"...El placer ha sido mio..."

...El placer ha sido mío...

SACRIFICIO
(RAE): Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.

No, señores y señoras, dar el pecho no debe ser un sacrificio. Debe ser un PLACER.

viernes, 21 de mayo de 2010

CON LAS MANOS EN LA MASA (receta galletas)


Bueno en comentarios y por mensajes me han llegado algunas peticiones de la receta de las galletas. Así que aquí os la dejo para que podáis hacerlas y sobre todo disfrutarlas. Son muy fáciles y están...mmmmmm, buenísimas.

Galletas americanas (me niego a decir cookies choco chips, ups! ya lo he dicho)

INGREDIENTES

125 grs de azúcar morena
70 grs de azúcar blanca
230 grs de harina
1 cucharadita (moka) de esencia de vainilla
1 huevo
110 grs de mantequilla a temperatura ambiente (1 hora fuera de la nevera)
1/2 sobre de levadura
1/2 tableta de chocolate (el mio era al 55% de cacao)


Manos a la obra:

Yo tengo una batidora de esas que bate ella misma pero la mano la tienes que mover tu...tiene las varillas de batir y otras de amasar.

En un bol ponemos los azúcares y la mantequilla y batimos hasta que estén totalmente mezcladas.
Agregamos el huevo y batimos hasta que se incorpore totalmente.
Añadimos la esencia de vainilla y volvemos a batir.

Cambiamos las varillas por las de amasar. Mezclamos la harina con la levadura y la pasamos por el tamiz o por un colador.
Vamos incorporando poco a poco la harina a la masa y amasamos con las varillas.

Picamos el chocolate o compramos una bolsa de trocitos de chocolate que viene la mitad de cantidad y cuesta el doble, eso es opcional.
Yo lo pico personalmente y voy haciendo la cata, ya me entendéis...

Añado la mitad de lo picado a la masa y vuelvo a mezclar con las varillas para que se repartan bien. La otra mitad la reservo.

Hacemos bolas del tamaño de albóndigas y las ponemos en la bandeja del horno al que ya le hemos puesto papel de hornear.
No aplastéis las bolas porque con el calor y como tienen bastante mantequilla se desparraman ellas solitas, así que no las pongáis muy juntas para que no se peguen.
Encima de las albóndigas de masa ponemos trozos de chocolate picado del que habíamos reservado.

Al final he picado otro poco de choco porque el boliche no para de pedir --, ya tiene la boca negra el jodío, es que le chifla el chocolate...

Las metemos al horno (previamente precalentado) a 180º durante 8 a 12 minutos. Depende de como os guste el tostado. Como haréis varias tandas pues vais probando con los tiempos.

Las sacáis con cuidado porque salen algo blandas las ponéis en una rejilla para que se enfríen.

Una vez frías estarán super crujientes.

De un tamaño mediano a mi salen unas 25 aproximadamente, que duran lo que tarda mi hermano en descubrirlas y repartírselas con el boliche, 5 pa mi y 1 pa ti que eres mu pequeño...

Están de lujo..., siempre que vuelves a casaaaaa, me pillas en la cocinaaaaaaaa, embadurnada de harinaaaaaa y con las manos en la masaaaaaaaaaaaaaaaaa...

P.D: que paséis buen fin de semana.
P.D II: el martes pasado batimos nuevo record. 17 meses de teta!!!!. Felicidades boliche, que mayor te estás haciendo, snif snif!
P.D III: la foto del resultado la teneis en el post anterior.

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miércoles, 19 de mayo de 2010

Manoletinas y galletas de chocolate



Ayer tuve el primer contacto con el, tan esperado, verano. Resultado: 2 ampollas, una en cada pie.

Todos tenemos nuestras rarezas y una de las mías, entre otras muchas, es que me cuesta bastante adaptarme a los cambios de tiempo en cuanto al tema de la ropa-calzado se refiere.

Siempre me ha admirado esa gente que cuando llega marzo - abril y despuntan los primeros rayos de sol se calzan sus chanclas y sus camisetitas de tirantes y venga!, a la calle, mientras que yo llevo 1 camiseta interior en plan abuelilla, otra de manga larga, el jersey y el abrigo. Los guantes y la bufanda.

También tenemos la versión de las que no pueden vivir sin lucir su abrigo de piel y cuando llega septiembre las ves con todas la pieles encima y yo con las chanclas y el abanico dale que te pego.

