visto ese palo?" y se fueron los dos riéndose juntos a por el palo en cuestión como si los 20 minutos que estuvieron dando el coñazo con el pañal/bolquer no hubieran tenido lugar.
Eso es para mí tener un hermano cuando se es pequeño. Así lo viví yo. Y así quiero que lo viva Boliche. Con sus buenos momentos, sus discusiones, hasta con las leches que se cascarán seguramente alguna que otra vez.
Todo ello sin más factores externos innecesarios.
No necesitamos que nadíe meta baza en algo que solo incumbe a la unidad familiar.
¿Conseguiremos que lo entiendan?
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viernes, 4 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
Sensaciones y reflexiones
*Este post se escribió el viernes 27/04/12
No os pasa algunas veces que al leer algo o ver alguna escena, ya sea en una película, en la TV o en la vida real, esto os trae un recuerdo, una sensación, un "algo" que te remueve por dentro?
En este caso es una sensación que me encoge el estómago.
Es de esas sensaciones que te hacen sentir cierto nerviosismo o ansiedad, no sé muy bien como explicarlo.
A veces las sensaciones son tan difíciles de explicar y plasmar sobre el papel...
Suelen ser por cosas naturales, ley de vida, como se suele decir. Cosas con las que debemos convivir porque pertenecen a la esencia de la vida y uno debe aprender a digerirlas sin que esto suponga un problema para el ritmo de la vida.
Ayer, no recuerdo cómo, llegué al blog de una madre que contaba en su blog como había sido los días previos y los días posteriores a su encuentro con su hija adoptada.
Imagino que un millón de sensaciones y emociones pasarían por su cabeza y su corazón como un torbellino, arrasando con todo.
El relato era sencillo.
En el blog le contaba a su hija, que ahora creo que tiene 5 o 6 años, como fueron aquellos momentos y cuales eran sus emociones y sus mayores temores.
Hubo algo que me llamo especialmente la atención. A esta madre le preocupaba mucho cuanto miedo sentiría su hija cuando estuviera con ellos. Solo una madre podría sentir algo así. Aun no tenía a su hija en sus brazos y ya era una madre de verdad, auténtica.
¿Cuánto miedo sentiría ese bebé cuando estuviera con sus nuevos papás?
Que pregunta tan dura, ¿verdad?.
Sus reflexiones y su experiencia me emocionaron. Me hicieron pensar tanto en mi hijo.
Un niño afortunado por tener unos padres junto a él, que le quieren, que le cuidan, que le crían como buenamente pueden y/o saben y con todo el amor del que son capaces.
¿Cuántas veces mi hijo habrá sentido esa necesidad de tener a sus padres cerca y no habremos estado?
Seguro que pocas, por suerte para él, y esas pocas veces habrá sido con un nivel de ansiedad diminuto en comparación con el de esa niña. O no... ¿el miedo se puede medir?
Hoy he leído el post de Sarai y he vuelto a tener esa sensación.
Quizá ella habla más de tener la certeza de esa cercanía de espíritu. Ese "yo estoy contigo", un sentimiento de apoyo, de cariño y amor incondicional. Un post precioso, os lo recomiendo.
He vuelto a pensar en mi hijo.
¿Será consciente ya de ese "yo estoy contigo"? o dudará de ello cuando le surja alguna necesidad y no estemos cerca...
Hoy me han llamado del cole de Boliche. Era su profesora.
Al parecer Boliche se ha caído en el patio y se ha raspado la barbilla, nada grave me han dicho, pero me han llamado para informarme.
Su seño me ha dicho que Boliche ha llorado un ratillo pero se le ha pasado pronto.
Después del "momento-susto-llaman-del-cole-de-Boli" he vuelto a tener otra vez esa sensación de la que hoy os hablo.
Lo sé, es una sensación, un sentimiento con el que debemos vivir. Nuestros hijos crecen, van ganando en autonomía, van aflojando ese lazo que nos une para algún día volar sin tener el ala de mamá y papá esperando para protegerle de la caída.
Es una sensación. Un reflexión.
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No os pasa algunas veces que al leer algo o ver alguna escena, ya sea en una película, en la TV o en la vida real, esto os trae un recuerdo, una sensación, un "algo" que te remueve por dentro?
En este caso es una sensación que me encoge el estómago.
Es de esas sensaciones que te hacen sentir cierto nerviosismo o ansiedad, no sé muy bien como explicarlo.
A veces las sensaciones son tan difíciles de explicar y plasmar sobre el papel...
