"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Último record? y reflexión ¿quién es mi mamá?

El sábado celebramos nuestro nuevo record personal.
Boliche cumplió 21 meses de vida y de lactancia.
Nuestra querida amiga la teta está llegando a su fin, llevo semanas diciéndolo; es más, creía que no llegaríamos a cumplir los 21 meses pero de momento sigue ahí.

Estoy segura de que le quedan las horas contadas, casi casi ya la estoy echando de menos y eso que todavía no hemos cerrado capítulo, pero es que me ha resultado de tanta ayuda…

Y de mi bollito de chocolate, ¿qué voy a decir?. Que está tremendo, que me sorprende cada día con algo nuevo. Que su sonrisa me enamora. Que sus besos y abrazos me derriten.

- Doctor, doctor, creo que padezco hijitis aguda.

Me encanta descubrir sus caras y ver como reacciona ante las cosas nuevas. Estar presente en todas sus nuevas experiencias. Algunas de ellas sé, que si tengo otro hijo me perderé, porque no se puede estar al 100% con los dos.
Disfruto todos los momentos e intento grabarlos a fuego en mi mente. Y amenazo al guardián de los recuerdos con despedirle si se atreve a perder alguno de los más bonitos.

Esta reflexión ha hecho que me venga a la mente un programa que vi la semana pasada (creo), en La Sexta que se llamaba “Maneras de vivir”.
La parte que yo vi contaba primero la vida de una familia (del OPUS) numerosa y la otra historia iba de cómo vivía la gente en los pisos de VPO, sobre todo de las diferencias entre unas viviendas de Madrid y otras de Andalucía.

Los de Madrid, por ejemplo, pagaban de alquilar 600 euros y tenían zonas comunes con piscina, pistas de padel, etc.
Los de Andalucía (no recuerdo la localidad), pagaban 15-20 euros. Bueno “pagaban” es un decir.
La mitad de los vecinos eran ocupas y la otra mitad no pagaba porque según ellos no tenían dinero. Eso sí, todos tenían unos mega-televisores de plasma de la leche, aire acondicionado, motos, cadenas de oro (en plan M.A. Barracus) y varios de ellos enseñaban con más orgullo las plantas de Marihuana que tenían que a sus hijos, que por cierto no estaban en el colegio.

Esto ya consiguió que me terminara de cabrear y me fuera calentita a la cama. No sabía si me enfurecía más la actitud de ellos o la del gobierno, junta u organismo al que competa ocuparse de meter mano a esa situación y el cual parece que prefiere ponerse las manos como los monos. En boca, oído, y ojos.

Pero lo que más me toco la fibra fue el primer testimonio de esa familia numerosa.
Tenía 18 hijos, sí, sí, 18 hijos. Casi na’.
Bueno, ésto en si no me parece mal, claro, lo que me dejó realmente asombrada fue que la política de familia era que cada hermano se ocupa de otro.
¿Y los padres?, a fornicar claro, con eso ya tienen bastante. Me viene a la mente la imagen de las gallinas ponedoras…

El más pequeño de los hijos tenía 8 meses y se ocupaba de cuidarle una hermana de ¿15 años?. En una imagen aparecían todos en un restaurante y mientras sus padres decidían que iban a pedir para comer, la NIÑA se ocupaba de su hermano y le daba el biberón.

No sólo se ocupaban de la alimentación, sino de todo lo que conllevaba el cuidado de los niños más pequeños, como cambiarles el pañal, bañarles y lo peor de todo, educarles.

Salía una imagen en la que una NIÑA de unos ¿13 años?, le regañaba por algo que había hecho a otra de ellas que debía tener 3 años.

Pero por favor, ¿donde quedan los derechos de los niños?, ¿quien se ocupa de que velar por los intereses de esos niños pequeños que necesitan de la atención de su madre y/o en su defecto de un adulto responsable?
Y quien se ocupa de velar por los intereses de esos chicos/as adolescente o no, que necesitan la atención y orientación de un adulto y sobre todo que necesitan del tiempo de desfrute de su infancia/adolescencia sin una carga de esa magnitud. Carga que además, no han elegido voluntariamente.