Parece que siempre se quieren adelantar a algo. No sé a qué exactamente pero al final la sensación que tengo es que la que va mal y con retraso soy yo.


Como ayer hacía bastante calor decidí pasar por una zapatería y comprarme unas manoletinas fresquitas para empezar con esa etapa de transición que tanto me cuesta.

Me probé 2 o 3 modelos y me decidí por las más sencillas. En negro, que pega con todo (que básica soy coñe). Dudaba entre un número u otro y me dijo el dependiente:

Dep.: Llévate estas que son más cómodas
Yo: espero que no me hagan daño
Dep.: imposible, esto es comodísimo
Yo: ya, pero es que yo tengo los pies muy delicados.
Dep.: si pero esto no te puede hacer daño por ningún sitio.


Bueno pues nada chica, con tanta seguridad te lo dice que cualquiera le lleva la contraria. Pagué y ni corta ni perezosa le dije que no me diera la caja que me las iba a llevar puestas. Ole! mi niña. Ahí, arriesgando!

La madre que lo parió al dependiente!. 15 minutos con ellas y me hicieron una ampolla en el dedo meñique de cada pie. 15 minutos que me estuve acordando del dependiente y de toda su familia, claro.

Así que llegué al parque donde había quedado con mi esposísimo y mi boliche y me tuve que poner otra vez mis benditos calcetines y mis benditos zapatos de cordones.
Joooooooooooodeeeeeeeeeeeeeeeer!, pues empezamos bien el veranito.



---P.D: Para los aludidos que supieron esperar, ahí van mis galletas de chocolate al estilo americano. Siento el retraso y la presentación. Ya sé que la foto no es muy buena, es lo que tiene hacer las cosas deprisa y corriendo y a lo cutre. Espero que me sepáis perdonar.




QUE APROVECHE!
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lunes, 17 de mayo de 2010

Peor el remedio que la enfermedad


Estoy un poco hecha polvo y me jode de sobremanera empezar así la semana porque pienso en lo que me queda todavía por delante y todavía me entra más flojera.

El viernes os hablaba de una frase que dice muchas veces una tía-abuela mía sobre los hombre y hoy voy a hablar de una frase muy popular que estoy padeciendo en primera persona.

Seguro que habéis dicho u oído mil veces la expresión “ es peor el remedio que la enfermedad”, pues eso es tan real como la vida misma.

Resulta que tengo un problemilla en la piel y hace 2 o 3 meses estuve bastante jodida con él. Tanto que me tuve que ir a urgencias porque tenía tanto picor, entre otras cosas, que me daban ganas de arrancarme la piel a tiras. Era un picor en toda regla, de ese que te desespera y que no puedes parar de rascarte pero que claro, cuanto más te rascas peor.
Si si, si eso ya lo se pero mi cerebro iba por libre, yo intentaba no rascarme pero mis manos no me obedecían. La piel me dolía. La piel de todo el cuerpo. Ni siquiera me podía sentar. Estaba tan desesperada que incluso sufrí un ataque de ansiedad.
Me fui corriendo al médico de cabecera y cuando me vio se echó las manos a la cabeza y me mandó de urgencias al hospital.
El caso es que tuve suerte y me vió una dermatóloga que tiene muy buena fama. Después de pruebas, análisis, fotos y vueltas por los pasillos me recetó unas pastillas que se utilizan para los enfermos transplantados para que no rechacen los órganos.
Como algunos os imaginareis, la enfermedad que tengo es auto inmune, así que se trata de bajarme las defensas para que mi cuerpo deje de atacarme.
Después de informarnos con la dermatóloga y el Hospital de Denia sobre los posibles efectos que pudiera tener sobre la lactancia, comencé el tratamiento sin problemas.