Suelen ser por cosas naturales, ley de vida, como se suele decir. Cosas con las que debemos convivir porque pertenecen a la esencia de la vida y uno debe aprender a digerirlas sin que esto suponga un problema para el ritmo de la vida.
Ayer, no recuerdo cómo, llegué al blog de una madre que contaba en su blog como había sido los días previos y los días posteriores a su encuentro con su hija adoptada.
Imagino que un millón de sensaciones y emociones pasarían por su cabeza y su corazón como un torbellino, arrasando con todo.
El relato era sencillo.
En el blog le contaba a su hija, que ahora creo que tiene 5 o 6 años, como fueron aquellos momentos y cuales eran sus emociones y sus mayores temores.
Hubo algo que me llamo especialmente la atención. A esta madre le preocupaba mucho cuanto miedo sentiría su hija cuando estuviera con ellos. Solo una madre podría sentir algo así. Aun no tenía a su hija en sus brazos y ya era una madre de verdad, auténtica.
¿Cuánto miedo sentiría ese bebé cuando estuviera con sus nuevos papás?
Que pregunta tan dura, ¿verdad?.
Sus reflexiones y su experiencia me emocionaron. Me hicieron pensar tanto en mi hijo.
Un niño afortunado por tener unos padres junto a él, que le quieren, que le cuidan, que le crían como buenamente pueden y/o saben y con todo el amor del que son capaces.
¿Cuántas veces mi hijo habrá sentido esa necesidad de tener a sus padres cerca y no habremos estado?
Seguro que pocas, por suerte para él, y esas pocas veces habrá sido con un nivel de ansiedad diminuto en comparación con el de esa niña. O no... ¿el miedo se puede medir?
Hoy he leído el post de Sarai y he vuelto a tener esa sensación.
Quizá ella habla más de tener la certeza de esa cercanía de espíritu. Ese "yo estoy contigo", un sentimiento de apoyo, de cariño y amor incondicional. Un post precioso, os lo recomiendo.
He vuelto a pensar en mi hijo.
¿Será consciente ya de ese "yo estoy contigo"? o dudará de ello cuando le surja alguna necesidad y no estemos cerca...
Hoy me han llamado del cole de Boliche. Era su profesora.
Al parecer Boliche se ha caído en el patio y se ha raspado la barbilla, nada grave me han dicho, pero me han llamado para informarme.
Su seño me ha dicho que Boliche ha llorado un ratillo pero se le ha pasado pronto.
Después del "momento-susto-llaman-del-cole-de-Boli" he vuelto a tener otra vez esa sensación de la que hoy os hablo.
Lo sé, es una sensación, un sentimiento con el que debemos vivir. Nuestros hijos crecen, van ganando en autonomía, van aflojando ese lazo que nos une para algún día volar sin tener el ala de mamá y papá esperando para protegerle de la caída.
Es una sensación. Un reflexión.
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martes, 17 de abril de 2012
La Sra. Q (V) la pista definitiva
Después de despedirse de Tonino, Nick accedió al aeropuerto con paso tranquilo.
Aun quedaban 2 horas para que se abriera la puerta del embarque, así que decidió acercarse a la cafetería para tomar un café. Mientras, aprovecharía para revisar toda la documentación que le había conseguido Giuseppe.
Escogió una mesa tranquila, se sentó y le dio un sorbo a aquel horrible café. Apartó la taza y se concentró en los papeles que tenía sobre la mesa.
Poco había podido averiguar sobre el secuestro de "la Reina".
También había intentado conseguir información sobre la Sra. Q, pero todas sus acciones había resultado infructuosas.
Tenía la esperanza de que el sobre que Mary había guardado en su escritorio le facilitara alguna pista más válida con la que empezar a trabajar.
Mientras revisaba la documentación, y como un pellizco en el alma, Nana volvió a sus pensamientos.
Cuando Nick se marchó de casa de Giuseppe, Luciana todavía no había regresado de su viaje. Al parecer algo se había complicado en la recepción de una mercancía y aquello retrasaría su vuelta de Capri un par de días más.
En realidad no tenía nada especial que decirle, ni siquiera sabía que movía su deseo de verla. O sí...
Sería un necio si no reconociera que aquel último encuentro había removido demasiado el pasado.
Después de todo, quizá el no verla hubiera sido lo mejor para todos, pero la sensación de resquemor no le abandonaba. Ni lo hizo durante todo el viaje de vuelta a casa.