Somos una sociedad que debate si es adecuado que una niña de 16 años aborte sin informar previamente a sus padres porque hay serias dudas sobre si está capacitada para tomar una decisión de ese calibre pero consentimos que unos niños de 12, 13, 14 años se ocupen de la crianza de unos niños, que todavía se hacen caca en el pañal y dependen de una mano que les lleve el alimento a la boca. Y todo ello sin escandalizarnos.

Eso sí, luego se sentaban en la mesa a bendecir la mesa, porque eso si es importante. Igual de importante que no usar condones porque no quieren pecar y ofender a “su dios”.
Seguro que DIOS estará contentísimo.

Si yo me voy a perder cosas de un posible segundo hijo, ¿qué no se habrá perdido su madre/padre de los suyos? y ¿qué se habrán perdido sus hijos de su madre/padre?.
Claro que si lo piensas fríamente, ¿a quién considerarán los niños su verdadera/o madre/padre?.
Lo que me lleva a otra reflexión, que me trae de la mano el tema de los padres gays/lesbianas.
Según algunos psicólogos, sociólogos, etc, una unidad familiar formada por 2 personas del mismo sexo podría confundir a los hijos llegando a causar posibles traumas (algo con lo que estoy totalmente en desacuerdo).
Y una unidad familiar en la que son los hermanos los que se ocupan de la crianza de sus hermanos, ¿eso no confunde?.

Oye, una cosa es que te echen una mano y otra muy diferente es que les cargues con una responsabilidad que debes asumir tú porque es TUYA. Y si no quieres ponerte la gomita, pues mira la abstinencia es el mejor método anticonceptivo y sino, te cortas la coleta y se acabó.
Y hablo desde el pseudo conocimiento que da el ser nieta de una mujer que tuvo 10 hijos. Pero eran otros tiempos.
Tiempos en los que mi madre se tuvo que poner a trabajar con sólo 11 años. Algo que ahora resulta impensable.

Creo que me estoy yendo por los cerros de Úbeda y no sé si mi opinión ha quedado bastante clara, pero bueno ahí os lo dejo por si queréis reflexionar sobre ello.


P.D: Felicidades Boliche, mi amor.

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viernes, 17 de septiembre de 2010

Maldito bloger

Alguien me puede explicar porque si he publicado el Post de Los viajes de Boliche Londres II., hace media hora, me pone que se publicó ayer??????

Maldito Bloger!!!!!!, será para empezar calentita el fin de semana...

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jueves, 16 de septiembre de 2010

Los viajes de Boliche. Londres II.


Ya he conseguido quitarle el aparato éste a mamá otra vez, para poder seguir con la historia de nuestro viaje.
Hay que hacer turnos para poder usarlo y yo siempre salgo perdiendo y además sólo me dejan ver los dibujos de Pocoyó, Barba papá y poco más. Vaya rollo!.

Miércoles, 11 de agosto

Después de despertarnos y jugar un rato en la cama, nos pusimos en marcha.
Aunque teníamos pagado el desayuno del hotel, nosotros preferíamos ir al Tesco y ponernos morados de los muffins blueberry.
El del hotel no era gran cosa. Bueno en realidad el hotel no era gran cosa en general.
Además del tío raro de por la noche, el desayuno era bastante pobre.
Las tostadas las sacaban de una en una, parecían a mi mamá cuando me raciona la tableta de chocolate. Que rácanos!.
Tampoco tenían el aparato ese que cuando suena “Chin!” el ñam ñam ya tá (microondas), así que mi mamá tenía que llenar el lavabo del baño de agua caliente y calentarlo como hacían en las cavernas.
No estoy muy seguro de que serían las cavernas esas, me suena a que es donde la gente va a ponerse morao de biberones. ¿O eso son las tabernas?.
Mamá dice que antes no existían los aparatos del “chin!” y que se calentaban las cosas en el fuego.
Yo creo que me hubiese muerto de hambre porque el fuego “pema” y hace pupa, así que no sé como se arreglarían.