Después de varias semanas empecé a experimentar bastantes dolores musculares. Según van pasando los días me encuentro peor. El brazo izquierdo me duele bastante. Es un dolor constante, no consigo que me descanse ni en la cama. Pero ha empezado a afectarme a otras partes del cuerpo como la espalda, el cuello, las piernas.
Se me han empezado a inflamar las encías y ayer se sumaron los dolores articulares. Me dolían las rodillas cuando subía las escaleras de casa de mis suegros y tenía que ir apoyándome para no forzarlas. Joder, parezco una vieja!, por no hablar del mostacho que me ha salido. Que parezco a la Frida Kahlo, coño! .
Ha llegado un momento que he dicho esto no puede seguir así. Pero que narices me está pasando?.
Empecé a pensar que tenían algo que ver las malditas pastillas que me estoy tomando. Cogí el prospecto, perdón rectifico, el libretto porque tiene portada y todo, y me puse a leer. Ya cuando vi como era me empecé a acojonar. Lo normal es que sea una hoja blanca doblada en mil pliegues que te dice cuatro cosillas y poco más. Pero esta no.
Es un libro, tiene 12 hojas exactamente, más las tapas. Cuando he llegado a los posibles efectos adversos, casi me caigo de culo. Hay un cuadro de las probabilidades que tienes de acabar más jodida de lo que ya estabas.

*Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 pacientes):
alteración del correcto funcionamiento de los riñones, presión sanguínea elevada, temblor, dolor de cabeza, exceso de lípidos en sangre (por ejemplo colesterol).

*Frecuentes (pueden afectar entre 1 y 10 de cada 100 pacientes):
alteración del correcto funcionamiento del hígado, sensación anormal de la sensibilidad en general, pérdida de apetito, náusea, vómitos, dolor abdominal, diarrea, hinchazón de las encías, exceso de ácido úrico en sangre, exceso de potasio en sangre, disminución de magnesio en sangre, calambres musculares, dolor muscular, más vello en el cuerpo o cara del habitual, cansancio.

*Poco frecuentes (pueden afectar entre 1 y 10 de cada 1.000 pacientes):
convulsiones, confusión, desorientación, capacidad de respuesta disminuida, agitación, falta de sueño, alteraciones de la visión, pérdida de visión, estado de inconsciencia, parálisis incompleta, falta de coordinación, anemia moderada, disminución del número de plaquetas, erupciones de la piel, hinchazón y aumento de peso.

*Raras (pueden afectar entre 1 y 10 de cada 10.000 pacientes):
afectación de los nervios motores, inflamación del páncreas, aumento excesivo de azúcar en sangre, debilidad muscular, enfermedad muscular, alteración menstrual y aumento de las mamas en el hombre.

*Muy raras (pueden afectar a menos de 1 de cada 10.000 pacientes):
inflamación en el fondo del ojo que puede estar asociada con un incremento en la presión dentro de la cabeza (hipertensión intracraneal benigna) y deterioro visual.

Vamos que después de leer todo esto dices, si no tenía la tensión alta seguro que ahora la tengo dando saltos mortales con doble tirabuzón.
Y yo me pregunto, si yo que soy una persona sana me afecta de esta manera, como afectará a los enfermos que han sido transplantados y suelen estar más delicados?.
Voy a ver si consigo localizar a la súper-médica a ver que me dice porque creo que esto va a acabar conmigo.

Teniendo en cuenta que desde que sufrí el brote más severo hasta que empecé este tratamiento pasaron varias semanas y entretanto me mandó unos corticoides que mejoraron notablemente mi estado, ahora no sé si me compensa seguir con estas pastillas mata-ratas.

Conclusión: Realmente es cierto que hay veces que es mucho peor el remedio que la enfermedad.

viernes, 14 de mayo de 2010

Marcando el territorio

Me encanta ir a Asturias. Antes iba cada mes y medio, pero desde que nació el boliche voy sólo 3 veces al año. Y me resulta muy duro. Allí me relajo y cargo las pilas, así que lo echo en falta muchísimo.
Me encanta cuando nos juntamos en casa de mis güelos toda la familia. Como somos tantos siempre hay 6 o 7 por casa y un montón de crios. Como diría mi dermatólogo: “ igual que los gitanos”.

Una hermana de mi abuelo, mu’ salá ella, siempre que hablamos de los hombres, cuando nos juntamos las mujeres y acabamos poniéndoles verdes, dice la siguiente frase:

“LOS HOMBRES SON TODOS IGUALES, TODOS MEAN CONTRA LA PARED”

Yo me muero de risa con ella. Tiene 97 años y ya quisiera yo tener su vitalidad. Sube las cuestas que llevan a casa de mi güela a 100 km/hora y encima cargada de bolsas, mientras los demás la seguimos a 10 metros con la lengua fuera.
Un día de estos haré una entrada de ella porque es digna de mención.

