"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

domingo, 17 de octubre de 2010

Sorteo de LA MAMA VACA

Mira que he estado intentando mantenerlo en secreto para que no se apunte nadie porque quiero me toque a mí, pero, ¡¡¡ no hay forma!!! jajajajajaja

Es broma, es que no he tenido tiempo y veo que se me sigue pasando y no lo publico.

La Mamá Vaca hace un sorteo de una copa menstrual para animarnos a probar algo que, para muchos, será una gran novedad.
Podéis apuntaros al sorteo desde aqui.

Anímate y apúntate y si ves que a ti no te va a ser de mucha utilidad porque, por ejemplo, eres un tío, o andas ya con la menopausia, pues te puedes apuntar igual y regalársela a tu pareja, tu hija, tu prima, tu abuela..., bueno..., tu abuela no creo que la vaya a usar mucho..., mejor todavía, me la regalas a mi.

En fin, que se puede apuntar el que quiera.


viernes, 15 de octubre de 2010

Bolichada+premio

Tarde o temprano tenía que llegar la etapa esa de la-metralleta-pregunta.

A unos les da por querer saber el motivo de todo, y a Boliche le ha dado por querer saber que tal estoy y que hago.

He perdido la cuenta de las veces que me lo pregunta, y para que os hagáis una idea de la situación os dejo una pequeña muestra.


Todo sucede mientras estamos en casa y Boliche me persigue por donde quiera que voy.


mamá, que tai? (¿qué tal?)

bien

mamá que hache? (¿qué haces?)

beber agua

mamá, que tai?

bien, gracias

mamá, que hache?

lavar el vaso

mamá que hache?

secarme las manos

mamá, que tai?

bien y tú?

bien, mamá que hache?

preparar tu cena

mamá que hache?

calentar el puré

mamá, que tai?

fffffffffffffffffffffffffffffffffffff..... bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen

mamá, que hache?

fffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff...., sacar el peti de la neeeeeeeeeeeeeeeeveeeeeeeeeeeeeeeeeeeraaaaaaaaaaaaaaaaaa

mamá, mamá, mamá............ y así hasta el infinito


¡¡Esto promete!!


Voy a aprovechar para dar las gracias a Mamalis, LadyA y Estanjana por acordarse de mi y darme un premio super chulo de Bob Esponja, ya sé que a Estanjana no le gusta mucho pero a mí me encanta Bob Esponja y mucho más todavía el buenazo de Patricio jajajajaja

¡¡¡¡Muchas gracias chicas!!!!!


El test me lo guardo para otro día, vale?


Que paséis todos buen fin de semana

jueves, 14 de octubre de 2010

Control régimen (después de un puente)

Seguimos pochos.
Boliche está mejor, aunque el lunes por la noche tuvo un pico de fiebre que se repitió el martes por la mañana, pero no le ha vuelto a subir y los oídos no le han seguido supurando pero los mimos siguen ahí.
Así que hemos pasado un pseudo-puente bastante regulero.

Para más INRI, tuve que venirme el lunes a currar yo sola desde el pueblo, de noche, lloviendo a todo trapo, con un nivel de mucosidad en sangre bastante más elevado del permitido y sin que mi fase REM hubiera dado señales de vida. ¡Menudo viajecito!
Pero, ¿quién es el valiente que falta al curro en pleno puente?. La excusa de que estás enfermo no cuela ni aunque sea verdad.
Es más, aunque Matías Prats estuviera en el telediario retransmitiendo en directo como te están operando a corazón abierto, tu jefe seguiría pensando que le estás metiendo una bola del 15.
No, no quedaban más webs que pringar.

Me suelo tomar unas pastillas para la congestión que me vienen muy bien, pero parecer ser que esta vez me las he tomado demasiado tarde.
Me las podía haber esnifado, que según House el efecto es más rápido, en vez de tomármelas por vía oral, pero con la cantidad de mocos que tengo en la nariz, veo muy difícil que me hubiera entrado nada. No me entra ni mijita de aire y claro como respiro por la boca, pues también se me ha puesto mala la garganta. ¡Qué guay!

Todo esto no podría tener mayor importancia, sino fuera porque estoy segura de que tanta cantidad de mocos tiene que repercutir a la hora de pasarme a saludar a mi gran amiga, la báscula.
No se me ha olvidado lo del seguimiento del régimen, pero es que ayer no daba abasto a ponerme al día de los blogs y tampoco me sentía muy animada a escribir nada.
Tampoco es que esté muy animada hoy, pero no quería que se me juntara una semana con otra y en vista de que ANA (de ratones y mujeres) y ANATEMA (La llave del baúl) no dicen ni muuuuuuuuuuuu (se deben de pensar que se me ha olvidado, como a ellas… ja!), pues no me ha quedado más remedio que dar la cara.