Bueno, que se me sale el triciclo del camino...

Además de esas cosas, también tuvimos problemas con la cuna.
El primer día se olvidaron de dárnosla (bien!), el segundo se olvidaron de las sábanas (chachi!) y el tercero ya me había hecho un hueco entre papá y mamá y no me pudieron sacar de allí.
Normalmente duermo con mis papás pero en nuestra casa tenemos una cama gigante y la del hotel era un poco pequeña. Así que hicimos un tetris y nos arreglamos bien.

Ese día fuimos a ver la casa donde vive la Reina, se llama Buckingham Palace y es muy grande.
Mamá estuvo hace años viéndolo por dentro y dice que es muy bonito. Pero esta vez dijo que lo dejaríamos para cuando yo fuera más mayor.
Yo creo que tenía miedo de que hiciera un grafiti como el que hice en casa de la abuela. Pero a mi me da igual. Si no tienen gatos, perros, vacas o caballos no me interesa.


Estuvimos jugando con las ardillas y los patos y viendo a unos señores que vigilaban la casa de la reina y que tenían unos trajes muy chulos y unos gorros negros muy bonitos.
Lo que más me gustó fue que tenían tambores y los tocaban muy fuerte.
Poyón, poyón, poyón, pon, poyón. Me gusta mucho esa canción y a todo el mundo que se la canto también le gusta. Se ríen mucho. Les debe hacer gracia…



Desde alli fuimos a ver unos leones gigante que había en Trafalgar Square. Una plaza muy “tali” (chuli) que tenía unas fuentes muy grandes y también había un museo con muchos dibujos, pero como no me había llevado las pinturas pues no entramos. Se llama la National Gallery.

Desde allí fuimos a Picadilly Circus. Es un cruce de calles que tiene muchas luces y colores. Y mucha gente.

Luego quedamos con nuestro amigo Rafa que está viviendo alli y nos fuimos a comer y a tomar café. Mamá se puso morada de pastel de zanahoria. Se los compraba en el Pret a Manger y en el Costa café.
No sé que le veía al pastel ese, a mi no me gustaba pero mamá ponía los ojos en blanco cuando se lo comía. Al principio yo me asustaba pero luego ella se reía y yo también.

Luego fuimos a un sitio muy grande donde había muchas cosas antiguas y muy bonitas. Es el Museo Británico. Pero no nos dio tiempo a ver muchas cosas porque cierran muy pronto. A las 18.00. Así que mientras cerraban, merendamos algo en el jardín que tienen delante y luego nos fuimos al hotel.

Cogimos el teeeen yo-yo de vuelta al hotel. Pasamos por Tesco a cargar y nos fuimos al hotel.
Nos dimos otro super baño, cenamos y a momir.


Jueves, 12 de agosto

El jueves desayunamos en la zona ajardinada del Museo de Ciencias. Es un edificio enorme, pero tampoco entramos. Que poco se fían de mi mis padres…, no lo entiendo.

Fuimos a Harrod’s a hacer alguna comprilla y luego fuimos al Soho y paseamos por Covent Garden.
Este sitio me gustó mucho. Había mucha gente. Mucha música. Miles de sitios donde mirar.
Había unas estatuas que si les echabas dinero se movían, pero yo no quería echarles nada porque estoy ahorrando todo para mi hucha. Y me miraban con cara rara.
La verdad que me daban un poco de miedo. Es que se ponían muy serios!.

Allí había gente tocando la “tara” (guitarra) como la del abu, pero eran más pequeñas y se las ponían debajo de la cabeza, creo que se llamaban violines.
Estuvimos un rato viéndolo porque a mi me gusta mucho la música.

Mientras yo me echaba un siestecilla en la silla con la panza bien llena, papá y mamá aprovecharon para comer en un parque y luego nos fuimos a ver el mercado de Candem.
Fuimos montados en un “apabuuuus” muy “nande” que era de color “yo-yo” y me gustó mucho.