Pues ayer me acordé de ella y de su célebre frase, una vez más. Pero no os penséis que fue por algo que hizo mi esposísimo, no. Aunque es verdad que normalmente es él el que las lía, esta vez es el boliche quien protagoniza la entrada de hoy.

Era por la tarde y tocaba la hora del baño, pero el bolichín se había hecho “cacuni” (como dice “Anino”(padrino)) y me lo llevé a su habitación para cambiarle.
Como hacía calor en casa, le desnudé allí y le puse en pelotillas en el suelo y le dije: venga nene, al agua patos.
El rey de la selva empezó a corretear por casa como loco, ¡que libertad!, pensaría él. Estaba súper contento y como prueba de ello dejo varias muestras en las paredes de casa. Yo estaba preparando el agua cuando salgo a por el y le veo en plena faena. Marcando el territorio. Y se partía de risa el jodío!

Bolicheeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!

Estaba frente a la pared, cual hermosa figura del manneken pis pero sin sujetársela, claro. Mirando como la colilla hacía pis.
Me mira y dice: tas-tá! (ya está) y yo intentando regañarle pero me tenía que dar la vuelta para que no viera que me estaba poniendo morada de la risa.
Soy consciente y no le paso ni una. Debe aprender lo que está bien y lo que está mal, pero en el fondo de mi ser yo me parto de risa con esas cosas. Siempre me han gustado esas tratadas. Dice mi madre que mi hermano y yo éramos “más finos que el coral” y la liábamos cada 2X3. Será por eso que me hace tanta gracia.

Ay!, tía Q., que razón tienes. Todos los hombres mean contra la pared, aunque tú lo digas en otro sentido.

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P.D: A los que ya sabéis, las galletas de choco os las mando el lunes... ;-)))
P.D 2: Que paséis todos buen fin de semana!

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jueves, 13 de mayo de 2010

El capital que nunca quiebra

Para estos días de crisis

El corazón de una madre es el capital que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad.

Autor: Montegazza

A ver si me pongo las pilas con los post..., es que el parto me ha dejado exhausta!


P.D: Mi pequeño homenaje: Aupa Atleti!

miércoles, 12 de mayo de 2010

PARTO Y POSTPARTO, parte VII (final)




Y fueron felices y comieron ...bocadillo de jamón "pata negra"



Era una sala grande, había muchas camas, no sabría decir exactamente, pero seguro que por lo menos había 15 o 20. La mayoría de la gente estaba despierta y todas eran mujeres. Un par de horas antes de irme llegó un hombre y le colocaron al final y tapado con unas cortinas.

Aquello me recordó cuando me operaron hace 7 u 8 años y me desperté en una sala como esa. A mi izquierda había un hombre que no hacía más que mirarme. Yo como estaba todavía colocadísima lo veía todo como una medio alucinación. Hasta que llegó un enfermera y me subió la sabana que tenía tapándome sólo medio cuerpo. Entonces caí en lo que estaba mirando el hombre. Mis tetas.
En ese momento me daba absolutamente todo igual. Y me hubiera dado igual estar totalmente desnuda. Estaba súper feliz, menudo colocón llevaba.
En ese momento que me encontraba bastante revuelta, recordé al tío asqueroso que me miraba las tetas sin disimulo y pensé. Joder que tío más repugnante, acaba de salir de una operación, seguro que no se sentiría muy allá y aun así tenía ganas de estar mirándome las tetas. Joder, algunos tíos son increíbles!.

Creo que dormí una hora y media en todo el tiempo que estuve en la REA.
Las enfermeras venían a comprobar la orina, la tensión, la temperatura, etc.
En cuanto pude, empecé a mover los pies y las piernas y además procuraba hacerlo descaradamente para que vieran los bien que estaba. Quería que me subieran a planta lo antes posible para ver al boliche.

Sobre las 12.00 dejaron pasar a mi esposísimo y a mi madre para que me vieran 10 minutos. Me dijeron que el bolichín estaba bien y que era muy guapo. Ah! Y que no tenía mucho pelo, justo como a mí me gustan. Peloncetes.
No sabían hasta que hora me tendrían allí. Me dieron un beso, me dijeron que durmiera un poco y allí me dejaron otra vez rodeada de gente pero a la vez muy sola.