Cuando el avión aterrizó, el comandante les agradeció el haber escogido su compañía aérea para volar y les deseo una feliz estancia.
Cogió su bolsa de mano, se puso sus gafas de sol y se encaminó hacia el finger que le conduciría a la sala de embarque donde decenas de pasajeros esperaban la salida de su vuelo.
Una vez atravesó la puerta de salida se dirigió hacía la parada de taxis. Había numerosos vehículos libres así que en seguida se pudo montar en uno, el cual le llevaría a su apartamento.
- ¿A donde vamos, caballero?, le dijo el hombre menudo que se encontraba al volante con una voz de lo más chirriante, y al cual le faltaba uno de los dientes delanteros.
Después de darle las indicaciones precisas se acomodó en el asiento y volvió a consultar su teléfono movil.
Tenía 3 llamadas perdidas de un número de teléfono oculto por lo que sería imposible devolverlas. Por un instante pensó que podría haber sido su misteriosa clienta. En cualquier caso, tendría que esperar a que le volvieran a llamar para averiguarlo.
Mientras abría la puerta de su apartamento, su teléfono volvió a sonar. Fue un solo tono por lo que no le dio tiempo a contestar. Pudo ver que la llamada había sido realizada igualmente desde un número oculto pero nada más. Y una sensación extraña comenzó a instalarse en su estómago.
Cerró la puerta de su apartamento y dejó la bolsa sobre el suelo.
Sin quitarse la cazadora que llevaba puesta se acercó a su escritorio y abrió el primer cajón.
Como Nick le había indicado a Mary, el sobre marrón se encontraba dentro. Lo sacó y echó un vistazo por ambas partes, pero no había ningún dato que le pudiera aportar pistas sobre quien era el remitente.
Rasgó el doblez del cierre y sacó el papel que había en su interior.
Era una relación de personas, pero aquellos nombres no significaban nada para él. No los conocía de nada y al parecer estaban directamente relacionados con el asunto de "la Reina".
Casi en un susurro fue leyendo uno a uno los nombres que allí aparecían.
1. Matilde
2. Mamá de dos canijillos
3. Leia Organa
4. Pipileta
5. Ana (de ratones)
6. Suu
7. 30ñera
8. María
9. Kalambre
10. Princesa Fol
11. A veces mujer
12. AmbinetARTE
13. Mercedes
14. Sarai
15. Montsequibu
16. @Mousikh
17. Teresavet
18. Estanjana
19. bellutina
20. Mamá primeriza
21. Erase una vez
22. Yaiza
23. Paris
24. David
25. Eviki
26. MLuz
27. Mari Cari
28. Corasson
29. Mamalowcost
30. Brujilla
31. Carol
32. Vega
33. IreneSL
34. Anabella
35. London
36. Mª José
37. Ely
38. unaterapeutatemprana
Demasiada gente metida en todo esto... - pensó Nick
Continuará?
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Aun quedaban 2 horas para que se abriera la puerta del embarque, así que decidió acercarse a la cafetería para tomar un café. Mientras, aprovecharía para revisar toda la documentación que le había conseguido Giuseppe.
Escogió una mesa tranquila, se sentó y le dio un sorbo a aquel horrible café. Apartó la taza y se concentró en los papeles que tenía sobre la mesa.
Poco había podido averiguar sobre el secuestro de "la Reina".
También había intentado conseguir información sobre la Sra. Q, pero todas sus acciones había resultado infructuosas.
Tenía la esperanza de que el sobre que Mary había guardado en su escritorio le facilitara alguna pista más válida con la que empezar a trabajar.
Mientras revisaba la documentación, y como un pellizco en el alma, Nana volvió a sus pensamientos.
Cuando Nick se marchó de casa de Giuseppe, Luciana todavía no había regresado de su viaje. Al parecer algo se había complicado en la recepción de una mercancía y aquello retrasaría su vuelta de Capri un par de días más.
En realidad no tenía nada especial que decirle, ni siquiera sabía que movía su deseo de verla. O sí...
Sería un necio si no reconociera que aquel último encuentro había removido demasiado el pasado.
Después de todo, quizá el no verla hubiera sido lo mejor para todos, pero la sensación de resquemor no le abandonaba. Ni lo hizo durante todo el viaje de vuelta a casa.
Cuando el avión aterrizó, el comandante les agradeció el haber escogido su compañía aérea para volar y les deseo una feliz estancia.
Cogió su bolsa de mano, se puso sus gafas de sol y se encaminó hacia el finger que le conduciría a la sala de embarque donde decenas de pasajeros esperaban la salida de su vuelo.