Allí vimos muchas cosas curiosas, muchas tiendas, un río con barcos, y muchas zapatillas. Porque a mi papá les gustan tanto las zapatillas como a mí las pelotas y los libros de pegatinas.
Luego cogimos otro “apabuuuus” que nos dejó en el barrio del hotel. Fuimos otra vez al Tesco (ya nos conocían allí) y al hotel a bañarnos, cenar, jugar un rato y a “mormir”.


Viernes, 13 de agosto

El viernes era el día de volver a casa, por suerte no somos supersticiosos y el 13 es un número que nos encanta.

Así que recogimos las maletas, hicimos alguna compra en las tiendas del barrio y nos fuimos a un parque súper “tali” que había cerca de allí.
Buah!, era un parque genial. Nunca había visto una cosa igual. Y mira que ya tengo casi 21 meses!!!!.
Tenía un barco de madera enorme, había arena de playa y muchas fuentes.
Los niños iban descalzos por la arena y llevaban cubos y palas. Yo no tenía porque mamá no quiso llevármelos pero me lo pasé pipa jugando con el agua.

Recogimos las maletas en el hotel y nos fuimos al almacén de “viones”.
Allí, le hicieron a mamá abrir mi leche y mi comida y probarlo. Pero que tontería!, si mi mamá ya había comido y no tenía hambre. Igual le vieron cara de hambre…

Luego pasamos por un sitio que empezó a pitar y una señora empezó a tocar a mamá por todas partes.

“Eh! tú, ¿qué haces?, déjale las tetas a mi mamá que son mías!!!!!!!.
Mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa” buaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!

Encima vino un señor y me quería coger. Yo me asusté y empecé a gritar pero todo el mundo se reía. No entiendo el motivo.
Una tía estaba metiendo mano en mi propiedad, la teta es mía!!!!, con la comida no se juega!!!.
Encima un señor me quería secuestrar y mangarme los zapatos. Yo no le veo la gracia por ninguna parte.

Después de ese mal rato, nos fuimos a por algo de comida y enseguida nos metimos en el “vion”. Por suerte, esta vez no tuvimos que esperar porque como dijo mamá, salimos con puntualidad inglesa.
Me quedé dormido un rato y cuando me desperté ya estaba “Anino” (padrino) esperándonos para llevarnos a casa.

Bueno esto ha sido todo. Espero que os haya gustado y que me hayáis entendido. Es que todavía estoy perfeccionando mi vocabulario.
Hasta pronto, o como dicen por allí, See you soon!
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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Bolichadas

No tenía pensado publicar hoy nada porque estoy prerando la segunda parte del viaje a Londres, perdón quiero decir, ayudando a Boliche a prepararlo...ejem...

Pero es que acabo de hablar con mi esposísimo para ver que tal Boliche.
Hoy ha ido a buscarle a las 14.00.

Os pongo en antecedentes.

Esta mañana.

Teta: Cariño, vamos a ir a ver a Patricia, que bien!
Boliche: no!
Teta: Siiii, y que Patricia te quiere mucho!
Boliche: "Te no"! (que no!).
Teta: Que sí, mi amor, ya verás que bien te lo pasas...
Boliche: Te no!, te no!, te no!.
Teta: Y a jugar con los otros nenes!
Boliche: Te noooooooooooooooo!!!!!!

A medio día

Boliche sale de la clase, ve a su papá y se le ilumina la cara. Sale corriendo y le abraza.
Cuando salen por la puerta, se da la vuelta y mirando a su seño le dice:

Pasisia, se apabó! (Patricia, se acabó!)

Ahí queda eso...

martes, 14 de septiembre de 2010

Activando el tren de aterrizaje

Parece que está, es la “refinitiva”.
Ayer por la tarde llegamos a casa cargados de sueño, momentos de risa para recordar, anécdotas, fotos, maletas (otra vez), algún que otro picotazo de mosquito y varios kilos de tomate (del bueno).