El lunes por la mañana, cogí todo el valor que encontré por el bolso y me fui con paso decidido. Bueno para ajustarnos a la realidad, iba arrastrándome como un zombi, pero conseguí llegar a la farmacia, después de tropezar un par de veces con las bolsas de mis ojos.
Cuando llegué, no me paré a pensarlo ni 2 segundos, total pa’ que…, me subí en la báscula y …

EL RESULTADO DE ESTA SEMANA ES EL SIGUIENTE

· He crecido 2 cms de altura…, ¿ein?
· He adelgazado 800 grs

Vale, ya sé que es una merdé pero teniendo en cuenta que debo llevar en el cuerpo 3 kilos de mocos y que es muy difícil seguir un régimen estando en casa de “la mamma”…
Por no mencionar el hecho inexplicable que se dio en el horno de mi cocina, del cual salió como por arte de magia un Brownie Cheescake y un bizcocho de uvas!!!!!

PA’BERNOS MATAO!!!!

Pero tranquilos, que ya estoy purgando mis pecados a base de ensalada...aaargggg!




P.D: Usando las "indirectas", como el gran Gila, yo no quiero decir nada, pero a alguien se le ha olvidado dejar el seguimiento del régimen en su blog...

lunes, 11 de octubre de 2010

El juego del relato 2ª edición

Esta es la 2ª vez que participo en los experimentos de Ana, del blog de ratones y mujeres.

El juego del relato consiste en que nuestra querida Ana, nos da una entrada y la gente se va apuntando según le parece para continuar la historia. Sólo hay que avisar y dejar un enlace en su blog y el del anterior blog del que has cogido el testigo.


Continuas en tu blog, donde debes publicar todo el relato que se haya escrito ya y añadir tu aportación.
En teoría deberían ser 6 lineas, pero bueno, como veréis, eso es casi imposible. Te engancha tanto que te lanzas y no puedes parar.


He cogido el testigo de Mari Cari y aquí os dejo mi continuación.



Se había despedido de él con una sonrisa de quinceañera en los labios, el corazón latiendo con fuerza, los ojos brillantes, y una sensación de paz que no se correspondía con la tarea que tenía que haber realizado. Mientras se alejaba de aquella casa, las imágenes de la noche que acababan de pasar juntos le venían como destellos a la mente. Todos los movimientos, los susurros, las caricias, las risas, todo había sido fascinante, no lo esperaba, no eran los sentimientos que debía llevarse de aquel encuentro. Golpeó en el suelo con su bota para borrar las imágenes y logró recordarse que a ella la pagaban por matar. La próxima cita era dentro de tres días, esta vez no podía dejarse llevar, tenía una misión que realizar. Ana


Se odiaba por no haberlo hecho. Por haberse dejado seducir y no estaba dispuesta a que volviera a ocurrir. Se quedó toda la noche en blanco pensando lo que tenía que hacer y cómo lo iba a hacer. Tragó saliva, saco el arma, la abrió, miró el cargador.. estaba vacío, lanzó un disparo al espejo donde se estaba reflejando... “te odio” se dijo a si misma.... “te odio”.. “lo has complicado todo. Ahora tienes que solucionarlo..."... Guardó el arma en el cajón de la mesilla, se tumbó en la cama e intento dormir. El tiempo se acaba.... Un continuo tic, tac retumbaba en su cabeza... Alma Máter


Debía completar su misión. Su entrenamiento debería ayudarla a quitar de su mente y su corazón aquella noche y cumplir lo encomendado. Ya han pasado tres días de aquello y aun tiembla al recordarlo. De todos modos, aquello seria una relación imposible de continuar, su estilo de vida, su trabajo no se lo permitiría. Preparo el arma y la escondió en su espalda, recogió el cabello en una coleta y se disponía a salir a hacer su trabajo, cuando escucha pasos y de pronto la puerta se abre violentamente... Cheli


Sus ojos están a punto de salirse de las órbitas cuando ve aparecer en el umbral de la puerta al hombre que ha de matar. No necesita pensar qué hacer. En un movimiento fugaz, su mano empuña el revólver, apuntando a la cabeza del que ha de convertirse en su víctima. Su muerte será un paso más hacia su liberación, hacia la posibilidad de tener una vida normal algún día.
El hombre tarda unos segundos en reaccionar. Su mirada pasa del oscuro ojo del cañón del arma a los fríos ojos de ella, preguntándose si no se ha vuelto loco. Con la mano se coge el costado, bajo la chaqueta.
-¿Carla? -dice con voz inexpresiva, llena de incomprensión.
Ella no reacciona ante el nombre, no es el suyo, ni siquiera el que perdió hace ahora tanto tiempo, en otra vida y otro lugar.
El hombre cae al suelo antes incluso de que apriete el gatillo. La contempla con ojos vidriosos que ya no pueden verla. La chaqueta se abre, y queda al descubierto una gran mancha de sangre, contrastando con la blancura de su camisa. Ella mira el arma, fría en sus manos. No es ella la que le ha producido aquella herida.
Anto


