"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

jueves, 16 de octubre de 2014

Relaaaaaaajate #Undíadecalma con Medela

Anoche cuando me metí en la cama con Canica y Boliche y un saco de mal rollo, decidí que podría poner en práctica lo que aprendí este fin de semana gracias a Medela.

Medela me invitó a pasar #UndíadeCalma con los niños. Que así, a bote pronto, parece incompatible, pero no, esta gente siempre consigue lo que se propone aunque parezca difícil.
Se trataba de mimar un poco a la mamá y aunque al principio tuve mis dudas por el sitio y por que iba sola con los enanos, al final, como siempre me demostraron que saben muy bien lo que hacen y cómo hacerlo para que lo disfrutemos a tope.

Habilitaron una zona en la planta baja para los niños con gente joven que se ocupaban de hacer que los enanos también disfrutaran de una mañana divertida con un montón de actividades. Hasta yoga estuvieron haciendo. Boliche terminó la jornada encantado.
Y Canica que era la más pequeña estuvo disfrutando de todas las actividades y el extra de los mimos de Maika y Mafalda. Que no se separaron de ella y la gordi que se deja querer pues hizo muy muy buenas migas con ellas.

Así que con una oportunidad así, yo también aproveché para dejarme querer.

Primero un "piscolabis". Que estaba todo super rico, y luego una sesión con Loreto Laguna, una coach estupenda, que nos cargo las pilas de buen rollo, porque hay que ver que rollo más happy lleva siempre encima esta gente, y todo natural, sin drogas ni cosas de esas, oye, que tiene más mérito, jajajajaja...




El caso es que, Loreto nos estuvo enseñando algunas técnicas para relajarnos y algunos trucos para afrontar los momentos de crisis "agarradme-que-los-mato" y "me-corto-las-venas" made in "madre desquiciadas en estado puro".

Una de las cosas que más me gusto, fue cuando explicó que lo que más le ha ayudado a ella, ha sido reconocer su vulnerabilidad. El reconocer que todos necesitamos ayuda y aprender a delegar.

Yo estoy aprendiendo a delegar, pero me cuesta en determinadas cosas. Y a mi socio también le cuesta que deleguen en él jajajaja así que esto será un buen proyecto en el que trabajar duro.

Después de un descansito, hicimos un mix de sesión de mindfulnees.

Y qué narices es eso?, pues se entiende El mindfulness como concepto psicológico es la concentración de la atención y la conciencia, basado en el concepto de mindfulness o conciencia plena de la meditación budista.

Casi na, oiga!

Vamos, que la gente que lo practica lo que hace es trabajar mediante la meditación el ser consciente de todo lo que hacemos. Concentrándonos totalmente en esa acción, ya sea lavarse los dientes y o cerrar con llave la puerta de casa cuando nos vamos, o leer, o, o, o, ... o sea, todo.

La entrenadora también nos enseñó como relajar el diafragma con ejercicios de respiración, para los momentos en los que vamos más atacaitos.

Y después del Mindfulnees, estuvimos un ratito charlando con Betina, que es IBCLC (consultora acreditada de lactancia), sobre como gestionar la lactancia cuando nos ponemos a trabajar fuera de casa.
A ver si saco algún hueco para explicar como me he organizado yo ese tema con Boliche y con Canica, pero de todo lo que nos contó, me quedo con 2 cositas especialmente.



1. Mucho ojo con el material plástico que utilizamos para almacenar la leche materna(plástico o cristal, el eterno debate...) que debe ser uso alimentario y libre de Bisfenol A
2. Cuando demos/den la leche materna en biberón a nuestros hijos, solo debe estar atemperada. No caliente para que no pierda sus propiedades. Así que si la sacamos de la nevera, la ponemos en agua tibia para que pierda el frío y nada más.

Y eso fue todo. No hablamos de nada de los productos Medela así que no puedo contaros nada sobre eso, aunque ahora que lo pienso sí que quería hablaros sobre unas conchas aireadoras (tengo que buscar el nombre técnico) que le he comprado este fin de semana a una amiga y que me han parecido una idea estupenda pero creo que os lo contaré en otro post sobre productos que para mí si son necesarios y productos que no lo son cuando un bebé llega a casa.



Solo me queda dar las gracias a Medela y en especial a Maika y a Mafalda porque son un amor y siempre nos tratan con muchísimo cariño.



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martes, 7 de octubre de 2014

La que se topó con una teta. Semana mundial de la lactancia materna 2014.

Hace ya tres años o casi cuatro... Carlos González en una ponencia sobre alimentación infantil, me dedicó uno de sus libros. La dedicatoria decía, "para X (mi nombre), quien se topó con una teta..."
Que gran verdad porque, ciertamente, así fue.

Yo, una tía de 30 tacos, a 4 días de cumplir los 31, de repente me topé con el "MUNDO TETA". Y me topé de sopetón, sin esperármelo, porque ni si quiera me había planteado si me resultaría agradable, práctico, placentero, interesante, beneficioso.
Más bien me daba furrús pensarlo. Tal cual.



Pero no sé, algo en mí cambió cuando nació Boliche. Algo extraño me hacía sentirme bien cuando daba de mamar a Boliche a pesar del dolor. Me parecía tan alucinante que quería experimentar plenamente esa sensación sin obstáculos. Por desgracia, no fueron pocos.
Los que conocéis el blog desde sus inicios sabéis que se pudo salvar mi lactancia gracias a mi cabezonería, porque ayuda e información tuve poca, por no decir ninguna.

Por suerte, a día de hoy, las cosas han cambiado mucho aunque aun queda un laaaaaaaaaargo camino por recorrer. Pero como todos sabemos que las malas experiencias a veces son las que más nos enseñan, hoy recuerdo con menos frustración esos inicios tan duros, pues "gracias" a ellos fui a topar no solo con la TETA, sino con la blogosfera maternal y por añadidura con gente maravillosa que conocí a través de este blog.

Algo que empezó como un desahogo y que se convirtió en una parte primordial en mi vida.
Me encontré con otras madres que pensaban poco, mucho o nada como yo, que sentían algo parecido, también en mayor o menor medida a lo que sentía yo, que descubrían, que aprendían a la vez que aprendía yo.

Así pues, no solo me topé con una TETA, me topé con unas personas que forman parte de mi vida en el día a día. A las que quiero a pesar de la distancia. A las que echo de menos. A las que tengo presente constantemente.

Por todo ello la LACTANCIA MATERNA, no solo ha sido un alimento para mis hijos, no solo ha sido un vínculo especial que hemos disfrutado mientras nos mirábamos o nos acariciábamos.
Algunas personas lo verán quizá excesivo, pero a mi la TETA, me ha cambiado la vida. Me ha aportado tantas cosas extras, me ha enriquecido en tantos sentidos, que no sabría a quien dar las gracias por tanto.

Bueno, sí lo sé. Las gracias se las tengo que dar a mi hijo, quién me descubrió este mundo. Y a mi hija, quien me ha regalado la segunda oportunidad de seguir topándome con la TETA, una y mil veces más, porque ahora, después de estos años, yo disfruto de la LACTANCIA, desde la experiencia, desde la naturalidad, desde el agradecimiento que supone un regalo así.
Y porque como diría Carlos González en su libro UN REGALO PARA TODA LA VIDA, ¿para quién es realmente el regalo?, yo tengo claro que para mí ha sido el mejor que mis hijos me podrán hacer jamás.

Con motivo de LA SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA no voy a pedir, ni reivindicar porque eso lo hacen ya muchas mamás luchadoras, las cuales tiene toda mi admiración.
Esta vez lo que quiero es felicitar a todas esas madres que han recibido también ese regalo y que se topan con la TETA, día a día.

¡¡¡FELICIDADES A TODAS!!!