Las horas pasaban y yo no hacía más que preguntar cuando me iban a subir a planta pero nadie me decía nada. Solo me decían duerme que te va a hacer falta.
Y yo que soy terca como una mula, hacía esfuerzos sobre humanos para no dormirme y que vieran que estaba perfectamente. Lista para irme.
De vez en cuando venía un médico me apretaba mucho la tripa, a veces tenía ganas de llorar del dolor pero me aguantaba y decía que casi no me dolía porque estaba muy bien. Lista para irme.
Seguían pasando las horas, eliminé muy bien la anestesia. Lista para irme. Lista para irme. ¡LISTA PARA IRME!

Empezaba a desesperarme. Cambiaron el turno y me dijeron que me llevarían a planta enseguida. Pero aun así me tuvieron 1 hora más.

Cuando por fin me subieron a la habitación. Yo estaba como loca por coger a mi hijo, pero no estaba allí. Seguía en el nido. Pero por qué?.
Estoy de acuerdo en que no me lo llevaran a la REA, aunque no en la cantidad de horas que me tuvieron allí innecesariamente. Pero que estuviera mi hijo en el nido estando su padre en la habitación me parece una locura. Por que tiene que estar sólo en el nido si su padre puede darle todo el calor que necesita y el amor necesario para aguantar la espera hasta que llegue su mamá.

Como todo te pilla de nuevas pues nada, haces el pardillo al máximo. Es más después de llevar media hora en la habitación y después de decirle a 2 enfermeras que me trajeran al niño. Tuve que ponerme borde y decirle a una enfermera que o me traían al niño o me tiraba de la cama y me iba a rastras a por él.
Tres minutos después me trajeron al boliche.

Había estado 8 largas horas separada de él. Se me hicieron eternas. Sin duda alguna lo pero de todo fue esa espera. La ansiedad era más dolorosa que las contracciones. Lo juro.
Las hormonas, locas es decir poco, la ansiedad, la emoción, el miedo, la incertidumbre. Una mezcla explosiva, pero cuando me lo pusieron encima me negué a llorar, no sé como me aguanté con lo llorona que soy, pero no quería que me pasara como en el quirófano.

Que sensación más indescriptible, es más, no os la puedo describir. Sólo se que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Los flechazos existen. Yo me enamoré en cinco segundos de un desconocido. Hubiera dado la vida por él en ese mismo instante si me lo hubieran pedido.
Algunos pensareis que a lo mejor exagero un poco, pero no es así. De hecho, a veces pienso que no puede ser bueno querer tanto a alguien.

Sus manitas, su carita tan suave. Estaba morenito!, tenía unos mofletillos. Era tan delicado, parecía tan indefenso.

Dos horas después me pude desquitar tranquilamente y llorar a moco tendido. Pero de felicidad, claro.

La recuperación de la cesárea fue mejor de lo que yo pensaba. Incluso me tenían
que repetir mil veces que no hiciera ciertas cosas porque podía abrirse la herida, pero como yo me encontraba muy bien, pues quizá hacía cosas que no debía.

Para un recuperación tan milagrosa influyó bastante los bocadillos de jamón que me pasaba mi padre bajo cuerda.

Pobrecillo, le dije que no se le ocurriera presentarse en el hospital sin un bocata de jamón o no le dejaría conocer a su nieto. Y me trajo 1/2 kilo de jamón, pero del bueno. De ese que cuesta 90 euros/kg y se deshace en la bocaaaaaaaaa. Se me hace la boca agua acordándome.

Estuve cenando todas las noches mi bocadillo de jamón a escondidas de las enfermeras y les hacía comerse lo que me traían en la bandeja a mi esposísimo o a mi madre para que no me descubrieran y me echaran la charla. Maldita toxoplasmosis.



El resto de estancia en el hospital fue un poco agobiante, no pude dormir casi nada porque gracias a la maldición del celador el boliche nos dió casi todas las noches. Bueno también tenía que ver que no me había subido la leche y el boliche era muy tragóncete.
Aparte de eso, el teléfono no paró de sonar y la gente venía de visita incluso en la hora de la siesta.

El domingo 21 de diciembre nos dieron el alta a las 18.00, también me tuve que medio pelear para que me la dieran pronto porque como el médico que había era el de guardia, pues no quería andar de altas y esas cosillas.

Al día siguiente ya en casita me desperté con el mejor regalo de cumpleaños que me han hecho nunca. Y curiosamente se me olvidó soplar las velas porque no hubo tarta. Algo impensable en mí.
Yo que soy la organizadora numero 1 de cumpleaños, que me encantan y disfruto con ellos. Será una chorrada pero siempre me han gustado y procuro que todo el mundo tenga su tarta y sus velas y su cumpleaños feliz incluido.
Pero ese año tenía algo más importante que celebrar.