Miles de veces había pensado en que llegaría este momento. El momento del arrepentimiento. Le habían enseñado y había aprendido con sangre, sudor y lágrimas que debía ser dura: "no sentir, no sentir, no sentir", ese era su tantra de los últimos 3 años. Pero, una vez más, el destino quiso que se mezclaran sentimientos con trabajo. Otra vez se dio cuenta que se volvían a mezclar el escalofrío del amor con el escalofrío de tener la sangre fría para apretar el gatillo. Pero esta vez no ha sido ella. Y eso aún la confunde más.
Recoge al hombre con todas sus fuerzas, y se prepara para cargar con él en el ascensor, meterlo en el coche y buscar una explicación a las últimas doce horas.
Cactus Girl


Ha llegado al garaje del edificio y a pesar de que hace una noche fría, nota como el sudor empapa su ropa.
Le cuesta introducir el cadáver en el maletero. Con las manos sudorosas, retira el flequillo de su cara. Abre el coche y tira la pistola en el asiento trasero.
Enciende el motor e intenta salir del garaje despacio pero sin pausa, no quiere llamar la atención. Un coche entra e intenta cubrir su rostro con la mano. La luz de sus focos la iluminan.
Una vez en la calle, no sabe a donde ir, que dirección tomar. No tenía un plan B. No contaba con una situación así.
Los rayos de la luna apenas iluminan. La lluvia ha empezado a caer suavemente.
- Bien -se oye decir a sí misma- si yo no he sido............... ¿quién ha sido?
No me habían dado plazo para hacerlo, pero se ve que tenían ganas de narices de quitárselo de encima. Aunque................. eso ................. significa que me estaban controlando..............
No entiendo nada. No...................... puñetasssssssssssss ¿dónde va ese loco? Es que ¿no ha visto el semáforo en rojo? Seguro que va ciego.
Piensa en la última noche que pasó con el individuo. No estaba bien mezclar trabajo con sentimientos. No, no lo está -se dijo-
Pero aún así, lo iba a hacer. Si, lo iba a hacer. Haría ese último trabajo. Él sería un recuerdo, un recuerdo que le trajo otro recuerdo de un pasado ya tan lejano que pensó que estaba olvidado así como el dolor que la dejó.
Uffff ¿A dónde voy? ¿Qué voy a hacer con el cadáver? ¿Por qué me lo he tenido que llevar si yo no he disparado?
Mira su reloj. Son las cuatro de la mañana. Algo tengo que hacer. Tendré que llamar a Don......... X por teléfono y decirle lo que ha pasado.
Bardinda


Busco nerviosa en su bolso, el móvil tenía que estar en el. Se maldijo por llevar tantas cosas, después de revolver una y otra vez optó por vaciar el contenido del mismo en el asiento de al lado. No estaba el móvil, se mesó nerviosa la melena ¿Donde lo había dejado? Intento poner orden en la secuencia de los hechos, todo sucedía demasiado deprisa y no se sentía capaz de recordar con precisión.
Vio una letrero de neón azul, se trababa de un bar y estaba abierto, detuvo el coche frente a la puerta y se dirigió hacía el con la idea de tomar un café que la despejase y al tiempo ganar un poco de tiempo para pensar.
El local disponía de varias mesitas estilo Thonet con sillas a juego este detalle la hizo sentir cómoda al mismo tiempo que se preguntaba que ante semejantes circunstancias pudiese reparar en este detalle, sin embargo se sentía más liviana por ello, se sentó en una de ellas, miró a su alrededor y vio a dos parroquianos sentados en la barra que charlaban animadamente entre ellos y con el camarero, no habían reparado en su presencia. Se trataba de dos chicos jóvenes y por la conversación parecían estudiantes que salían de una biblioteca cercana donde habían estado estudiando para los parciales del trimestre, sonaba una balada de Carole King, It’s too late, sonrío con ironía, sin duda era demasiado tarde.
El camarero se acercó a ella y preguntó que quería tomar.
-Un café solo por favor- respondió ella.
Le gustaba aquel lugar y aspiró el aroma del café, no quería pensar en el contenido del su maletero, no podía. Wendy