Y ya que estamos..., si queréis pasaros a celebrar la fiesta de la SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA, será este domingo. Yo este año no voy a poder ir pero os dejo aquí en enlace. ANIMAOS!

https://www.facebook.com/events/710218945734654/?source=1&sid_reminder=3846745909148778496


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martes, 23 de septiembre de 2014

Bichos, cap. 1 Toc toc, somos las lombrices, ¿podemos pasar?

Qué mejor manera de retomar el blog que hablando de bichos, ¿verdad?. Y vamos a comenzar por las comúnmente conocidas como lombrices intestinales.


Pues sí amigos y amigas a los que tanto echo de menos (espero poder pasarme más habitualmente de ahora en adelante y sobre todo que no quede en un propósito como los de años nuevo... ejem, ejem...), esta vez me paso por aquí para contaros algo que nos ha sucedido hace poco días. O más bien algo que le ha sucedido a Boliche, que en realidad ha sido el pobre sufridor.

Uno cree que ya está curado de ascos y demás sensaciones repugnantes cuando ya ha pasado por experiencias como los piojos, cacas flotantes en la bañera, vómitos a chorros cual Fontana de Trevi y demás lindezas con las que nuestros hijos nos deleitan cuando de repente un día te das cuenta de que no, que la vida puede seguir sorprendiéndote cuando descubres que tu hijo tiene unos nuevos amigos a los que te quiere presentar y alojar en casa. Los oxiuros, áscaris, tricocéfalos y demás..., más conocidas popularmente como lombrices intestinales.

Yo había escuchado hablar de ellas, pero al igual que uno oye hablar de Marte, que sí, que estará ahí, que no digo yo que no, pero que no he tenido yo el placer...
Sobre todo había escuchado eso de, "no comas tantas chuches que te van a salir lombrices..." y uno se imagina que en realidad es más una amenaza de tu madre que pretende acojonarte asustarte para que dejes de comer mierdas varias cuando lo del dentista ya no hace efecto, pero no, doy fe, los bichos existen.

El caso es que por lo que he podido leer, en realidad las lombrices no llegan a los intestinos por comer en exceso cosas con azúcar, pero sí que les viene bien la glucosa para alimentarse y crecer sanas y lozanas.

Pero para no liarme os detallo un poco en que consiste el tema.

- Cómo llegan al intestino?
Por lo general por la boca. Sus huevos se localizan en las verduras, legumbres y/o frutas mal lavadas, alimentos crudos o mal cocidos y también en la tierra.

Por eso es primordial lavar o cocinar bien los alimentos y sobre todo mantener una buena higiene, principalmente de las manos de nuestros hijos. Lavarse adecuadamente con agua y jabón y mantener las uñas bien cortadas para que no se escondan debajo de ellas a la espera de un billete con destino al intestino a través de la boca.

- Cómo son?
Hay de varios tipos, de hecho Boliche no conforme con llevarme a esos colegas a casa, quiso montar la fiesta de la interculturalidad, así que venga!, alegría!, mejor un catálogo donde elegir. Para que conformarnos con uno tipo si podemos tenerlos a todos.
Los más comunes suelen medir entre 1/2 y 1 cm de largo y blanquecinos (aunque los hay asquerosamente más largos), como pequeños hilos que se mueven.
Precisamente es el movimiento lo que nos lleva al siguiente punto.

- Cómo detectarlos?
Es precisamente ese movimiento el que hace el niño sienta mucho picor en el culete.
Estas lombrices, que son unas cachondas y unas fiesteras, les mola mucho lo de salir de noche. Salen a poner sus huevos en la zona anal y eso provoca un fuerte picor, lo que a su vez, hace que le niño duerma intraquilo, con pesadillas, se rasque, se sienta débil, rechine los dientes, se muestre malhumorado, etc.
En ese caso lo mejor es mirar de noche si los visitantes han salido de fiesta. No son nada tímidos así que si están los veréis.
En el caso de las niñas también suelen moverse hacía la vagina así que poned atención a esa zona.

- Qué hacer si los detectamos?
En caso de ver claramente que hay una infección de estos parásitos, debemos indicárselo a nuestro médico o pediatra para que ponga a nuestro hijo en tratamiento lo antes posible.
El tratamiento (nosotros tomamos Lomper) no solo lo debe tomar la persona en la que se han detectado los parásitos sino que también deben tomarlo las personas con las que mantenga contacto cercano, porque es muy probable que algún miembro de la familia también se haya contagiado.
En el caso de Boliche, que como antes comentaba, tenía de varios tipos, el tratamiento tuvo que ser de 3 días, en lugar de 1 que suele ser lo habitual. Y 15 días después de la toma se debe tomar un recordatorio para evitar que si algunos de los huevos no han muerto, eclosionen y monten la post party volviendo de nuevo a estar como al principio.

Como nosotros en casa nos dimos cuenta de noche del berenjenal que teníamos encima y no teníamos opción de una farmacia de guardia, echamos mano de los remedios de la abuela con productos que siempre tenemos por casa para intentar que pasara la noche lo mejor posible porque el pobre Boliche estaba que se subía por las paredes del picor.
Lavar muy pero que muy bien la zona anal y después impregnar una gasa con aceite de oliva para pasársela por la piel, que calma el picor y les quita las gana de marcha a los bichos.

Otro aspecto muy importante para erradicar la infestación es intentar ser lo más escrupuloso posible con la limpieza de la ropa, no solo la ropa interior y la ropa de vestir sino también la ropa de cama y de aseo. No compartir toallas, y lavar la ropa en agua caliente para no ponerles las cosas fáciles a los huevos de los parásitos (que no los parásitos de los huevos, aunque también ja-ja-ja, por este tipo de cosas no me publican luego los post en revistas decentes, otra vez ja-ja-ja).

En lo que se refiere a los métodos para acabar con ellas, también he podido leer todo tipo de remedios caseros, algunos que me dan escalofríos solo de recordarlos, pero lo que sí parece cierto es que consumir una cantidad determinada de pipas de calabaza durante varios días puede ayudarte a eliminarlas.
En cualquier caso mi consejo es que acudáis al médico lo antes posible y sigáis sus instrucciones al respecto, ya sabéis que eso de automedicarse puede traernos problemas.

Y hasta aquí la aventura de hoy, volveremos con más bichos otros día.

Feliz semana!!!


PD: Que levante la mano el que no se muera de picor y de "bbbbrrrrrrrrr que assssssscooooo" después de haber leído esto...


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miércoles, 21 de mayo de 2014

Los bebés no lloran por capricho (por Carol de Minerva y su mundo)

Hace ya unos años que conozco a Carol y siempre ha sido un placer leer su blog pues compartimos una visión muy muy similar sobre la maternidad.
Por eso cuando me comentó la idea de escribir un post en esta humilde casa, que es mi blog, me pareció fabuloso.

Seguro que muchos ya la conocéis pero si queda algún despistado hoy tengo el placer de mostraros un trocito de ella.
Estoy segura de que os parecerá super interesante lo que nos cuenta a continuación.

Os dejo con ella.




Los bebés no lloran por capricho

Antes de empezar quiero dar las gracias a Teta por dejarme un huequito en su espacio. Reconozco que me siento un poco rara, su estilo y sus historias me han hecho reír tanto leyéndola… qué os voy a contar, aunque también he de decir que me he emocionado más de una vez.


Soy Carol, del blog Minerva y su mundo. Hace poco he terminado mi formación, tras un año muy intenso, como Asesora en Maternidad y Crianza, Asesora Continuum. Aquí puedes ver cómo concibo la maternidad y la crianza. Si quieres conocer mi web, donde ofrezco asesorías y talleres, además de la venta de productos relacionados con la crianza, te invito a visitar Soñando Duendes.