Bueno y hasta aquí “el parto la burra”. La verdad es que me he sorprendido a mi misma porque una vez metida en la historia, he recordado muchas cosas que creía olvidadas.
Incluso se me ha escapado alguna que otra lagrimilla mientras plasmaba en el ciber papel mis recuerdos. Como no podía ser de otra forma. Si es que soy una llorona.
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lunes, 10 de mayo de 2010

PARTO Y POSTPARTO, parte VI

Cesarea


Y llegamos al quirófano. Me pasan a la “mesa de operaciones” y me dicen que antes de abrir vamos a hacer un último intento.
Yo pensando, si por favor, a ver si hay suerte y evitamos abrir más de lo necesario.
Otra vez a empujar y nada que no hay manera. Entonces me quedo estupefacta cuando veo que 2 tías se van a subir encima de mi!!!, me clavan los codos hasta que me pongo a dar gritos porque veo que me van a romper las costillas. Ya puestos dame una patada en la tripa como si fuera un balón de fútbol a ver si así el boliche se anima a salir.

Después de comentarlo con varias amigas, parece que es una práctica habitual. Eso de que se te suban encima para empujar la tripa hacia abajo pero a mi me parece un poco salvaje.
De hecho estuve varios días con un dolor de costillas horrible. Se lo comenté a la médica y me dijo que era posible que me hubieran hecho una fisura. Anda!, mira que bien.

El caso es que lo que no se puede, no se puede y además es imposible…, BISTURÍ!, se acabó lo que se daba, vamos a trinchar el pavo relleno.

La suerte es que como me habían metido tanta anestesia en el cuerpo pues no tuvieron que volver a pinchar. Me pusieron en plan Jesucristo; es decir, con los brazos atados en cruz, si si, atados, debían de tener miedo que me liara a puñetazos…, no, me imagino que sería por las vías y para tomar bien la tensión, no sé, algo de eso sería. El caso es que a los 15 minutos consiguieron sacar al boliche.
Era grande, 3.850 gr y estaba muy encajado por eso les costó sacarlo bastante y yo perdí mucha sangre.


Estoy tumbada, no me dejan ver nada, me han puesto una tela verde que me cubre de cintura para abajo. Hay mucha gente a mi alrededor, quizá 8 o 10 personas entre médicos, anestesistas, enfermeras. Casi todo mujeres.
Nunca he sido tiquis-miquis con las cosas de la sangre, además como no siento nada, intento ver alguna imagen reflejada en la lámpara gigante que hay encima de mí, pero no logro ver nada claro. Parece que les cuesta sacarlo, porque será?, estará pasando algo y no me lo quieren decir?, me estoy poniendo un poco nerviosa. El tiempo me pasa volando hay un reloj grande en la pared de mi izquierda sobre una ventana. Son las 8.40, las 8.45, las 8.50, porque no le sacan ya?, me habrán abierto ya, no?. Es que no siento nada, bueno si, siento ganas de vomitar.

Parece que lo han sacado, estoy muy nerviosa, le oigo llorar y yo también me pongo a llorar. No le veo, pero está llorando. Por favor, quiero verle. Tranquila, espera un momento. Una enfermera me lo trae. Le veo distorsionado, las lágrimas ahogan mis ojos y no me puedo limpiar, sigo atada. Parece un poco amoratado, no le veo bien. Malditas lágrimas, no puedo parar. Se lo llevan. No!, por favor espera quiero darle otro beso. MI HIJO!, no puedo tocarle!!!!, por favor!, sigo llorando. No te preocupes, el niño está bien. Te tenemos que cerrar. Relájate, estás muy nerviosa . Voy a vomitar. Tengo mucho frío, mis dientes no paran de castañear, tengo mucho frío. Tranquilízate, es normal, te vamos a dar algo para que estés más tranquila.

Creo que me he dormido.

Me despierto, estoy en una sala llena de camas y de pacientes. Estoy en la REA, tengo la boca seca, busco con la mirada una enfermera que me de algo de información. Son las 10.30 o eso creo.
Tu hijo está bien, está en el nido. Tienes que dormir.
Estoy muy atontada, me vuelvo a dormir.