Se llevó lentamente la taza de café a los labios sin apartar la mirada de aquél camarero; le resultaba familiar. Bruscamente, soltó la taza cuando apenas se había mojado los labios. El camarero esquivó su mirada, y caminó hacia la cocina en un intento de disimular. Parecía proclamar a los cuatro vientos sus pensamientos: "La muerte de tu enemigo es el camino más corto hacia la gloria". Casi de un salto llegó al aseo. Abrió la puerta del baño de señoras y entró. Encendió la luz y, tras unos segundos, tiró de la cadena del water. Después, pausadamente, manejó el picaporte con maestría, haciendo el mismo ruido que hace un gato cuando camina por la hierba acechando a su presa. Se introdujo en el aseo de caballeros y observó la estancia. La ventana podía ser un hueco perfecto para la huida, no quería ser la siguiente víctima. Esperó un rato hasta que notó cierto nerviosismo al otro lado de la puerta, en el bar. Si la buscaban directamente en el aseo de señoras, le daba tiempo a huir, pero tenía un riesgo del cincuenta por ciento de ser atrapada... aunque quizá el hueco de la ventana fuese suficiente.
Manolo García


Ante la imposibilidad de salir de aquel cuarto de baño que cada vez la ahogaba mas, no pudo evitar un flash de su memoria, las imágenes recorrían su mente a velocidades inimaginables, nombres: cientos de nombres, miles de nombres la llamaban con letras que no coincidían al suyo, ¿ Cuantas juanas y marías habían sido sus homónimos por un leve transcurso de tiempo?, y entonces de nuevo las imágenes de cuando empezó todo: del primero que murió por su causa, del pobre diablo que se suicido por su amor y que sin quererlo marcó el resto de su vida ASESINA le gritaba la madre del chico cada vez que la veía pasar, ASESINA le gritaban compañeros de clase, y ella: joven e influenciable decidió que lo seria, que ya estaba bien de llorar por una muerte que no causó, que desde ahora no lloraría en absoluto por las que si provocaría. Un movimiento de flequillo, un cristal roto y un exceso de silencio la trajeron de nuevo a la realidad, al bar, al camarero y al cuarto de baño... Angie

Lo que estaba claro es que quedarse ahí no era seguro. Sabía que algún día se toparía de frente con su pasado, pero no esperaba que fuese tan pronto, y mucho menos en un momento tan inoportuno con un cadáver en el coche...
Al camarero lo conoció en su vida anterior, cuando todavía no se llamaba Carla, cuando todo se le complicó.
Sabía que de un momento a otro empezarían a sonar sirenas de policía, y que para entonces ya sería demasiado tarde, así que abrió la ventana, y aunque con cierta dificultad, logró salir.
Fue entonces cuando vio a un grupo de adolescentes borrachos intentando abrirle el maletero. ¿Pero es que van a venirme todos los problemas seguidos? ¡Primero el móvil, luego el camarero, y ahora estos chavales! ¡Como lo abran si que estoy acabada!
-¡Maldita sea! ¿No os han enseñado educación en vuestra casa?
Irune

Desesperada, saca el arma y los apunta con ella, disfrutando por una milésima de segundo su expresión aterrada. Hace señas innecesarias para que se alejen del coche, porque ellos ya han empezado a correr en dirección contraria, internándose en la oscuridad.
Miró tras ella, y sus ojos se encontraron por un momento con los del camarero, que había salido a la puerta, el que la conoció cuando aún llevaba la piel intacta, y no en jirones, como ahora. Le pidió con la mirada que no dijera nada, que si guardaba algún recuerdo bueno de ella, que callara. No estaba segura de si le haría caso, y no tenía tiempo para quedarse a averiguarlo, las sirenas se oían ya, y tenía aún mucho que descubrir.
Subió al coche y arrancó a toda velocidad, recitando entre dientes el número de la única persona en el mundo en quien aún podía confiar, y que estaba segura, le ayudaría a salir de ese embrollo.
Una vez que se encontró lo bastante lejos del lugar, segura de que no la seguían, aparcó el coche junto a una caseta telefónica, y rebuscando en sus bolsillos encontró un par de monedas. Sin pensarlo, marcó los dígitos, y su respiración se agitó aún más al reconocer la voz al otro lado. Aglaia


No sabía que hacer, ni que decir… el número que veía en el visor de la cabina telefónica era correcto, pero, en cambio, la voz que contestó y descolgó el auricular no era la que esperaba a oír.
De pronto se sintió confundida, mareada, la cabeza le daba vueltas, sentía su corazón palpitar con fuerza fruto del nerviosismo.
¿Qué estaba pasando?
Se sentía fuera de la jugada, como si estuviese viviendo esta noche desde fuera de su cuerpo, como una película de serie B que ves y dejas pasar una noche aburrida sin pararte a estudiar los detalles.
El interlocutor sabía que era ella, la conocía perfectamente así como su respiración entrecortada y superficial en los momentos de ansiedad y en los sucesos que momentáneamente la superaban.
Y la llamó, pero no por su nombre, dijo su Nick en clave, su nº de agente.
Y de repente ella colgó. No supo o no quiso reaccionar.
Se sintió asustada, derrotada, se dejo caer en el suelo, junto a una cabina sucia y de cristales rotos. Ya no pensaba en el cadáver del maletero, en el camarero del bar, en las sirenas de policía que podría oír de forma inminente… su cuerpo, derrotado, presentaba una fragilidad inmensa. Su mente, en cambio, luchaba de forma inconsciente por ordenar todo lo que estaba pasando esa noche.
Alma