Quiero aprovechar para hablar de contacto, pero no voy a hablar exclusivamente de porteo, ya que si quieres conocer sus beneficios o los motivos para portear a nuestros pequeños lo puedes hacer en esos enlaces. Sino que quiero profundizar un poco más.

Tras nueve meses de embarazo el bebé nace “inmaduro”. Esto al contrario de lo que se suele pensar es una ventaja, nace en el momento adecuado para atravesar el canal del parto sin ningún riesgo para la madre, con los reflejos necesarios para sobrevivir, y con un potencial de desarrollo cerebral increíble, si se le ofrecen las mismas condiciones que tenía en el útero materno. El bebé necesita por tanto de un periodo de exterogestación, gestación en el exterior, el abrazo continuo, el alimento constante, el calor permanente y la seguridad de saberse protegido. Esto se lo aporta el regazo de su madre una vez nacido, las mismas condiciones que tenía en el útero.

Cuando el bebé comienza a poder desplacerse por si sólo, a gastas, interesándose en explorar más allá de los brazos de mamá o papá, aunque siempre teniéndoles cerca, es cuando su cerebro alcanza el 50% de su desarrollo. De ahí la importancia de ofrecer al bebé las condiciones que necesita para ese gran desarrollo, no sólo cerebral, sino también emocional y físico, que sucede en los primeros años de vida, y especialmente en esos primeros meses. Y esas condiciones que favorecen su desarrollo son las mismas en el útero y en los brazos de la madre.

Nuestros bebés son dependientes, nos necesitan para sobrevivir, necesitan que les alimentemos, que les cambiemos el pañal, pero también necesitan nuestro cariño y contacto, y todo esto lo necesitan constantemente, especialmente durante los primeros nueve meses de vida. Han llegado a un mundo enorme para ellos, que no conocen, en el que no pueden manejarse sin nuestra ayuda, después de estar nueve meses constantemente contenidos por su madre. Una vez en el exterior necesitan lo mismo y la única manera que tienen de pedirlo es mediante el llanto.

El bebé es puro instinto y emoción, no tiene capacidad para racionalizar que su madre tarda en cogerlo porque está en el baño, por ejemplo. Como he comentado, su desarrollo cerebral es muy inmaduro aún, y sólo sabe que necesita ser consolado ya, porque vive en el momento presente. No tiene conciencia del tiempo, y sólo concibe recibir lo que le corresponde como bebé mamífero y humano que es.

Por eso cuando un bebé llora desconsoladamente en el carrito o en la cuna, después de haberle amamantado y dejado limpio, es porque se siente terriblemente solo, siente pánico ante lo que le pueda suceder, su instinto de supervivencia le dice que sólo el contacto físico le salvará de los depredadores. A parte, un bebé despierto que está solo en la cuna o en el carro, no tiene ningún estímulo, todo es pasividad, monotonía y soledad.

La sociedad nos dice que no les cojamos porque se malacostumbran, que les alimentemos con horarios y que hay que acostumbrarles a que duerman solos. Y siento ser tan drástica, pero si queremos que se consuelen solos, darles de comer cuando consideremos oportuno sin que se quejen, que sean independientes cuanto antes y en definitiva que no nos molesten, quizás deberíamos plantearnos si lo que queremos tener es un bebé humano o un bebé reptil, al que podemos dejar en un terrario y se quede sin rechistar, no nos pide brazos, se las apaña solo y come en su momento. Es obvio que no somos reptiles y además de los cuidados básicos necesitamos otro tipo de cuidados amorosos y cercanos para desarrollarnos de forma íntegra.

Los portabebés son la opción más cómoda para satisfacer las necesidades de nuestros hijos, mientras nos dan la opción de poder realizar otras actividades. No sólo ofrecen ese contacto sino que nos hacen la vida más fácil. Pero no es la única forma de disfrutar del contacto con nuestros pequeños.

Podemos nutrir a nuestro hijo de caricias con un masaje, disfrutando de un momento familiar especial, sólo para nosotros y el bebé. Las hormonas generadas por el placer de las caricias y la simple mirada, equilibran todo los sistemas del organismo. ¿Os habéis dado alguna vez un masaje relajante, sólo por placer?

El colecho es otra forma de contacto, es sobre todo una buena manera de recuperar el tiempo perdido cuando mama y bebé pasan muchas horas separados durante el día. Sin duda el colecho (obvio decir que hay que tener en cuenta unas recomendaciones de seguridad, aquí puedes leer sobre colecho seguro) es otra forma de disfrutar de nuestra familia, si no ¿por qué nosotros no dormimos solos? No digo que todas las familias deban colechar, sino que se tenga en cuenta que el colecho puede facilitar el descanso, entre otras cosas.

Sobra decir que si tienes alguna duda sobre cualquier aspecto de tu maternidad o crianza puedes contactar aquí conmigo.

De nuevo dar las gracias a la Teta Reina por hacerme cedido un ratito su espacio.


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lunes, 5 de mayo de 2014

Mi experiencia con los sujetadores Bravado

Cuando mi amiga Suu del blog Construyendo una familia me ofreció la posibilidad de probar los sujetadores Bravado reconozco que en un principio me mostré un poco reticente con su propuesta (gracias Suu por insistir).

Soy un poco especialita con ese tema porque el calibre de mi fábrica de leche es considerable. Y cuando digo considerable quiero decir eso, CON SI DE RA BLE. Vamos, que sin estar amamantando tengo una copa G-H os podéis hacer una idea de la copa que gasto ahora. Y eso muchas veces resulta complicado de gestionar, para que nos vamos a engañar.
Me hace mucha gracia cuando voy al CI y veo los sujetadores tan bonitísimos y tan cuquis que tienen determinadas marcas. Una vez incluso llegue a dar palmitas de ilusión cuando vi que Calvin K. tenía sujetadores con mi copa y sin relleno pero mi gozo en un pozo cuando vi que el tirante tenia un ancho de 1 cm y claro yo que aun aprecio mucho mis hombros no quise que se me incrustaran 5 cm dentro de la carne. Que tampoco es plan de ir manchando todas las camisetas de sangre, uf! y con lo escandalosa que resulta y lo mal que se lava. Quita, quita...
De verdad yo no sé quien coño se dedica a diseñar esas prendas porque, vale que las que tenemos las tetas grandes tengamos un abanico mínimo de posibilidades para escoger, pero que hagan sujetadores para tetas que desafían la ley de la gravedad... Porque las naturales pesan pero las de silicona también digo yo, no?


En mi caso con las que yo cargo van en caída libre, así es, para que lamentarse, además yo sí que las he dado buen uso y más que pienso darle, por lo que estoy satisfecha con el resultado que me han dado (y el resto de mi familia también jejejeje) pero como os decía antes gestionar su transporte no resulta fácil precisamente.
Y claro si pruebo un producto y no me gusta pues no puedo decir "ah! sí, que chachi" porque si las tetas no van bien sujetas para mi no es un buen producto.
Pero además de sujeción necesito sentirme cómoda y ver que me sienten bien con la ropa.  
Aun tengo guardado un sujetador de cruzado mágico de Playtex (recomendación de mi matrona en el embarazo de Boliche) que me hacía las tetas que parecía Madonna con el corpiño de Jean Paul Goltier. Que para los años 70 pues tendría un pase pero hoy por hoy pues no. Es más creo que esos sujetadores deberían estar prohibidos si no se adjuntara una póliza de responsabilidad civil porque con esas tetas en punta es bastante fácil sacarle un ojo a alguien... 
Bien, pues volviendo al tema de los sujetadores Bravado en mi caso debo decir que después de haberlos probado (ya llevo 2 meses) cumplen con todos los requisitos que yo le pido a un sujetador que básicamente son tres.
- Que sujeten.
- Que sean cómodos.
- Que hagan el pecho bonito con la ropa. 