Una vez atravesó la puerta de salida se dirigió hacía la parada de taxis. Había numerosos vehículos libres así que en seguida se pudo montar en uno, el cual le llevaría a su apartamento.
- ¿A donde vamos, caballero?, le dijo el hombre menudo que se encontraba al volante con una voz de lo más chirriante, y al cual le faltaba uno de los dientes delanteros.
Después de darle las indicaciones precisas se acomodó en el asiento y volvió a consultar su teléfono movil.
Tenía 3 llamadas perdidas de un número de teléfono oculto por lo que sería imposible devolverlas. Por un instante pensó que podría haber sido su misteriosa clienta. En cualquier caso, tendría que esperar a que le volvieran a llamar para averiguarlo.
Mientras abría la puerta de su apartamento, su teléfono volvió a sonar. Fue un solo tono por lo que no le dio tiempo a contestar. Pudo ver que la llamada había sido realizada igualmente desde un número oculto pero nada más. Y una sensación extraña comenzó a instalarse en su estómago.
Cerró la puerta de su apartamento y dejó la bolsa sobre el suelo.
Sin quitarse la cazadora que llevaba puesta se acercó a su escritorio y abrió el primer cajón.
Como Nick le había indicado a Mary, el sobre marrón se encontraba dentro. Lo sacó y echó un vistazo por ambas partes, pero no había ningún dato que le pudiera aportar pistas sobre quien era el remitente.
Rasgó el doblez del cierre y sacó el papel que había en su interior.
Era una relación de personas, pero aquellos nombres no significaban nada para él. No los conocía de nada y al parecer estaban directamente relacionados con el asunto de "la Reina".
Casi en un susurro fue leyendo uno a uno los nombres que allí aparecían.
1. Matilde
2. Mamá de dos canijillos
3. Leia Organa
4. Pipileta
5. Ana (de ratones)
6. Suu
7. 30ñera
8. María
9. Kalambre
10. Princesa Fol
11. A veces mujer
12. AmbinetARTE
13. Mercedes
14. Sarai
15. Montsequibu
16. @Mousikh
17. Teresavet
18. Estanjana
19. bellutina
20. Mamá primeriza
21. Erase una vez
22. Yaiza
23. Paris
24. David
25. Eviki
26. MLuz
27. Mari Cari
28. Corasson
29. Mamalowcost
30. Brujilla
31. Carol
32. Vega
33. IreneSL
34. Anabella
35. London
36. Mª José
37. Ely
38. unaterapeutatemprana
Demasiada gente metida en todo esto... - pensó Nick
Continuará?
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viernes, 13 de abril de 2012
Semana dura
Volver de vacaciones siempre resulta duro.
Después de 11 días de vacaciones escolares los ritmos están descuadrados no, lo siguiente.
A Boliche le ha costado bastante volver a la rutina, aunque para ajustarnos más a la realidad, debería decir que lo que le ha costado ha sido volver a Madrid.
Se ha vuelto adicto al pueblo y sus niveles de embrutecimiento ya superan los míos con creces.
Se lo pasa tan tan tan bien que luego claro, ¿cómo va a querer volver?
Desde que se levanta ya está haciendo lo que más le gusta, correr, jugar y estar en la calle.
En nuestro piso lo de correr... digamos que resulta algo complicado por aquello de vivir en la casa de Pin y pon. Y en lo que respecta a salir a la calle pues no es que en la ciudad no se pueda salir, pero digamos que... bueno... en fin... que eso de salir en pijama, pues como que no está muy bien visto.
En el pueblo Boliche se levanta y lo primero que hace es salir a la calle a saludar a los gatos. Sube, baja, entra, sale..., y después de desayunar y prepararse sale a la calle otra vez y ya es un no parar.
Le ha sacado el jugo a esta Semana Santa exprimiendo a tope cada minuto.
No os hacéis una idea de la cara de felicidad que puso cuando vio sus botas de agua. Esas que le compré el verano pasado en Asturias y que solo se había puesto 3 veces en agosto.
De buena gana se hubiera metido en la cama a dormir con ellas.
Nos comemos la cabeza pensando en los juguetes que le debemos comprar para que ellos se lo pasen bien y les saquen provecho y luego resulta que con unas botas de agua son los reyes de mambo.
Para Boliche no hay nada más divertido que "charcar en los charcos".
Yo charco, tú charcas, él charca...
Con este plan que se puede esperar...