Luchó con todas sus fuerzas por mantenerse serena, por seguir teniendo el control que hasta ahora no le había fallado en ningún momento, pero en cuanto éstos últimos pensamientos cesaron en su cabeza, Carla se desvaneció sobre el suelo mojado y quedando aplastada su espalda por los cristales, que ya no podía sentir con dolor.
Una hora después, entreabrió los ojos, resultandole pesados los parpados, se quejó para si misma, sintiendo todo su cuerpo dolorido. Tardó unos minutos en reaccionar y trasladar a su mente, como fotogramas en blanco y negro, las imágenes y secuencias de todo cuanto había pasado esa noche, creyó por segundos haber vivido una analepsis o flash back, en donde se veía sonriendo junto a su marido y sus dos pequeñas; una imagen que se iba distorsionando a medida que notaba en su espalda, la mano tosca y brusca de alguien que la levantó de un tirón. Fue entonces cuando abrió por completo sus ojos, y escaneo en su retina todo cuanto tenía alrededor. Apenas pudo apreciar ningún objeto, bajo esas sombras que cubrían lo que parecía un local desalojado y antiguo, sintiendo el olor mugre característico de muchos antros a los que tuvo que ir, por obligación “laboral”.
Un hombre de metro noventa y cabellos largos y mugrientos la sostenía por los hombros, sin querer aparentar su temor, lo miró desafiante, y tomó la decisión de volver al control de si misma, a sabiendas de que en aquel momento fuese impropio.
-¿Puedo preguntarle que hago aquí, y porqué me sostiene apretándome fuertemente?-apenas sonó segura su voz, sin poder evitar temblarle la voz.
-Sonó de aquel tipo una carcajada tan estridente como burlona, cosa que hizo inquietar más a Carla...
Mayte

¡Mira muñeca, tú te vienes conmigo y sin rechistar!
Arrastró a Carla junto al maletero, empujó la manecilla y con gran esfuerzo la introdujo en él. Carla se acurrucó junto al cuerpo que no hacía ni un día le había dado calor y, en cambio, ahora, lo sentía frío como el hielo.
No luchó, no se rebeló contra el hombre mugroso que antes de cerrar el capó, la lanzó un beso, mientras marcaba una tecla en el móvil… de Carla. Automáticamente le vino a la mente, el móvil se lo debió dejar en la casa de su compañero de mortaja, hacía sólo cinco minutos que lo había echado en falta y, ese tipo, alías el mugriento, lo manejaba con tanta familiaridad que parecía suyo, pero ella estaba segura que era su móvil, llevaba colgado una pata de conejo blanco...
Desde el maletero, apenas si podía escuchar la conversación telefónica que el mugriento estaba manteniendo, pero le pareció oír un gruñido seguido de un ¡Sí jefe, ahora mismo se la llevo!
En pocos segundos notó el motor de su coche de segunda mano con placas dobladas. Intentó recordar qué matrícula había puesto esa semana y esbozó una sonrisa al recordar que llevaba puestas las 007LPM (Licencia Para Matar).
Ahora, con el zumbido del coche se estaba quedando adormilada, pero le quedaron fuerzas para dar un suspiro y pensar que… era lo mejor… dejarse llevar hasta la madriguera del conejo, así vería de qué color era y si le faltaba algún miembro…
MariCari.


Intentaba relajarse, el sueño le vencía, pero sentía demasiado frío. No podía parar de temblar. Su cuerpo y su mente no respondían. Ni siquiera era capaz de enlazar una idea con otra. Que es lo que estaba pasando. Se había quedado fuera de juego y sentía una rabia tremenda. Maldita sea, como he podido llegar a esto sin apenas darme cuenta.
De pronto, el coche se detuvo. Oyó como se abría lo que parecía una enorme puerta de hierro. La puerta se arrastraba lentamente. El coche avanzó unos metros más y volvió a dentarse.
La puerta del maletero se abrió y el hombre mugriento la agarro fuertemente para sacarla del maletero. Tenía las piernas entumecidas, así que, se dejó llevar.
Vio que estaban delante de una nave industrial, pero no pudo reconocer el lugar. Entraron por una puerta trasera que daba directamente a un cuarto de grandes dimensiones. Al final de la sala, pudo distinguir la silueta de un hombre que parecía bastante obeso. Intentó verle la cara pero era imposible, un gran foco apuntaba directamente a su cara y le obligaba a entrecerrar los ojos demasiado.
Una voz familiar le saludó. -“Vaya, vaya, has sido una niña mala”.