Y los tres los cumplen perfectamente. 

Este es el que uso yo. El Essential Embrace.


A qué salgo mona???? (jijijijijiji)

La tela patentada Bravado Dynatex combina las ventajas del algodón y la microfibra para obtener un género suave y muy agradable.

Se lavan muy bien tanto a mano como en la lavadora. Yo le meto mucho tute porque es el que más uso.

Respecto al precio,teniendo en cuenta que los sujetadores que yo uso habitualmente cuestan entre 55 y 80 euros pues lo veo correcto y más teniendo en cuenta el dinero que me he gastado en sujetadores de lactancia que me han dado un resultado pésimo, cosa que me fastidia bastante todo sea dicho de paso.
Por lo tanto, y desde mi más sincera opinión, a la pregunta de "recomendarías los sujetadores Bravado?", mi respuesta es: sí.

Una pena que con Boliche no los conociera. Otra cosa más a la lista de "Con el segundo hijo y soy novata en..." como me pasó con los portabebés.

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miércoles, 5 de febrero de 2014

Ratones, fantasmas y otros planes en Madrid

Hoy vengo a contaros un par de planes chulos para hacer en Madrid con los niños.
Ambas aventuras no os llevarán mucho tiempo así que siempre podéis complementarlos dando un voltio por el barrio donde se localizan.
Para mí dos de los barrios más castizos de Madrid. Sol y Chamberí.

Para vivir la primera aventura deberemos situarnos en Sol, en concreto en la calle Arenal, 8 (1ª plta).
Aquí visitaremos a unos de los ratones más famoso de la tradición popular española. El Sr. Pérez, Ratón Pérez.
Un diminuto y astuto ratoncillo que nos permitirá pasar a descubrir su preciosa casita (una caja de galletasHuntley) mientras una amable señorita nos cuenta la historia de este famoso personaje basada en el primer documento escrito publicado en 1902 y escrito por Luis Coloma.


El precio no es caro, creo que ronda los 3 euros, pero no estoy segura porque nos invitó mi hermana. Podéis consultarlo en la web.

Se trata de un museo pequeñito con una visita guiada en la que los pequeños y no tan pequeños podrán conocer un poco más a ese negociador de dientes que nos visita cuando los dientes de leche nos dicen "bye bye baby" y con él al resto de los personajes que componen a la familia Pérez, Sra. Pérez, Adolfo, Elvira y Adelaida.


Solo un aviso para navegantes de carritos para nenes. Tiene muy mal acceso para personas con movilidad reducida y aquí incluyo las sillitas de los enanos.
El museo está en la primera planta y no hay ascensor así que os tocará cargar con la silla a las bravas.
Un gran fallo para un lugar cuyos principales visitantes son los niños.



En esa zona también hay algunos teatros con obras para bebés y niños así que si os lo montáis bien os podéis hacer un plan super chulo y entretenido para toda la familia.


Dejamos la zona centro para acercarnos al barrio de Chamberí.
Me encanta este barrio, por su historia, por su clase, por sus tradiciones, en las que se incluye la mejor de todas, la de tomar el vermut con la familia y/o los amigos.
Y ahí mismo, en la Plaza de Chamberí viviremos nuestra segunda aventura convirtiéndonos en unos fantasmas terroríficooooooosssssssss. Pondremos caras aterradoras mientras asustamos a los viajeros que
montados en un vagón de metro atraviesan la estación fantasma de Chamberí.


La entrada es gratuita y cuenta con un ascensor que accede al vestíbulo. Luego para bajar al andén hay que bajar las escaleras con la silla a pulso porque aquí, lógicamente, la estación está conservada tal y como se quedó cuando la clausuraron (limpia, eso sí) en 1966.

Boliche lo pasó pipa visitando la estación fantasma por la que hemos pasado en infinidad de ocasiones y asustando a los viajeros que iban montados en los vagones de metro y que pasaban sin detenerse en esta estación ahora convertida en pequeño museo.
Podéis consultar horarios y demás datos de interés aquí.


Os copio aquí un poco de la historia de esta estación.

"La antigua estación de Chamberí pertenece a la primera Línea de Metro inaugurada en Madrid en 1919, que contaba con ocho estaciones: Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Martínez Campos, (glorieta de Iglesia), Chamberí, Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal), Red de San Luis (Gran Vía) y Puerta del Sol. A principios de los 60, la Compañía Metropolitana decidió aumentar la longitud de los trenes y ante la imposibilidad de alargar esta estación, la clausuró. El cierre definitivo tuvo lugar el 22 de mayo de 1966.
El diseño, también de Antonio Palacios, optó por una solución funcional muy simple en cuanto a recorridos y organización, y por unos acabados sencillos. Incorporó la luz natural mediante un lucernario en el vestíbulo. Para el interior eligió un recubrimiento cerámico con juegos ornamentales. La bóveda de la estación va recubierta de azulejo blanco biselado y sus estribos estaban decorados por grandes recuadros de azulejos sevillanos que limitan el contorno de los carteles anunciadores, también de cerámica, en encintado ocre y azul. Estos carteles publicitarios son uno de los grandes atractivos de la estación, ya que se conservan prácticamente tal y como fueron creados en la década de los 20."


Os animo que vayáis a visitarla y a dar un paseo por uno de los barrios con más solera de Madrid.


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martes, 28 de enero de 2014

Un poquito de por favor

Algunas personas debería haber pedido a los Reyes Magos, además de regalitos, un poquito de por favor.
De por favor, de gracias, de buenos días, de hasta luego, de disculpa, de te importa...

Deberían haber pedido un poquito de educación.

Quizá sea yo que estoy un poco chapada a la antigua, pero a mí es que me gusta que me pidan las cosas con educción. Igual que hago yo con los demás.

Y llevo unos días que veo que hay mucha gente a mi alrededor que lo de la educación... como que brilla por su ausencia.

Ayer sin ir más lejos una chica me paró en la calle de la siguiente manera,

- Oye, la calle "X" sabes donde está?

Y después de decirle donde se encontraba me soltó un "vale", se dio media vuelta y si te he visto no me acuerdo.
Y allí me quedé yo con cara de gilipollas, esperando un gracias o tan siquiera un adiós.

Cuando la chavala había dado ya 4 o 5 pasos, la llame y le dije, "ah! y gracias..." y ella me miró con cara de "y esta tía qué me dice!".

Yo, que iba como las locas a buscar a mi hija la escuela infantil y ya llegaba con el tiempo justísimo, me paré a prestarle ayuda a esa persona porque lo necesitaba. Yo podía haber seguido de largo sin hacerle ni caso, o haber sido un poco más educada y haberle dicho un "perdona pero llevo prisa y no me puedo parar" pero no, me paré a atender su necesidad. ¿Tanto supone dar las gracias a alguien que te ha ayudado o que no te ha podido ayudar pero al menos se ha parado a atenderte?


La semana pasada, me encontré a otro tipo que sufría de la misma patología que la chica de ayer, Borreguismo en grado III.

Saliendo del metro me dirigía al vestíbulo de la estación para coger el ascensor y según me estoy acercando veo a un tío que se mete a paso rápido en el ascensor y le da al botón de cerrar puertas para que no podamos pasar nadie más.
Yo que, ahora, voy cargada como las mulas con mochilas, neverita, bolsa (con el sacaleches) y demás trastos, acelero el paso para llegar antes de que se cierre la puerta y consigo darle al botón antes y que se vuelvan a abrir las puertas.

La mirada asesina del tiparraco (joven y bien vestidito) ha sido de película. Pero lo mejor ha sido cuando le ha vuelto a dar al botón y otra persona haciendo lo mismo que yo ha vuelto a entrar. Y así con otras 3 personas.