Si además le añadimos que la seño de Boliche se ha dado de baja porque está embarazada de 26 semanas, pues es fácil suponer que la vuelta al cole no ha sido tan divertida como nos vende en septiembre los del Corte "Inguels".
Según Boliche, a la seño todavía no le han abierto la barriga para que salga el bebé. Se debe pensar que como el salio por "la sonrisa" de mi barriga, el resto de los niños del mundo vienen de la misma manera.
Así que tenemos otra seño semi-nueva. Y digo lo de semi porque es una docente del centro que ya conocemos pero que estaba de apoyo en otras clases, así que al menos se sabe los nombres de los niños, que ya es algo.
La nueva seño parece agradable, siempre con la sonrisa en la cara, que para mí ya es buena señal. El resto lo iremos viendo según vayan desarrollándose los acontecimientos.
Menos mal que queda poco para que acabe el curso, porque empezar en un cole nuevo, con compis nuevos y seño nueva y que se coja la baja a los 2 o 3 meses es una autentica guarrada para los niños, pero bueno, son cosas que pasan.
Esta suma de factores hace que haya sido tremendamente complicado despertar a Boliche por las mañanas. Algún día le ha costado llorar y otro se ha quedado dormido estando ya vestido. Un cromo...
Pero no ha sido al único al que le ha costado la adaptación, porque aquí una servidora, que solo ha tenido 4 días de asueto, ha llegado al día de hoy, medio arrastras, con sueño y con un dolor de espalda que parecen dos.
Menos mal que hoy es viernes... porque... HOY ES VIERNES!!!! lo sabíais, ¿verdad?.
Feliz fin de semana!
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Después de 11 días de vacaciones escolares los ritmos están descuadrados no, lo siguiente.
A Boliche le ha costado bastante volver a la rutina, aunque para ajustarnos más a la realidad, debería decir que lo que le ha costado ha sido volver a Madrid.
Se ha vuelto adicto al pueblo y sus niveles de embrutecimiento ya superan los míos con creces.
Se lo pasa tan tan tan bien que luego claro, ¿cómo va a querer volver?
Desde que se levanta ya está haciendo lo que más le gusta, correr, jugar y estar en la calle.
En nuestro piso lo de correr... digamos que resulta algo complicado por aquello de vivir en la casa de Pin y pon. Y en lo que respecta a salir a la calle pues no es que en la ciudad no se pueda salir, pero digamos que... bueno... en fin... que eso de salir en pijama, pues como que no está muy bien visto.
En el pueblo Boliche se levanta y lo primero que hace es salir a la calle a saludar a los gatos. Sube, baja, entra, sale..., y después de desayunar y prepararse sale a la calle otra vez y ya es un no parar.
Le ha sacado el jugo a esta Semana Santa exprimiendo a tope cada minuto.
No os hacéis una idea de la cara de felicidad que puso cuando vio sus botas de agua. Esas que le compré el verano pasado en Asturias y que solo se había puesto 3 veces en agosto.
De buena gana se hubiera metido en la cama a dormir con ellas.
Nos comemos la cabeza pensando en los juguetes que le debemos comprar para que ellos se lo pasen bien y les saquen provecho y luego resulta que con unas botas de agua son los reyes de mambo.
Para Boliche no hay nada más divertido que "charcar en los charcos".
Yo charco, tú charcas, él charca...
Con este plan que se puede esperar...
Si además le añadimos que la seño de Boliche se ha dado de baja porque está embarazada de 26 semanas, pues es fácil suponer que la vuelta al cole no ha sido tan divertida como nos vende en septiembre los del Corte "Inguels".
Según Boliche, a la seño todavía no le han abierto la barriga para que salga el bebé. Se debe pensar que como el salio por "la sonrisa" de mi barriga, el resto de los niños del mundo vienen de la misma manera.
Así que tenemos otra seño semi-nueva. Y digo lo de semi porque es una docente del centro que ya conocemos pero que estaba de apoyo en otras clases, así que al menos se sabe los nombres de los niños, que ya es algo.
La nueva seño parece agradable, siempre con la sonrisa en la cara, que para mí ya es buena señal. El resto lo iremos viendo según vayan desarrollándose los acontecimientos.
Menos mal que queda poco para que acabe el curso, porque empezar en un cole nuevo, con compis nuevos y seño nueva y que se coja la baja a los 2 o 3 meses es una autentica guarrada para los niños, pero bueno, son cosas que pasan.