Las fiestas se han acabado y un año más te dejan ese regusto en la boca agridulce que dan los ratos de risas con los niños y los amigos y esa sensación un poco desagradable que viene cuando piensas que se acabó lo bueno. Y que el invierno está a la vuelta de la esquina. Con lo que me gusta a mí el solecito.

Los paseos con Boliche, los columpios del parque durante horas y horas, los juegos con sus primos en la calle o en las peñas. El salir en pijama a la calle en el pueblo, sin horarios fijados para dormir y comer. Dejándose llevar, puramente por las necesidades que demanda tu cuerpo.

Esta misma sensación la tenía cuando era una cría y se acababan las vacaciones y había que volver al cole.
Hoy la vuelvo a tener pero no por mí, sino por Boliche.
Sé que le va a costar adaptarse en ese sentido, más que el año pasado. Ahora mismo está en estado salvaje y tiene que pasar de estar 8 horas al día en la calle a estar 8 horas al día en la escuela. Y eso es duro.

Esta mañana, le he dejado por primera vez después de mes y medio sin pisar por allí y claro, ha pasado lo que ya sabía yo que pasaría, que se ha pillado una chota del 15.
Casi tres horas después ha ido su padre a buscarle y cuando le ha visto ha puesto cara de ver a Dios.
Según “super-Patri” no ha estado del todo mal. Ha llorado algún ratillo, pero claro ni punto de comparación con el año pasado.

Como conoce a su seño y a sus compis, pues sólo tendrá que volver a coger el ritmo de los horarios. Pero aun así se hace duro.
No puedo hacerle entender que la vida es así. Que tiene momentos más divertidos que otros, pero que incluso eso hace que sepamos apreciar mejor los buenos.
No. Esas cosas todavía no las entiende.

Esta mañana después de darle mil besos para despertarle y de decirle, venga cariño!, que nos vamos a la calle!!!. Me ha dicho, no!, a yalle no!, a máma ( no, a la calle no, a la cama). Pobre, que penita me ha dado, con la carita de paz y felicidad que tenía durmiendo.

Bueno, creo que se nota que estoy un pelín de bajón. Me he mal acostumbrado a tenerle conmigo más tiempo del normal y ahora, otra vez a separarnos. Será la hijitis!.

Mi padre dice (y exagera) que le va a venir bien porque tenía mucha mamitis otra vez.
Que si cuando tú no estás en su radio visual se pone tontorrón. Que si mira el bebé de fulanita que pasa de brazo en brazo y se queda tan feliz, que si tal y que si cual.

Pues hombre normal, es que soy su madre. Yo soy la que está pendiente de él en todo momento. Lo cojonudo sería que tuviera abuelitis!!!!.

El tema de la mamitis ya lo tocaré otro día, que tengo mucho que decir.

Éste es uno de esos días en los que me acuerdo de la familia de la mano inocente de “Loterías y apuestas del estado”.

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martes, 7 de septiembre de 2010

Los viajes de Boliche. Londres I.

Como veo que a mamá parece que le da pereza ponerse a contar como fue nuestro viaje a Londres, voy a intentarlo yo.
A ver si me arreglo con este trasto que tanto me gusta aporrear.
Ah!, se me olvidaba. Hello!, soy Boliche.
Empezamos.

Lunes, día 9 de agosto.

Después de que mi mamá consiguiera, todavía no sé cómo, meter todo lo que había por el salón de casa, en dos maletas, nos fuimos al almacén de “viones” (aeropuerto).
Que emoción!, vaya chulada!. Por todas partes había un montón de “viones nandes” (aviones grandes) que iban de un lado para otro y hacían mucho ruido.