Claro, cuando ha entrado la segunda persona, el señorito, que debía de llevar prisa, ha soltado un "joder" bien cabreado. Y a mí me ha dado la risa. Normal.

Y es que a este tío ya le tengo calado de hace mucho tiempo y siempre hace lo mismo. Pues oye, chico, si tanta prisa tienes, súbete las escaleras y arreando.
Porque el ascensor está principalmente para las personas con movilidad reducida. Y eso quiere decir que si hay sillitas de niños, sillas de ruedas, embarazadas, personas mayores, muletas y demás, los demás nos tenemos que esperar o subir por las escaleras. Es así y así lo indican varias pegatinas en las instalaciones del metro (y me consta que además hacen campañas para concienciar de ese tema a los usuarios).

Pero no solo en el ascensor, también los vagones de metro, los autobuses y los trenes cuentan con esas señalizaciones para asientos reservados para los casos que comentaba antes.

Ahí encontramos otra fauna de lo más variopinta. Gente que mira de reojo y clava la cabeza en su libro o que directamente se hace la loca, y como que no te ha visto con un bombo que necesita una carretilla para ser transportada, en el caso de las *embarazadas.
Y también están los que te miran y que se dividien en 2 subgrupos. Los que te miran y se quedan con cara de pánfilos porque solo tiene una neurona en funcionamiento y no les da pa´más la cosa. Y los que te miran y ven el panorama pero les suda las narices que en un frenazo conviertas el vagón en una pista de bolos y eso suponga para ti y tu bebé un grave accidente.

* Donde digo embarazada digo cualquiera de persona con las condiciones que comentaba antes.

Y yo me sigo preguntando si de veras cuesta tanto ser educado, ni si quiera amable si me apuráis, me vale con correcto.

En casa de mis padres el gracias, el por favor y demás, son el abc de la educación. Y así se lo hemos enseñado a Boliche y en su momento lo haremos igual con Canica.

Hace un tiempo leí en un blog (no recuerdo cual y aunque así fuera tampoco diría cual) que esa mamá decía que ella no veía la necesidad de que sus hijos le pidieran las cosas por favor. Y aquello me llamó mucho la atención. Ella tenía sus razones pero yo discrepo absolutamente con ella.

No pretendo que mis hijos me pidan todo por favor ni me den las gracias constatemente pero si creo que es positivo acostumbrarse a ello.

No me gusta que cuando me piden las cosas sea de forma imperativa. Así que eso de "mamá hazme la cena", si es con un por favor, mejor que mejor, aunque ese tono también procuramos evitarlo. Mejor un "mamá, me haces la cena?". Y así se lo explico a Boliche, porque lo que ahora parece una tontería, de mayores se convierte en costumbre y yo que no uso ese tono con nadie tampoco me gusta que lo utilicen conmigo.
Por no entrar en el delicado tema de que las madres (aunque algunos crean lo contrario) no somos la chacha de nadie.


Soy de la opinión de que la educación tiene que empezar en casa y por lo tanto ¿por qué no vamos a enseñarle a pedir las cosas correctamente y dar las gracias cuando sea necesario a mamá y a papá?

Si en casa no ve que los demás actuamos así ¿cómo esperamos que cuando crezca y se maneje en cualquier situación lo haga de forma correcta y sin molestar a los demás?, porque a mí lo de ayer de la chica que me abordó de esa forma en la calle, me molestó. Mucho.

Así que sí, yo soy de las que le dicen a su hijo eso de "cómo se pide?","qué se dice?" o cosas por el estilo cuando a Boliche se le olvida pedir las cosas como yo creo que se deben pedir.
Pero no solo eso, también le explicamos que hay que dirigirse hacia los demás con respeto porque es como nos gustan que los demás se dirijan a nosotros.
Hace poco y precisamente sobre el respeto tuvimos una charla en casa con él.

En el supermercado que hay camino de casa hay siempre una chaval de Nigeria que vende La Farola. En el barrio le conocemos todos porque lleva allí por lo menos 5 años. Los mismos que tiene Boliche.
Todos los días cuando pasamos le saludamos. Igual que nosotros le conocemos a él, él también nos conoce a nosotros y sabe como nos llamamos. Ha visto a Boliche dar sus primeros pasos y decir sus primeras palabras. Y siempre, absolutamente siempre, ha sido super amable con nosotros y en especial con los niños.

Pues una tarde que venía Boliche con el naipe torcido, éste chico le saludó como siempre, "Hello Boliche, how are you?" y Boliche en vez de contestarle, se puso en plan borrego, le miró mal y siguió de largo como si no le hubiera visto.

Después de llegar a casa y que se tranquilizara tuvimos una pequeña conversación sobre por qué no hay que hacer lo que él había hecho hacía un rato.

Esta persona que está en la calle, pasando frío, calor, hambre y necesidad, jamás de los jamases nos ha puesto mala cara ni nos ha negado el saludo, por lo que creo que nosotros le debemos el mismo trato por muy enfadados que estemos. Y si la persona fuera otra y las condiciones fueran otras, el respeto que debemos dar a los demás debe ser el mismo. Que es el mismo exactamente que nos gustaría recibir nosotros.
No hizo falta más que esa explicación sencilla para que Boliche se diera cuenta de que no había hecho bien.

¿Se podrá repetir la situación?, es posible. Es un niño, pero no es tonto. No confundamos términos.

Yo prefiero explicar las cosas ahora y plantar unas bases que encontrarme dentro unos años a un hijo/a déspota y mal educado que no sabe tratar con los que le rodean.
Y no quiero decir que las mamás que no quieren y/o necesitan que sus hijos les pidan las cosas por favor o les den las gracias vayan a tener hijos maleduacados, déspotas o que sufran de borreguismo, ni mucho menos, pero yo aprendí así y así me gustaría que se comportaran mis hijos. Ni más ni menos.
Creo que el respeto es la base de toda convivencia en sociedad y ese valor se aprende desde las cosas más pequeñas y habituales del día a día.

En el cole de Boliche (e imagino que en la mayoría) esta semana están trabajando sobre el tema de La Paz y todos los valores que deben estar presentes en la sociedad para convivir en armonía y nos han puesto como tarea escribir un deseo para colgar de la paloma que van a dibujar los enanos.
Pues he aquí mi deseo (y no lo solo para los demás, sino también para mí que también sufro mis momento de borrega) para colgar de la paloma de Boliche. UN POQUITO DE POR FAVOR.


Y después de este rollazo y para no caer en el pecado del borreguismo, buenos tardes y gracias por pasar por mi pequeño rincón.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Probando el extractor Swing de Medela

Parece mentira como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando guardé el sacaleches manual que utilicé para hacer mi propio banco de leche que me ayudará a mantener por más tiempo la lactancia con Boliche.

No puedo decir nada malo de aquel sacaleches, todo lo contrario pues me resultó de gran ayuda. Ahora bien, una vez que pruebas el sacaleches eléctrico Swing de Medela... es como bajarte de un Seat Panda (se nota de que quinta soy, verdad?...) y subirte en un Mercedes... No hay color.

Y eso que me ha costado cogerlo...

Cuando recibí el extractor Swing, cortesía de Medela, lo dejé en la cocina con intención de estrenarlo lo antes posible.
Dos semanas después el extractor seguía en el mismo lugar y sin probar.

Cada vez que lo miraba me daba angustia. Sí, sí, angustia. Y no es que el "chisme" en cuestión me diera miedo. Para nada!!! 
Lo que me hacía sentir mal era el hecho de pensar que tenía que empezar a sacarme leche para cubrir las necesidades de Canica cuando empezara la guardería. 
Porque yo no me quiero separar de mi hijaaaaaaaa!!!! 