Esta suma de factores hace que haya sido tremendamente complicado despertar a Boliche por las mañanas. Algún día le ha costado llorar y otro se ha quedado dormido estando ya vestido. Un cromo...
Pero no ha sido al único al que le ha costado la adaptación, porque aquí una servidora, que solo ha tenido 4 días de asueto, ha llegado al día de hoy, medio arrastras, con sueño y con un dolor de espalda que parecen dos.
Menos mal que hoy es viernes... porque... HOY ES VIERNES!!!! lo sabíais, ¿verdad?.
Feliz fin de semana!
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martes, 10 de abril de 2012
La Sra. Q (IV)
Volver a Nápoles siempre era como volver a casa.
Aquella ciudad bulliciosa, caótica, sucia y pintoresca, guardaba además otros encantos de los cuales era difícil no enamorarse.
Nick iba absorto con el paisaje que corría tras las ventanillas del coche, mientras Tonino le ponía al día con las novedades familiares y le daba todo lujo de detalles sobre los preparativos de su boda con Isabella, su novia de toda la vida.
Notó que su teléfono vibraba en el bolsillo de su chaqueta y lo sacó para chequearlo.
Era un mensaje de Mary, la chica que le ayudaba a mantener su piso en relativo orden.
-Nick, un mensajero acaba de traer un sobre para ti. Viene con carácter urgente pero no tiene remitente, ¿quieres que haga algo con él?
Un sobre..., no esperaba nada, o sí...
Buscó en su cartera la nota, la desdobló y volvió a leer.
"No siempre en el amor y en la guerra vale todo. La banda de Xiao Jiu Wu tiene retenida a la "Reina".
Usted pone el precio. Mañana le llegará un sobre con el listado de los agentes colaboradores. Q."
Ese sobre debía ser del que hablaba la nota. Pero, ¿cómo sabía ella la dirección de su domicilio personal?.
Dudó durante unos segundo y volvió a coger su teléfono para contestar a Mary con otro mensaje.
- Gracias Mary. Tranquila, déjalo en el primer cajón del escritorio. Volveré en un par de días. Un abrazo.
Seguía tan concentrado en la pantalla del teléfono que no se percató de que estaban entrando en el garaje de la casa familiar hasta que la oscuridad lo inundó todo.
Cogió su bolsa de mano y se dirigieron hacía el ascensor que daba acceso a la primera planta de la vivienda.
Después de los saludos, los abrazos, los besos, las risas. Nick acompañó a Giuseppe a su biblioteca para charlar de una forma más tranquila y privada.
De camino a la biblioteca Nick no pudo evitar echar de menos a Luciana.
Helena le comentó que Luciana había tenido que marcharse a Capri para resolver unos asuntos sobre sus negocios.
Le explicó que Luciana había abierto un par de tiendas de souvenirs para turistas en la bella isla y habitualmente tenía que viajar allí, pero que esperaban que regresara en un par de días.
Quizá el tiempo suficiente para que no se encontraran allí, pensó Nick con cierto escozor.
"El Napolitano" se acomodaba en su viejo sillón mientras Nick cerraba la puerta de la biblioteca tras de si. Después tomó asiento frente a su viejo amigo y ambos se miraron unos segundos en silencio.
En los ojos de Giuseppe se adivinaba cierta chispa divertida y es que aquel asunto "de trabajo" de Nick le resultaba tremendamente curioso.
Giuseppe levantó ambas manos de los brazos del sillón y las dejó caer nuevamente sobre ellos.
- Bien querido Nick, cuentame, ¿en qué puedo ayudarte?
Nick, sacó su cartera y de ella la nota de la misteriosa "Sra. Q", la desdobló y se la entregó a Giuseppe.
- ¿Qué opinas de esto, Giuseppe?
Después de leer la nota, Giuseppe levantó la vista y la chispa divertida de sus ojos se había esfumado.
- ¿En qué andas metido, Nick?
- De momento no lo sé. Acaban de contratar mis servicios pero tengo poca información.
Por eso he venido. ¿Qué me puedes contar de la banda de Xiao Jiu Wu? y sobre todo, ¿sabes a quién o qué se refiere con eso de "la Reina"?
- Lo que sé es que no te conviene relacionarte con la banda de Xiao... - dudó unos segundo y prosiguió- ... sobre todo trafican con obras de arte.
- Bueno Giuseppe, eso no me preocupa. Tú también te mueves en ese mundo desde hace años.