No podía ser, pero estaba casi segura, - “¿X?, ¿eres tú?”

- “Cállate zorra!, has tenido que estropearlo todo. El trabajo era muy fácil, pero tú tenías que follártelo. ¡¡Maldita imbecil!. Espero que al menos no hayas sido tan estúpida de enamorarte de él. Claro, que si ha sido así, puedes sentirte feliz, porque no tardarás en reunirte con él..." LA TETA REINA

viernes, 8 de octubre de 2010

Ya tardabamos...

Yo cruzando los dedos cada vez que leía en algún blog de las mamás que su hijo/a/os/as está/ban malos y con fiebre, pero de poco me ha servido.

Claro que teniendo en cuenta que el año pasado, Boliche fue a la guardería 1 semana y ya cogió lo que no debía, pues el progreso ha sido considerable. Ya tardábamos...

Llevaba con mocos 3 semanas pero aguantaba sin fiebre y su estado de ánimo era muy bueno.
Ayer, todas nuestras plegarias acabaron en el cubo de basura junto con el bote vacío del Dalsy.
Toda la tarde llorando, y estaba que no se aguantaba ni él. Pobrecito mío.

Así que nada, decidimos recoger un poco más la casa para que cuando nos visitara nuestra amiga la fiebre se lo encontrara todo tan mono, que ya sé que luego nos critica, la muy asquerosa.

Y así fue, no se hizo esperar mucho y la muy cretina vino a las 12 de la noche, vaya horas! y encima sin traer ni una misera caja de bombones, vaya mierda de visita, no me fastidies.
No quedaba otra que sacar la caja de las drogas a pasear un poco y repartir ibuprofeno como pa una boda.

Menuda nochecita más entretenida. Que si mamá men, que si mamá la mano, que si mamá la teta, que si papá quita. Buf!, y no me acostumbro. Desde que empezó la escuela se ha puesto malo muuuuuuchas veces pero yo no me acostumbro a verle tan pochillo. Me da una pena terrible. Me siento mal por no poder darle más consuelo del que soy capaz y más remedio a sus dolores del que dispongo.
Esta mañana lo ha llevado su padre a la pediatra y ha confirmado lo que ya sabíamos. Diagnóstico: OTITIS.
Así que, chutes de Amoxicilina pa' tras y p'a lante y dentro de 5 días otra revisión, a ver como sigue el príncipe.

Habéis oído el refrán de que "cuando el dinero entra por la puerta, el amor sale por la ventana "?.Pues yo tengo otro. Cuando la fiebre entra por la puerta, mi fase REM sale por la ventana.
Sólo espero que no se haya ido muy lejos. Si alguno se la encuentra, que me la mande pa casa lo antes posible. Que me ha salido un poco perico y se despista con mucha facilidad.

Feliz fin de semanazzzz zz zzzzzzz z zzzzzzzz y feliz puente, el que lo tenga, claro (no es mi caso).

PD: Mamá(contra)corriente hace un sorteo súper chulo en su blog, para celebrar sus 200 seguidores. Guau!, felicidades!!!.
Podéis acceder a él desde aqui.

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jueves, 7 de octubre de 2010

Reencuentro agridulce


El martes (ahora me ha dado por empezar cosas los martes), empecé o mejor dicho retomé mis clases de dibujo/pintura.
Confieso que estaba incluso nerviosa, después de haberlo dejado en stand-by durante algo más de 2 años.

Siempre me ha gustado pintar, desde pequeña. Tuve la suerte de que mi madre se diera cuenta y me apuntaron a una academia cuando tenía 7 años.
Me lo pasaba pipa y conocí a mucha gente. Guardo un gran recuerdo de los años que estuve allí, cuatro en total, y sobre todo de la profesora que tenía de aquella.

Nunca se me olvidará la broma de novata que me gastó.

El papel que usaba de aquella y que uso ahora también es el mismo. La marca va grabada en relieve en el mismo papel y cuando pasas por encima el carboncillo, el nombre se queda sin cubrir y se lee perfectamente.
Después de pintar algo, no recuerdo el que, viene la profesora toda seria y me dice que qué he hecho para que se queden esas marcas.
Yo que miro el papel y medio veo las letras y le digo que yo no he hecho nada y ella me vuelve a decir que algo he tenido que hacer…
Y yo que soy una blanda y que tengo las lágrimas “en sus marcas, listos, ya” pues me puse a llorar como una magdalena.
La profesora flipaba, claro, era una broma sin importancia pero allí me tienes a mi llorando desconsoladamente porque pensaba que la había liado parda.