Pero ese es otro tema... 




El caso es que por mucho que yo quisiera resistirme, el tiempo se me echaba encima, así que de nada servía seguir retrasando el momento. 

Una tarde que me sentí con más fuerza decidí, por fin, lanzarme a probarlo.

Según las indicaciones de Medela,

"La tecnología 2-Phase Expression está basada en el ritmo de succión natural del bebé: corto, los movimientos estimulantes son seguidos por unos largos, más intensos, asegurando un óptimo flujo de leche. Es más rápida la bajada de leche y el máximo flujo reduce significativamente el tiempo de extracción. Así se puede extraer más leche en menos tiempo – y más confortablemente"

Esto de las dos fases me pareció super interesante cuando lo leí. Es más, tenía mucha curiosidad por probar y ver la diferencia de las dos fases. Fases que puedes, además, controlar tú misma con los botones. Adelantando o retrasando todo lo que quieras cualquiera de ellas según lo que necesites. 
Imagino que cada mamá necesitará un tiempo diferente para cada fase, o incluso habrá madres que no les haga falta la primera fase de estimulación, yo personalmente no necesito todo el tiempo que da por defecto el extractor, así que lo habitual es que le de al botoncito para que pasé de forma manual a la segunda fase.

Otro punto que me sorprendió fue el hecho de que no llevara almohadilla el embudo (los cuales por cierto, también tienen diferentes tallas, cosa que yo desconocía). 
En el sacaleches manual que yo utilizaba, se suponía que el masaje que realizaba la almohadilla era lo que hacía que se estimulara el pecho para una mejor extracción. Así que cuando abrí la caja del sacaleches de Medela me sorprendió ver que este extractor no llevara. 
Después de probarlo me he dado cuenta que, efectivamente, no es necesaria esa almohadilla. 

Otro tema que me parecía muy importante, después claro está de que la extracción fuera la ideal, era el tamaño de sacaleches.
Este aparatito y yo vamos a pasar muchas horas juntos, no solo en casa sino también en el trabajo y necesito que cumpla un par de requisitos.

1. Que no sea un armatoste porque lo tengo que llevar todos los días en la mochila.
2. Que no sea ruidoso (para que ninguno de mis compis de trabajo se asuste)

Y debo decir que esas necesidades quedan perfectamente cubiertas.



Además si necesito sacarme leche en algún sitio donde no tenga un enchufe de luz disponible, puedo hacerlo sin problema porque tiene la opción de funcionar con pilas, cosa que me da mucha tranquilidad saber.

Así que con el sacaleches en mi poder, los biberones Calma de Medela y sus bolsas para almacenar la leche  (que compré aquí) ya tengo mi equipo listo para comenzar a llenar mi congelador de leche.

Siempre había escuchado y leído buenas críticas sobre este extractor (bueno en realidad, sobre todo los extractores de Medela) y debo decir que no me ha decepcionado en absoluto. Estoy super satisfecha con el sacaleches y más contenta todavía de que Medela me haya permitido probarlo.




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lunes, 14 de octubre de 2013

Aprendiz de mucho...

... maestro de nada.

Así reza el refrán. Y eso es lo que me pasa a mí.

La culpa de todo la tienen LadyA y Suu. Ellas fueron las que despertaron al monstruo.

Si bien es cierto que a mí desde siempre me han gustado las manualidades (pinto desde que tengo 6 años, entre otras cosillas), lo de ahora ya esta fuera de todo control.

Mi madre que siempre me echaba en cara que no era capaz de remendar ni un tomate a un calcetín (cuando aquello se hacía, claro, que no había chinos hasta debajo de las piedras donde comprar porque salía más barato arreglar las cosas que comprarlas...) ahora flipa cuando me ve con el ganchillo o peor aun, llegando a casa tan contenta con mi primera máquina de coser (chispas!) bajo el brazo.

"A mi niña me lan cambiao!!!"

La cosa empezó con la tontería del ganchillo y el pique de probar todo lo que se nos ponga por delante.


Pero cómo leches aprender a ganchillear sin tener a nadie cerca que te enseñe???? Bendito youtube!!!, qué haríamos sin él????!!!!
Vale que los comienzos no han sido fáciles pero eso todavía hace que me sienta más orgullosa de mi misma. Aprender a hacer ganchillo con la derecha siendo zurda tiene su aquel. También es verdad que era pa'verme... No ha habido ni una sola persona que me haya visto hacer ganchillo y que no se haya quedado flipada viéndome coger el ganchillo. Mi suegra me decía que parecía que estaba cortando carne jajajajajajaja

Y si coger el ganchillo es difícil, aprenderse los puntos ya es para cagarse. Sobre todo porque depende de donde mires los llaman de una manera diferente. Y tú que no tienes ni idea, te vuelves medio gili adivinando a cual se refiere mientras la lana de la madeja te ataca sin que te des cuenta hasta que te levantas del sofá sin ver ni torta, con dolor de espalda y te pegas la leche padre porque tienes los pies enredados con la lana.
Sí, hacer ganchillo es una afición de alto riesgo.

Pues así me pasé casi todo el embarazo, aprendiendo y practicando. Ganchillo y otras tantas historias de lo que ahora llaman los modernos el DIY, vamos lo que viene siendo "curratelo tú mismo y creete que te sale más barato pero va a ser que no", porque esto del DIY de barato nasti de plasti. Que sí que mola mucho ver como quedan las cosas cuando las acabas y sabes que lo has hecho tú misma pero de barato tiene poco.

Eso sí, la gracia que tienen las cosas artesanales no la tendrán nunca las creaciones "meidinchina"por muy baratas que sean.
Yo llevo un par de años comprando muchos de los regalos de cumple y de navidad a pequeños creadores y
me encanta recibir esos paquetes llenos de creatividad, trabajo y cariño.



Ahora que no tengo tanto tiempo para pintar, estoy aprovechando para meterme en otros mundos. Ganchillo, costura, bordado... y como sigo con el cerebro hecho choped y mi ingenio se ha ido al limbo por una temporada, por aquí andaré haciendo cosillas y os las iré enseñando de vez en cuando.
Así, entre tetas, pañales bomba, hilos y vete tú a saber que cosas más, intentaré que al menos el blog se mantenga sin telarañas.


Aquí os dejo algunas de mis creaciones. No seáis muy duros conmigo que estoy empezando. Desde aquel calendario de adviento que os enseñé hace ya unos años... yo creo que algo si he mejorado eh...

Y de lo que piensa mi socio sobre mis friki aficiones... ya hablaremos otro día.



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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Había una vez... una Canica a una Emeibaby pegada

Una de las cosas que tenía muy clara cuando decidimos ir a por nuestro segundo cachorro es que me quitaría la espinita de disfrutar plenamente de un porteo feliz y seguro con ella.

A Boliche también le llevamos en una mochila durante nos meses, pero no fue de la forma correcta ni supimos como continuar según iba creciendo, por suerte para él, porque la mochila que usamos con él fue una... colgona, de esas tan famosas... (gritos de pánico en la sala) Lo sé, lo sé, un terrible error.

Una de las cosas que descubrí cuando cree este blog hace ya varios años fue precisamente el maravilloso mundo del porteo. Y por ello muchas veces hablando del tema con Eloísa, del blog Una maternidad diferente,  le comenté que cuando tuviera otro bebé me haría con el kit completo para portear. Para mi el kit tri porteo es el fular-mochila-bandolera. Tooodos ellos sí.

Según mi socio soy una exagerada y puede que tenga razón pero quería probar todo lo que me perdí con Boliche.

Respecto a las mochilas no tenía muy claro por cual decidirme. Para que volverme loca comparando unas con otras si tengo amigas expertas en ese tema? (que vaga soy).