- No Nick, ellos le dan salida a otro tipo de "objetos de arte"- Nick notó que mientras Giuseppe terminaba la frase, se revolvia incómodo en su viejo sillón.
- ¿A qué objetos te refieres Giuseppe?
- Creeme Nick, es mejor que no tengas toda la información; es más, creo que deberías rechazar este trabajo.
- Me parece que es demasiado tarde para eso, acaba de llegarme a casa información sobre varios colaboradores. Ya estoy metido de lleno en el tema, así que te agradeceré cualquier información que me puedas dar sobre el tema.
- Está bien Nick, pero ándate con cuidado. Estás metiendo la caña en un río peligroso. Déjame que haga unas llamadas y veré que puedo averiguar al respecto.
- Gracias.
- ¿Por qué no subes mientras, te das una ducha y te pones algo más cómodo?, Teté servirá la cena en breve- dijo mirando su reloj de bolsillo.
- Me parece una idea estupenda, estoy deseando probar ese guiso de carne que perfuma la cocina- le guiñó un ojo a su viejo amigo, se dio la vuelta y se marchó de la biblioteca.
Después de ducharse y cambiarse de ropa, Nick bajó al comedor donde ya se encontraba Giuseppe presidiendo la mesa.
Estaba solo y todavía se escuchaban los gritos alborotadores de los niños con sus juegos en el jardín.
- Siéntate a mi lado Nick, hoy puedes ocupar el lugar de Nana, ¿sabes que no está, verdad?
- Lo sé, me ha dicho Helena que estaba en Capri haciendo gestiones sobre los negocios.
- Sí, eso dijo diez minutos después de enterarse de que tú habías tomado un vuelo hacia aquí. Mujeres...
Nick, prefirió no comentar nada. No quería hablar de Luciana, así que cambió de tema.
- Dime Giuseppe, ¿has averiguado algo?
- Sí, pero no sé si te podrá servir de ayuda. Uno de mis contactos me acaba de enviar el siguiente mensaje, a través de Tonino.- y Giuseppe alargó la mano para entregarle una nota a Nick - Adelante Nick, leela.
" Hay revuelo en los muelles de Shanghai, parece ser que han cambiado el horario y la ruta de uno de los cargueros sin avisar, afectando todo el tráfico marítimo por causas desconocidas. No he podido averiguar gran cosa pero los marineros hablan con reverencia y cierto temor del camarote 10544."
Nick levantó la mirada y se encontró con los ojos de "el Napolitano". Buscó en ellos alguna pista, alguna respuesta, pero solo pudo reconocer algo que le confundió aun más. En los ojos del viejo Giuseppe había... temor.
Continuará...
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Aquella ciudad bulliciosa, caótica, sucia y pintoresca, guardaba además otros encantos de los cuales era difícil no enamorarse.
Nick iba absorto con el paisaje que corría tras las ventanillas del coche, mientras Tonino le ponía al día con las novedades familiares y le daba todo lujo de detalles sobre los preparativos de su boda con Isabella, su novia de toda la vida.
Notó que su teléfono vibraba en el bolsillo de su chaqueta y lo sacó para chequearlo.
Era un mensaje de Mary, la chica que le ayudaba a mantener su piso en relativo orden.
-Nick, un mensajero acaba de traer un sobre para ti. Viene con carácter urgente pero no tiene remitente, ¿quieres que haga algo con él?
Un sobre..., no esperaba nada, o sí...
Buscó en su cartera la nota, la desdobló y volvió a leer.
"No siempre en el amor y en la guerra vale todo. La banda de Xiao Jiu Wu tiene retenida a la "Reina".
Usted pone el precio. Mañana le llegará un sobre con el listado de los agentes colaboradores. Q."
Ese sobre debía ser del que hablaba la nota. Pero, ¿cómo sabía ella la dirección de su domicilio personal?.
Dudó durante unos segundo y volvió a coger su teléfono para contestar a Mary con otro mensaje.
- Gracias Mary. Tranquila, déjalo en el primer cajón del escritorio. Volveré en un par de días. Un abrazo.
Seguía tan concentrado en la pantalla del teléfono que no se percató de que estaban entrando en el garaje de la casa familiar hasta que la oscuridad lo inundó todo.
Cogió su bolsa de mano y se dirigieron hacía el ascensor que daba acceso a la primera planta de la vivienda.
Después de los saludos, los abrazos, los besos, las risas. Nick acompañó a Giuseppe a su biblioteca para charlar de una forma más tranquila y privada.
De camino a la biblioteca Nick no pudo evitar echar de menos a Luciana.