Me lo pasé muy bien corriendo de un lado a otro con los nenes que había allí también, esperando para montarse en el “vión”. Aunque fue un poco cansado.
Mamá y papá no hacían más que mirar unas teles grandes que colgaban del techo y poner la misma cara que ponen cuando tiro la comida por los aires o decoro las paredes de casa con pinturas.
También parecían preocupados porque mi “ñam-ñam” iba en la maleta y sólo llevaban un “ayur” (yogurt) y unas “etitas” (galletitas).
Pero a mí me daba igual el ñam-ñam, yo sólo quería correr y tirarme por el suelo con los otros nenes.
Después de mucho rato (no sé cuanto porque mis papás no me quieren comprar un “tic-tac” (reloj), nos montamos en un “vión”. Ya era muy tarde y quería “momir” (dormir), así que no me acuerdo muy bien del viaje.
Cuando llegamos a Londres, yo ya había dormido un buen rato así que me espabilé bastante y así pude disfrutar de algo que me gustó todavía más que el “vión”, el “teeeeen” (tren)!!!!!!!!!.
Vaya chulada! Y que “naaaaande” (grande) era!.

Lo cogimos en el mismo sitio donde nos dejó el “vion” y desde allí fuimos a Victoria Station. Allí tuvimos que coger un taxi porque era muy tarde y no había “teeeeeen yo-yo” (metro).
Mamá me dijo que teníamos que haber llegado al hotel a las 7 (pm, UK) y llegamos a las 4 (pm, UK)!!!!!. Todavía me lío mucho contando con los dedos de las manos, pero creo que llegamos 8 horas tarde.

Cuando llegamos al hotel, mamá y papá volvieron a poner la cara de “Boliche, eso no se hace”, cuando el señor que había regalando llaves de plástico detrás de una mesa les dijo que no había cuna para mí.
Chupi!, hoy también dormiré con mamá, como en casa.
Nos dieron una habitación con una cama “nande” y otra “titita” (chiquitita), pero sólo sería esa noche porque luego nos buscarían una cuna para mí. Porras!.

Como estábamos muy cansados, nos fuimos a “momir” en seguida.
Cambio de “mañal” (pañal) y “a máma, a mamá” (a la cama con mamá).

Martes, día 10 de agosto.

Cuando nos levantamos, ya se había pasado la hora del desayuno.
Pero yo tenía mi teta, la “cheche” (leche) y mis “etitas” (galletitas), así que yo iba servido.
Nos aseamos, nos vestimos y nos fuimos “a yalle” (a la calle).
Mamá ya tenía localizadas varias tiendas y como además conocía el barrio, fuimos directos a nuestra tienda favorita. Tesco.
Todos los días pasábamos por allí 2 veces.

Por la mañana comprábamos lo del desayuno porque lo que ponían en el hotel no nos gustaba mucho.
Mamá y yo nos peleábamos por los Muffins Blueberry y papá prefería algo salado o unos donuts muy divertidos de muchos colores.
Un paquete de fruta muy rica que ya venía preparada como la que hace mamá para mi merienda, agua y zumos.
Por la noche, cogíamos la cena y mi “cheche”.

A mamá le gustaba mucho esa tienda. Siempre buscando cosas para sus tartas y sus galletas. Ummmmm!, que ricas, ñam-ñam.
Y papá siempre le ponía la misma cara que me pone a mi cuando me persigue por casa para que me vaya “ a máma” (a la cama).

Después de desayunar nos fuimos al “teeeeen yo-yo” (tren rojo, osea el metro).
Gua!, que divertido. Me encantaba montar en él. Y ya me sabía como era el simbolito de sus estaciones, así que cada vez que pasaba por una me ponía a gritar de la emoción.
Había un señor que yo no veía, que siempre estaba diciendo lo mismo: “mind the gap”. Yo creía que todas las estaciones se llamaban así, pero mamá me explicó que el señor lo que decía era que tuviéramos cuidado de no meter el pie entre el tren y el andén.
Lo malo del “teeeeen yo-yo” es que no tiene esas escaleras tan chulis que hay en Madrid y que suben solas. Así que papá tuvo que cargar conmigo y con la silla, de “a viba a bayo” (arriba y abajo) todo el día. Pobrecito. Menos mal que mi papá es más fuerte que “eme-man” (Supermán).

Cuando salimos del “teeeeen yo-yo”, estuvimos en un parque muy chuli. Estuve jugando un rato con papá, mientras mamá organizaba los sitios por orden de preferencia, teniendo en cuenta el nubarrón que teníamos encima de la cabeza.