Lo tenía claro. Cualquier producto de porteo que fuera a comprar sería el que me recomendara Elo.

Y la mochila que Elo me descubrió fue todo un éxito. La Emeibaby.



No podemos vivir sin ella. Ni Canica ni yo. La llevamos siempre. Vayamos con silla o sin ella. Y me ha salvado de más de una. La última bastante importante.

Solo diré 5 palabras. Centro comercial -sola con Canica - cólico- sudor - carro que no cabe en el WC


Bueno vale, son más de 5 palabras. Y que nadie me venga con que existen baños para discapacitados que son más amplios porque cuando el sudor corre por tu espalda y te tiemblan las piernas la sangre que llega al cerebro es mínima!!!!! y la Emei solo necesita 2 clicks para estar a preparada.

Y bueno corramos ya un tupido velo que no quiero revivir ese momento otra vez, bbbrrrrrr... Mejor os enseño la última foto que me hice con ella la semana pasada en la verbena del pueblo.




Lo que más me gusta de la Emeibaby es lo cómoda y lo rápida que es de poner.
Cuando la vi por primera vez me pareció un poco lioso con tanta correa. Me parecía que me estaba ajustando un paracaídas, tira de aquí tira de allá, pero nada más lejos de la realidad. En poco tiempo nos hemos hecho la una a la otra. Incluso mi socio le ha cogido el gusto y ya es todo un experto. Sobre todo después de la clase personal de Elo.


Para las que no tengáis a Eloísa o a Elena cerca para ir a su tienda Oh! la luna en Alcorcón, no os preocupéis. Elena tiene un montón de videos en su canal de you tube que os servirán también. Os recomiendo que les echéis un vistazo.

Aquí os dejo los enlaces.

Conociendo la Emeibaby. Ajuste y uso con un bebé recién nacido

Bebé de un mes delante

Ajuste con bebé de 15 meses a la espalda

Ajuste con bebé de 15 meses delante

Ajuste con niño mayor a la espalda


No puedo decir nada malo de ella porque incluso el precio, teniendo en cuenta que algunas sillas del mercado cuestan 1.000 euros!!!...,  ni tan caro chica, y más si pienso de la que me libró en el centro comercial jajajajaja.

Para mi todo son ventajas. Pero las más importantes son que con ella, disfruto de Canica cerca de mí, me hace más fácil el cuidado de su hermano, puesto que vamos todos los días al cole con ella y me quito de subir escaleras del metro/bus con silla, etc., y Canica cae en los brazos de Morfeo a los 2 minutos, por lo que incluso en casa la uso para dormirla y luego tumbarla ya en la cama. Qué más se puede pedir?

Aquí os presento un poco sus características para que la conozcáis un poco más.

La emeibaby, debido a su sistema innovador y patentado*, es la única mochila ergonómica del mercado que se puede ajustar exactamente al tamaño del bebé, sea cual sea su edad, desde el primer día del nacimiento hasta el último día de porteo, y lo hace manteniendo siempre la postura correcta, cómoda y ergonómica, tanto para el niño como para el adulto que lo lleva.

La emeibaby consigue una correcta postura tanto para un bebé recién nacido como para un niño grande, sin necesidad de complementos, reductores o suplidos. Su ajuste se basa en un concepto revolucionario aplicado por primera vez a una mochila ergonómica: la aplicación de la facilidad, versatilidad y soporte del ajuste de los los fulares, con la sencillez y atractivo para muchas familias de las mochilas como portabebés. 

El uso del fular permite respetar la postura fisiológica idónea (rodillas más altas que culo, piernas con una abertura de unos 90º y espalda redondeada) en todas las etapas. Las emeibaby ofrecen el confort y sostén del tejido de fular portabebé (tejido a mano) con el que se realiza el panel con el ajuste preciso de las anillas y la comodidad de las mochilas.

No solo ofrece todas las ventajas de un fular con la comodidad de una mochila, sino que su sistema de ajuste con anillas hace necesario ajustar tan solo una vez y realizar pequeñas modificaciones a medida que va creciendo el fular. Así, tenemos lo mejor de un fular sin tener que ajustarlo cada vez que nos lo ponemos.

http://culitosdetela.com/image/data/emei/Emeibaby_ajuste_cabeza.jpg
La mochila tiene una capucha  para sostener la cabeza del bebé cuando se duerme. Además, se puede recoger en el bolsillo diseñado para tal efecto. Por otro lado, y pensando en los bebé más pequeños, la mochila tiene un ajuste en la base de la capucha de manera que se adapta al tamaño del bebé, dándole a la cabeza del bebé recién nacido todo el soporte que requiere sin necesidad de cubrirle con la capucha.

La mochila puede usarse delante (posición ventral) o detrás (en la espalda). Resulta ligera y fácil de manejar, y muy confortable: sus tirantes y cinturón acolchados permite portear a niños de hasta 15 Kg. cómodamente. 


Originalmente, la emeibaby fue diseñada por la fundadora de la empresa para su propio bebé, por lo que está especialmente pensada para adaptarse a las necesidades de un bebé-niño en crecimiento. Es una mochila diseñada por madres y para madres, fabricada en la Unión Europea con materiales de la mejor calidad y con rigurosos estándares de seguridad.

Qué más queréis que os diga? para nosotros ha sido todo un feliz descubrimiento. Hasta mi madre se ha aficionado a ella y me la pide siempre que coge a Canica.



A que os ha picado el gusanillo??????



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martes, 30 de julio de 2013

Try try try. Mi segundo parto.

Llevo tiempo dándole vueltas a la cabeza y al enfoque que me gustaría darle a este post. No es un post cualquiera, es el post de mi segundo parto. Un parto tan diferente del primero, por suerte para Canica y para mí, que no sé por donde empezar. 

Me hubiera encantado hacer un post paralelo comparando punto por punto un parto con otro. Pero no sería justo para nadie. Ni siquiera para ti, apreciado lector.
Si conoces este blog desde sus inicios y te has leído el "anti- parto" recordarás que son como... 7 largos capítulos bien detallados de la cagada que fue el parto de Boliche. Así que, no creo que sea lo ideal...

Por lo taaaaaanto, empecemos por el principio que será lo más fácil.

Y ¿cual es el principio?, pues el principio fue la sabia decisión de elegir un centro hospitalario acorde con mis deseos y que cubriera mis necesidades para intentar conseguir un parto respetado en la medida de posible. Ese hospital fue el Hospital 12 de Octubre de Madrid.
En la medida de lo posible porque yo estaba convencida de que el segundo parto también acabaría siendo una cesárea. Gracias a dios, me equivoqué.

Una vez que ya tenía la tranquilidad de saber que podría parir allí, que lo mío me costó porque hubo problemas con el cambio de expediente y en el Hospital La Paz ya me habían dado fecha para hacerme la cesárea (pero eso ya lo contaré otro día), solo había que esperar a que la pequeña lechoncilla se decidiera a salir.

Y llegó el momento.

Todo empezó con una fisura de bolsa. Sobre las 23.00 de la noche el día 12 de abril (viernes), mientras estaba tumbada viendo la tele, noté de pronto como mojaba la ropa hasta traspasar el pantalón. Como con Boliche no había roto aguas, no sabía exactamente que estaba sucediendo. Aquello era más que el abundante flujo de los día atrás. No llegaba a ser una rotura de bolsa pero comprendí que el baile estaba apunto de dar comienzo. Y yo estaba preparada para ser la reina de la fiesta.

A las 00.00 empezaron las contracciones, así que mandé a mi socio a la cama para que estuviera descansado porque no sabía cuanto podía durar aquello y no quería que me pusiera nerviosa con preguntas. Me quedé en el sofá del salón. A oscuras. Sola. Bueno sola no, no del todo. Tenía a mis comadres al otro lado del wasap para ayudarme en lo que hiciera falta.