Helena le comentó que Luciana había tenido que marcharse a Capri para resolver unos asuntos sobre sus negocios.
Le explicó que Luciana había abierto un par de tiendas de souvenirs para turistas en la bella isla y habitualmente tenía que viajar allí, pero que esperaban que regresara en un par de días.
Quizá el tiempo suficiente para que no se encontraran allí, pensó Nick con cierto escozor.
"El Napolitano" se acomodaba en su viejo sillón mientras Nick cerraba la puerta de la biblioteca tras de si. Después tomó asiento frente a su viejo amigo y ambos se miraron unos segundos en silencio.
En los ojos de Giuseppe se adivinaba cierta chispa divertida y es que aquel asunto "de trabajo" de Nick le resultaba tremendamente curioso.
Giuseppe levantó ambas manos de los brazos del sillón y las dejó caer nuevamente sobre ellos.
- Bien querido Nick, cuentame, ¿en qué puedo ayudarte?
Nick, sacó su cartera y de ella la nota de la misteriosa "Sra. Q", la desdobló y se la entregó a Giuseppe.
- ¿Qué opinas de esto, Giuseppe?
Después de leer la nota, Giuseppe levantó la vista y la chispa divertida de sus ojos se había esfumado.
- ¿En qué andas metido, Nick?
- De momento no lo sé. Acaban de contratar mis servicios pero tengo poca información.
Por eso he venido. ¿Qué me puedes contar de la banda de Xiao Jiu Wu? y sobre todo, ¿sabes a quién o qué se refiere con eso de "la Reina"?
- Lo que sé es que no te conviene relacionarte con la banda de Xiao... - dudó unos segundo y prosiguió- ... sobre todo trafican con obras de arte.
- Bueno Giuseppe, eso no me preocupa. Tú también te mueves en ese mundo desde hace años.
- No Nick, ellos le dan salida a otro tipo de "objetos de arte"- Nick notó que mientras Giuseppe terminaba la frase, se revolvia incómodo en su viejo sillón.
- ¿A qué objetos te refieres Giuseppe?
- Creeme Nick, es mejor que no tengas toda la información; es más, creo que deberías rechazar este trabajo.
- Me parece que es demasiado tarde para eso, acaba de llegarme a casa información sobre varios colaboradores. Ya estoy metido de lleno en el tema, así que te agradeceré cualquier información que me puedas dar sobre el tema.
- Está bien Nick, pero ándate con cuidado. Estás metiendo la caña en un río peligroso. Déjame que haga unas llamadas y veré que puedo averiguar al respecto.
- Gracias.
- ¿Por qué no subes mientras, te das una ducha y te pones algo más cómodo?, Teté servirá la cena en breve- dijo mirando su reloj de bolsillo.
- Me parece una idea estupenda, estoy deseando probar ese guiso de carne que perfuma la cocina- le guiñó un ojo a su viejo amigo, se dio la vuelta y se marchó de la biblioteca.
Después de ducharse y cambiarse de ropa, Nick bajó al comedor donde ya se encontraba Giuseppe presidiendo la mesa.
Estaba solo y todavía se escuchaban los gritos alborotadores de los niños con sus juegos en el jardín.
- Siéntate a mi lado Nick, hoy puedes ocupar el lugar de Nana, ¿sabes que no está, verdad?
- Lo sé, me ha dicho Helena que estaba en Capri haciendo gestiones sobre los negocios.
- Sí, eso dijo diez minutos después de enterarse de que tú habías tomado un vuelo hacia aquí. Mujeres...
Nick, prefirió no comentar nada. No quería hablar de Luciana, así que cambió de tema.
- Dime Giuseppe, ¿has averiguado algo?
- Sí, pero no sé si te podrá servir de ayuda. Uno de mis contactos me acaba de enviar el siguiente mensaje, a través de Tonino.- y Giuseppe alargó la mano para entregarle una nota a Nick - Adelante Nick, leela.
" Hay revuelo en los muelles de Shanghai, parece ser que han cambiado el horario y la ruta de uno de los cargueros sin avisar, afectando todo el tráfico marítimo por causas desconocidas. No he podido averiguar gran cosa pero los marineros hablan con reverencia y cierto temor del camarote 10544."
Nick levantó la mirada y se encontró con los ojos de "el Napolitano". Buscó en ellos alguna pista, alguna respuesta, pero solo pudo reconocer algo que le confundió aun más. En los ojos del viejo Giuseppe había... temor.
Continuará...
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