La profesora, me abrazó, me dijo que era broma, que la perdonara que no quería asustarme y me dio varios besos.
No sé si sería por eso o porque me cogió cariño, pero desde ese momento me convertí en la niña de sus ojos.
Me ayudó, me enseñó y me escuchó. Siempre estaba pendiente de mí.

Después nos mudamos de ciudad y mi madre tuvo que buscar otra academia. Lo más parecido que encontró fue una tía que tenía un taller de costura y que al final de taller tenía una especie de apartado que utilizaba de estudio.
Era una tía rarísima, excéntrica a más no poder. Y lo que dibujos que hice allí eran igual de excéntricos que ella.

De esa época no conservo ningún dibujo, gracias a dios, porque vaya telita.
Sólo estuve un año. Hasta que mi madre encontró un sitio mucho mejor.
Con un profesor de verdad. Un pintor maravilloso.

No era una escuela al uso, se trataba de un piso adaptado como estudio donde la gente iba a pintar, charlar, relajarse.
Estuve con él, durante 7 años, más o menos. Aprendiendo mucho, conociendo a otras personas.
Me encantaba la técnica que tenía él. Era y es, muy muy muy bueno.
Tan bueno, que se dio cuenta de que no podía dar clases y crear sus propias obras y decidió dedicarse exclusivamente a crear, exponer y vender.

Así que otra vez de patitas en la calle.
Lo malo no es buscar, sino encontrar la que se adapta a tus necesidades y gustos.
Después de “criarme” con él, ahora me sentía huérfana artísticamente hablando, claro.

Estuve 5 años sin hacer absolutamente nada. Sin tocar un pincel, un carboncillo, un pastel. Nada de nada. Ni un triste lápiz.
Llegué a estar furiosa y decepcionada con mi profesor. Era una guarrada y me sentía abandonada, después de tantos años, ya no era sólo mi profesor, era mi amigo.

Pero no podía hacer nada, el estaba en todo su derecho y yo me estaba comportando de forma egoísta.

Mientras tanto pasaban los años y cada vez veía más lejos lo de retomar las clases. Nada de lo que veía me gustaba. Siempre encontraba alguna pega.

Pero mira tú por donde, un día voy al mercado donde compra mi madre, y ahora yo, a acompañarla para que no cargara con tanta bolsa ella sola.
Paramos en la frutería y el tío que atiende, no hacía nada más que mirarme. Y yo a él, porque los dos sabíamos que nos conocíamos de algo pero no conseguíamos ubicarnos.

Pues resulta que era un compañero con el que coincidía alguna vez en las clases de mi última escuela y que, claro, el también se quedó en la calle cuando mi profesor decidió cerrar.
Me pregunta que si sigo pintando y le digo que lo tengo totalmente abandonado. Y el me cuenta que encontró una academia muy cerca y que está muy contento. Que un par de compañeras de las “huérfanas” se apuntaron con él y que están muy satisfechos porque los profesores son muy buenos.

Así que después de pensarlo y requete-pensarlo, voy y me apunto.

Definitivamente, me encantó el lugar. Es cierto que con mi anterior profesor aprendí mucho pero lo de esta academia es brutal.
He aprendido más con ellos en 2 años que con mi antiguo profe en 7.
Recuerdo que el primer día estuve 15 minutos delante del papel sin saber por donde empezar.
Estuve apunto de recoger y marcharme por el mismo sitio por donde había entrado. Fue horrible, pero dije, bueno por lo menos quédate las dos horas y haz algo.
Cogí el carbón y dale que te pego conseguí hacer algo medianamente decente.
Así que salí más animada. Y poco a poco fui cogiendo el ritmo.

Los dibujos que hay en la columna de la derecha son de esa época. El de la lluvia es mi favorito. Pero tengo varios carboncillos más y un par de pasteles.

Luego me quedé embarazada y cuando estaba de 5 meses lo dejé porque me encontraba muy cansada para estar a pie firme 2 horas. Yo es que no sé pintar sentada. Es como intentar pintar con la derecha. Imposible.
Mi espalda ya no podía con ello, y tenía una tripa bastante grande, así que lo aplacé con la idea de retomar las clases un poco más adelante.
Boliche nació en diciembre y yo tenía pensado volver en febrero de 2009. Ja!, que ilusa!!!, pero hija mía ¿dónde te creías que te habías metido, titi?.
Luego, pensé apuntarme en septiembre, pero Boliche seguía muy dependiente y demandante, luego en diciembre, luego en febrero, y al final este mes pasado decidí no postergarlo más. Tenía que apuntarme sí o sí en octubre.