Cerré los ojos e intenté relajarme. Cuando empecé a ver que las contracciones eran más seguidas y regulares fui anotándolas en el móvil.

Estaba tranquila, y feliz. Estaba convencida de hacer de aquel parto una experiencia totalmente diferente a la que viví con Boliche. Quería ser la reina del baile, no un monigote al que llevan de acá para allá ajeno a todo y a cualquier decisión.
Nunca me he sentido más fuerte y consciente.Esta vez no me iban a joder la experiencia.

Cuando vi que las contracciones eran ya cada 6-7 minutos, desperté a mi socio, llamé a mi madre para que viniera a quedarse con Boli y me metí en la ducha.

Las contracciones ya hacían pupa y venían cada vez antes, así que estaba contenta. Quería aguantar en casa todo lo posible. Al menos en casa si quería tirarme por el suelo y hacer la croqueta podría hacerlo sin que nadie me molestara.

Estaba incomodísima sentada o tumbada así que me dejé llevar y comencé a hacer lo que me pidiera el cuerpo. Apoyaba los brazos contra la pared como si quisiera derribarla. Me ponía las manos en la cintura y movía las caderas en círculo de forma exagerada en el sentido de las agujas del reloj.

Cada vez me dolía más. Duraban bastante y me dejaban más tocada. Pero estaba concentrada en ellas y estaba tranquila.

Cuando empezaron a venir cada 4 minutos cogimos las cosas y nos fuimos para el hospital. Yo quería esperar un poco más pero mi madre estaba a punto de llevarme por los pelos hasta el coche. Su hubiera podido, hubiera parido ella por mí jajajaja
Eran las 03.40 de la madrugada.

El viaje en coche era lo único que me daba algo de miedo. Tendría que estar todo el trayecto sentada y así me costaba mucho aguantar las contracciones. Pero para mi sorpresa el movimiento del coche me aliviaba bastante el dolor.

Miles de cosas me pasaron en el viaje por la cabeza. Cosas buenas, cosas malas, miedos, ilusión, felicidad. No recuerdo que cosas pensaba. Solo recuerdo que en la radio pusieron la canción de Pink "Try" y pensé que el estribillo me venía al pelo.

Algo así como, "Donde hay deseo, habrá una llama, donde hay una llama, alguien está destinado a salir quemado, pero solo porque te quemes no significa que vayas a morir, tienes que levantarte e intentar, intentar intentar".



Y me vine arriba. Me dio un subidón increíble, sería de las hormonas, o el flipamiento de la situación, que más da, pero me sentía con una fuerza extraordinaria y una confianza en mi misma excepcional. Las sacudidas eran cada vez más fuertes y yo no hacía más que oír en mi cabeza el estribillo. Try try try...

Cuando llegamos al hospital eran las 04.20 me exploraron y me hicieron una ecografía para ver si el bebé estaba bien y que tamaño tenía. Me costó un triunfo tumbarme en la camilla porque solo aguantaba el dolor caminando.
La ginecóloga me dijo que pesaría aproximadamente 3.5 kg (jajajaja que ilusa...). Estaba de 6 cm.

Solo?!?!?!?!?! aquello fue como un mazazo porque las contracciones eran ya cada 2 minutos y me dejaban doblada. No sabía cuanto podría aguantar. Así que les dije que sí, que quería la epidural, pero nada más decirlo les dije, que no, que sería imposible ponérmela porque no era capaz de sentarme, así que como para sentarme en plan toro sentado y aguantar sin moverme. Imposible. Habría que tirar pa'lante como fuera.

Try try try darling, no queda otra.

Ni siquiera era capaz de tumbarme para que me monitorizaran y me pusieran una vía.

Me tiré de medio lado en una camilla entre una contracción y otra para que me pusieran la vía y cuando me vino una contracción que creí que me partía, me agarré la pierna derecha y sin pretenderlo empecé a empujar. La enfermera que me estaba poniendo la vía me preguntó si estaba empujando.

- Mmmmmm creo que sí...

Se fue corriendo a buscar a la ginecóloga para que me explorara y me confirmó que ya estaba en completa dilatación. Solo había pasado medía hora desde que habíamos entrado en el hospital.
Me llevaron al paritorio y la orquesta comenzó a tocar.

Ahora me parece que todo fue rapidísimo y de hecho lo fue (el expulsivo solo duro 25 minutos) pero en aquellos momentos los minutos me parecían horas.
En el paritorio había bastantes personas. Quizá no fuera lo ideal pero absolutamente todos estaban volcados conmigo. Recordé muchos días después todos sus nombres, pero tantos meses después ya no recuerdo ni el de la matrona.
Si digo que todo el personal fue maravilloso conmigo me quedo corta. Me animaron tanto que solo les faltó sacar los pompones y bailar la coreografía, dame una T, dame una E, dame una T, dame una A, TEEETAAAAA!!!! jajajajajaja

Increíbles. Podría pasarme la noche entera (ahora mismo son las... a ver... 02.23 de la madrugada) dando las gracias al personal que me atendió en el parto. Un equipo de diez.

Consultándome todas las decisiones, apoyándome, animándome, respetándome.

El cansancio ya se hacía cada vez más fuerte en mi cuerpo, pero Canica no terminaba de salir. Empujaba con todas mis fuerzas. Tenia las manos de mis socio ayudándome, me levantaban con cada contracción porque no me sentía capaz de empujar tumbada. Me incorporaba para empujar de cuclillas.

Empujar, empujar, empujar. Try, try, try.

Recuerdo decirme a mi misma en voz alta y con cierto deje de rabia, "vamos joder, tengo que poder, tengo que poder!!!"

Y pude. Cuando ya creía que no podría, pude. Cuando creía que si me dolía aquello más, moriría, pude. Porque pensé que más no me podría doler, era imposible.
Con aquel dolor arrebatador desde las entrañas y con toda la fuerza que me quedaba empuje a mi criatura hacía la vida. La cabeza. El cuerpo. Mi hija. Ya estaba allí y yo ya no tenía ni fuerzas para llorar.

La felicidad y el cansancio me invadieron. Había podido. Tenía a mi hija sobre mi.
Quería verla, sentirla, olerla. La hubiera lamido si hubiera sido preciso. Era mi hija, mi sangre.

Toque el cordón, explorándolo, quería saber como era. Pedí que me enseñaran la placenta. Quería participar de todo. Me sentía tan consciente..., verdaderamente había sido la reina en mi baile personal.

Después una mezcla de emociones pidieron su turno. Si bien es cierto, que me sentía agotada, estaba tan feliz y orgullosa de mi que no podía borrar la sonrisa de mi cara. Y mi hija seguía sobre mí. Nadie nos iba a separar. Se me llenaron los ojos de lágrimas recordando las 8 horas que nos tuvieron separados a Boliche y a mi de forma absurda e innecesaria cuando nació. Mi niño. Que ganas tenía de verle y enseñarle a su hermana.

El resto ya tiene poca importancia. Lo importante es que el final fue el final más feliz.

Ya solo queda dar las gracias. Al personal del hospital que fue maravilloso, tanto en el paritorio como en planta. Son momentos duros para la sanidad pública pero esas dificultades no se hicieron notar por su parte.

Gracias a mis comadres, que siempre están ahí en todos los momentos. Da igual los kilómetros que nos separen. Ahí estaban, para animarme, apoyarme, venir a abrazarme a casa o para traerme una lasaña de 3 kilos jajajajajajaja . Os quiero.

Y como no, gracias a mi socio, que me ha dado los regalos más valiosos que puedo desear. Mis cachorros. Te quiero.





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