Después de jugar un rato nos fuimos a ver la “Torre de Londres”. Allí es donde guarda la reina, su joyero, la corona y un palo de oro muy grande que yo creo que debe servir para dar capones a los que se portan mal y no se acaban el ñam-ñam.

Mamá decía que allí se enviaban a los nenes malos, pero no me ha querido decir que les hacían porque cree que soy muy pequeñito para contarme esas cosas pero estoy seguro de que les torturaban mucho. Seguro que cortándoles las uñas, sacándoles los mocos y limpiándoles la cara con pañuelos que tenían la saliva de sus mamás. Puaaaaaaggggg!!!!.

Vimos unos “pipis nandes” (pájaros) que eran negros y que al parecer cuidaban del castillo. Creo que papá dijo que se llamaban cuervos. Eran muy feos. Según me contó mamá hay una leyenda que dice que el día que desaparezcan los cuervos la torre se caerá y con ella la reina y toda su familia.
Pero no lo entiendo muy bien, creo que se refiere a que se caerán de la cama.
Me parece que por eso me he caído yo alguna vez que otra de la cama, porque no tengo un bicho de esos en casa.
Ya sé!, voy a pedirle a los Reyes Magos que me traigan un cuervo estas navidades. Y si no encuentran ninguno pues que me traigan un casco. Digo yo, que servirá igual, ¿no?.


También vimos a unos señores que llevaban una ropa muy graciosa. Yo creo que eran payasos de incógnito, y eran los verdaderos guardianes de la torre. Creo que se llamaban Beefeaters.

Después de ver la torre, estuvimos viendo como lanzaban con un tirachinas gigante unos globos llenos de agua.



Anda que no se lo tenían que pasar bien en las guerras de antes lanzándose globos de agua con esos tirachinas. Ellos sí que sabían pasárselo bien.
Mientras veíamos el espectáculo estuvimos comiendo.
Yo “pi-é” (puré), que me trajo mamá de Madrid, y menos mal, porque los de allí no me hacían ninguna gracia. Yo creo que en vez de pollo, llevaban cuervo. BBBbrrrrrr!!!!!
Papá y mamá comieron “pis-a-pis” (fish & chips), yo no quise ni probarlo. Donde esté un buen “pi-é” que se quiten esas inglesadas.

Después empezó a llover y aprovechamos para montar en otro chisme súper súper chuli. Un “baco” (barco) que “pamén” (también) era muy “naaaaaaande”.


Bajamos por el rió Tamesis y pasamos por debajo del “Puente de Londres” hasta llegar a un “tic-tac” gigante, creo que se llamaban Big Ben.
No recuerdo nada del viaje porque había un tío contando algo que yo no entendía y me quedé dormido. Mira que hablan raro estos tíos!, pero bueno seguro que ellos tampoco me entienden a mi. Ja!.
Mamá dice que el trayecto fue muy chulo y como llovía bastante pues íbamos muy a gustito.

Cuando bajamos del “baco” vimos una rueda gigante que tenía unas cápsulas del tamaño de un “apabuuuuus” (autobús) y que daba vueltas.
Creo recordar que se llamaba “London Eye”, pero no nos montamos porque mis papás decían que duraba mucho rato y seguramente nuestros compañeros de cabina acabarían tirándonos al río. No sé porque lo dicen, si ya casi no lloro. Soy muy bueno…

Estuvimos viendo el “tic-tac” gigante, y “pamén” la Abadía de Westminster.
Yo pensaba que era una escuela porque es donde les ponen la corona a los reyes. Como la que me ponen a mí en mi cumpleaños en mi escuela pero mamá me dijo que no.
Que era diferente porque no les ensañaban nada allí, ni los colores, ni los números, ni las letras, ni nada y además cuando la gente importante se dormía para siempre los llevaban allí y desde allí se iban al cielo. Ya me hubiera gustado entrar para ver el ascensor que los subía al cielo. Debe ser más alto que el “tic-tac” gigante que habíamos visto antes.