El martes pasado cogí mi caja con los carboncillos, los trapos, la goma, los difuminos, la gamuza, el lápiz conté, la rasqueta y toda mi ilusión y me fui a la academia a ponerme las pilas.
Pero cuando llegué me llevé un buen chasco.
Uno de mis profesores está en Navarra ingresado porque tiene un tumor en un pulmón.
Ya había pasado por otro cáncer en la garganta pero parecía que estaba muy recuperado. Los ciclos de quimio habían acabado y había ganado bastante peso.
Aunque dejé la academia dos años, he estado informada por mi compi-frutero y por mi otra profesora con la que he hablado de vez en cuando, pero ésto no me lo esperaba.

Ha sido muy duro no verle allí. Me gustaría mandarle todos mis ánimos y desearle una recuperación rápida.
Es una persona joven, estupenda y un profesional como la copa de un pino. Y tiene una hija y una mujer que le necesitan aquí con ellas. No hay trato que valga. Se tiene que poner bueno sí o sí.

De otra forma, ha sido como si no me hubiese ido nada más que un mes, en lo que a mis compañeros se refiere. Ha sido genial volver a verlos a todos.

Y bueno esta vez sólo me ha costado estar delante del papel en blanco 5 minutos. ¡Menudo progreso!.

Según vaya haciendo ejercicios os los iré enseñando para que me podáis criticar y despachar a gusto.


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miércoles, 6 de octubre de 2010

Descubriendo a Juan Zelada

He dudado sobre el título del post entre Descubriendo a Juan Zelada y Los experimentos de Mamalis, pero casi me decanto por el primero que será más útil para obtener mejores resultados en dicho experimento.

Resulta que hoy me ha comentado Mamalis de las pequeñas cosas de mi peques que quiere hacer un experimento.
Nos ha presentado a un tal Juan Zelada, que según Mamalis canta super bien y encima es guapo. Que más se puede pedir!.

El reto/experimento que nos propone Mamalis es comprobar si el boca a boca funciona. Y yo creo que sí.
Ya se ha demostrado en muchas ocasiones. Y con las virtudes de este chico, yo creo que además, no será difícil.

He tenido muchos problemas para ver los videos, para variar, así que acabo de ponerme a ello ahora mismo.
Reconozco, que antes de oír la primera canción me mostraba bastante escéptica con el experimento.

Los gustos musicales son como los perfumes, osea, muy personales.
Para complicar un poco más la cosa, resulta que, el chico en cuestión no tiene ningún disco, pero tiene web, videos en youtube y canciones en Itunes.
Precisamente, el fin del experimento, es ver si podemos ayudarle a que saque un disco.

Mientras leo el correo y navego un poco por internet, me he puesto la primera canción, Breakfast in Spitalfields.
Al principio no le he hecho mucho caso, pero mira tú por donde, esa musiquilla se empieza a meter en mi cabeza.
...¿Y dice Mamalis que encima es guapete?..., voy a echar un ojo..., anda sí que es majete, sí..., uys!, pues mira, sí que me está gustando..., anda, se ha terminado, espera que voy a ponerla otra vez...breakfast in nanana, tirori rorirora..., uys!, voy a ver que más tiene por ahí.

En total, he escuchado 6 canciones y tengo que decir que la primera es mi favorita.
Me encanta. Ya la he escuchado varias veces.
De las otras canciones me ha gustado también ENTRE EL BIEN Y EL MAL y THE BLUES REMAINS (la que toca solo al piano). La de BARMAN, también me ha gustado, pero la primera sigue siendo mi favorita.
Pero lo que más me ha gustado de todo, es su voz. Para mí, lo mejor.
Parece ser que también compone. Vamos, que es un portento.

Anda mira que descubrimiento!, pues habrá que apoyar a Mamalis y sobre todo a este chico que es de lo que se trata, al fin y al cabo.

Sólo espero que si este chico se hace famoso, se acuerde un día de nosotras. A lo mejor llega a sus oídos que una panda de locas, decidió un día apoyarle y dedicarle varios minutos de sus vidas y de sus pensamientos.
Igual, hasta se siente tan agradecido, que nos invita a cenar y todo. Quien sabe!. Yo por si acaso le lanzo la propuesta.

Ahora os dejo con las dos canciones que más me han gustado. A ver que os parecen.
Espero que las disfrutéis tanto como yo.
¿Te apetece unirte al experimento?

Breakfast in Spitalfields


The blues remains




Y aprovechando que el blog es mío voy a dedicársela a todos mis seguidores, a día de hoy 54 "declarados" (no me lo creo ni yo) y sobre todo a los que me comentan asiduamente, incluidos los ganadores de los Guadianas!!!! jajajajaja

Habéis sido un descubrimiento maravilloso. Gracias por estar ahí, aguantando mis chorradas.