Luego nos acercamos a la casa de la reina, Buckingham Palace, vaya nombre más raro. Allí todo tiene nombres raros. Le voy a decir a mis papás que tenemos que buscarle uno a nuestra casa. Algo así como Boliche’s Palace. ¿Qué os parece?.

Pasamos por St. James Park, un parque muy bonito que tenía muchos patos, ardillas y unas “piores” (flores) muy bonitas. Después de ver a que hora era el cambio de los señores soldados que cuidan del palacio nos fuimos al hotel porque ya era hora de cenar y estábamos muy cansados.

Volvimos a pasar por el Tesco a cargar la cena y nos fuimos al hotel.

Mamá y yo nos dimos un buen baño en una bañera que parecía una piscina, es lo único que nos gustó del hotel, y luego cenamos y a “momir”

Uf!, vaya rollo que os he soltado. Por hoy creo que es suficiente. Ya seguiré mañana.


P.D 1(de la Teta Reina): Sí, el de la foto de los "viones" es Super- Boliche.
P.D 2(de la Teta Reina): En el último capítulo intentaré dejaros los detalles económicos que pueda recordar.

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viernes, 3 de septiembre de 2010

El timo de la estampita

El otro día recibí un mail a mi dirección de latetareina@gmail.com que me dejó a cuadros.

Había oído muchas veces hablar en la TV de los timos/estafas que se hacen a través del móvil o del correo electrónico pero lo veía más como una leyenda urbana que como una realidad

Me costaba creer que la gente cayera en esos timos tan descarados.


Os lo copio aquí para que lo veáis.


Buenos dias

Discúlpeme para mi intrusión, pero quería hacerle una proposición de asunto. Mi padre fue un gran explotador de café cacao y terrateniente. Dispongo de una suma de Seis millón de quinientos mil Dólares (6.500.000 USD$) depositado por mi difunto padre en mi nombre en un banco. También mi tío (el hermano a mi padre) me lo quiere a morir a causa de mi herencia. Hoy dispone de todos los bienes materiales de mi padre. Sólo estos fondos son lo que se me queda.

Busco a una persona honrada que me ayuda a trasladar esta suma sobre su cuenta y dejar el país lo más rápidamente posible.

Usted me ayudará a investir esta suma tan pronto como los fondos estarán sobre su cuenta y continuaré también mis estudios.A cambio le prometo el 5 % sobre el importe total y tan pronto como los fondos estarán en su cuenta firmaremos un acuerdo para un nuevo porcentaje sobre cada Inversión. Póngase en contacto conmigo cuanto antes con el fin de tener más informaciones. contact; rose.zoro2010@gmail.comSenorita, rose zoro

Pobrecilla si lo único que quiere es salir de su país y seguir con sus estudios y encima mira que es maja que quiere compartir conmigo su herencia.
Hay que ver la buena gente que hay por el mundo, ¿verdad?.

Que cachonda la tía!, dice que busca una persona honrada..., y pone en luces gigantes de neón, busco pardilla/o que me alegre la vida.

Así que me puse en contacto con delitos informáticos de la Policía y les reenvié el mail por si les podía ser de alguna utilidad.

Esto es lo que me han contestado.


Le comunicamos que su correo ha sido recibido en la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía.

Le informamos que el anuncio del que habla responde al prototipo de estafas que se producen a través de internet.

Extreme la precaución y no envie dinero a desconocidos a través de empresas que no dejan rastro del dinero enviado como la entidad WESTERN UNION.

Un saludo, gracias por su colaboración.

Brigada de Investigación Tecnológica
Sección Técnica C/ Julian González Segador s/n 28043, Madrid Tfno 91 582 24 68 Fax 91 582 24 84

Como podéis ver es un remake del timo de la estampita pero en una versión diferente. Me cuesta pensar que haya gente que pique ante un engaño tan descarado pero siempre hay un roto pa' un descosío y un incauto para un estafador.

Así que nada, como diría mi madre: "átatelo al dedo" (traducción: que no se te olvide, estás avisado/a).


P.D: Que paséis buen fin de semana todos.
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